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El Challenger de Buenos Aires abre la puerta al futuro del Tenis

La zona de los Bosques de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, respira tenis por todos sus rincones. Es el rincón de la ciudad donde el polvo de ladrillo mezcla su rojo con el verde que fluye por todos lados. Allí nació y vive el Tenis nacional. Allí se establecieron clubes ahora centenarios, que fueron escenarios de grandes hitos de este deporte. El Tenis Club Argentino, para muchos uno de los más lindos y agraciados clubes del mundo, o el Buenos Aires Lawn Tennis Club, sede de los más grandes sucesos de esta disciplina, cuna de hazañas de Guillermo Vilas, José Luis Clerc, y todos los que siguieron el camino.

Desde hace unos años se sumó el “Racket Club”, otro club de Tenis que se ha afincado en la zona. primero, con el padrinazgo inigualable de Vilas, luego, con un sendero independiente, que también se ha convertido en refugio de ilusiones de los tenistas del mañana. Y ya lleva varios años de cobijar al ATP Challenger Tour, para darle espacio al Challenger de Buenos Aires, que ya puso en marcha la quinta edición, desde la primera en 2017. Esta semana se vivirá a pleno, con un domingo inicial de Clasificación, la famosa “Qualy” de cada torneo.

El domingo fue el día de los sueños. El que juegan todos los que luchan por llegar al gran circuito, a meterse en la línea de la máxima exigencia. La experiencia que viven aquellos que se arman de paciencia, sacrificio e ilusión.

De esta jornada inicial, el español Carlos Sánchez Jover protagonizó uno de los triunfos más claros, ante el argentino Alex Barrena. Sólido, preciso, convincente, el tenista europeo comenzó con su servicio, igualó Barrena, y luego se apropió del set a fuerza de una buena variedad de golpes y buen trabajo de los puntos. Fue 6-1 y 6-2, al cabo de una tarea muy consistente. Deberá medirse mañana por la segunda ronda de la qualy ante el brasileño Wilson Leite, quien venció a su compatriota José Pereira por 7-5 y 6-3.

En el primer partido de la cancha central Alejo Lingua Lavallén le ganó a Mariano Kestelboim por 7-5 y 6-3, en un duelo de jugadores locales. Mañana deberá medirse ante el peruano Nicolás Álvarez.

El español Daniel Rincón debió trabajar mucho para derrotar al local Matías Descotte por 2-6, 6-1 y 6-4. Facundo Juárez jugó un largo partido ante el brasileño Eduardo Ribeiro, para ganar 6-2, 6-7 (1-7) y 6-4.

El lunes será el día de las grandes presentaciones, amén de la jornada final de clasificación. El peruano Juan Pablo Varillas enfrentará al local Andrea Collarini, mientras que en la primera ronda de la jornada nocturna, Camilo Ugo Carabelli se medirá con el brasileño Daniel Dutra da Silva.

Mariano Navone, Federico Coria, Juan Manuel Cerúndolo, Juan Bautista Torres, Thiago Tirante, Santiago Rodríguez Taverna, Román Burruchaga. Una cantidad de nombres atrapantes y atrayentes, para disfrutar una semana a pleno tenis en Buenos Aires.

Hernán O’Donnell

La pasión del Tenis desafía al frío de Buenos Aires

Son días gélidos los de finales de Junio. Una temperatura que no superado los 9º Centígrados en estos días en que se juega la edición del “Dove Men+Care Legión Sudamericana Tenis Club Argentino 2022, pero con un entusiasmo y un amor por el deporte que recorre cada court, cada pasillo y cada rinc{on de este legendario Club afincado en los Bosques de Palermo, vecino del Planetario y el Rosedal, uno de los jardines más bellos que tiene la ciudad. Y el futuro que se vislumbra en cada encuentro y encada esfuerzo de los tenistas del mañana.

Ya están los ocho clasificados para los cuartos de final. A partir del viernes, como en cada torneo, se viven las jornadas más intensas, más dramáticas y más estimulantes. Para el tenista, llegar al fin de semana implica darle crédito a la ilusión. Son tres días de esfuerzo y concentración para llevarse el premio máximo. Y ahí están los argentinos, prendidos a la ilusión.

En un miércoles helado y de cielo plomizo, se jugaron los últimos partidos de la segunda ronda. En la cancha 3, Malek Jaziri (Túnez), preclasificado 2º, venció al local Juan Ignacio Galarza por 7-6 y 7-6. También se clasificó a cuartos de final, Gonzalo Villanueva, quien derrotó a Guido Andreozzi, por 7-6 y 6-2. “Fue un partido muy duro”, dijo el vencedor. “Empecé abajo y luego pude recuperarme, hasta ganar el tie-break del primer set. Había jugado con Guido un par de veces, y se siente que la bola viene muy firme, tenés que estar rápido todo el tiempo, si te quedás corto, se hace difícil. Mejoré el esquema de juego y tuve más claridad. Mi objetivo es llegar a Australia, lo veo posible y es lo que me propongo”, dijo Valenzuela al sitio oficial del torneo.

Mariano Navone le ganó al dominicano Nick Hardt por 6-1, 4-6 y 6-0. En el cierre de la jornada, Juan Pablo Ficovich, preclasificado 1º, fue contundente para vencer a Facundo Juárez Villa por 6-1 y 6-1.

“Creo que el primer set fue muy bueno, tuve que trabajar un montón para ganarlo y el segundo fue muy duro, el jugó muy bien, movió la bola para donde quería, yo corría detrás. En el tercero pude quebrar rápido y alejarme un poco en el marcador; quizás él se quedó un poquito y pude aprovechar. Hace mucho frío, la bola está pesada y la cancha también. A mi me gusta como están las condiciones”, dijo Mariano Navone al sitio oficial tras vencer Nick Hardt. “Ahora me va bien, pero el tenis es semana a semana, para subir en el ranking tenés que jugar muchas semanas bien, ojalá que pueda llegar a la Qualy de Australia”, cerró con una sonrisa.

Un ambiente muy cálido, a pesar de las bajas temperaturas. Porque los días que se viven en el Argentino están llenos de tenis, entrenadores, jugadores, periodistas, sponsors y familiares, que viven el torneo como una hermosa excusa para encontrarse, charlar, compartir y soñar con el futuro del tenis.

Hernán O’Donnell

La dupla argentina fue letal y Argentina derrotó a República Checa para avanzar en la Copa Davis

Se dio la lógica, al cabo. Todo el peso y la jerarquía de la dupla argentina resultó muy duro para República Checa, y Horacio Zeballos y Máximo González derrotaron a Jiri Lehecka y Tomas Machac por 6-4 y 6-4. Un triunfo claro, más allá de alguna paridad en el inicio, pero con la contundencia de un dobles que funcionó muy bien a lo largo de todo el partido y en los momentos sensibles fue letal. Que cuenta con un Zeballos de enorme trayectoria en el circuito de dobles, número 5 del mundo y el mejor de la historia local, con 18 títulos ganados, mientras que Máximo González jugó un partido muy sobrio, y complemento ideal en cada punto.

Lehecka y Machac defendieron su servicio en el inicio, adelantaron a su equipo por 2-1 y encendieron una esperanza, cuando en el cuarto game, con el saque de González, se adelantaron 0-30, para luego tener un break point, 30-40. Pero levantó Argentina y logró la igualdad por 2 a 2. Después, tras el 3-3, Argentina logró el quiebre fundamental en el séptimo game, para adelantarse por 4-3. Sacó “Machi” y con una buena volea definió un game cerrado para quedar 5-3. Descontó República Checa, 5-4 y el saque para Zeballos. Tras estar 15-30, apareció la experiencia para definir y ganar tres puntos consecutivos y cerrar la manga por 6-4.

Argentina comenzó bien el segundo set y quebró el servicio visitante para adelantarse 1-0 y ya contar con una ventaja. Con el saque de Horacio Zeballos, el local ganó los cuatro puntos del juego, dejó en cero al rival y quedó 2-0 en el segundo set. Descontó Checa, 2-1. Mantuvo Argentina, volvió a descontar Checa, 3-2.

El partido siguió la lógica de mantener el servicio, y Argentina fue al descanso por 4-3 tras el séptimo game. Y después fue 5-3 y 5-4, con el saque de cada país. Entonces llegó el momento de Horacio Zeballos. 30-0 rápido para Argentina, una pelota que se quedó en la red, una afuera y 30-30. Pero ahí apareció el aplomo y la experiencia del equipo argentino para jugar con jerarquía los dos puntos siguientes y cerrar el partido.

Fue 6-4 y 6-4 para el dobles de Argentina. Un triunfo claro, que cerró la serie por 3 a 0 en los primeros tres partidos, que desató la alegría y la euforia del equipo, consolidado como tal, apoyado desde la sensibilidad extrema que marca su capitán, Guillermo Coria, la humildad de Leonardo Mayer en el cuerpo técnico, la tranquilidad de tener un jugador distinto como Diego Schwartzman, una proyección que ilusiona como Sebastián Báez, un grupo de jugadores que apoya y acompaña, y la ilusión de la Davis que se enciende año a año.

Hernán O’Donnell

Argentina tomó aire y se adelantó por dos a cero

Lo había adelantado Guillermo Coria en la conferencia de prensa posterior al sorteo del día jueves. “Vamos a ver muy buenos partidos de tenis”, sentenció el capitán argentino. Y vaya que tenía razón. Porque al margen de la buena actuación de Sebastián Báez y de Diego Schwartzman, y de la alegría por sus victorias que adelantaron a la Argentina por 2-0 en el match ante República Checa por los Clasificatorios de la Copa Davis por Rakunen 2022, el viernes 4, en la jornada inaugural, vimos encuentros muy luchados, cambiantes y emotivos.

Sebastián Báez ganó un partido que fue duro y complicado, sobre todo en el primer set, cuando el checo Jiri Lehecka jugó un buen comienzo, con mucho ataque y una derecha fuerte, y tras varios games equilibrados, se adelantó por 5-3 con su servicio para ganar la manga. Allí apareció Báez, con mucho temple y personalidad para remontar la desventaja y ponerse, primero 5-5, luego 6-6, y definir en el tie break.

“Creo que ese fue el momento del quiebre del partido”, dijo Lehecka en la conferencia de prensa posterior, “porque ahí tenía la oportunidad de llevarme el set, pero no la pude aprovechar, y luego Sebastián jugó muy bien y ganó el partido de forma merecida”.

Porque Báez jugó un tie break maravilloso, con muy buenos puntos iniciales hasta ponerse 4-0. Después hubo un atisbo de reacción del adversario, pero el argentino tuvo temple y seguridad y se llevó la definición por 7-4.

“En el segundo set me solté”, señaló Báez. “A medida que el partido avanzaba me sentí mejor. Arranqué un poco nervioso, luego me encontré con mi juego, me sentí más confiado y jugué con tranquilidad”, apuntó el local.

En el segundo set tuvo una ventaja rápida y con mucha autoridad se llevó el parcial, y el partido, por un global 7-6 (4) y 6-3.

“No sabía tanto como podía ser el partido, aunque sí me sentía preparado para adaptarme a lo que se presentara. La Davis es especial, aunque la planificación fue como la de un día de cualquier torneo. No hubo algo especial, descansé lo suficiente y lo preparé como un partido más, aunque con el aditamento de ser especial, porque la Davis la soñé desde chiquito”.

Luego fue el momento de Tomas Machac, quien jugó un primer set de muy alto nivel ante Diego Schwartzman y se lo llevó por 6-2. No había sido malo el inicio del “Peque”, pero sí fue muy bueno el arranque del visitante, basado en un buen revés y un dominio en la construcción del punto con la derecha. Y en ese planteo, Schwartzman no encontró el punto para equilibrar, incluso el comienzo del segundo set fue preocupante en el marcador, porque quedó 0-2 abajo. Ahí ganó su game y “fui al banco convencido que ganaba el partido. Entre el aliento del público, el apoyo del equipo y la confianza ganada, sentí que no se me escapaba”, analizó el “Peque” tras el encuentro.

Y la remontada fue feroz, porque ganó ese set por 6-2.

El tercero fue más parecido al primero, sobre todo porque el checo recuperó su juego y volvió a mostrar varias de sus virtudes. Sin embargo, Schwartzman hizo valer sus diferencias, jugó bien cada punto y lo cerró por 6-3, para tener un resultado global de 2-6, 6-2 y 6-3.

“Fue un gran día, los chicos jugaron muy bien y pudimos ganar los dos puntos, que fueron muy difìciles”, fue el resumen de las palabras del Capitán argentino.

El viernes lluvioso terminó a pleno sol. Con vaivenes, emociones y dos victorias clave que lo ponen al equipo muy cerca del objetivo.

Hernán O’Donnell

La magia de la Copa Davis otra vez pasea por Buenos Aires

La magnífica Copa Davis by Rakuten, la histórica, la tradicional, la centenaria. La que vivimos y gozamos desde el legendario Buenos Aires Lawn Tennis Club, allá por fines de los años’70 y comienzos de los ’80, hasta este nuevo formato, con clasificaciones y rueda final en sede única. En el medio, los viajes y las aventuras, de Mar del Plata a Sevilla. Y las emociones irrepetibles de respirar por una camiseta, más allá de los héroes del circuito.

Otra vez la Argentina juega en casa, ante su gente. Contra República Checa, con la que ya tuvo varios antecedentes. El más famoso, el más recordado, ante la entonces Checoslovaquia, que en la primavera de 1980 trajo a un joven que empezaba a tomar protagonismo en el circuito, y ese fin de semana causó sensación, para derrotar a Guillermo Vilas y José Luis Clerc, y frustrar el sueño de jugar la final contra una Italia factible.

Atrás quedaron esos largos días de Copa Davis, con jornadas interminables basadas en partidos a cinco sets largos, es decir que se debían definir por diferencia de dos, no por tie break. Entonces, la duración de cada partido era imprevisible, pero aún el más corto tenía una base de dos horas, o más.

Este fin de semana vuelve el brillo y el calor de la Davis. El sorteo en el Hotel oficial puso la apertura de la serie. El bolillero determinó que el debutante Sebastián Báez, single número dos de la Argentina, debe inaugurar la serie ante el número 1 de República Checa, Jiri Lehecka, de 20 años de edad, quien se ubica 94° en el ranking mundial, y viene de lograr las semifinales del ATP 500 de Rotterdam. “Cuando me enteré de la convocatoria estaba en Córdoba y fue una linda noticia. Como argentino, uno lo que más sueña es jugar la Davis. Es muy especial”, sentenció del debutante.

Luego jugarán Diego Schwartzman y Tomas Machac, en un segundo turno que vio con agrado el mejor argentino, porque, como dijo en varias oportunidades, “prefiero jugar lo más tarde posible, que el día avance y transcurran las horas. Me despierto con el correr de la jornada, y cuanto más pase, mejor”, señaló el “Peque” Schwartzman, entre risas.

La Selección Argentina de Tenis tuvo una larga semana de entrenamientos, con tiempo suficiente para poner a punto el equipo. Ya desde los primeros días se lo vio al capitán Guillermo Coria, entusiasmado. “Estoy ansioso de que llegue el viernes; Diego (Schwartzman) tuvo una gran gira sudamericana, y Seba (Báez) viene de hacer una final; es una lástima que no haya podido vencer. Va a ser fundamental la gente, ojalá nos puedan acompañar para hacerles sentir a los checos el calor de nuestra hinchada”, sostuvo Guillermo Coria.

Luego de los dos puntos del viernes, el sábado se jugarán los tres puntos decisivos: primero, el dobles con Horacio Zeballos y “Machi” González ante la dupla Kolar-Kopriva, y luego los dos singlistas principales, Schwartzman y Jiri Lehecka, para cerrar Sebastián Báez ante Tomas Machac.

Guillermo Coria, capitán de la Selección Argentina de Tenis YPF, también se expresó en la conferencia de prensa, tras el sorteo. “Vivo días muy emocionantes. El equipo tiene mucha química y conexión. Se da todo de una manera muy linda, lo disfruto mucho. Y eso es lo que le aconsejo a los jugadores, que lo disfruten”.

Sobre el equipo rival, comentó: “Es un equipo joven y ningún rival es accesible. Se adaptaron bien a la cancha y nosotros también lo hemos hecho. Cada jugador tuvo su tiempo con el entrenador. No estamos relajados, pero sí seguros y confiados. Va a haber muy buenos partidos, habrá muy buen tenis”, afirmó.

Ya está en marcha el viejo torneo, ya los duendes de la Davis sobrevuelan el Buenos Aires, mientras la Argentina se embarca en una nueva ilusión.

Hernán O’Donnell

Schwartzman tuvo un rival difícil pero supo abrirse paso

“Fue increíble, porque jugué muy bien la mayoría de los puntos, pero al momento de la definición, la tiraba a cualquier lado”, así, sin palabras complicadas ni análisis estrafalarios, Diego Schwartzman trazó una síntesis de lo duro que fue el triunfo de anoche, en el cierre de una jornada de jueves muy larga y calurosa, en la que se definieron los jugadores que accedieron a los cuartos de final del ATP 250 Argentina Open 2022.

Debió definir los dos sets en el tie braek, ante el duro español Jaume Munar, para cerrar con un 7-6 (7-2) y 7-6 (7-4), en casi dos horas y media de juego. Nada fácil, porque el rival fue constante, duro y certero.

“Jugué contra un rival muy inteligente a la hora de leer los momentos del partido, sin embargo creo que en los momentos decisivos, en los puntos clave, ahí jugué mejor”, señaló más relajado en la conferencia de prensa posterior al extenuante partido.

Y era cierto, porque en el primer set no pudo cerrarlo. Munar se había mostrado sólido y capaz de devolver todo lo que Schwartzman le tiraba, pero falló a la hora de definirlo y en el tie break el local fue más consistente, más seguro y obtuvo una amplia ventaja.

“Hubo momentos en que yo sentía que terminaba el punto, y sin embargo me traía una más. Pero en los decisivos, creo que estuve bien. Saqué adelante momentos complicados y estoy feliz”, resumió ese momento el “Peque”.

En el segundo set, la tónica fue similar, aunque esta vez fue el “Peque” quien tuvo una ventaja porque contó con la posibilidad de cerrarlo antes de llegar al desempate. Estuvo adelante 5-4 y contó con dos match points, primero en un 30-40, y luego con una ventaja. Pero fueron esos puntos en los que el español devolvió todo, le entraron todas las bolas y al final resolvía algo impensado para el local, a pesar de que este había jugado muy bien los puntos.

“En el tie break del segundo jugué, creo, los mejores seis puntos seguidos de mi vida, si no lo fueron, pega en el palo. Después erré algunas definiciones, pero estaba muy bien de la cabeza y con una devolución lo pude terminar”, analizó Schwartzman.

Ahora viene un partido difícil, ante Francisco Cerúndolo. “El torneo tiene grandes partidos y creo que la gente lo disfruta. Yo también. Va a ser muy complicado, voy a tener que jugar con mucha inteligencia”, respondió.

Ahora es Cerúndolo, que viene de una larga y exitosa semana de triunfos desde la qualy, para meter un semifinalista argentino en el torneo. Otro encuentro que promete ser vibrante.

Hernán O’Donnell

Federico Coria, y el sueño de jugar en Buenos Aires

Tremendo inicio de la segunda ronda, con un miércoles intenso y una apertura de la jornada con un partido que mucho prometía: Dusan Lajovic, que venia de eliminar a Benoit Paire, y Federico Coria, vencedor de Pablo Cuevas.

Y salió un match tremendo, con un primer set muy duro y cambiante. Arrancó el serbio 3-0 arriba, luego Coria achicó a 2-3, avanzó Lajovic a 5-2 y la templanza y la fe de Federico lo llevaron a estar 4-5 con su saque y 40-0 a favor.

Sin embargo, no pudo resolver la situación y se le fue la manga por 6-4.

Sin saber ni imaginar lo que vendría, el segundo set tomo un perfil favorable a Lajovic, quien con un juego sólido, eficaz y potente, dominó hasta ponerse 5-3 arriba en el marcador, con su servicio.

“Fue el momento más difícil del partido”, nos respondió más tarde, en la conferencia de prensa, cuando lo consultamos por esa situación, en la que incluso protestó de manera airada una pelota a favor de su adversario, ”pero decidí serenarme, disfrutar del juego, del partido, y sentir que si era el último game, disfrutarlo. No quería irme de la cancha, me gusta jugar acá, así que me relajé, pude sacar mi mejor tenis y revertir el partido”.

Allí se produjo el quiebre del encuentro. Federico se metió en el partido, se olvidó de las discusiones y los reclamos, jugó punto por punto. Quebró para salvar la caída, y quedó 4-5, con su saque. Lo mantuvo, 5-5, para luego llevar al 7-5 y forzar el tercer y definitivo set.

Tras ese remolino de tenis, pasión y ganas, los primeros games fueron parejos hasta que Coria se adelantó primero 3-1, luego por 4-2, y tomó el control definitivo del juego. Había remontado en el segundo set con cuatro juegos casi perfectos y en el tercero tuvo una alta eficacia con el saque, sobre todo con el segundo servicio. desde allí dominó a un Lajovic que había estado cerca de la victoria, pero que lució cansado y errático sobre el final del set decisivo.

Lajovic conservó su saque y se acercó a 3-4; Federico sostuvo el suyo y se adelantó, 5-3. Lajovic, con esfuerzo, se adelantó 40-30 y un passing de Coria quedó en la red. 4-5; o si prefiere, 5-4 porque a Federico le quedaba el servicio para definir.

Y no falló. Se apoyó en el brazo suelto y en esas ganas locas de ganar, por eso celebró con una caída sobre el célebre court, se llenó la espalda de polvo de ladrillo y sonrió como nunca por una victoria enorme, en un partido muy complicado, pero que lo sorteó con jerarquía y le permite seguir en el torneo que más le gusta, por el que eligió ser tenista.

Hernán O’Donnell

Buenos Aires se llenó de emoción con la última presentación de Juan Martín Del Potro

Tal vez no haya sido el último partido oficial de Juan Martín Del Potro; tal vez haya una presentación en el Torneo de Río de Janeiro ya llí habría que ver hasta donde llega. Pero para la gente, para su gente, aquella que vibró con su carrera, que siguió sus partidos del primero al último, que vibró con las conquistas de cada uno de sus torneos, que enloqueció con el US Open y se emocionó hasta el infinito con la Copa Davis; la gente que lo apoyó y lo acompañó en cada interrupción que tuvo su carrera, en cada momento difícil y en los largos períodos de recuperación. La gente que lo llevó al pedestal sublime de los ídolos y que la noche del Martes 8 de Febrero de 2022 colmó el Buenos Aires Lawn Tennis Club para darle el último adiós a su carrera profesional.

El partido casi fue una anécdota. Federico Delbonis, rival y amigo en esta noche especial, dominó desde el principio. Si bien Juan Martín se llevó el primer juego, luego se soltó el brazo del hombre de Azul. y tras el 0-1 inicial, Delbonis fue protagonista exclusivo a partir de las dificultades físicas de Juan Martín para desplazarse y sostener el ritmo del partido. Entonces se llevó la primera manga por 6-1.

Con el apoyo del público, con un aliento constante que bajaba de las tribunas, Juan Martín se hizo fuerte con su servicio y se adelantó en el marcador. Delbonis defendió el suyo y así el set se desarrolló en una cierta paridad hasta llegar al 3-3. Ahí se produjo el quiebre, tras un game largo y parejo en el que ambos tuvieron sus chances pero fueron más las de Delbonis. Por eso logró quebrar para adelantarse 4-3, sostuvo su saque y se puso 5-3.

El clima creció en intensidad emotiva, y Del Potro, al momento de iniciar su saque, se quebró. “Vamos Juan Martín, el último esfuerzo”. Tal vez haya sido ese grito anónimo de la tribuna que le tocó la fibra más íntima, que le llegó a lo más hondo y lo inundó de emoción. No pudo sacar. Debió apoyarse en la toalla, secar las lágrimas, tomar aire e ir, después de una pausa imprescindible, a buscar el último milagro.

No pudo ser. Enfrente había un amigo, pero también un rival con otro presente que, por los puntos y tal como lo indica el manual de lealtad deportiva, le jugó de la manera más seria y respetuosa y le ganó ese game, para cerrar con un 6-1 y 6-3 final.

El abrazo entre los contendientes, sentido y emotivo, disipó cualquier duda. La ovación conmovedora de la gente, los aplausos sonoros, la compañía de las figuras de ayer, como Gabriela Sabatini o Guillermo Coria, los ídolos y amigos personales, como el “Flaco” Rolando Schiavi, la madre y los amigos de Tandil. Todo se juntó en esos minutos finales, esos en los que caminó el cose sacó la vincha, la apoyó en la red, saludó a los cuatro costados, levantó los brazos y dejó su nombre flotando en el Adiós…

Hernán O’Donnell

Francisco Cerúndolo no se desesperó y logró un triunfo contundente

Fue una victoria merecida, lógica, clara. Más allá del comienzo, un poco errático, con algunas fallas pero sobre todo con un rival que dejó lo mejor de sí en el inicio del partido. La clave fue que Francisco Cerúndolo no perdió la cabeza, no se entregó ni resignó el primer set, aún cuando parecía perdido, porque tras los primeros games, cuando Bagnis se adelantó 2-0, Francisco no se pudo acomodar al partido y muy pronto quedó 1-5 abajo.

Un poco por los nervios, un poco mérito del rival, lo cierto es que Cerúndolo no entraba en el partido y Bagnis lucía como dominador. Sin embargo, en el séptimo game, “Fran” se soltó. Ganó el primer punto del juego con una fórmula positiva, lo sacó al rival bien afuera de la cancha y con una derecha paralela se puso 0-15. Era una señal saludable. Enseguida quebró el saque de Bagnis y se fue al descanso 2-5, pero ya con otra perspectiva en el partido. Mantuvo el saque y achicó a 3-5 la diferencia, luego vino un game casi decisivo, porque Bagnis con su saque no pudo llevarse el set, aún cuando estuvo a un punto de hacerlo. Y Cerúndolo, que necesitó casi de seis break points, soportó la presión de estar al borde de perderlo, cometió algún error aislado y al final lo ganó con autoridad, lo que desembocó en un grito amplio y efusivo. Quedó 4-5 con su saque y enderezó el camino, hasta llevarse la manga por 7-5.

El segundo set fue más contundente. Muy pronto quedó 4-1. El siguiente fue un game apretado, pero Cerúndolo mantuvo el servicio y se adelantó 5-1. Bagnis no se entregó y defendió su saque: Cerúndolo quedó adelante 5-2 y la gran posibilidad de cerrar el juego.

Así lo hizo, con solvencia y seguridad. Sumó los cuatro puntos del juego y selló el partido con un rotundo 6-2 en el segundo set.

“Fue un partido muy difícil”, dijo ante las cámaras de la TV oficial. “No estaba mal, aunque él arrancó muy bien. Entonces pensé en jugar punto a punto, y a medida que ganaba me decía a mí mismo, ‘vamos por uno más’. Cuando pasé el 3-5, que había sido un poco largo, sentí que lo podía ganar”, dijo Francisco Cerúndolo.

Se fue envuelto por el calor de la gente, los aplausos generales y la alegría de la familia y los amigos, que sueñan y lo acompañan.

Hernán O’Donnell

Dusan Lajovic se equivocó menos y venció a Poiret en el inicio del Argentina Open

Esta vez el Argentina Open comenzó con un día fresco, sin la clásica alta temperatura que suele agobiar cada jornada. Pero con un impetu en la gente, con una pasión y una expectativa enormes, que casi una hora antes que se abrieran las puertas ya los encontraba en los alrededores, dispuestos a vivir una larga jornada.

Benoit Paire y Dusan Lajovic protagonizaron el primer partido, casi el que abrió el torneo. Y mucha gente se acercó a observarlo, al tener en cuenta que se enfrentaban dos jugadores que pueden llegar lejos. Por eso, el mediodía del lunes tenia un gran clima.

Empezó Lajovic con el saque. Se quebraron mutuamente y luego el serbio se quedó con su saque: 2-1. Pero reaccionó el francés y con un saque muy fuerte y un juego solido Dio vuelta el marcador y se adelantó 3-2. Quebró para el 4-2 en el siguiente juego. Lajovic defendió su servicio y se fueron al descanso con el frances adelante por 4-3, hasta que se llevó la manga por 6-4.

El segundo set comenzó duro y equilibrado. Cada uno mantuvo su saque para colocarse 2-2. Luego Lajovic se hizo fuerte, defendió su saque y con muy buenos passing quebró al francés y se adelantó 4-2. Paire, molesto y confundido quebró su raqueta en el séptimo game, antes de que se le fuera y el marcador quedara 5-2 para el serbio.

Salió mas tranquilo y concentrado Benoit, sacó con holgura, jugó fuerte en el saque del rival y achicó a 4-5 el segundo set, con su servicio a favor. Pero no lo sostuvo y el segundo set fue para Lajovic por 6-4.
El tercer y definitivo set fue intenso y cambiante. Comenzó con el quiebre de Paire, luego quebró el serbio y el tercer game fue para el sacador. Lajovic se fue al descanso 2-1. Paire sacó el látigo de su derecha e igualó 2-2. Lajovic no se quedó atrás a lo hora de los palazos, y se llevó su saque: 3-2, tras una batalla de balazos, en la que se había adelantado 40-0 y luego estuvo a punto de perder el game.

El tramo final del set definitivo fue de la misma manera y con la misma energía e intensidad.

Sacó Benoit para igualar, 3-3. Y fue más decidido en el séptimo game: 4-3 para pensar en resolver el partido con su saque, tras un quiebre fundamental.

El cierre del encuentro estuvo en el mismo tono del partido. Con altibajos, algunos errores y algunas imprecisiones. Paire pudo sostener el dominio, y con cierto sufrimiento sostuvo el saque y se adelantó 5-3.

Un revés cruzado lo adelantó 0-15; luego lo frenó la red, 15 iguales. Una serie de toques sutiles como no se habían visto en el partido lo llevaron al 15-30, pero se recuperó Lajovic y ganó su saque. Paire habria de sacar 5-4 arriba.

Sin embargo, los nervios, la imprecisión y el apuro no le permitieron cerrar el juego. Iba 40-15 y Dusan lo quebró: 5-5. A esta altura el público, que había comenzado con un apoyo irrestricto al francés, ya mostraba alguna simpatía por el serbio.

Pero todo era un concierto de sorpresas y Lajovic no aprovechó su momento. Quebró Paire y a sacar con el 6-5 a favor.

¿Ventaja para el francés? en absoluto. Perdió todos los puntos y Lajovic logró el game para igualar 6-6 y llevar la definición al tie-break.

Allí dominó muy pronto el serbio, se adelantó 4-0 y luego mantuvo la ventaja hasta ganar 7-3 y llevarse el partido.

Fue, al cabo, 4-6, 6-4 y 7-6 (3) para Dusan Lajovic, en un partido intenso, fuerte, con errores y altibajos, en el que ganó el que menos se equivocó.

Hernán O’Donnell