El festejo eufórico y mancomunado entre los jugadores y los hinchas de Excursionistas, tras finalizar el partido que el Verde le ganó por 1-0 a Defensores Unidos de Zárate, fue el fiel reflejo y la mejor síntesis de la alegría y esperanza que alberga al conjunto del Bajo Belgrano, que luego del triunfo en la cálida noche del último miércoles, se trepó a la punta de la tabla y sueña con un año positivo. Fue el cierre perfecto para un partido que hubo que jugar y trabajar, para llevarse los tres puntos.
Excursionistas formó con Rodríguez; Fernández, Horacio Igarzábal, Paulides y Germán Arango; Miguel López, Gian Zoratti, Blanco; Alan Espeche, Pólvera y Arbello.
CADU alineó a Henricot; Ferreyra, Baigorria, Suárez y Olivera; Sosa, redondo, Giménez; Patroni, López y Montani.
El local tomó muy pronto la iniciativa. al ritmo que le marcaba el buen pie de Miguel López, el equipo metió a su rival en su campo, y generó varias acciones de peligro, hasta que a los 29′ Espeche enganchó de izquierda hacia adentro, y sacó un tiro combado que se convirtió en el 1-0 a favor de Excursionistas.
Luego, salió un poco la visita, y contó con una situación clara, que tapó muy bien Rodríguez, el arquero local.
En el segundo período, CADU adelantó líneas y forzó a Excursionistas a replegarse unos metros y “trabajar” el partido. Fueron veinte minutos de manejo del balón del equipo visitante, pero con las variantes y el cambio de aire, el local volvió a tomar el mando, e incluso contó con varias chances claras, como un disparo lejano de Miguel López que desvió el arquero visitante, y una doble salvada de Henricot, ante dos tiros muy cortos del local, cuando el partido terminaba y podía, ahí, aumentar el marcador.
Fue una victoria lógica, pero que tuvo que tener los dos ingredientes fundamentales del fútbol: saber atacar y saber defenderse. Excursionistas lo hizo muy bien, y por eso se llevó tres unidades que lo catapultaron a lo alto de la tabla.
Fue una noche cerrada de un lunes cálido y agradable de verano en Villa Crespo. Atlanta buscó, tuvo la intención de llevarse el partido; Patronato trató de jugar ordenado y salir rápido de contra. Entre las propuestas de cada uno de los equipos, el 0-0 final fue el resultado.
Atlanta formó con Juan Francisco Rago; Martín García, Rodrigo Moreira, Tomás Rojas y Rodrigo Sosa; Tomás Castro Ponce, Nicolás Previtali y Jeremías Rodríguez Puch; Cristian Bernardi; Lautaro Fedele y Alejandro Quintana.
El conjunto de Paraná alineó a Alan Sosa; Juan Carlos Salas, Franco Meritello, Gabriel Díaz, Fernando Moreyra y Fernando Evangelista; Juan Pablo Barinaga, Federico Bravo y Brandon Cortés; Franco Soldano y Hernán Rivero.
El visitante tuvo un comienzo interesante, con una actitud ofensiva, apoyando´se en la subida de los laterales Salas y Evangelista, más la dinámica de Barinaga y la estrategia de Bravo en el centro del campo. Sin embargo, Atlanta tuvo la primera llegada, a los 19′ con un cabezazo de Puch que se fue elevado.
Respondió Barinaga, a los 28′ con un remate apenas alto. Y sobre el cierre del primer tiempo, cuando iban 45′, se lesionó el central Gabriel Díaz y debió ser reemplazado por Santiago Piccioni, en el equipo de Entre Ríos.
En el segundo tiempo, el local tuvo más peso ofensivo. Comenzó pronto a volcar el juego hacia el arco visitante. Entonces, el DT de Patronato, Rubén Darío Forestello, decidió hacer dos variantes más. Marcos Enrique entró por Juan Pablo Barinaga, y Agustín Araujo reemplazó a Brandon Cortés, mientras que Cristian Pellerano, el entrenador local hizo su primera modificación: Federico Castro ingresó por Lautaro Fedele, todo cuando iban 58′ de juego.
Era más Atlanta, y a los 67′ el arquero Sosa tapó un remate peligroso del local. Intentó más Pellerano, y a los 68′ efectuó tres cambios en Atlanta; Leonel Galeano reemplazó a Rodrigo Moreyra, Federico Bisanz ingresó por Martín García, y Gustavo Mendoza entró por Cristian Bernardi.
Probó Fede Bisanz, a los 76′, con un buen tiro que Sosa controló con solidez. A los 80′, el local agotó variantes: Ignacio Rodríguez ingresó por Tomás Castro Puch, y a los 82′ Forestello realizó las últimas dos variantes de la visita. Augusto Picco ingresó en lugar de Franco Meritello, y Renzo Reynaga reemplazó a Hernán Rivero.
El final encontró al local jugado en ataque, y al “Patrón” con varias chances de ganar de contragolpe. Lo tuvo Reynaga a los 83′, quien remató tras un centro y atajó bien Pancho Rago. Luego, a los 90′ Araujo se fue de contragolpe y Rago tapó muy bien su tiro cruzado. Y a los 90+3′ Reynaga se volvió a escapara, solo, pero su remate final se fue muy alto.
Fue 0-0, al cabo. Con un Atlanta que buscó, mientras que Patronato lo pudo liquidar de contragolpe, en una noche cálida de principios de Marzo.
A los treinta segundos de juego, Nicolás Carrizo, arquero del equipo local, debió revolcarse dos veces para tapar una jugada de riesgo, que pudo haber abierto el marcador cuando el partido nacía. Sin embargo, fue agua en el desierto. Luego de esa situación, All Boys y Ciudad Bolívar ya no tuvieron otras tan claras y parecidas. El local contó con algunas más, pero no pudo aprovechar el hombre de más con el que jugó durante más de cincuenta minutos, y debió conformarse con el 0-0 final ante el nuevo equipo de la Primera Nacional.
El equipo local formó con Nicolás Carrizo; Hernán Grana, Maximiliano Coronel, Iván Zafarana, Alejo Tabares y Franco Quiroz; Emiliano Purita, Gustavo Turraca y Ricardo Blanco; Santiago Apa y Agustín Gallo.
El conjunto de Bolívar alineó a Agustín Rufinetti; Agustín Paredes, Ezequiel Navarro, Federico Peralta y Emanuel Cuello; Nahuel Yeri, Brian Quintana y Alex Díaz; Arnaldo González; Guillermo Sánchez y Khalil Caraballo.
Luego de esa jugada inicial, All Boys se despertó y asumió que debía protagonizar el partido. Jugó un poco más adelantado, pero sin demasiada profundidad en los metros finales. Y sólo llegó a los 22′ con un centro cruzado que Rufinetti sacó al corner, y más tarde un remate factible de Blanco, que se fue desviado.
Cuando a los 37′ fue expulsado el volante visitante, Nahuel Yeri, nos imaginamos un protagonismo mayor del equipo de Floresta. Pero no sucedió así.
La visita efectuó una variante para comenzar el segundo tiempo. Facundo Mucignat ingresó por Guillermo Sánchez. Y a los 56′, Diego Funes, entrenador visitante, decidió realizar otros dos cambios. Axel Carrión reemplazó a Santiago Navarro, y Lautaro Villegas ingresó por Khalil Caraballo.
En tanto, el partido no crecía en emociones. Aníbal Biggeri, efectuó dos variantes a los 60′ de juego. Brandon López reemplazó a Maximiliano Coronel, y Thiago Pucciarelli ingresó en lugar de Agustín Gallo. Línea de cuatro, tres volantes y tres delanteros, en el cambio de sistema. Luego, a los 66′, Matías Duarte entró por Emiliano Purita, de buen partido.
En la visita, cuando iban 68′ llegó el cuarto cambio: Jonathan Chacón ingresó por Federico Peralta.
Nada pasaba; solo se acumulaban modificaciones, y a los 73′ se cerraron las ventanas de variantes. En el local Alexis Melo ingresó por Ricardo Blanco, y Santiago Cáceres sustituyó a Turraca. En Bolívar, Brian Duarte ocupó el lugar del “Pitu” González.
Un buen disparo de Alexis Melo, a los 75′, fue sacado por el arquero visitante.
Y no hubo mucho más. Al “Albo” le faltó decisión para ir a buscar el partido, al contar con un hombre más. Y cuando se soltó, casi ya no tenía tiempo ni le sobraban ideas. Perdió dos puntos, en un partido que se presentó factible.
Ciudad Bolívar, en cambio se aferró al empate y celebró el punto.
Fue un triunfo claro y legítimo de San Martín de San Juan. Dentro de un primer tiempo equilibrado, mostró más destellos de buen juego, y en el amanecer del complemento abrió muy rápido el marcador, para luego manejar la pelota y el partido, y cerrar la tarde con un lindo gol, que puso el 2-0 final ante Deportivo Madryn.
El equipo sanjuanino formó con Maximiliano Velazco, Facundo Nadalín, Emanuel Aguilera, Julián Marchio, Dante Álvarez; Sebastián Jaurena, Nicolás Pelaitay, Leonardo Monje, Carlo Lattanzio; Bruno Juncos y Genaro Rossi.
El conjunto de Puerto Madryn alineó a Yair Bonnin, Álvaro Dionisio, Facundo Giacopuzzi, Nicolás Ortiz y Rodrigo Ayala; Ezequiel Montagna, Julián Cosi, Yvo Calleros, Nazareno Solís; Nicolás Servetto y Luis Silba.
El primer tiempo fue parejo. San Martín llegó a los 6′ a través de un disparo cruzado de Bruno Juncos, que fue detenido por Bonnin. Respondió el equipo de Chubut, a los 9′, con tiro de Nazareno Solís, que pasó cerca. Después, se repartieron el protagonismo, y aunque Madryn intentaba tomar la iniciativa, San Martín era más preciso en el juego.
Así contó con otra situación clara, a los 44′, con una buena jugada y posterior disparo de Genaro Rossi, que rebotó en un zaguero y fue desviado al corner por Bonin.
En el comienzo del segundo tiempo, San Martín abrió el marcador. Tras una buena jugada asociada por derecha entre Facundo Nadalin, Sebastián Jaurena y Bruno Juncos, llegó el centro que desvió Bonin, pero Leonardo Monje capturó el rebote y con un remate fuerte puso el 1-0 a favor del equipo de Cuyo, cuando iban 46′ de juego.
Cristian díaz, entrenador de Deportivo Madryn, movió el banco. Hizo la primera modificación a los 56′, con el ingreso de Camilo Machado en reemplazo de Ezequiel Montagna. Luego, a los 64′ hizo dos variantes más: Pío Bonacci entró por Nicolás Servetto, y Nicolás Barrientos ingresó por Julián Cosi.
Se adelantó un poco el equipo chubutense, y San Martín debió reacomodar las piezas. A los 66′, Federico Murillo ingresó por Carlo Lattanzio, y “Sebi” González reemplazó a Bruno Juncos, de muy buen partido.
Díaz se jugó la última carta a los 76′. Mauricio Cuero ingresó por Álvaro Dionisio.
Madryn iba y chocaba con la defensa sanjuanina. En un par de ocasiones generó peligro, con algún centro al que no llegó Silba. Pero no mucho más.
Cuando iban 78′, Ariel Martos, DT de San Martín efectuó tres cambios. Nazareno Funes reemplazó a Dante Álvarez, Hernán Zuliani ingresó por Sebastián Jaurena, y Gabriel Hachen entró por Genaro Rossi.
Y ganó aire y profundidad el equipo sanjuanino. Comenzó a llegar por izquierda; a los 81′, un centro cruzado y la definición cercana al palo izquierdo de Bonin. Cuando iban 90+2′, una jugada similar y no alcanzó a conectar Nazareno Funes.
Hasta que a los 90+3′, Sebi González armó una jugado por izquierda, llegó el centro y de taco Federico Murillo marcó el 2-0 a favor de San Martín de San Juan.
Un triunfo y un paso adelante en la Copa Argentina. San Martín mostró buen fútbol, y algunos jugadores en un buen nivel, como el central Julián Marchio, el volante Sebastián Jaurena y Bruno Juncos. Tuvo una idea clara de juego, buscó el partido, y con firmeza y buen fútbol dio un paso adelante.
Empezó hace unos días, el 3 de Febrero, y hasta fin de mes, el 26 para ser precisos, la CONCACAF Champions Cup extenderá su primera ronda de clasificación. Y ya hemos visto partidos de alto nivel, con buenos futbolistas, y algunos detalles para tener en cuenta.
Amèrica, uno de los candidatos, logró la clasificación de manera ajustada, porque si bien derrotó 1-2 a Olimpia de visitante en Honduras, en el desquite en el Estadio Ciudad de los Deportes de Ciudad de México, igualó 0-0. El hecho de tener muy próximo el clásico ante las Chivas de Guadalajara quizas le jugó en contra, y desvió su foco de atención.
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Chivas llega a ese partido en un momento óptimo. Lider de la Liga, con una larga racha positiva y mucha confianza en sí mismo.
Monterrey también avanzó de ronda. Los “Rayados” eliminaron a Xelajú de Guatemala tras igualar 1-1 en el primer partido, y luego vencer por 2-0 en el Estadio BBVA de Guadalupe, Nuevo León, México. En Octavos de FInal jugarà ante Cruz Azul, que goleó en el primer partido a Vancouver FC por 3-0, y en el segundo elaboró un tirunfo a partir de un gol de Luka Romero, a los 36′, quien empujó casi desde el suelo para convertir el primer tanto del partido. Era la noche de Romero, quien aumentó el marcador a un más amplio 2-0, cuando iban 45+1′ del primer tiempo.
El partido y la serie estaban resueltos, pero Luka Romero quiso llevarse el balón, y a los 62′ marcó su tercer gol personal, y puso el juego 3-0. Rodartea los 68′ e Ibáñez a los 74′ colocaron la cifra definitiva del encuentro: 5-0, que redundó en un 8-0 global.
San Diego FC dio la nota para que un equipo de US Soccer venciera a uno de la Liga de Mèxico. Golèo de local por 4-1 y no le impidió clasificarse la derrota por 1-0 en condición de visitante ante los Pumas de la UNAM, ya que la amplia diferencia obtenida en el primer encuentro le dio aire para lograr el boleto a la fase siguiente.
La acción continuará el 17 de Febrero próximo, con más partidos, más acción y más emociones.
Arrancò el año futbolìstico, un 2026 cargado de partidos y emociones, que tendrà el pico màximo de atenciòn cuando promedie la temporada, y llegue la cita màs convocante de este deporte: La Copa Mundial de la FIFA-Mèxico, USA, Canadà 2026. Pero antes, y depuès por supuesto, habrà un sinfìn de torneos, a cual màs apasionante que le otro.
La Copa CONMEBOL Libertadores se pone en marcha. La presentaciòn de The Strongest, de Bolivia, frente a Deportivo Tàchira de Venezuela, es el encuentro que levanta el telòn, en lo que corresponde a la fase 1, eliminatoria al cabo de partidos de ida y vuelta. El primero se jugarà en en los 3.650 metros de altitud del Estadio Hernando Siles, de La Paz.
El conjunto boliviano ha incorporado a varias estrellas de centroamérica. Darwin Lom, nacido en Estados Unidos, pero representante de Guatemala, es el más renombrado. Junto a él, aparecen el dominicano Carlos Ventura y el panameño Jovani Francisco Welch.
Ambos equipos tienen la ilusiòn, con nuevas figuras y la esperanza que siempre se enciende cuando empieza un torneo. Y aquì lo viviremos con la misma pasiòn.
Reaccionó el equipo de Diego Simeone, y a los cuestionamientos previos le respondió con un triunfo categórico, con una clara superioridad sobre Mallorca, al que trituró de a poco hasta redondear un 3-0 contundente, que pudo ser más amplio de no mediar la buena actuación de Leo Román, el arquero visitante.
Aleti formó con Oblak; Llorente, Giménez, Pubill, Hancko; Giuliano Simeone, Johnny, Barrios, Baena; Sorloth y Julián Alvarez.
Mallorca alineó a Leo Román; Maffeo, David López, Valjent, Mojica; Mascarell, Samú Costa; Mateo Joseph, Darder, Antonio Sánchez y Muriqi.
El dominio del local se hizo sentir desde el comienzo. Con sus líneas adelantadas, la movilidad de los medios, y la amenaza permanente de Julián Álvarez y Sorloth, empujó a Mallorca contra su arco. Y debió esforzarse un par de veces Leo román, hasta que a los 20′ Sorloth llegó a una pelota tras un rebote, y convirtió el tanto que puso el partido 1-0 a favor de Atlético de Madrid.
Y cerró la primera etapa con un control del juego, mientras que su rival asomó algo tímido sobre el final, para mostrar que aún no se daba por vencido.
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En el complemento, Mallorca insinuó una pequeña reacción. Diego Simeone, DT de los colchoneros, decidió hacer la primera variante a los 57′; Nicolás González entró por Alex Baena. Y un disparo de Barrios, a los 60′, salió muy cerca.
A los 62′, la visita efectuó dos modificaciones: Takuma Asano entró por Antonio Sánchez, y Jan Virgilli ingresó por Mateo Joseph.
La visita tuvo su primera llegada a los 63′, con un tiro libre de Mojica, que pasó por encima del travesaño. Respondió el Aleti, a los 67′, con un cabezazo de Sorloth, que controló el arquero visitante.
El “Cholo” volvió a meter mano en su equipo, y a los 71′ realizó dos cambios. Thiago Almada entró por Sorltoh, y Le Normand ingresó por Johnny Cardoso.
Un cabezazo de Mauriqi, a los 73′ fue la segunda y última chance que tuvo Mallorca. Después, se apagó y Aleti lo liquidó.
Más allá de las variantes que hizo, a los 73′, el equipo mallorquí no pudo resistir. Pablo Torre reemplazó a Darder, y Mateu Morey entró en lugar de Pablo Maffeo.
Pero, tras un buen centro de Llorente, de gran actuación, Morey quiso rechazar, la pelota pegó en la cara de David López, quien de modo involuntario convirtió en contra, y Atlético de Madrid se puso 2-0 arriba en el marcador.
Cuando iban 77′, Koke entró por Giuliano Simeone, muy aplaudido por la gente.
El partido estaba sellado, y a los 86′ Thiago Almada le puso la frutilla a la torta, con un tremendo golazo que puso el final 3-0 para Atlético de Madrid.
Javier Llabrés entró por Samu Acosta, a los 88′, en Mallorca. Fue el último detalle de un partido que Atlético de Madrid ganó sin problemas, y que le permite trepar en la tabla para mantener la ilusión.
Si había un partido para esperar, aguardar y tener enormes expectativas, ese era el de Inter de Milan y Arsenal de Londres, quizás hoy dos de los mejores equipos del mundo. Y salió un choque de planetas; espectacular, con un ritmo vertiginoso, goles y un claro vencedor, que mantuvo el dominio, el control y la superioridad, para dar el golpe en Milano. Arsenal fue más que el Inter y lo derrotó por 1-3, en un juego que lo pone como claro protagonista de esta UEFA Champions League.
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Inter alineó a Yann Sommer; Luis Henrique, Francesco Acerbi, Manuel Akanji, Alessandro Bastoni, Federico Dimarco; Nicolò Barella, Sucic, Piotr Zielinski; Marcus Thuram y Lautaro Martínez.
Arsenal formó con David Raya; Timber, William Saliba, Cristhian Mosquera, Myles Lewis-Skelly; Eberechi Eze, Martín Zubimendi, Mikel Merino; Saka, Gabriel Jesus y Trossard.
El equipo inglés se llevó por delante al local al comienzo del juego. Con sus líneas bien adelantadas, las salidas con Saliba y una conducción profunda, encontró rápido el gol tras una aparición libre de Gabriel Jesús, que puso el 0-1 a los 9′ del partido.
Ahí reaccionó el equipo italiano, que soltó con bravura su juego hacia el ataque, y llegó a la igualdad a los 17′, con un remate preciso de Sucic, para poner el empate 1-1.
Con confianza, creció el Inter, y sumó una posibilidad clara tras una contra de Sucic, quien abrió a la derecha para Marcus Thuram, cuyo remate, factible, se fue por encima del travesaño.
Y el equipo londinense halló otra vez la ventaja, tras un tiro de esquina, un cabezazo hacia adentro, y otra vez el brasileño Gabriel Jesús aprovechó para marcar, esta vez de cabeza, el segundo tanto del Arsenal, que a los 30′ se puso otra vez arriba en el marcador: 1-2, y el cierre del primer tiempo.
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En el complemento, Arsenal profundizó el dominio que había marcado en el inicio del partido, y selló una amplia diferencia. Cuando iban 55′ Trossard cruzó un disparo, luego de una buena jugada de Saka, que pasó muy cerca y fue todo un aviso.
Por eso, Inter hizo dos variantes a los 62′; Francesco Espósito entró por Lautaro Martínez, y Davide Frattesi reemplazó a Nicoló Barella. En la visita, a los 63′ White ingresó por Eberechi Eze, y Declan Rice entró en lugar de Timber.
El ingreso de Espósito le dio un poco más de vigor físico al local, y a los 66′ se las arregló para mantener una pelota de espaldas, girar ante la marca y sacar un buen remate, que pasó muy cerca del palo derecho del arquero Raya.
Cuando llegamos a los 73′, Arteta, DT de la visita, hizo la tercera y cuarta modificaciones de su equipo. Gabriel Magalhaes entró por Mosquera, y Viktor Gyokeres ingresó por Gabriel Jesús.
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Y a partir de ahí, se profundizó el dominio inglés. Saka tuvo un gran disparo, a los 77′, que sacó Sommer. Cuando iban 78′ Arteta realizó la quinta variante de la visita; Gabriel Martinelli reemplazó a Trossard.
En el Inter, a los 81′ llegaron dos cambios más: Ange-Yoan Bonny reemplazó a Zielinski, y Andy Diouf sustituyó a Luis Henrique.
Pero poco pudieron influir. A los 83′ Gabriel Martinelli sacó un exquisito pelotazo con el empeine, fuerte y preciso para la contra de Gyokeres, quien avanzó con la pelota, cedió a Saka, la pelota le rebotó a Gyokeres, quien disparó con mucha precisión, para poner el 1-3 a favor de Arsenal.
Así cerraron los “Gunners” el partido. Con notable superioridad, y un triunfo categórico, que lo pone en ese lugar estelar de los mejores de Europa, y aguarda con mucha ilusión el futuro.
Empezó la temporada oficial de nuestro Fútbol, con el inicio de la Copa Argentina 2026, y la presentación del último campeón del torneo, Independiente Rivadavia de Mendoza, frente a Estudiantes, el de Caseros, en una Villa Mercedes desbordante del sol de Enero. Fue un partido en el que el equipo mendocino dominó con claridad. Fue más que su rival, manejó el desarrollo del juego y encontró los momentos precisos para marcar la diferencia. Ganó el campeón, al cabo, por 2-0, en un partido que no admite discusiones y donde se marcaron con nitidez las distancias entre un conjunto que disputará la Copa CONMEBOL Libertadores de América, y el otro que tiene la ilusión de pelear el ascenso a la Liga profesional.
Independiente Rivadavia formó con Nicolás Bolcato; Alejo Osella, Iván Villalba, Leonard Costa, Sheyko Studer y Juan Manuel Elordi; Gonzalo Ríos, Tomas Bottari y José Florentín; Matías Fernandez y Alex Arce.
Estudiantes alineó a Facundo Vila; Facundo Ardiles, Jorge Benítez, Balthazar Bernardi y Franco Quinteros; Enzo Acosta, Rodrigo Melo, Román Rodríguez, Tomás Squie; Jorge Correa; Darío Rostagno.
El equipo cuyano se hizo dueño de la pelota y del territorio desde el comienzo del encuentro. Tuvo actitud para atacar y compromiso defensivo. A los 22′ abrió el marcador, tras un tiro libre que fue cabeceado hacia el área, y por el medio surgió Alex Arce para poner, de cabeza, el 1-0 a favor de Independiente Rivadavia.
Estudiantes sintió el golpe y empezó a salir, cuando ya iba media hora de juego. a los 30′ tuvo una buena llegada, un disparo de Rostagno, y el balón que se fue al corner. A los 32′ fue Jorge Correa el que probó con un tiro lejano, que salió cerca del travesaño.
Se había soltado el “pincha”, y la lepra respondió. Cuando iban 37′ un pelotazo largo de Studer fue capturado por Arce, quien sacó un tiro fuerte que Vila desvió al corner.
Y a los 41′ Elordi enganchó por izquierda, y sacó un fuerte remate que también controló Vila.
En el segundo tiempo el trámite era similar al primero, por eso Juan Manuel Sara, entrenador del equipo de Caseros, decidió hacer dos variantes a los 58′. Federico Sena entró por Román Rodríguez, y Alejandro Melo reemplazó a Enzo Acosta. Luego, a los 66′, efectuó la tercera modificación; Ian vera ingresó por Tomás Squie.
Mejoró un poco Estudiantes, pero carecía de potencia ofensiva. Sus pases finales eran bien interceptados por la línea de tres centrales de la “Lepra”, incluso de los laterales o del mediocampista Bottari. Se notaba mucho la solidez defensiva del cuadro mendocino y cuando se volvió a soltar, a los 71′, Gonzalo ríos marcó el 2-0, tras una buena maniobra colectiva.
Tras ese resultado tranquilizador, Alfredo Berti, DT del “Azul”, hizo dos cambios. Fabrizio Sartori entró por Gonzalo Ríos, y Ezequiel Bonifacio ingresó en lugar de Alejo Osella, cuando iban 73′.
A los 74′, Sara efectuó las dos últimas modificaciones que le quedaban a su equipo: Tobías Salas entró por Jorge Correa, y Joel Lucero sustituyó a Darío Rostagno.
Pero ya el partido tenía un rumbo muy marcado. Berti aprovechó para hacer la tercera variante a los 80′: Leonel Bucca entró en lugar de Matías Fernández, y más tarde, ya a los 84′ Diego Crego reemplazó a Iván Villalba.
Un tiro libre de Alejandro Melo, a los 89′, que pasó muy cerca del arco fue la última esperanza de Estudiantes.
Independiente Rivadavia estrenó su título de campeón con una buena actuación, un triunfo inobjetable, y abrió el fuego de la temporada 2026, que promete estar llena de fútbol.
Hernán O’Donnell
(Enviado Especial a Villa Mercedes, San Luis, Argentina)
La Supercopa de España se mudó, desde hace varios años, a Arabia Saudita. El peso del señor dinero, los intereses en promocionar las ligas y sus equipos por fuera de las fronteras, han modificado los escenarios habituales y tradicionales, y todos los deportes que se practicaban puertas adentros en sus países, ahora juegan fronteras afueras. Sucede en el fútbol, en las grandes ligas de Europa, en el Fútbol Americano, donde la NFL ha llevado partidos oficiales de temporada regular a Europa, México, y hasta Sudamérica.
La Supercopa española no escapa a estos tiempos modernos, y otra vez el King Abdullah Sports City, ubicado en Yeda, Arabia Saudita, fue el espacio donde Barcelona superó al Real Madrid por 3-2, tras un primer tiempo electrizante, equilibrado en el marcador pero con un predominio del equipo culé, que se acentuó en el complemento, aún cuando el ritmo decayó y los errores sostenidos Munuera Montero lo complicaron, pues no sancionó como debía una infracción de expulsión a Asencio, permitió múltiples infracciones de Carreras (la mayoría ante Yamal, y muchas de ellas no sancionadas), extendió el primer tiempo mucho más allá de lo que correspondía (también lo hizo en el complemento, pero un poco menos exagerado), y expulsó a De Jong en una sanción también exagerada e incoherente con los fallos anteriores. Pero Barcelona no decayó y encontró el triunfo que merecía.
Barcelona formó con Joan García; Koundé, Eric García, Cubarsí y Balde; Pedri y De Jong; Lamine Yamal, Fermín Torres y Raphinha; Robert Lewandowski.
El Madrid alineó a Thibaut Courtois; Federico Valverde, Raul Asencio, Dean Huijsen, Álvaro Carreras; Aurelien Tchouaméni, Eduardo Camavinga; Rodrygo, Jude Bellingham, Vinícius Júnior; Gonzalo García.
El partido tuvo el nivel que imaginábamos: altísimo. Lleno de emociones, jugadas peligrosas, goles y un ritmo marcado por la posesión de ambos y la excelencia técnica de sus protagonistas. Avisó primero el Madrid, a través de Vinicius, con una escapada solitaria, a los 13′, que terminó con un disparo que controló bien Joan García.
Después, el equipo catalán se hizo del balón y le dio un destino sobrio y seguro. Tuvo una oportunidad clara a los 34′, cuando Valverde perdió un balón, su pase defectuoso lo capturó Lewandowski, quien abrió a la derecha, para un Lamine Yamal, que, iluminado, abrió en un toque para la entrada franca de Raphinha, que desvió mucho el tiro al arco.
Pero se reivindicó enseguida, porque a los 35′, en una entrada parecida por la izquierda, cruzó bien la pelota y puso el 1-0 para Barcelona.
Fue el mejor momento del equipo catalán, con dos llegadas claras a los 40′ con sendos disparos que tapó bien Courtouis.
Y en cuanto Vinicius recibió un contragolpe rápido, se fue por izquierda sorteó a Koundé, luego a Cubarsí y puso el 1-1 para que celebrara Madrid, cuando iban ya 45+1′ de juego.
La electricidad se sintió en el estadio. Se encendió el fuego. Soltó un gran pase el Barca para la entrada de Lewandowski, quien definió con categoría para poner el 2-1 a favor de Barcelona, a los 45+3′.
Todo debía concluir, aún con el tiempo agregado. Pero el juez José Luis Munuera Montero se olvidó del reloj, dejó seguir dos minutos más, y allí, a los 45+5′ Real Madrid llegó otra vez al empate, en esta ocasión con un tiro cruzado de Gonzalo García, tras un tiro de esquina y una salvada de Raphinha en su valla.
En el segundo tiempo, el ritmo bajó. Se hizo más cortado, más friccionado. A los 65′ se abrieron las primeras ventanas de cambios: Ferrán Torres entró por Robert Lewandowski, y Dani Olmo, que entró muy bien, ingresó por Fermín López.
A los 66′ vino la primera modificación en Madrid: Arda Guler entró por Federico Valverde.
El juego se hizo de las blaugranas, en función del buen criterio de Dani Olmo, y todo lo que provocaban por las bandas Raphinha y Lamine Yamal. Cuando iban 70′ Yamal remató desde el área y Courtois encontró el balón, en una situación clara.
Enseguida llegó el gol de la victoria. Iban 72′ y Raphinha conectó un centro con un disparo que tuvo un desvío en Tchouameni, y Courtois poco pudo hacer. 3-2 para Barcelona, y el partido que entró en la fase final, la del roce, el corte y los nervios que jugaron su parte.
Xabi Alonso decidió hacer un par de cambios: Alaba entró por Huijsen, y Mbappé reemplazó a Gonzalo García, a los 75′. Más tarde, a los 81′, agotó las variantes: Mastantuono entró por Vinicius, y Dani Ceballos ingresó por Camavinga.
En Barcelona, Hansi Flick efectuó el tercer y cuarto cambios; Rashford reemplazó a Raphinha, y Gerard Martín ingresó por y Eric García, cuando ya iban 82′ de juego.
Los errores del árbitro tuvieron peso hasta el final del partido. A los 90′ expulsó a Frenkie De Jong, tras una dura entrada sobre Mbappé, que hubiera sido una justa sanción si antes sancionaba de igual forma a Asencio tras su dura falta, o hubiera cobrado las múltiples faltas de Álvaro Carreras, muchas de ellas plausibles de amonestación.
Con un jugador más, y cinco minutos de agregado (que se extendieron a casi ocho sin motivo que lo justifique), Madrid volcó el juego hacia campo rival, mientras que Barcelona se reacomodó con una variante: a los 90+2′ ingresó Araujo por Lamine Yamal.
Madrid tuvo una chance, a los 90+5′, con un disparo de carreras que controló Joan García. Fue en el límite del tiempo agregado, pero el árbitro dejó seguir un tiempo más en el que otra vez Joan García evitó la caída de su valla.
Hubiera sido una tremenda injusticia. Barcelona fue más que su rival. Propuso desde el juego, desde sus individualidades, y ganó con total merecimiento una Supercopa de España jugada en tierras lejanas.