Archivo de la categoría: Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026

El último ensayo, antes de subir a escena, estuvo lleno de fútbol y goles

El campeón del Mundo tuvo el último ensayo, en el Jordan-Hare Stadium en Auburn, Alabama, ante Islandia, antes de subir a escena para defender su corona, en la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.

El partido resultó útil para ver jugadores, sostener el sistema predilecto de juego, y al final, poner casi el elenco que uno imagina será el que debute ante Argelia, con la excepción del probable ingreso de Emiliano Martínez, como arquero titular. Fue un 3-0 contundente ante un Islandia con más vigor físico que volumen de juego.

Argentina formó con Gerónimo Rulli; Agustín Giay, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez y Facundo Medina; Giovani Lo Celso, Exequiel Palacios, Valentín Barco, Nico Paz; Giuliano Simeone y José López.

Islandia alineó a Elías Rafn Ólafsson; Logi Tómasson, Daníel Leó Grétarsson, Gudlaugur Victor Pálsson, Hákon Arnar Haraldsson, Ísak Bergmann Jóhannesson, Orri Steinn Óskarsson, Albert Gudmunsson, Andri Fannar Baldursson, Mikael Egill Ellertsson y Hordur Björgvin Magnússon.

El gol del “Colo” Barco, a los 8′, le dio la tranquilidad a la Argentina de que podía manejar el juego a través de la tenencia del balón, sin desesperarse por la llegada del tanto de apertura, que muchas veces se hace rogar. Esta vez se puso muy pronto 1-0, y a partir de allí supo hacer valer toda su riqueza técnica y el peso de las individualidades al servicio del juego colectivo. Con la firmeza de Martínez y Medina en el fondo, las subidas prolijas de Agustín Giay, más el equilibrio permanente que ofrecía Exequiel Palacios, el equipo le daba rienda suelta a la fantasía de Nico Paz y Giovanni Lo Celso, sumados a la dinámica de Barco, el esfuerzo de Simeone, y la movilidad en ataque de Juan Manuel López.

Islandia ofreció una resistencia física, pero no le alcanzó en ese período para equilibrar, o poder exigir a Rulli. Fue la “Albiceleste” la que marcó el ritmo del partido.

Crédito: www.afa.org.ar

Para comenzar el segundo tiempo, hubo variantes en la Selección. Cristian Romero entró por Lisandro Martínez; Rodrigo De Paul ingresó por Palacios; Alexis Mac Allister reemplazó a Valentín Barco; Enzo Fernández entró por Lo Celso, y Lautaro Martínez sustituyó al “Flaco” López.

Mantuvo el ritmo la “Albiceleste”, incluso con varias llegadas claras, como la que protagonizaron a los 55′, cuando Mac Allister ganó de cabeza, habilitó a Nico Paz, este arrancó por derecha, y luego se la cruzó a Lautaro Martínez, que no llegó a conectar.

A los 57′ llegaron dos variantes más: Nicolás González reemplazó a Nicolás Otamendi, para jugara de lateral izquierdo mientras Facundo Medina pasó de segundo central, y Thiago Almada entró por Nicolás Paz.

Cuando iban 61′ pudo ser de Mac Allister, con un remate que dio en el palo izquierdo del arquero de Islandia. Luego, a los 66′ fue Lautaro Martínez el que estrelló un tiro en el poste.

Tras la pausa de rehidratación, a los 67′, Lionel Messi entró por Giuliano Simeone, y Gonzalo Montiel reemplazó a Agustín Giay.

La primera pelota que tocó “El Rey”, fue un pase-gol para Martínez, que fue derribado por el arquero europeo al entrar al área. El penal lo ejecutó Messi, quien puso el 2-0 para la Argentina con un tiro alto, cuando iban 71′ de juego.

El desarrollo continuó con la misma tónica. Dominio constante de la “Albiceleste”, que llegó al tercero a los 85′, cuando Mac Allister volvió a ganar de cabeza, asistió a De Paul, quien condujo por derecha, para la llegada de Thiago Almada, que puso el 3-0 para la Argentina.

Sin más, el partido se cerró con una Argentina dominante, clara, entera. Lista para afrontar la defensa del Título del Mundo.

Hernán O’Donnell

Argentina empezó a dar señales, cuando el Mundial se acerca

El telón del gran escenario internacional de este año deportivo, la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, está por levantarse. Faltan días, horas, para que comience el Mundial. Y los amistosos internacionales son la prueba final de los equipos, la última evaluación, el examen previo a las pruebas por los puntos. Cada partido tiene un valor intrínseco, en función de que sirve para calibrar el juego colectivo y a la vez, probar el rendimiento individual.

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Y la Argentina tuvo una linda prueba ante Honduras, porque el conjunto centroamericano siempre se propuso jugar. Por supuesto que le costó, y mucho, porque el conjunto nacional lo sometió a una presión constante y asfixiante, hasta redondear un 2-0 final que bien pudo ser más amplio.

El conjunto centroamericano alineó a Edrick Menjívar; Cristopher Meléndez, Giancarlo Sacaza, Denil Maldonado, Joseph Rosales, Kervin Arriaga, Edwin Rodríguez, Rigoberto Rivas, Luis Palma, Dereck Moncada, Jorge Benguché.

El dominio de Argentina fue permanente y sostenido a lo largo de toda la primera etapa. Con salida prolija desde el fondo, mucha elaboración de juego a partir de la tenencia constante del balón, con mayor participación desde el costado derecho, donde se recostó Giovanni Lo Celso para hacerse conductor. Combinaba de modo asiduo con Valentín Barco, también con Giay, y se apoyaba mucho en Palacios. Así, la “Albiceleste” llegaba una y otra vez.

Tuvo una situación con un buen tiro de Simeone que atrapó el arquero hondureño; luego con otro disparo de Lo Celso, que pegó en el travesaño. Del rebote, Tagliafico tomó el balón, pero fue cruzado en el área, y el árbitro sancionó el penal, que Lautaro Martínez tradujo en gol, a los 37′ de juego para poner el 1-0 a favor de Argentina.

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Para empezar el segundo tiempo, Lionel Scaloni decidió hacer dos cambios: Facundo Medina entró por Tagliafico, y De Paul reemplazó a Valentín Barco.

El gol de Giuliano Simeone, a los 54′, que puso el 2-0 a favor de Argentina, terminó de liberar cualquier incógnita sobre el rendimiento y el mecanismo que aplicaba la “Albiceleste”.

Fue una constante presión alta del equipo, con muy eficaz recuperación de pelota y una muy buena distribución de la misma.

A los 63′ llegaron cuatro modificaciones más en el equipo: Cristian Romero entró por Lisandro Martínez; El “Flaco” López reemplazó a Lautaro Martínez; Mac Allister entró por Lo Celso, y Enzo Fernández ingresó por Thiago Almada.

Se sostuvo el dominio, la presión, y cada jugador entró en buena sintonía. Cuando iban 81′ Santiago Beltrán ingresó por Juan Mussso; Aranda sustituyó a Exequiel Palacios; Capaldo reemplazó a Giuliano Simeone, y Freitas ingresó por Nicolás Otamendi.

Poco pasó en esos minutos finales. Un disparo de Aranda fue bien respondido por el arquero de Honduras, Luis Ortíz, y Santiago beltrán cortó con mucha solvencia un tiro libre en forma de centro pesado sobre su área.

La Argentina se presentó ante 90.000 personas en Texas, y no defraudó. Aún sin Messi, su carta principal, dio una muestra acabada de fútbol y mostró sus credenciales.

Hernán O’Donnell

Argentina se reencontró con la gente y con su fútbol

Fue la noche del reencuentro. La de la Selección con su fútbol y con su gente. Una noche ideal, con una temperatura alta, de un verano que amaga con no terminar aún cuando ya comenzó el otoño, para darle más romanticismo al reencuentro con su gente, que acompañó como siempre, aún cuando fue llamativa la cantidad que llegó sobre la hora y aún con el partido empezado. Lo cierto es que volvió la Argentina del fútbol y toque, para armar una buena actuación y cerrar un resultado de 5-0 sobre Zambia, y emprender el viaje a la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá, con las mejores esperanzas.

La Selección formó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes; Lionel Messi, Julián Álvarez y Thiago Almada.

Zambia lo hizo con Willard Mwanza, Fredrick Mwimanzi, Tinkler Sinkala, Dominic Chanda, Obinno Chisala, Wilson Chisala, David Simukonda, Given Kalusa, Albert Kangwanda, Fashion Sakala y Kingston Mutandwa.

A los 3′ Julián Álvarez puso el 1-0, tras una buena jugada asociada, y marcó el camino de lo que iba a ser una noche reivindicatoria respecto a lo que había sucedido en el partido anterior frente a Mauritania. Argentina esta vez jugó diferente, pudo tener mucho más el balón, no perderlo con facilidad, y a partir de esa tenencia, elaborar juego hasta encontrar los espacios abiertos para acelerar y atacar.

Fue un primer tiempo tranquilo, hasta que a los 42′ Lionel Messi frotó la lámpara, amagó y giró lo suficiente en el área, para hacer, de una jugada que parecía diluirse, terminarla con el segundo gol de Argentina, que así quedó adelante por 2-0.

Para que no quedaran dudas, a poco de comenzar el segundo tiempo, a los 49′ Nicolás Otamendi puso el 3-0 para el equipo local.

Enseguida, a los 51′, llegaron tres variantes en la Argentina. De Paul entró por Mac Allister, Nicolás González lo hizo en lugar de Tagliafico, y Valentín Barco reemplazó a Paredes. En este último caso, Barco se ubicó como volante por derecha, y Enzo fernández fue a la posición de Paredes, como volante central.

El 4-0 llegó a los 67′, con un tanto de Chanda en contra.

Argentina ya estaba muy cómoda en el partido, y a los 68′ vinieron dos variantes más: Lucas Martínez Quarta entró por Otamendi, y Giuliano Simeone reemplazó a Julián Álvarez. Más tarde, a los 74′, llegó la gran ovación para Emiliano Martínez, el mejor arquero de la historia del seleccionado, quien le dejó su lugar unos minutos a Musso, mientras que Perrone reemplazó a Almada, y Nico Paz ingresó por Fernández.

Argentina ya había saldado su deuda, y para que la fiesta fuera completa, a los 90+3′ Valentín Barco puso el 5-0 final.

Fue la noche del reencuentro de la selección y su gente. La de la reivindicación. La de la renovación de su fútbol, tan asociado al buen juego y al monopolio de la pelota. Con muchas variantes tácticas y ensayos de posiciones, como Nico González de lateral en defensa, de Barco de volante derecha, hasta que cuando entró Paz, se corrió a la izquierda y Nico Paz fue a la derecha. La de Enzo por los costados, o de volante central.

La del show infinito de Lionel Andrés Messi.

La de los goles y los aplausos.

La que invita a soñar con que la defensa del Título es posible…

Hernán O’Donnell

Argentina tuvo un triunfo deslucido que despertó algunos interrogantes

La selección Nacional fue de mayor a menor, y logró un ajustado triunfo ante el entusiasta Mauritania por 2-1, en el que jugó bien el primer tiempo, marcó los dos goles, y se desdibujó en el complemento. Su rival se animó, se soltó en ataque y obligó a Emiliano Martínez, el mejor arquero de la historia del seleccionado argentino, a esta altura ya sin discusiones, a realizar dos atajadas formidables, para llegar al gol del descuento sobre el cierre del partido.

Argentina formó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Marcos Senesi y Marcos Acuña; Nicolás Paz, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Nicolás González; Julián Álvarez y Thiago Almada.

Mauritania lo hizo con Mamadou Diop; Ibrahima Keita, Lamine Ba, Jordan Lefort y Aly Abeid; Oumar Ngom, Maata Magassa y Djeidi Gassama; Beyatt Lekoueiry; Aboubakary Koita y Mamadou Diallo.

Argentina jugó con mucha precisión en el inicio del partido. Buscó el pase seguro, la tenencia clara del balón, y elaboró su juego a partir de la sumatoria de pases, con paciencia y a la búsqueda del espacio y momento justo para meter el estiletazo.

Así llegó la jugada del primer gol, luego de una maniobra asociada, en la que Paz desequilibró por derecha, y por izquierda apareció Enzo Fernández, para meter el 1-0, a los 16′ de juego.

Se asentó Argentina con el gol. Se convenció de su juego y mantuvo la iniciativa, hasta llegar al 2-0, a los 31′, a partir de un excelente tiro libre de Nicolás Paz.

Y cerró la primera parte con mucha solvencia, en la que invitaba a un juego aún mejor en el complemento, cuando se produjeron tres cambios: Lionel Messi entró por Nicolás Paz, Rodrigo De Paul ingresó por Nicolás González, y Franco Mastantuono reemplazó a Julián Álvarez. En Mauritania, Papa Yade ingresó por Mamadou Diallo.

Pero no fue la misma Argentina. Salvó unos primeros minutos iniciales, el segundo tiempo se hizo muy opaco para la Selección. Perdió la pelota. Erró pases. Se mostró impreciso e inconexo, algo muy poco habitual en este equipo, que hace de la posesión y la precisión una virtud.

Argentina cambió a los laterales: Gabriel Rojas entró por Acuña, y Agustín Giay lo hizo en lugar de Nahuel Molina. Pero a los 73′ avisó el rival, con un remate de Maata Magassa que pasó muy cerca del palo izquierdo de Dibu Martínez.

Scaloni fue por otro cambio, y Juan Manuel López reemplazó a Almada. Enseguida, Exequiel Palacios ingresó por Alexis Mac Allister.

Luego llegó un tiro de Souley que Martínez sacó por arriba, y a los 87′ Dibu tapó abajo una pelota dificilísima, en otra llegada clara del equipo africano.

Al final tuvo su premio, y se quedó, como dijo su entrenador, con “la derrota más dulce que podían tener”, porque a los 90+2′ llegó al gol del descuento, a través de Jordan Lefort, quien cerró el score con el 2-1 final.

Se creía que iba a ser una noche positiva, y el fútbol, tal como lo razonó muy bien Scaloni en la conferencia de prensa de cierre, “no tiene rivales fáciles ni sencillos. Los partidos hay que jugarlos, siempre tienen un grado de dificultad”. Fue, al cabo, una noche de preocupaciones. Hubo algunos desacoples defensivos, algunos problemas en la marca, y algunos jugadores que pelean por un lugar en la lista final, quedaron en deuda. Pero tienen una jornada más para desquitarse, y el partido contra Zambia asoma como una hermosa oportunidad.

Hernán O’Donnell

Bolivia supo reponerse, venció a Surinam, y se jugará el pasaje al Mundial ante Irak

De todos los partidos que se juegan en esta fecha FIFA, los más importantes, atrayentes y trascendentes, son, huelga decirlo, los que conforman la repesca, es decir la parte final de la Competición Preliminar de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.

Y fue para Bolivia, porque supo reponerse al golpe que le dio Surinam al comienzo del segundo tiempo, mostró ganas, su técnico Villegas fue inteligente para hacer los cambios justos, y ganó por 2-1, por audaz y optimista. Ahora espera por Irak, para definir al equipo que irá al Grupo “I”, junto a Francia, Senegal y Noruega.

Bolivia formó con Guillermo Viscarra; Diego Medina, Luis Haquín, Efraín Morales y Roberto Fernández; Robson Tome, Héctor Cuellar, Ramiro Vaca y Gabriel Villamil; Enzo Monteiro y Miguel Terceros.

Surinam alineó a …Etienne Vaessen; Djavan Anderson, Myenty Abena, Shaquille Pinas y Liam van Gelderen; Melayro Bogarde, Jean-Paul Boëtius, Stefano Denswil, Joël Piroe, Tjaronn Chery, Gyrano Kerk.

Bolivia tuvo la iniciativa en el comienzo del juego. Controló el balón, atacó más, y volcó el partido hacia el arco de Surinam. El país del Norte de Sudamérica se abroqueló en su campo, pero contó con la sagacidad para manejar el contragolpe, y así tuvo dos llegadas claras. En la primera, a los 20′ Kerk no logró conectar, y en la segunda, a los 34′, Vizcarra sacó con la cara un disparo franco que tenía destino de red.

En el complemento, Surinam comenzó con una variante: Radinio Balker entró por Jean-Paul Boëtius. Y el cambio le dio un impulso, porque modificó el sistema, y sacudió muy pronto la modorra. Liam van Gelderen aprovechó un rebote en el área, y en el torbellino, a los 47′ puso el partido 0-1 a favor de Surinam.

Allí el encuentro tomó un rumbo definido. Bolivia fue a buscarlo, con más tozudez que ideas, y el equipo surinamés se ordenó en su campo, para tratar de cerrar caminos, y enfriar el juego cada vez que este se lo permitiera.

A los 58′ llegó una variante en el equipo boliviano. Moisés Paniagua ingresó por Héctor Cuéllar. Mientras, a los 68′ llegó la segunda variante en Surinam: Anfernee Dijksteel reemplazó a Shaquille Pinas.

Pero el cambio boliviano pronto le dio resultado. Moisés Paniagua puso un puntinazo junto al palo izquierdo del arquero, y Bolivia logró la igualdad: 1-1 a los 72′ de juego.

Cuando iban 74′, Bolivia efectuó otra modificación; Juan Godoy ingresó por Enzo Monteiro. Y el ingresado también se sumó al impulso de Paniagua. Bolivia creció mucho, tomó otra actitud y dominó a su rival.

Así como Paniagua llegó al empate, Godoy fue decisivo para la generación del segundo tanto, porque a él le cometieron el penal que Miguel Terceros transformó en el 2-1, a los 78′, con una buena ejecución de la pena máxima.

A los 83′, Surinam se jugó una carta con dos modificaciones: Sheraldo Becker entró por Stefano Denswil, y Dion Malone por Melayro Bogarde. Unos minutos más tarde, a los 86′, Denzel Jubitana reemplazó a Liam van Gelderen, en la última variante del equipo surinamés.

En Bolivia, a los 88′, llegaron dos modificaciones:  Diego Arroyo sustituyó a Ramiro Vaca, y Ervin Vaca ingresó por Robson Tome.

El árbitro Alireza Faghani adicionó, con justicia, diez minutos más de juego. Allí apretó Surinam, que estuvo cerca del empate, a los 90+10′, cuando un remate con destino de red fue desviado de cabeza por Efraín Morales, quien con su cabeza sacó la pelota al corner, y salvó el empate en el último suspiro.

Bolivia dio un paso al frente, juega la final con Irak, y sueña con llegar al Mundial, después de una tarde de esfuerzo, sudor y decisión, para ir por su sueño.

Hernán O’Donnell

Argentina, ante dos exámenes para definir la lista

La Selección Nacional ya tiene los dos partidos amistosos confirmados en la Fecha FIFA, que reemplazan a la Finalissima, y que, claro está, no tienen ni la relevancia, ni la envergadura de una final ante España, por un título oficial. Pero que sirven como banco de pruebas, más allá de lo que puedan exigir Mauritania y Zambia, los partidos son útiles para ver jugadores, probar sistemas, y empezar a definir la lista definitiva para afrontar la defensa del trofeo, en la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.

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Son partidos para aprovechar, porque al margen de la jerarquía de los rivales, Argentina debe hacer lo suyo. Como esos encuentros en que se miden equipos de distintos niveles, parecen accesibles, pero hay que jugarlos. Partidos, muchas veces de Copas, que por diferentes circunstancias se encuentran equipos de categorías distintas. Bueno, el mejor debe hacer su parte. Ganar, por una buena diferencia, y marcar la distancia de nivel. No siempre se logra. Por eso, es uno de los objetivos para esta serie internacional a jugarse en la cancha de Boca.

Lionel Scaloni presentó una lista, a la que se agregó un segundo llamado, en este caso al segundo goleador de la Ligue 1 Joaquín Panichelli, y al jugador del Real Madrid Franco Mastantuono.

Ya había habido algunas novedades, como Tomás Palacios, defensor de Estudiantes, y Gabriel Rojas, lateral de Racing.

Para algunos pudo llamar la atención Ginaluca Prestianni, del Benfica, pero es muy justa y merecida su convocatoria. Igual que la de Valentín Barco (Racing Estrasburgo de Francia), Máximo Perrone, del Como de Italia, o José López, de Palmeiras, quien disputa el lugar de centrodelantero detrás de Lautaro Martínez y Julián Álvarez.

El caso de Lautaro, o Lisandro Martínez, parecen número puesto para el Mundial, aunque sus recientes lesiones no les hayan permitido estar en ésta convocatoria.

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Al cabo, la lista completa es la siguiente: Arqueros: Emiliano Martínez (Aston Villa, Inglaterra), Gerónimo Rulli (Olympique de Marsella, Francia) y Juan Musso (Atlético Madrid, España).

Defensores: Nahuel Molina (Atlético Madrid, España), Gonzalo Montiel (River Plate, Argentina), Cristian Romero (Tottenham, Inglaterra), Leonardo Balerdi (Olympique de Marsella, Francia), Marcos Senesi (Bournemouth, Inglaterra), Nicolás Otamendi (Benfica, Portugal), Tomás Palacios (Estudiantes de La Plata, Argentina), Nicolás Tagliafico (Olympique Lyon, Francia), Gabriel Rojas (Racing Club, Argentina) y Marcos Acuña (River Plate, Argentina).

Mediocampistas: Leandro Paredes (Boca Juniors, Argentina), Máximo Perrone (Como, Italia), Alexis Mac Allister (Liverpool, Inglaterra), Enzo Fernández (Chelsea, Inglaterra), Valentín Barco (Racing Estrasburgo, Francia), Rodrigo De Paul (Inter Miami, Estados Unidos) y Exequiel Palacios (Bayer Leverkusen, Alemania).

Delanteros: Lionel Messi (Inter Miami, Estados Unidos), Nicolás Paz (Como, Italia), Gianluca Prestianni (Benfica, Portugal), Nicolás González (Atlético Madrid, España), Giuliano Simeone (Atlético Madrid, España), Thiago Almada (Atlético Madrid, España), José López (Palmeiras, Brasil) y Julián Álvarez (Atlético Madrid, España).

El equipo se pone en marcha. Los motores se encienden, y sale a la cancha. El Campeón del Mundo empieza la recta final de la preparación para la defensa del Título. El mundo lo espera.

Hernán O’Donnell

Argentina tuvo algunos desaciertos y cayó ante Ecuador

En la última fecha de la Competición Preliminar de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, se enfrentaron los dos mejores equipos de la zona CONMEBOL. Ecuador, el segundo en la tabla, y la Argentina, holgado puntero. Promesa de gran partido, que no se cumplió porque se corrió y luchó más de lo que se jugó. En ese contexto, Ecuador facturó algunos desaciertos de su rival, que pagó muy caro algunos fallos discutibles como el del penal, revisado varias veces, pero que al cabo, ese tanto marcó el 1-0 final.

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El local formó con Hernán Galíndez; Ángelo Preciado, Willian Pacho, Joel Órdóñez, Piero Hincapié; Moisés Caicedo, Alan Franco, Pedro Vite, Nilson Angulo; Gonzalo Plata; y Enner Valencia.

La visita arrancó con Emiliano “Dibu” Martínez; Gonzalo Montiel, Leonardo Balerdi, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Giuliano Simeone, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Nico González; Lautaro Martínez.

El local tuvo la iniciativa. Comenzó con mucha presión alta, con el objetivo de dificultar la salida argentina y llegar rápido hacia su arco. A los 6′ Enner Valencia recibió solo, y cuando iba a definir, lo tapó bien “Dibu” Martínez. Y sostuvo ese control, aún con intermitencias, en un primer tiempo friccionado y luchado.

Sobre los 30′, Nicolás Otamendi cometió una falta sobre Enner Valencia, cuando este se iba solo al gol, y fue expulsado por el juez Roldán.

Argentina debía reacomodar la defensa, y a los 37′ Juan Foyth ingresó en lugar de Giuliano Simeone. Pero no iban a acabar allí los problemas para la Albiceleste. Cuando se jugaban 45+8′, un golpe de Nicolás Tagliafico sobre Caicedo cuando ambos saltaban a cabecear, fue sancionado con penal por parte del árbitro tras la revisión en el VAR, y Enner Valencia convirtió la pena máxima, para poner el partido a favor de Ecuador 1-0, cuando iban 45+12′ de juego.

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El local comenzó el segundo tiempo con una modificación. John Teboah reemplazó a Preciado.

Pero poco le duró la ventaja a Ecuador, porque a los 49′ fu expulsado Moisés Caicedo, y los dos equipos quedaron con diez futbolistas.

Sebastián Beccacece, entrenador de Ecuador, hizo dos variantes más a los 58′ de juego. Kendry Paz entró por Alan Franco, y Jordy Alcivar ingresó por Enner Valencia.

Argentina se adelantó en el campo, y Lionel Scaloni decidió hacer dos variantes, a los 61′. Franco Mastantuono reemplazó a Leandro Paredes, y Julián Álvarez ingresó en lugar de Lautaro Martínez.

Sin embargo, a los dos, futbolistas de excelencia, les costó tener influencia en el partido. Ambos estuvieron un poco imprecisos, no lograron influir en el juego, y la Argentina no pudo lograr profundidad.

Cuando iban 68′, llegaron las dos últimas variantes de nuestra selección. Nahuel Molina entró por Gonzalo Montiel, y Giovanni Lo Celso lo hizo por Rodrigo De Paul. En el local, Kevin Rodríguez reemplazó a Gonzalo Plata.

Tuvo una chance Lo Celso, a los 69′, pero su disparo se fu al corner. Y lo pudo liquidar cuador, a los 71′, con una escapada de Rodríguez, que tapó bien Martínez.

Empujó Argentina, con mucha prolijidad y cuidado del balón, pero sin poder generar profundidad. Tuvo una última chance con un remate de Lo Celso que se fue muy arriba del travesaño, a los 89′. Y no tuvo más, al margen del último cambio del equipo de Beccacece, que sucedió a los 90+2′, más para hacer correr el tiempo que por lo que podía influir en el juego. De hecho, ingresó Minda por John Yeboah, quien había entrado al comienzo del segundo tiempo, con lo cual disputó cuarenta y cinco minutos completos.

Ganó Ecuador y celebró muy fuerte su triunfo. Argentina no hizo un mal partido, incluso en el balance la igualdad era lo más lógico, pero tuvo algunos desaciertos, y esos detalles, como tantas otras veces en el fútbol, terminaron por definir el partido.

Hernán O’Donnell

Argentina tuvo una noche de despedidas y ensueño

Las palabras de Leo Messi, al final del partido que Argentina le ganó 3-0 a Venezuela, por la Competición Preliminar de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, dieron todo el indicio que había sido la última función de Lionel como capitán y jugador en la Selección Argentina en un partido oficial, por los puntos. Y una rara mezcla de júbilo y melancolía recorrió las entrañas del Estadio Monumental, porque entre los fuegos artificiales, y las lágrimas de Messi y compañía, todos sentimos que eramos testigos de un momento único en la carrera de uno de nuestros más grandes deportistas y de un seleccionado de ensueño, que también empieza a despedir a otros referentes, como Nicolás Otamendi.

Al cabo, fue una noche hermosa, en la que Argentina pudo desplegar otra vez, con alguna dificultad que le opuso el rival, su buen fútbol.

El local comenzó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes; Franco Mastantuono, Lionel Messi, Thiago Almada; Julián Álvarez.

El equipo de Fernando Batista alineó a Rafael Romo; Miguel Navarro, Wilker Ángel, Nahuel Ferraresi, Jon Aramburu; Christian Makoun, Cristian Cásseres; Jefferson Savarino, Tomás Rincón, Eduard Bello; Salomón Rondón. 

Argentina dominó el primer tiempo desde el inicio, cuando Julián Álvarez sacó un tremendo disparo que Romo desvió al corner, tras una gran jugada colectiva, cuando iban sólo 3′ de juego.

Mantuvo desde ese momento un control absoluto del juego, con una destacada participación de Franco Mastantuono, por quien pasaban todas las jugadas de ataque, con Leo Messi fresco y siempre libre para recibir, más el trabajo de los medios, sobre todo Paredes, y el talento de Almada.

Pudo abrir el marcador a los 38′, con una asistencia de Julián Álvarez, quien cedió a Leo Messi para que este definiera con calidad, ante la marca de cuatro hombres, que no pudieron resolver su “globo”, para que la Argentina pasara a ganar 1-0.

En el segundo tiempo, Argentina mantuvo el dominio y Venezuela, que hizo su primer cambio, el de Yriarte por Tomás Rincón, se desdibujó en el buen planteo que había hecho en el período inicial. A los 55′ Batista decidió hacer dos variantes. Yeferson Soteldo ingresó por Miguel Navarro, y Josef Martínez entró por Salomón Rondón. En la Argentina, a los 62′ Nicolás González, que iba a tener otro partido destacado e influyente como ante Colombia, reemplazó a Franco Mastantuono.

Un buen remate de Almada, a los 65′, era el anuncio de que el local iba por más. Entonces, otra vez “Bocha” Batista metió mano en el equipo. Leonardo Flores reemplazó a Jefferson Savarino, a los 66′.

El local, a los 73′ efectuó su segunda y tercera modificación. Exequiel Palacios reemplazó a Leandro Paredes, y Lautaro Martínez ingresó por Julián Álvarez.

Ahí se desató la furia de la “Albiceleste”. A los 75′ picó muy bien Nico González, Messi le puso el pase rápido y exacto, González tiró el centro y de palomita Lautaro Martínez puso el 2-0 para la Argentina.

Y cuando iban 79′. tras una jugada plagada de pases y rotaciones, desbordó almada por derecha, lanzó el centro, y con un toque suave, Lionel Andrés Messi puso el 3-0 final.

La última ventana de cambios, a los 81′, le permitió cerrar a ambos entrenadores las variantes. Giuliano Simeone entró por Nahuel Molina, y Nico Paz reemplazó a Thiago Almada en el local. En la “Vinotinto”, Murillo reemplazó a Bello.

El final fue de cantos, alegría y melancolía. Argentina había dado otra función de gala, con el adios a las glorias que alumbraron tanto el camino.

Hernán O’Donnell

Argentina sacó a flote un partido complicado ante Colombia

Las últimas vueltas de la carrera hacia la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026 se empezaron a cerrar y los puestos de cierre de clasificación, se han vuelto como agua en el desierto para los equipos que sueñan con llegar al Mundial. Por eso Colombia planteó un partido muy complejo, donde presionó sobre la salida de Argentina, intentó cerrar los circuitos en el centro del campo, y de una perdida de balón del local, Luis Díaz aprovechó para hacer una excelente jugada que derivó en el primer gol.

La Argentina, que se diluyó tras ese tanto, varió el sistema en el comienzo del segundo tiempo, con el ingreso dos extremos rápidos y ofensivos, que podían recorrer toda la banda, y tres centrales. Quedó con un hombre menos, llegó a la igualdad, y luego supo aguantar la embestida final de la visita. 1-1 fue el resultado, justo.

Argentina formó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Facundo Medina; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes Enzo Fernández, Thiago Almada; Julián Álvarez y Lionel Messi.

Colmbia alineó a Kevin Mier; Daniel Muñoz, Jhon Lucumí, Dávinson Sánchez, Deiver Machado; Kevin Castaño, Jefferson Lerma, Richard Ríos; James Rodríguez, Luis Díaz y Jaminton Campaz.

A los 3′ Leo Messi sacó un remate que se fue muy cerca. era un presagio de lo que podía ser el partido, con una Argentina dominante. Pero le costó a la Selección, porque Colombia se metió muy pronto en la lucha. Tuvo una chance cuando se resbaló De Paul, a los 13′, y Luis Díaz se fue de contragolpe, que terminó con un tiro peligroso que controló Martínez. A los 15′, tras una buena jugada asociada, Campaz remató desviado.

Le costaba a la Argentina, aún cuando a los 21′ llegó Julián Álvarez. Pero fue solo un chispazo, porque Colombia continuó con su dominio, y a los 23′ Luis Díaz, a través de una jugada individual, marcó un bonito gola, que puso el encuentro 0-1 a favor de Colombia.

Y ahí se hizo cuesta arriba el partido para Argentina. No pudo imponer su juego, estaba errático en los pases De Paul, preciso pero retrasado Paredes, sin aparecer Fernández, y solo la movilidad de Thiago Almada y Julián Álvarez sostenían al equipo, con la jerarquía de Messi para buscarlos con pases precisos, cuando la pelota le llegaba.

Recién a los 38′ un pase Messi encontró solo y bien ubicado a Julián, pero Mier desvió su tiro al corner.

Lionel Scaloni decidió hacer dos variantes para comenzar el segundo tiempo. Nicolás González entró en lugar de Rodrigo De Paul, y Giuliano Simeone ingresó por Nahuel Molina. Los ingresantes se ubicaron en las bandas, González a la izquierda, el “Cholito” a la derecha, con suma vocación ofensiva, y tres centrales: Romero, Otamendi y Facundo Medina.

A los 56′, Néstor Lorenzo hizo un cambio en Colombia: Andrés Román, lateral ubicado como volante derecho, reemplazó a Jaminton Campaz. La visita cambió el sistema táctico; mantuvo la línea de cuatro, por delante otra línea de cuatro con Román, Ríos, Lerma y Castaño; Lucho Díaz y James Rodríguez.

El local dominó el primer cuarto de hora del segundo tiempo, pero la llegada más clara la tuvo la visita, a los 59′, con un tiro de Richard Ríos que “Dibu” Martínez sacó de manera formidable.

Pero ya había dado muestras de crecimiento la Argentina. Tuvo una chance a ,los 67′ con un remate de González que pegó en el poste izquierdo de Mier, amén de otras llegadas.

Una jugada temeraria de Enzo Fernández motivó su justa expulsión, a los 70′. Ahí re acomodó Lorenzo a su equipo; Jorge Carrascal reemplazó a Kevin Castaño, y John Arias ingresó por James Rodríguez. El local debía reajustarse a jugar con un hombre menos, y a los 75′ Scaloni efectuó dos variantes: Exequiel palacios entró por Lionel Messi, y Juan Foyth ingresó por Facundo medina, para mantener la línea de tres centrales, con Foyth, Romero y Otamendi.

Llegó el golazo de Thiago Almada, a los 80′, para lograr la ansiada igualdad por 1-1. Y Colombia se vino, entonces bajó Nico González a la posición de lateral izquierdo, para formar una línea de cuatro con Foyth, Romero, Otamendi y González. Empujaba la visita, y a los 85′ tuvo una llegada clara a través de Ríos, que pegó en la parte externa del poste izquierdo de Martínez.

Se venía muy encima Colombia, y Scaloni volvió a intervenir en el dibujo táctico del equipo. Iban 89′ y Leonardo Balerdi reemplazó a Thiago Almada, para ya cerrarse con una línea de cinco: Foyth, Romero, Otamendi, Balerdi y González.

Y salió muy bien, porque Argentina contuvo a Colombia, aseguró el resultado, y apeló a su carácter para llegar al empate en un partido muy complicado.

Hernán O’Donnell

Un tiempo fue suficiente para que Argentina le marcara diferencias a Chile

Tuvo mucho de los condimentos que se esperaban para este partido, y esta clase de partidos. Un encuentro que, de por sí, encierra una enorme rivalidad, pero que además tenía muchos aditamentos: una Argentina ya clasificada, la necesidad imperiosa de Chile de sumar puntos, un técnico argentino en la banca chilena, criticado y resistido, las declaraciones previas de Arturo Vidal.

Todo eso hizo que fuera un choque vibrante, en el que en el primer tiempo dominó Argentina con amplia superioridad, y la levantada final de Chile le dio un aire de suspenso. Ganó bien Argentina por 0-1, porque fue dominante al principio y se acomodó bien a la faz defensiva cuando el rival lo obligó.

Crédito: @Argentina

El local formó con Brayan Cortés; Felipe Loyola, Guillermo Maripán, Francisco Sierralta, Gabriel Suazo; Arturo Vidal, Rodrigo Echeverría, Vicente Pizarro; Darío Osorio, Alexis Sánchez y Lucas Cepeda.

El Campeón del Mundo alinéo a Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Leonardo Balerdi, Nicolás Tagliafico; Giuliano Simeone, Rodrigo De Paul, Exequiel Palacios, Thiago Almada; Nicolás Paz y Julián Álvarez. 

Argentina salió con una clara vocación ofensiva, aunque la primera llegada fue del local, con un remate fuerte de Alexis Sánchez, que “Dibu” Martínez desvió con una volada espectacular.

Pero era el visitante el dueño del partido, y después de una llegada de De Paul, a los 16′ abrió el marcador, con una jugada que nació en un pase largo de Leonardo Balerdi, de buen partido, a Thiago Molina, la figura del match, quien asistió a Julián Álvarez, quien a su vez definió con un toque sutil, para poner el 0-1 a favor de Argentina.

Crédito: @Argentina

La última media hora del primer tiempo fue toda “Albiceleste”. Con una llegada de Giuliano Simeone, que definió por arriba, a los 33′, y otro tiro claro de Almada, que controló Cortés, a los 43′.

Para empezar el segundo período, Ricardo Alberto Gareca decidió efectuar dos modificaciones. Fabián Hormazabal entró en lugar de Vicente Pizarro, y Javier Altamirano ingresó por Arturo Vidal. y enseguida, a los 56′, Lionel Andrés Messi reemplazó a Nicolás Paz, en la primera variante de la visita.

En tanto, el local también hizo un tercer cambio en ese minuto 56: Alexander Aravena reemplazó a Darío Osorio.

Y creció “La Roja”. Se adelantó en el campo y sumó situaciones. Para ello, fue importante el cambio de Lucas Cepeda de la izquierda a la derecha, donde influyó más en el juego y, sobre todo, en el ataque.

A los 59′ sacó un tremendo remate desde la derecha, que Martínez desvió de manera espectacular. Cuando iban 61′ fue Altamirano el que exigió al arquero argentino. Y a los 63′ Lucas Cepeda sacó otro tiro que pegó en la cabeza de Romero, luego en el travesaño, y se fue al corner. Lo tuvo cerca Cepeda, a los 73′, pero elevó mucho su remate, cuando estaba muy bien posicionado.

Le costaba más a la Argentina el complemento, recién a los 77′ se acercó con un tiro libre de Messi, que atrapó muy bien Cortés.

Crédito: @Argentina

Ante esas dificultades, Lionel Scaloni decidió hacer dos cambios: Ángel Corréa entró por Julián Álvarez, y Facundo medina ingresó por Leonardo Balerdi, cuando iban 78′. Y reacomodó aún más al equipo a los 83′, con las dos últimas modificaciones: Franco Mastantuono debutó en el seleccionado mayor a los 17 años con su ingreso por Giuliano Simeone, mientras que Juan Foyth entró por Thiago Almada, la figura de Argentina junto al “Dibu” Martínez. De esa manera, la Selección se armó con tres centrales, Foyth, Romero y Medina, dos laterales volantes, Molina y Tagliafico, dos medios, de Paul y Palacios, Mastantuono de enlace, y Messi y Angelito Correa en las bandas del ataque. Un 3-5-2 flexible, o 3-4-1-2, para aquellos amantes de los números que identifican a los sistemas.

Gareca hizo dos cambios más a los 85′; Víctor Dávila entró en lugar de Alexis Sánchez, y Marcelino Núñez reemplazó a Felipe Loyola.

pero ya no hubo tiempo para más. Las cartas estaban hechadas. Argentina había hecho un primer tiempo excelso y a Chile la levantada del segundo tiempo no le alcanzó para llegar a la igualdad, con lo cual deberá esperar una combinación de resultados para mantener la ilusión de llegar al Mundial. Casi un milagro, pero que en el Fútbol, a veces, suceden.

Hernán O’Donnell