Archivo de la categoría: Fútbol

Se iluminó Almagro y de la noche de Villa Crespo se llevó un triunfo valiosísimo

Fue una noche en las que al equipo de José Ingenieros le salieron todas, y a Atlanta casi ninguna. Almagro venció 1-3 en Villa crespo, luego de un primer tiempo inteligente, rápido y contundente, en el que sacó una diferencia de tres goles. Supo jugar el complemento con la desesperación del local, trató de no refugiarse atrás, no se intranquilizó con el descuento, y siempre contó con su arquero para detener la última estocada “Bohemia”.

Atlanta formó con Juan Francisco Rago; Martín García, Rodrigo Moreira, Tomás Rojas y Dylan Argüello; Tomás Castro Ponce, Nicolás Previtali, Christian Bernardi y Jeremías Rodríguez Puch; Ignacio Rodríguez y Alejandro Quintana.

Almagro alineó a Emiliano González; Gonzalo Asís, Matías Cortave, Julián Vitale y Enzo Silcan; Claudio Salto, Julián Marchioni, Franco Bustamante y Tobías Macies; Joel Orlando y Facundo De La Vega.

Al minuto de juego, Alejandro Quintana sacó un remate fuerte y preciso que González sacó al corner. Era el preludio de una noche llena de emociones de principio a fin.

El local salió con su habitual decisión de ir a buscar el partido, pero sufrió golpes inesperados. Cuando iban 8′ Julián Marchioni remató de larga distancia, tras una buena jugada de ataque visitante, y puso el partido 0-1 a favor de Almagro.

A los 15′ tuvo la segunda llegada clara, con un tiro de esquina que cabeceó muy bien Julián Vitale, y de ese modo poner el 0-2 para Almagro.

El “Bohemio” estaba en shock, pero no resignaba su ataque. Con la movilidad de Puch, la habilidad de Bernardi, la proyección de Martín García, iba y buscaba. Así, a los 32′ tuvo otra llegada clara, pero el disparo de Quintana fue muy bien sacado por Emiliano González.

Cuando iban 33′, Cristian Pellerano, entrenador del equipo local, decidió hacer una primera variante. Rodrigo Sosa reemplazó a Dylan Arguello.

Pero los golpes al local siguieron, y cuando se jugaban 38′ Almagro armó un contragolpe rápido, con una escapada de Joel Orlando, quien se fue por el pasillo interior izquierdo, y ante la salida de Rago definió cruzado, para así colocar el 0-3 a favor de Almagro.

Y que pudo ser más amplio aún, porque a los 42′ Facundo De la Vega remató desviado un tiro desde muy cerca del arco.

Para empezar el segundo período, Pellerano realizó la segunda variante en su equipo. Federico Álvarez reemplazó a Martín García.

Atlanta iba, y a los 56′ llegó la tercera modificación. Federico Castro entró por Cristian Bernardi. Almagro esperaba no muy cerca de su área, pero para refrescar el equipo Carlos Mayor, su entrenador, hizo dos cambios a los 60′ de juego. Brian Negro sustituyó a Julián Vitale, y Enzo Martínez reemplazó a Facundo De la Vega.

El local iba a ponerle suspenso a la noche a los 68′, cuando de un tiro libre bien trabajado Rodrigo Moreira, de cabeza, achicó la desventaja. 1-3, y a remar aún más.

Mayor metió dos variantes más a los 71′: Juan Fernandes Pinto ingresó por Julián Marchioni, y Tiziano Dornell entró en lugar de Joel Orlando.

Un poco más tarde, a los 73′ Santiago Chamorro ingresó por Claudio Salto. En el local, a los 82′ Pellerano efectuó la cuarta variante. Federico Bisanz sustituyó a Jeremías Puch.

Atlanta insistió hasta el final, pero se empezó a quedar sin piernas y aire; el empuje chocó con una defensa férrea y un arquero de excelente noche.

Almagro tuvo efectividad, audacia, y concentración. Suficiente para llevarse un triunfo muy valioso.

Hernán O’Donnell

Volvió la Liga Profesional, entre sorpresas, revelaciones y tropiezos de Boca y River

La nostalgia del Mundial empieza a darle paso al fútbol local, con todas sus categorías, aún cuando las de ascenso continuaron durante la cita mundialista en Norteamérica, pero el gran foco muchas veces está puesto en la Primera División, y con el comienzo del segundo torneo del año, las repercusiones comienzan a volcarse en los medios deportivos.

Y aquí no podemos evitar la mirada y el asombro en el resbalón que han pegado River y Boca en este inicio. En el caso del equipo de Núñez, ya arrastraba una derrota fuerte ante Aldosivi de Mar del Plata por la Copa Argentina, que dejó, además del resultado, una actuación muy deslucida.

Crédito: Prensa Barracas Central

Frente a Barracas evidenció varios problemas en la gestación de juego, aún cuando empujó y contó con alguna posibilidad para llegar al empate. Pero fue un equipo sin profundidad, con más lucha que ideas, y sucumbió frente a un equipo ordenado, prolijo, y certero para convertir.

Boca tropezó ante un Deportivo Riestra que aprovechó cada duda defensiva para propinarle una goleada por 3-0, difícil de olvidar para vencedores y vencidos.

Tiene el atenuante de algunos cambios en su primer equipo, y en esas variantes la ausencia de algunos futbolistas fundamentales, como Leandro Paredes. Pero aún así es Boca, y su producción estuvo lejos de la esperada.

Racing e Independiente mostraron que la Ciudad de Avellaneda tendrá protagonismo. Ambos obtuvieron los primeros tres puntos, con más lucha la Academia, y con una actuación esperanzadora el “Rojo”, que venció a un siempre duro Estudiantes en su Estadio UNO de la Ciudad de La Plata.

Crédito: Prensa Barracas Central

El primer tiempo de San Lorenzo fue aceptable. Y tal vez un poco más. Tuvo un momento de tenencia de pelota, generación de juego, y llegadas que incluyeron un remate en el poste y otro en el travesaño, ambas en los pies de Alexis Cuello, quien se empecinó en varias ocasiones, cuando tenía a Auzmendi en mejor posición para definir. Luego se diluyó, creció Lanús, sufrió un gol en un error defensivo (De Ritis no salió de su espacio para achicar), y aún así tuvo otro remate en el poste, este de Matías Hernández, que le hubiera permitido rescatar un punto sobre el final del partido.

Newell’s jugó bien y puede ser animador, igual que el Campeón, Belgrano de Córdoba. Huracán mostró continuidad en su juego, y también asoma como protagonista, igual que Argentinos Juniors, quizás un escalón arriba de los equipos mencionados en este párrafo.

El resto, está en veremos. Con ilusión, esperanza y entusiasmo, todo lo que provoca nuestro viejo y querido Fútbol Argentino.

Hernán O’Donnell

España ganó en buena ley y festeja su segundo Título del Mundo

El largo camino hacia La Final de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, llegó este Domingo 19 de Julio a la ciudad de East Rutherford, en New Jersey, pegadito a New York, y su movimiento frenético, sobre todo en Manhattan, uno de los cinco condados que conforman esta ciudad magnífica, atrapante y llena de historias. New York y New Jersey se conmovieron con este partido, una Final más la también fascinante historia casi centenaria de la Copa Mundial de Fútbol.

España y Argentina llegaron por derecho propio. Con una campaña de menor a mayor por parte del equipo ibérico, que empezó con un llamativo empate ante Cabo Verde, aunque con el correr de los partidos, se vio que este era un equipo duro, inteligente y competitivo. También le tocó sufrirlo a la Argentina.

Pero España se recuperó y creció hasta llegar a una impresionante semifinal frente a Francia, donde mostró un fútbol de alto nivel sumado a una voracidad de ataque que no cesó en todo el partido.

Argentina tuvo un recorrido confiable, aún cuando le tocó sufrir, y supo hacerlo con carácter, ante Cabo Verde, Egipto y Suiza. Pero ante Inglaterra mostró un fútbol apoteótico, más allá del coraje y el corazón. Igual que frente a Egipto, Argentina revirtió el partido ante el equipo británico con un juego de alto nivel, con jerarquía y las luces de Messi, desequilibrante en todos los aspectos.

Así llegaron a esta final, que ganó España por 1-0 tras ciento veinte minutos de dominio casi absoluto, con un control del juego y una cantidad de llegadas claras que solo la notable actuación de Emiliano Martínez evitó que terminara en una derrota más abultada. Argentina ofreció su corazón, pero no tuvo su fútbol. Careció de precisión, de frescura, casi no llegó al arco rival y todo se le hizo cuesta arriba.

España alineó a Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Laporte y Marc Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo; Lamine Yamal, Alex Baena y Mikel Oyarzabal.

Argentina formó con Emiliano Martínez, Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Lionel Messi, Julián Álvarez y Nicolás González.

España jugó mejor el primer tiempo. Tuvo más la pelota, se paró en campo argentino y sumó varias llegadas de peligro. La primera fue a los 4′, cuando Dani olmo armó una buena maniobra con Lamine Yamal, este disparó y entre la tapada de Lisandro Martínez y la salida rápida de Dibu Martínez, le cortaron la situación.

A los 16′ Yamal bajó con maestría una pelota, lanzó el centro y cortó muy bien Martínez.

Argentina esperaba ordenada, mantenía la concentración e intentaba salir rápido. Le costaba porque careció de precisión, mientras que el esfuerzo estaba garantizado.

España tenía más el balón, y a los 38′ Oyarzabal sacó un remate seco, que Martínez controló bien abajo. A los 42′ Cucurella sacó un tiro cruzado que pasó muy cerca, y los males de la Argentina continuaron con la lesión de Lisandro Martínez y su reemplazo por Nicolás Otamendi, cuando iban 43′ de juego.

Para empezar el segundo tiempo, Scaloni hizo un segundo cambio. Leandro Paredes reemplazó a Nicolás González.

Pero continuó el dominio español, lo tuvo Alex Baena, a los 46′, en un remate que tapó el “Dibu”.

A los 57′ llegó el tercer cambio en Argentina. Nahuel Molina entró por Gonzalo Montiel.

Luis de la Fuente, un hombre calmo y de enorme sabiduría, dispuso sus primeras dos variantes a los 61′. Pedri por Fabián Ruiz, y Ferrán Torres por Mikel Oyarzabal.

Y enseguida “Dibu” le sacó un tremendo cabezazo tras centro de Ferrán, a los 66′.

Argentina no encontraba el partido, y el físico le pasaba factura. A los 70′, Scaloni agotó los cambios reglamentarios. Giuliano Simeone entró por De Paul, y Facundo Medina reemplazó a Cuti Romero. La defensa, casi toda cambiada. A los 74′, Nico Williams entró por Baena, y Mikel Merino reemplazó a Dani Olmo.

Y España que seguía en ataque, y generaba más situaciones de gol. A los 80′, Laporte metió un cabezazo que Martínez sacó en forma brillante. Argentina recién llegó a los 90+2′, pero esa ilusión se desdibujó enseguida con la justa expulsión de Enzo Fernández, a los 90+2′.

Incluso España pudo ganar al final del tiempo reglamentario, cuando Yamal ejecutó un tiro libre que Martínez sacó de forma espectacular a los 90+8′.

Argentina arrancó el suplemetario con un 4-4-1, Julián Álvarez por izquierda y Messi de centro atacante.

Pero era el equipo ibérico el mejor, y a los 92′ Nico Williams metió un espléndido cabezazo que desvió Martínez, a esta altura figura indiscutida del partido. Cuando iban 98′, de la Fuente hizo dos modificaciones más. Eric García reemplazó a Laporte y Martin Zubimendi ingresó por Rodri.

Argentina apeló a una última variante. Marcos Senesi por Álvarez, a los 101′, para armar línea de tres y soltar a los laterales que puedan abastecer a Messi.

¿La verdad? España acumulaba situaciones. Merino lo tuvo a los 103′. Y al comenzar el segundo período suplementario, a los 105′ Ferrán Torres recibió una gran asistencia de Nico Williams de cabeza, tras un centro pasado, y sacó un disparo que puso el 1-0 para España y liquidó el sueño argentino.

Argentina fue a los empujones, pero casi no tuvo chances, salvo por una pelota que le quedó al “Cholito” Simeone, pero cuyo remate se fue por arriba del travesaño.

El final llegó con una España dominante, fresca y ganadora. Fue más que el sueño argentino, al que todos alimentamos de alguna manera, y al que todos nos dolió, por la ilusión rota, pero también nos queda la paz del espíritu de haber dado todo, y perder de pie ante un rival superior.

Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a East Rutherford, New Jersey, USA)

España y Argentina, ante una final imaginada y esperada

Es un duelo que se espera desde hace dos años, cuando la Argentina ganó la CONMEBOL Copa América USA 2024, y España fue el campeón de la UEFA EURO Alemania 2024. Desde entonces, la “Cátedra” futbolera le ha puesto el título de “Mejores Equipos” a ambas selecciones, quizás con el agregado de Francia, que falló en los pasos finales de esta Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, tanto en las semifinales como en el partido por el tercer lugar, en el que Inglaterra lo superó por un infrecuente 4-6.

Pero lo que nos ocupa es la Final, y el tono medido y respetuoso de sus entrenadores. “Somos dos selecciones que basamos todo en la pelota. Los patrones de juego, está claro, pasan por el balón, con algunos matices pero pensamos parecido en ese sentido”, señaló Lionel Scaloni, en una clara muestra de similitudes entre ambos equipos.

Para Luis de la Fuente, entrenador español, jugar una final “es un lujo. Yo firmaría jugar todos los años una final del Mundo, aún a riesgo de perderla. Pero vamos a intentar ganarlo, con nuestras armas, ante un rival grandísimo, que lleva una historia espectacular desde hace ocho años”.

“Creo que va a ser un grandísimo espectáculo. Con dos equipos que tienen similitudes, y está claro que cada uno va a llevar el partido hacia donde más le interese. Pero tenemos un juego parecido”, agregó.

Scaloni, aclaró que “Nos preparamos como en todos los partidos, con muchas ganas de que nos vaya bien, con predisposición para analizar al rival. Tenemos que llegar a nuestra mejor versión para intentar ganar”.

“Creo que estamos bien, más allá de cosas que podemos mejorar, como siempre. Somos un equipo que ya es conocido por los rivales y por eso tiene doble mérito llegar hasta donde llegamos. Intentaremos ganar la final”.

El entrenador español también aportó: “Antes del Mundial, a fines de mayo, hablé con los jugadores, y les conté como iba a ser este singular Mundial, diferente a otros. Con mucho calor, muchos viajes largos, cambios de husos horarios, mucha humedad, viajes largos, poca recuperación, y al final les dije: ‘Señores, esto es lo que hay’; y no hubo ni una mala cara, ni una queja, ni un reproche. Es lo que hay, así que tuvimos adaptación, y a disfrutarlo. Tal vez el fútbol va hacia allá”.

Scaloni se refirió a la importancia de los jugadores: “Pasarán 100 años y el fútbol será un juego con la pelota, y los jugadores talentosos marcarán diferencia. España y Argentina han encontrado una manera de jugar clara y, creo sin desmerecer a nadie, que merecen estar en la final”.

Para Rodri, el capitán español, “el apoyo es importante, pero al final todo se decide en el campo. Hemos tenido mucho apoyo en cada estadio, no se si habrá más o menos de los nuestros en las gradas, pero sabemos que contamos con su apoyo”.

Para Emiliano Martínez, “primero hay que ganar, sólo me enfoco en eso. A veces lloro de pensar en lo que hemos conseguido con este equipo, soy un agradecido a la vida y a mi familia. Hay que saber disfrutar de momentos que quedan para toda la vida”.

“El arquero es más que atajar y nada más. Estar tranquilo, la postura en el arco, dar confianza, son cuestiones futbolísticas que a los compañeros le influyen. Los chicos son tan buenos jugando al fútbol que yo debo transmitirles seguridad y tranquilidad”, aeveró.

Y todo quedó en un encuentro entre multitudes de hinchas, allí en Manhattan, donde la pelota rueda y rueda hasta llegar al final.

Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a New York, New York, USA)

España se adueñó del centro del campo para eliminar a Francia, y va a New York por un sueño

Para “La Cátedra”, era la final adelantada. Para el mundo del fútbol, los conocedores, los entendidos, y hasta aquellos que se acercan a la pelota cada cuatro años, más por el imán que despierta el color, el show, la movida planetaria, la histeria y la mezcla innecesaria y poco civilizada de chauvinismo y fobia al extranjero, aún para ellos donde el juego es secundario, este partido de Francia y España era el gran duelo de candidatos de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.

Y España fue el protagonista central. Manejó el partido a partir de su dominio en el centro del campo. La tarea de sus mediocampistas, Dani Olmo, Rodri, Fabián Ruiz y la suma de Mikel Oyarzábal le dieron al equipo la tenencia del balón, la generación del juego, y las llegadas más claras. Sacó provecho de un penal sonso de Digné, y lo liquidó en el segundo tiempo para ganar con un 0-2 bastante cómodo.

Francia formó con Mike Maignan; Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba, Lucas Digne; Tchouameni y Adrien Rabiot; Ousmane Dembélé, Michael Olise, Barcola; Kylian Mbappé.

España alineó a  Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz; Lamine Yamal, Dani Olmo, Alex Baena; Mikel Oyarzabal.

El conjunto ibérico ganó muy pronto el centro del campo, y con esa batalla a su favor se le abrieron las puertas para avanzar y dominar a su rival. Llegó a la apertura del marcador a los 22′, tras una falta de Digne a Lamine Yamal, que Mikel Oyarzabal transformó en el 0-1 para España, al ejecutar el penal con excelencia.

Francia se encontraba en problemas, agravados por la lesión de Saliba, quien dejó el campo a los 30′, reemplazado por Maxence Lacroix.

Didier Deschamps estaba preocupado. Su equipo no encontraba el partido, y para comenzar el segundo período hizo una segunda modificación: Manu Kone entró por Rabiot.

Y no mejoraba Francia, por eso a los 57′ apeló a una tercera variante; Desire Doue reemplazó a Bradley Barcola.

Y en eso estaba el equipo galo, cuando España lo volvió a lastimar con un gol de Pedro Porro, tras una gran maniobra colectiva, que puso el marcador 0-2 a favor del equipo español.

A esa altura Deschamps ya estaba más que preocupado. Y volvió a mover el banco, con la cuarta y quinta modificación. Theo Hernández reemplazó a Digne, y Rayan Cherki ingresó en lugar de Michael Olise, a los 72′ de juego.

De la Fuente, el entrenador español, lucía sereno. También apeló a los cambios, esta vez comenzó a los 74′. Ferrán Torres entró por Mikel Oyarzabal, de gran partido. Y a los 77′ salieron los dos internos, Dani Olmo y Fabián Ruiz, para que ingresen Pedri y Mikel Merino.

España se retrasó unos metros y amenazó en cada contra con una velocidad y capacidad de hacer daño muy grandes. Cuando iban 83′ Nico Williams reemplazó a Baena, mientras que Marcos Llorente sustituyó a Pedro Porro, en el equipo ibérico.

El dominio psicológico también estaba en manos del equipo español. Mbappé fue amonestado por una falta innecesaria ante Unai Simon, en la que desnudó su frustración e impotencia. Y cada pelota que disparó al arco, salió varios metros arriba del travesaño.

España ganó bien, con una estrategia clara y su fútbol ya característico. Ganó el mediocampo, y movió la pelota al ritmo de sus grandes jugadores. No dejó a su rival armarse ni atacarlo con profundidad. Se aferró a sus creencias, y viaja a New York envuelto en una gran optimismo.

Hernán O’Donnell

En un partido durísimo, Inglaterra remó más que Noruega para llegar a las semifinales

Cada partido es una emoción nueva. Cada encuentro renueva la tensión, la intriga, la pasión y todos los misterios que hacen de este deporte, un juego único. Sin lugar a la lógica, a los antecedentes, a los pergaminos. Noruega e Inglaterra vibraron en un encuentro espectacular por los Cuartos de Final de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.

Los dos llegaron con altos antecedentes. Noruega ocupó el esperado segundo lugar en un grupo que tuvo a Francia como actor principal, que lo venció en la tercera jornada con amplitud. Pero antes derrotó a Senegal e Irak, y dio el paso necesario para clasificarse a la segunda fase.

Allí venció a Costa de Marfil por 1-2, con un tanto de Nusa y el decisivo de Erling Haaland a muy poco del final. Luego dio el gran golpe: derrotó a Brasil, con todo lo que ello implica a nivel histórico y emocional, con un 1-2 que se abrió a los 79′ y aumentó a los 90′, siempre por intermedio de Haaland.

Inglaterra tuvo un camino firme. Le ganó un duelo clave a Croacia por 4-2, dos tantos de Harry Kane y los restantes de Bellingham y Rashford. Luego empató con Ghana 0-0, para cerrar con una victoria frente a Panamá. Luego sufrió un poco (como todos) para darle vuelta el partido a Congo por 2-1, y protagonizó uno de los mejores partidos de este increíble Mundial, cuando derrotó a México en el mítico Estadio Azteca por 2-3. Así llegaron a este encuentro.

Un partido que tuvo grandes emociones, una cierta paridad al comienzo, y mejores momentos para cada uno. Inglaterra contó con más certeza frente al arco, un poco más de empuje, y toda la experiencia para “remar” el partido para poder revertirlo y llevárselo con el 1-2 final.

Noruega formó con Orjan Nyland; Julian Ryerson, Kristoffer Ajer, Torbjorn Heggem, David Moller Wolfe; Sander Berg, Patrick Berge, Martin Odegaard, Andreas Schjelederup; Alexader Sørloth, Erling Haaland.

Inglaterra alineó a Jordan Pickford; Ezri Konsa, John Stones, Marc Guehi, Nico O’Reilly; Declan Rice, Elliot Anderson, Jude Bellingham; Noni Madueke, Anthony Gordon y Harry Kane.

El partido empezó parejo. Con los dos equipos cortos, las líneas adelantadas y la búsqueda en ataque. Un poco mejor Noruega al principio, luego Inglaterra se sobre puso. Llegó, con un tiro libre de Kane, por arriba del travesaño, el primer aviso. Iban 28′ de juego.

Reaccionó Noruega y Odegaard se hizo cargo de la conducción. Un buen pase, a los 34′ fue el primer llamado, en un centro que Haaland cabeceó y Pickford contuvo.

A los 35′, abrió el marcador. Schuelderup se fue por izquierda y sacó un disparo que si fue centro o tiro al arco solo el protagonista lo sabe, pero se metió detrás del arquero inglés y puso el 1-0 para Noruega.

Fue el momento del equipo escandinavo. A los 38′ remató Sorltoh, por arriba del travesaño. Cuando iban 39′, Odegaard habilitó a Sorloth, quien demoró el pase a Haaland y luego remató para que controle Pickford, sin problemas.

Pero se soltó el equipo británico, y a los 45+1′ surgió su gran figura, Jude Bellingham, para marcar la igualdad con una buena diagonal, y un disparo certero. 1-1 y fin del primer tiempo.

En el complemento, Thomas Tuchel decidió comenzar con dos modificaciones en el equipo inglés: Eze reemplazó a Declan Rice, y Bukayo Saka entró por Madueke.

Pero el inicio de esa etapa fue favorable a Noruega. Se paró un poco más en posición ofensiva y el primer cuarto de hora lo mostró en una imagen superior. Incluso tuvo un tanto, a los 54′, de Heggem, que el VAR le advirtió al juez de una falta previa de Haaland, con lo cual el match continuó 1-1.

Cuando iban 59′ llegó la primera variante en el equipo escandinavo. Fredrik Aursines ingresó por Julian Ryerson. Y a los 67′, llegaron dos modificaciones más. Oscar Bobb entró por Sorloth, y Nusa reemplazó a Andreas Schjelderup.

Y recobró el ímpetu Noruega, que a los 75′ tuvo un remate en el travesaño que pudo torcer el rumbo del juego.

Más variantes llegaron sobre el final. Cuando iban 85′, Spence sustituyó a O’Reilly en el equipo británico. Se salvó Noruega, a los 86′, con un cruce de Aursnes providencial.

A los 88′ Rogers ingresó por Konsa en Inglaterra, y Holmgren Pedersen reemplazó a Moller, en Noruega. Y todo nos llevó al alargue.

Cuando Jude Bellingham tomó el rebote del arquero noruego, a los 92′, y puso el 1-2 a favor de Inglaterra, una corriente explosiva recorrió el Miami Stadium. Una sensación de juego definido se volcó en esa jugada, cuando aún restaba mucho camino.

El árbitro entendió que hubo una falta sobre Eze, a los 98′, pero el VAR le advirtió que el penal no correspondía, que no había habido infracción.

Y en el segundo tiempo del suplementario, los británicos apelaron a toda su experiencia para manejar el partido y cerrar el resultado. Noruega empezó con un cambio que sorprendió; Larsen reemplazó a Haaland.

Insistieron los escandinavos, y a los 108′ Berg sacó un lindo tiro que pasó por encima del travesaño. Pero Inglaterra se cerraba, y más cuando Tuchel decidió hacer una variante más, a los 110′. Dan Burn entró por Jude Bellingham, la figura del partido.

Y fue Burn quien sacó todo de cabeza, para que Inglaterra se aferrara a la victoria, y celebrara un histórico pase a las semifinales.

Hernán O’Donnell

España dominó desde el principio, llegó al triunfo al final, y tendrá una semifinal con Francia para alquilar balcones

España tuvo un comienzo promisorio, con un buen manejo del balón, posicionamiento ofensivo, y dominio territorial. Fue un equipo prolijo y ordenado. Así llegó a la apertura del marcador. Se distrajo un momento y el rival le empató el partido. Volvió a retomar el control, dominó todo el segundo período y al final logró el tanto para ganar 2-1 sobre Bélgica, y avanzar a las semifinales, para medirse con Francia, en un partido para alquilar balcones de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026

España formó con Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo; Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal y Alex Baena.

Bélgica lo hizo con Thibaut Courtois, Timothy Castagne, Brandon Mechele, Nathan Ngoy, Maxim De Cuyper, Kevin de Bruyne, Youri Tielemans, Nicolas Raskin, Doku, Charles De Ketelaere y Leandro Trossard.

Bajo el sol y el calor intenso de Los Ángeles, España hizo un partido ofensivo e inteligente. Con muy buen manejo de la pelota, cuidado en su traslado y sin exagerar el derroche de energías, dominó a partir de ese control que ejercían Rodri, Dani Olmo, Fabián Ruiz, mientras que Lamine Yamal desequilibraba con habilidad. A los 30′ llegó al gol tras un disparo de Olmo, el rebote en Courtois, y la aparición de Fabián Ruiz para poner, con un disparo seco, el 1-0 a favor de España.

Sin embargo, se tomó un descanso el equipo ibérico, se relajó y en una distracción, con la defensa pasiva, Bélgica aprovechó para lanzar un centro y Charles De Ketelaere marcó el empate. 1-1, y volver a empezar.

En el segundo tiempo, a poco de empezar, Luis De la Fuente, entrenador español, efectuó dos variantes. Iban 54′ y Pedri reemplazó a Fabián Ruiz, mientras que Ferrán Torres entró por Alex Baena.

En Bélgica, Rudi García hizo tres cambios a los 60′ de juego. Axel Witsel entró por Trossard; Romelu Lukaku reemplazó a Hans Vanaken, y Joaquin Seys ingresó en lugar de Maxim de Cuyper.

Pero iba a haber problemas para Bélgica. A los 71′ se fue lesionado una de sus figuras, el arquero Thibaut Courtois, y fue reemplazado por Senne Lammens.

En tanto, el partido se había volcado a favor de La Roja, sobre todo en el desarrollo territorial. Se jugaba en campo belga, que amenazaba con Lukaku, sí, pero muy aislado de la línea de cuatro defensores y cinco volantes, replegados en cerca de su área.

De la Fuente hizo una modificación más a los 79′; Nico Williams sustituyó a Mikel Oyarzabal. Nico fue a la banda izquierda y Ferrán Torres se paró de delantero central.

Mientras, a los 85′ Alexis Saelemaekers reemplazó a Kevin De Bruyne. Y en esa vantana, a los 85′, Mikel Merino ingresó por Dani Olmo.

Todo parecía ir al alargue, pero a los 87′ Cubarsí sacó un remate muy fuerte, Lammens dio un rebote corto y apareció Mikel Merino, con Nico Williams al lado y también muy atento, para rematar y poner el 2-1 a favor de España.

Luego, todo fue sostener la pelota, hacer correr el reloj, y esperar el final. España dio otra clase de fútbol, y ahora juega una semifinal de altísimo voltaje.

Hernán O’Donnell

Al calor de Boston, Francia le puso fuego y ya es semifinalista

Ahora sí entramos en la etapa de nervios, tensión, angustia y liberación. La Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026 abrió sus Cuartos de Final, una fase que todos quieren superar porque les asegura, de mínima, jugar por el tercer lugar y así completar todo el cronograma del Torneo. Llegar hasta el último fin de semana. Y, por supuesto, con la Gran Final como objetivo, pero el partido consuelo ha dejado de tener un cierto desinterés, para ser valorado y jugado como una “Final de Bronce”, por una medalla, un lugar en el podio y cerrar el certamen con una sonrisa.

Pero, vamos, que todos sueñan con la Final. Como lo soñaron Francia y Marruecos, aunque el destino le sonrió al equipo galo, que dominó con claridad de principio a fin. Tuvo un gran primer tiempo en el que generó cinco situaciones claras de gol que conjuró el arquero Bono, además de un penal de Mbappé que también detuvo el arquero marroquí. Acelero en el segundo tiempo, y llegó a un cómodo 2-0 que pudo ser más amplio. Bajó el ritmo, “cerró” el partido, y ya piensa en las semifinales.

Francia formó con Mike Maignan; Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba, Lucas Digne; Manu Koné, Adrien Rabiot; Ousmane Dembélé, Michael Olise, Desire Doue y Kylian Mbappé

Marruecos alineó a Yassine Bounou; Achraf Hakimi, Issa Diop, Noussair Mazraoui, Anass Salah Eddine; Ayyoub Bouaddi, Neil El Aynaoui; Azzedine Ounahi, Bilal El Khannouss y Brahim Díaz; Chesmine Talbi

Francia tuvo un comienzo avasallante. A los 3′ Dembelé sacó un fuerte tiro que Bono sacó al corner, con un manotazo bajo junto al palo derecho. De ese tiro de esquina llegó el centro que Upamecano cabeceó libre, pero también intervino el ex arquero de Sevilla.

Siguió el equipo galo al ataque, cuando a los 17′ un cabezazo de Dembelé pasó muy cerca. Francia atacaba y Marruecos se replegaba. Dejaba que jugara libre hasta tres cuartos, y presionaba con mucha gente cuando recibía cualquiera de los cuatro delanteros franceses.

El equipo europeo llegó de contra, con una escapada de Mbappé, quien fue cruzado por Mazraoui a los 24′ y el árbitro Facundo Tello sancionó el correspondiente penal. Lo ejecutó el propio Kylian Mbappé, y Bono, con una buena estirada, lo atajó con seguridad, cuando iban 27′ de juego.

Amainó entonces un poco el ritmo francés. Llegó la pausa de hidratación, esta vez muy necesaria por la altísima temperatura de Boston, y bajó la intensidad en la reanudación.

Recién volvió a renacer Francia a los 34′, cuando Doue robó una pelota en la salida marroquí, se fue hacia el arco, y metió un remate bajo, que Bono, con excelencia, desvió al corner.

Se iba el primer tiempo y quedaron un par de jugadas más. A los 45+1 un disparo de Digne pegó en el travesaño, y Hakimi contó con un tiro libre, por mano de Rabiot, que fue muy desviado, en la primera de Marruecos a los 45+4′.

Así concluyó la etapa, con un dominio claro del equipo francés, y la figura indiscutida del arquero marroquí, Bono, que evitó en muchas ocasiones, incluido un penal, la caída de su valla.

En el complemento, Francia aceleró un poco más y a los 59′ Kylian Mbappé marcó un golazo para abrir el marcador y poner el partido 1-0.

Marruecos movió el banco. Sofyan Amrabat entró por Ahyoub Bouaddi, y Soufiane Rahimi ingresó en lugar de El Khannouss, cuando iban 61′ de juego.

Pero enseguida Francia volvió a golpear; con un disparo bajo, Ousmane Dembele colocó el 2-0 para el equipo europeo, a los 65′ del partido.

Didier Deschamps decidió mover el banco a los 70′; Warren Zaire Emery sustituyó a Manu Kone.

Poco pasaba y un rechazo fallido de Upamecano, de muy buen Mundial, se fue al corner y le dio cierta esperanza al conjunto africano.

Cuando iban 73′ llegaron el tercer y cuarto cambio del equipo marroquí. Zakaria El Ouahdi reemplazó a Brahim Díaz, y Gessime Yassine entró por Salah Eddine.

Deschamps, en tanto, hizo dos modificaciones a los 76′. Bradley Barcola entró en lugar de Desire Doue, y Jean Mateta reemplazó a Mbappe.

La más clara de Marruecos fue a los 83′, tras un corner de Hakimi que cabeceó El Ainoui y salió muy cerca del palo derecho de Maignan. Mientras, a los 84′ hizo su quinto cambio; Amine Sbai ingresó por Talbi.

Para Deschamps, la tercera modificación fue realizada a los 86′: Malo Gusto reemplazó a Kounde.

Todo era de Francia, aún bajo un ritmo más lento y controlado. Lo tuvo Barcola, a los 87′, con un espléndido disparo, pero Bono otra vez evitó la caída de su valla.

Ganó Francia sin sobresaltos. Sin problemas. Dominó de principio a fin, generó innumerables situaciones y cuando halló la distancia suficiente, dio por terminado el partido.

Hernán O’Donnell

Cuando Messi encendió los motores, Argentina fue un vendaval que le dio vuelta el partido a Egipto

La Ciudad de Atlanta, en el estado de Georgia, se vio sacudida y sorprendida por la invasión de hinchas argentinos. Una marea de camisetas “Albicelestes” se desparramó por toda su geografía, para darle un color, un entusiasmo y un optimismo en la presentación de su seleccionado, el argentino, ante Egipto, por los Octavos de Final de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026. Y el triunfo significaba el pase a los Cuartos de Final, así como la derrota era volver a casa… Y la Argentina consiguió lo que parecía imposible, o por lo menos muy difícil. A pesar de jugar un buen primer tiempo y contar con cuatro chances claras de gol, incluido un penal que Shoubir le atajó a Messi, tuvo que remontar un 0-2 cuando el tiempo se agotaba y faltaban doce minutos, siempre con la conducción de un Lionel Messi intratable. Y en ese lapso final llegó al 3-2 heroico, vibrante y memorable, para avanzar una ronda más.

Argentina formó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Lionel Messi y Julián Álvarez.

Egipto alineó a Mostafa Shoubir; Mohamed Hany, Yasser Ibrahim, Ramy Rabia, Kareem Hafez; Marawan Attia, Mohanad Lashin; Mohammed Salah, Emam Ashour, Haissem Hassan; Mostafa Zico.

Argentina se mostró más rápida que en el partido con Cabo Verde. Incluso con mayor presión en el ataque, donde intentó cortar la salida de el equipo egipcio desde el fondo con la presión de varios hombres de ataque.

Pero se encontró con un rival rápido, preciso y que también fue a buscar el partido. Egipto no se refugió en el fondo, más bien progresó con dominio de balón y posicionó a sus defensores cerca de mitad de cancha en cada avance que hacía.

La Argentina llegó a este encuentro con cuatro victorias en los partidos anteriores. Irreprochable desde lo numérico. Con un alto porcentaje goleador, incluso más alto de lo que había convertido en la cita anterior, Catar 2022, donde alcanzó el Título. Pero se observaba una merma en su juego. Más lento, más retraído, con menos nivel de improvisación y fantasía, con una mayor Messi-dependencia. Un equipo al que le bastaba el enorme oficio que tiene el jugador argentino, y sobre todo este plantel, que es la “elite” de ese entender el juego, y la determinante presencia de Leo Messi, un jugador capaz de destruir cualquier planteo, de sacudir al rival en el momento menos pensado, de ganar un partido por sí solo.

Pero este rival fue distinto. Buscó la ofensiva desde el inicio, y a los 14′ halló su premio. Centro desde la derecha y el cabezazo limpio y cruzado de Yassem Ibrahim puso el partido 0-1 para Egipto.

Respondio la “Albiceleste”, a los 19′ con una buena jugada de Messi, un pase profundo y la continuidad de Mac Allister a Tagliafico, quien fue derribado en el área. El penal lo pateó Messi, y lo atajó Shoubir, cuando iban 20′ de juego.

Luego, en un encuentro equilibrado, la Argentina tuvo las mejores llegadas. A los 27′ un cabezazo de Mac Allister fue sacado por el arquero egipcio. Cuando iban 30′, Lionel Messi estrelló un tiro libre en el poste derecho de Shoubir. Y a los 38′, Tagliafico recibió por izquierda, lanzó el centro y Julián Álvarez sacó un gran tiro que Shoubir desvió con lo justo.

En el segundo tiempo, Egipto empezó con una variante. Hamdy Fathy reemplazó a Emam Ashour. Y si bien Argentina se lanzó rápido al ataque, pudo sufrir otro golpe, a los 57′, cuando un gran contragolpe egipcio terminó en la red tras el último toque de Mostafa Zico, pero el VAR advirtió al árbitro francés de una falta previa a Lisandro Martínez. Con la revisión el juez no convalidó el tanto, y todo siguió igual. Era, de todos modos, un aviso.

Cuando iban 65′ Lionel Scaloni hizo dos variantes. Lautaro Martínez reemplazó a Rodrigo De Paul, y Nicolás González entró por Nicolás Tagliafico. Pero las cosas seguían complicadas, y a los 66′ Mostafa Zico, esta vez, sí, puso el 0-2 para Egipto tras un gran contragolpe.

Gonzalo Montiel ingresó por Nahuel Molina a los 72′. También en esa ventana Trezeguet sustituyó a Haissem Hassad.

Entonces, apareció Lionel Andrés Messi en toda su dimensión. Se volcó a la derecha, y empezó a construir jugadas, a ir al fondo, a acelerar y marcar el ritmo de un ataque que se hizo cada vez más duro para el rival, hasta que a los 78′ Cristian Romero marcó de cabeza, y puso el 1-2 en un mediodía de alta tensión.

Metió mano el entrenador de los faraones, y a los 79′ Omar Marmoush ingresó por Mostafá Zico.

Pero era inútil. Ya Messi había encendido todos sus motores, y a los 83′ aprovechó un rebote en el área, para sacar un tremendo zurdazo que puso el 2-2.

El Estadio era una caldera; Atlanta se estremecía, entre la incredulidad egipcia, y muchas protestas por el gol no convalidado, y la intensidad argentina, que a esa altura ya era un vendaval.

Crédito: www.media.afa.org.ar

Hasta que llegó el contragolpe letal, el centro de Lautaro Martínez, y el cabezazo de Enzo Fernández, cruzado y preciso puso el 3-2 a los 90+2′, cuando el tiempo parecía alargarse media hora más. Pero el tiempo se detuvo. El salto quedó suspendido en el aire, y un país explotó con el. Argentina conseguía revertir un marcador complicado, pero en el juego, el equipo siempre estuvo presente. Fue una actuación superior a la de Cabo Verde, donde el conjunto de Scaloni se mostró lento, espeso, dominante por el posicionamiento rival, pero con un juego de poco relieve.

Esta vez, la Argentina jugó mejor. Fue más rápida, dinámica, con la actitud de presionar bien arriba en el primer tiempo, y de sostener el ataque constante en el segundo. Todo, con la conducción de un Lionel Messi intratable, que dejó el alma, el corazón y la vida para conducir al equipo a una nueva epopeya.

Hernán O’Donnell

Con alma, una férrea defensa, y oportunismo para definir, Inglaterra venció a México

Fue, quizás, el partido más caliente, más hablado y más tenso en que va de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026. Un encuentro del que se llegó a hablar de una modificación de horarios, en el que los “neutrales” tomaron parte, y la venta de entradas, y la reventa, fue la más cara en lo que se ha jugado hasta el momento. México e Inglaterra protagonizaron una batalla caliente, emotiva, inolvidable. Se habló mucho de este partido, de aspectos deportivos y de los otros. Y el juego, el Fútbol, no defraudó. Fue un encuentro notable, lleno de matices, chispas y emociones. Inglaterra eliminó a México tras ganarle por 2-3 en el mítico Estadio Azteca, donde Harry Kane tuvo una actuación colosal, a la altura de lo que requiere ese célebre escenario.

México alineó a Raúl Rangel; Jorge Sánchez, César Montes, Vásquez, Jesús Gallardo; Erik Lira, Luis Romo, Gilberto Mora; Roberto Alvarado, Raúl Jiménez y Julián Quiñones.

Inglaterra formó con Pickford; Konsa, Guéhi, O’Reilly; Anderson, Declan Rice; Jude Bellingham, Saka, Quansa, Gordon; Harry Kane.

El primer tiempo fue frenético, con un México lanzado al ataque tal como lo hizo en cada presentación de la Copa. Un equipo rápido, con mucha dinámica en la mitad de la cancha y un peso específico en sus delanteros.

Pero bastó que Inglaterra se atreviera para que el partido cambiara su rumbo. Iban 35′ cuando Jude Bellingham aprovechó un centro desde la derecha y de cabeza marcó el 0-1 para el equipo visitante.

Enseguida, otro centro de la derecha de Harry Kane también fue aprovechado por Bellingham, quien apareció libre y puso el partido 0-2 a favor de Inglaterra.

Sin embargo, México no se quedó. Insistió en el ataque, y a los 42′ llegó al descuento a través de un centro de un tiro libre, cuyo despeje quedó corto y Julián Quiñones aprovechó para poner un fuerte disparo que achicó el marcador a 1-2.

En el segundo tiempo, el clima se calentó aún más con la expulsión de Jarell Quansa, a los 53′, tras una falta advertida por el VAR.

Entonces, Tuchel, el entrenador del equipo británico, decidió hacer una variante. John Stones ingresó por Bukayo Saka, a los 57′ de juego. Pero el ritmo no aflojaba, y a los 58′ se escapó Kane en el área local, lo derribó el arquero mexicano, y a los 59′ el propio Harry Kane puso, de penal, el 1-3 para Inglaterra.

Aguirre metió mano en el banco, y a los 61′ efectuó dos cambios. Brian Gutiérrez entró por Luis Romo, y Santiago Giménez sustituyó a Gilberto Mora.

De manera insólita, el VAR llamó al juez para que vea un contacto de Kane sobre el mexicano. Y de manera más increíble aún, el arbitro Alizera Faghani sancionó penal. Lo convirtió Raúl Giménez, y el juego quedó entonces 2-3 para el conjunto europeo.

Otra vez movió el banco el DT Tuchel, y a los 74′ Dan Burn entró por Elliot Anderson, y Djed Spence reemplazó a Nico O’Reilly. En tanto, a los 78′ Álvaro Fidalgo ingresó por Jorge Sánchez, en el conjunto local.

Cuando iban 80′ Guillermo Martínez reemplazó a Julián Quiñones, también en el equipo mexicano. El partido no daba tregua. Era una caldera en la que todo se discutía, se peleaba y se jugaba.

A los 89′ Morgan Rogers entró por Harry Kane. Y todo fue aguantar. Lo tuvo Bellingham con un tiro de lejos que hubiera sido el gol del Mundial. Pero Rangel controló bien.

El juez, por si fuera poco, otorgó once minutos de tiempo agregado. Un poco exagerado, por cierto. Y México insistió, con coraje y fútbol. Llenó de centros el área visitante, que entre Stones, Burn y los puñetazos de Pickford despejaron de modo constante. Incluso, Stones sacó una al corner que pasó al lado de su palo derecho.

El final los encontró con dos tiros de esquina para el local; ambos, aún pasado el tiempo adicionado. Y el segundo de ellos fue despejado por otro puñetazo de Pickford, que mandó muy lejos el balón y con ese despeje llegó el final del partido.

Ganó Inglaterra la batalla de México. Con alma, corazón y oportunismo, volteó a un equipo que había hecho una buena Copa, y se ilusiona con el futuro.

Hernán O’Donnell