La Liga comenzó con un golazo en el País Vasco y la candidatura de Madrid

Que quede claro. El título no hace referencia sólo al Real Madrid, su contundente victoria y su natural candidatura al título, como todos los años en el fútbol español. También se refiere a un Atlético de Madrid renovado, con intenciones, un equipo que promete ser un gran animador, aunque sólo se haya jugado una fecha y quede casi todo el camino por recorrer.

Pero el equipo de Diego Simeone comenzó con un triunfo por 1 a 0 y dió algunas señales de lo que puede ser. Un conjunto renovado por donde se lo mire, con dos salidas importantísimas como Diego Godín y Antoine Griezmann, pero con la esperanza de Joao Felix, un jugador de enorme futuro.

Venció 1-0 a Getafe con gol de Alvaro Morata a los 23′, y Real Madrid también se llevó los tres puntos: 1-3 al Celta en Vigo, con una actuación sólida que intenta dejar atrás los fantasmas de la pretemporada.

El torneo se abrió con el partido entre Athletic de Bilbao y Barcelona. Y si bien tuvo una cierta paridad, sobre el cierre llegó el golazo de Aduriz, quien con una extraordinaria tijera clavó un remate que le dio la victoria a su equipo a los 89′. El País Vasco estalló en un grito y llenó de preocupaciones a Barcelona, que espera con ansiedad a Leo Messi para volver a ser el equipo temible de cada temporada.

En Cataluña ganó Sevilla por 2 a 0 ante Espanyol, y puede ser un duro rival para cualquiera. Villarreal y Granada dieron la gran sorpresa de la jornada con la igualdad por 4 a 4.

Y habrá que aguardar. Las fechas nos dirán como sigue la película, pero Europa puso en marcha su temporada y la Liga Española ya trae noticias para seguirla de muy cerca.


Hernán O’Donnell

Con una goleada inolvidable, Colón empezó a descubrir América

Fue una noche de emociones y alegría. Colón tenía que revertir el resultado negativo ante Zulia, ese que sufrió en Venezuela tras caer 0-1 en un día de mucho calor y poca suerte. Pero el equipo de Lavallén se preparó dentro y fuera de la cancha para dar vuelta la historia y seguir en el camino.

El estadio hervía y Colón respondió a la exigencia de su gente. Fue al ataque, con más fervor que juego, pero con intenciones ambiciosas y ganas de revertir el marcador adverso. La Copa CONMEBOL Sudamericana 2019 entra en sus fases decisivas y el “Sabalero” quiere empaparse de alegría.

Un clásico 4-3-3 en la formación original, pero con los volantes Zuqui y Aliendro siempre dispuestos a sumarse al ataque. Así, el local proponía llegar con mucha gente. Bernardi conducía y la “Pulga” Rodríguez se movía por el frente de ataque para encontrar espacios. A los 6′ el arquero Morales le tapó una clara situación a Bernardi. Zulia proponía a partir de Zambrano, alguna maniobra de Martínez, pero siempre encontró la respuesta de Burián. A los 34′ Aliendro metió un buen remate, que se fue cerca del palo derecho del arquero de Zulia. Y, el primer tiempo se fue con el 0 a 0.

La tranquilidad y la euforia, toda junta y mezclada, llegó al inicio del segundo tiempo cuando el colombiano Wilson Morelo convirtió el 1 a 0 a los 47′, tras capturar un rebote en el área, con un disparo fuerte y recto.

A los 65′ llegó el gol de la noche. El “Pulga” metió una maniobra en diagonal, gambeteó a su marcador, se metió en el área y con un buen tiro marcó el 2 a 0. Colón ya no iba a los penales. Ya era dueño de su destino.

Y Zulia quemó sus chances tras dos expulsiones por doble amarilla. A los 73′, afuera Benítez. A los 77′, expulsado Nazareno. Si había alguna esperanza se quemaba con los dos hombres de menos y el tercer gol que llegaría enseguida.

Bernardi entró con pelota dominada, remató al arco, Morales dio el rebote y Chancalay, que aparecía por izquierda, metió un tiro cruzado y señaló el tercer gol del local a los 81′. 3 a 0 y media ciudad de Santa Fé estallaba en un grito liberador.

Pero había más. Zulia fue al ataque ciego y casi sin armas; y se desprotegía en defensa, con poca gente y espacios muy grandes. El conjunto de Lavallén aporvechó y metió un contragolpe fenomenal, con mucha gente y mucho campo para recorrer. Recibió Bernardi por derecha, de taco habilitó a Lértora, este gambeteó a su marca cuando entraba al área y ante el arquero, la picó de modo suave para clavar el 4 -0 a los 88′.

No había más para la función. El show había terminado con una tremenda demostración de poderío ofensivo. Colón había pasado la serie con un fuego abrasador en un segundo tiempo de euforia y se metió en las semifinales para empezar a creer en el sueño de descubrir América.


Hernán O’Donnell

De Rossi debutó con un gol, pero Boca fue eliminado de la Copa Argentina

Todos los focos estaban puestos en él. La mirada de los hinchas propios, de los rivales, de los neutrales, de las cámaras de TV. Todos los ojos sobre él, sobre Daniele De Rossi el famoso futbolista italiano que llegó a Boca y provocó una mini revolución mediática. No es común que un jugador europeo se incorpore al fútbol sudamericano, más aún al argentino, pero De Rossi quiso cumplir su sueño de hincha y se clazó la camiseta de Boca una fría noche de Agosto en el Estadio Único de la Ciudad de La Plata, para jugar con su equipo frente a Almagro por los 32 avos de final.

Y el italiano no defraudó. Jugó un buen partido. Bien posicionado en la cancha, siempre se mostró como receptor para iniciar las salidas, en las que por lo general buscaba a Weigandt por el sector derecho, con pelotazos precisos. Boca era un equipo con ideas, por las subidas de los laterales, por la movilidad de Zárate, la búsqueda de Abila y el correcto manejo de Alexis Mac Allister. Lo empujó a Almagro sobre su arco, en tanto el equipo de Tres de Febrero aceptaba el convite y se replegaba atrás para buscar el contragolpe.

Boca insistió y se llevó el primer grito. Un gran corner ejecutado por Mac Allister fue directo al corazón del área chic, y De Rossi con un preciso cabezazo convirtió el gol a los 28′, para el delirio de su gente y la larga celebración de sus compañeros.

Entonces apareció el mejor Boca. Se sostuvo en la posición dominante del juego, no retrocedió, paró a los centrales en la mitad de la cancha, se abrían ellos, Junior Alonso y Lisandro López para que De Rossi se metiera en el medio y a partir de esa línea de tres Boca se posicionara en la recuperación y salida rápida del equipo.

Y contó con varias situaciones. Un remate de Mac Allister de tiro libre, una jugada individual de Frank Fabbra, cuyo centro pasado Weigandt no pudo conectar.

Lo mismo continuó con el inicio del complemento. Siguió en la búsqueda el equipo de Alfaro. Mauro Zárate tuvo un mano a mano bien controlado por el arquero Limousin.

Almagro, de a poco, empezó a adelantarse en el campo. A buscar más. A ser más directo. Con las proyecciones de Méndez y el “Burrito” Martínez, el Tricolor se las ingenio para emparejar el juego. Y Boca cometió el error de retrasarse, confiarse. El tiempo pasaba y jugaba a favor de Almagro, porque sólo necesitaba un gol para llegar a su objetivo: igualar e ir a penales, con la confianza bien puesta en su arquero Limousin.

Y llegó el gol, nomás. Un pelotazo largo de Diana, el pique de Denis, el cierre que parecía de López, luego de Alonso, el cabezazo pifiado de este y la salida apresurada de Marcos Díaz, derivó en la peolta en el atacante de Almagro, el pase a Juan Manuel Martínez y este que sólo tiene que empujarla para llegar al 1 a 1 a los 81′.

El partido entraba en su agonía y Almagro alcanzaba el equilibrio necesario. Manejó los tiempos y llegó el final.

Y en los penales apareció Christian Limousin. Convirtió Tévez e Igualo Denis. Y luego, el héroe de la noche. Le atajó a Mac Allister y convirtió Wilchez. Limousin volvió a atajar, esta vez a Hurtado. Y convirtió Coscia. 1-3 para Almagro.

Eduardo Salvio tomó carrera, apuntó alto…y el remate se fue arriba del travesaño. Fin de la carrera para Boca, principio del sueño para el Tricolor porteño.

La noche esperada para De Rossi terminó con un héroe impensado. Christian Limousin, lastimado, iluminó la noche para que Almagro continúe con el sueño de la Copa Argentina.


Hernán O’Donnell

Lima cerró los Juegos, tras muchos días inolvidables

La ciudad, el país entero lo vivió con orgullo. Con mucha alegría y con el compromiso de todos, de cada uno, de ser generosos, voluntarios, solidarios. El peruano se sintió muy comprometido con los Juegos Panamericanos Lima 2019 y a cada paso intentó ser cordial y simpático con el turista, con aquel que llegaba a la ciudad convocado por el deporte.

Los Juegos fueron, otra vez, una hermosa ceremonia deportiva, y así lo entendió el país.

Para la Argentina, la competición fue muy satisfactoria. Los resultados fueron muy buenos, y en la tabla general del Medallero se obtuvo una psoición incluso mejor a los cálculos previos. porque se hablaba de alcanzar un 7mo lugar, tal vez podía caerse al 8vo, pero se buscaba esa posición. Y sin embargo, el país finalizó 6to y muy cerca del quinto y hasta del podio!.

Por eso la satisfacción general de dirigentes, entrenadores, atletas…

Quedó dicho la excelente performance que hubo en los deportes por equipo. En Fútbol, los varones ganaron la medalla de Oro y las mujeres la de Plata; en Voley, los hombres se llevaron la de Oro y las Panteras la de bronce tras el gran triunfo sobre Brasil, uno de los favoritos. En Hockey se lograron las dos medallas de Oro, Leonas y Leones subieron a lo más alto del podio.

La secuencia de la generación Dorada de Básqutebol se alzó con la de Oro; igual que el seleccionado masculino de Handball, los Gladiadores.

Lo mismo sucedió en pelota de cuero, en pelota de goma, en remo, en rugby seven, en softbol, en tiro, arquería…

Y los logros individuales. Desde la gran alegría de la rosarina Nadia Podoroska en signle femenino de tenis, hasta la gloria de la natación, con las tres medallas de Oro de Delfina Pignatiello y la de Virginia Bardach.

Argentina vivió días de gloria. Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 están muy cerca. Son otra cosa, sin dudas. Implican otro nivel, otros competidores, otras naciones. Serán más duros. Que esta euforia no se apague, que el impulso se mantenga, que no se desaproveche, como en tanto órdenes del país, las cosas buenas que se hacen y no se saben ver.

Que este sea el camino para el deporte argentino.


Hernán O’Donnell

Argentina se llevó el Oro tras una actuación para recordar

Un partido distinto, como toda final. Un encuentro diferente a todos. La Argentina se midió con Honduras por la medalla de Oro de los Juegos Panamericanos Lima 2019 y ya no había lugar para las especulaciones, ni los análisis. Ni mucho menos poner en la balanza antecedentes de uno y otro equipo. Las finales siempre son partidos aparte, no cuenta el historial ni la trayectoria de los equipos en el certamen que se define, ni mucho menos la historia de cada seleccionado. Es un encuentro diferente donde todo parece equilibrarse y no hay demasiado espacio como para elegir un favorito.

Argentina intentó dominar el juego a través de la movilidad y creatividad de Nicolás González y Valenzuela. Bien apuntalados por Colombatto, el equipo albiceleste se paró con actitud ofensiva y así llegó al gol a través de Urzi, cuando iban 7′ de juego.

Parecía que podía encaminar el partido, pero Honduras mostró los atributos de sus primeros encuentros y con mucho juego físico, mucha velocidad en los desplazamientos, equiparó las acciones, y en una buena maniobra combinada llegó al empate, a los 41′ cuando Martínez Juarez capturó un despeje de Cambeses y convirtió. 1 a 1 y final del primer tiempo.

En el segundo tiempo, la Argentina buscó apurar el juego. Se despertó. Se sacó los temores propios de un encuentro definitivo y lo fue a buscar sin pensar en lo que podía perder. Y a los 58′ llegó el gol que le devolvió la tranquilidad: desborde por izquierda, centro al área y valenzuela que define con un tiro cruzado. 2 a 1 para el equipo de Batista.

Y vino una catarata que puso fin al suspenso. A los 61′ apareció Lucas Necul para marcar el 3 a 1. Y a los 65′ fue Fausto Vera el que convirtió para la Argentina para aumentar a 4 a 1 la diferencia.

Quedaba poco menos de media hora de juego y todo estaba terminado. La selección había marcado una diferencia indescontable, un golpe de K.O. para el equipo centroamericano. Honduras supo jugar el primer tiempo, pero esa ráfaga de goles la dejó desconcertada. Intentó reaccionar más por inercia y por obligación que por confianza.

Argentina controló el juego a partir de ordenarse bien en el campo, saber achicar espacios y manejar el balón con inteligencia. Tuvo alguna posibilidad más, pero le faltó certeza para sumar algún tanto más.

Pusieron en marcha el sueño allá por la primera fecha, el lunes 29 de Julio cuando le ganaron con esfuerzo y sacrificio a Ecuador, tras quedarse con un hombre menos, sacar una ventaja de dos goles y luego aguantar hasta el final para sostener un apretado 3-2. Luego tuvieron una falsa actuación con México el jueves 1 de Agosto, un mediodía que nada salió bien y aún así cayeron 1-2 con los dos goles del rival por dos penales en contra.

Se recuperaron el domingo 4 de Agosto con la victoria frente a Panamá. Y la gran actuación ante Uruguay por las semifinales; fue el miércoles 7 de Agosto con un rotundo 3-0.

Por eso llegaron a la final. Por eso vivieron unos días inolvidables en Perú. Por eso se llevaron con honor y alegría una medalla de oro, merecida e inolvidable.


Hernán O’Donnell

La Selección tuvo una noche estupenda y se clasificó para la final

El clásico del Río de la Plata se mudó a Lima. En un hermoso estadio, pero con menos gente de la que de modo habitual concurre cuando este viejo enfrentamiento se disputa en Uruguay o la Argentina. Y con un un condimento extra: el pasaje a la final del Torneo de Fútbol Masculino de los Juegos Panamericanos Lima 2019.

La Argentina disputó su mejor partido del torneo. Segura, decidida, ambiciosa, salió con determinación a llevarse por delante al rival, a atacarlo y lastimarlo. A ganar el partido. Es cierto que había tenido una buena performance en el debut ante Ecuador, donde se acomodó mejor al partido cuando le expulsaron a Nico González y armó un 4-4-1 un poco replegado pero que le sirvió para convertir dos goles pronto y después poder manejar ese partido inicial. Después tuvo una falsa actuación ante México y se recompuso con Panamá.

Pero lo de anoche fue superlativo. El equipo se mostró confiado y confiable desde el inicio. Un centro de Andrés Herrera y la potencia de Adolfo Gaich dentro del área para conectar y marcar el 1 a 0 cuando iban 6′ de juego. La combinación entre los jugadores de San Lorenzo le daba la ventaja a la Argentina.

Y no se quedó el equipo de Batista. No se conformó. Buscó aumentar y tras otra gran maniobra colectiva en ataque, el remate de Gaich fue detenido por la mano de un defensor uruguayo. Penal y gol de Valenzuela a los 29′; la Argentina ganaba 2-0

Uruguay no era el equipo sólido de la primera rueda. Le faltaba fútbol, no encontraba la pelota y encima se quedó con un jugador menos a los 33′ por la expulsión de Gularte tras una entrada violenta contra Gaich.

La primera parte se cerraba con un panorama oscuro para la “Celeste” y tranquilizador para la Argentina.

El segundo tiempo transcurrió sin grandes novedades. La Argentina se paró unos metros más atrás para explotar espacios más grandes y manejar la pelota con cierta comodidad. El reloj le jugaba a favor y Uruguay se empezó a soltar un poco más, pero no tenía profundidad. Era un poco la inercia del juego que lo llevaba a atacar, pero chocaba contra el orden del conjunto albiceleste.

Y cuando parecía que todo concluía con el resultado sellado en la primera parte, otra vez apareció el centrodelantero de San Lorenzo para aumentar el marcador y erigirse como la figura de la cancha.

Gran maniobra por izquierda, el centro de Medina, el remate posterior en el palo, el rebote que le queda a Gaich y su tiro que se transforma en el 3 a 0 cuando iban 85′ de juego.

La Argentina sellaba una actuación estupenda. Con convicción, juego y ambición, ganaba el clásico del Río de la Plata en Perú y se metía en la final para darle vuelo al sueño que mantienen desde el inicio de los Juegos.


Hernán O’Donnell

Los “Gladiadores” cerraron un fin de semana a puro Oro

Terminó un fin de semana largo con otra victoria colectiva de la Argentina y un cierre de lunes a la noche con una fantástica victoria de “Los Gladiadores”, el seleccionado argentino de Handball que conquistó la medalla de Oro tras ganarle a Chile por un apretado pero justo 31-27. Había sido una primera parte muy pareja y en el segundo tiempo, la Argentina consiguió desequilibrar.

Y esto se sumó a las grandes victorias del domingo en el Básquetbol, con una selección que le hizo honor a su leyenda. La “Generación Dorada” quiere prolongarse en estos chicos, conducidos por Luis Scola, el desparpajo de Facundo Campazzo, la dinámica de Laprovíttola y la calidad que transmite el “Tortu” Deck.

También hubo una noche fructífera para el Voley Masculino, que logró la medalla de Oro tras ganarle a Cuba la final por un contundente 3-0, con parciales de 25-20, 25-17 y 25-20.

Nadia Podoroska fue otra gran protagonista del domingo de Gloria. En su categoría singles femenino, le ganó la final a la estadounidense Caroline Dolehide por 2-6, 6-3 y 7-6 (4) y subió al escalón más alto del podio envuelta en una gran alegría. “Todavía no caigo del todo. Pero de a poco me doy cuenta de lo que logré”, señaló al llegar a Rosario. “En el 0-4 en contra en el tie-break traté de no pensar en el resultado, sino en quebrarle el saque y tratar de ganar cada punto. Iba punto a punto. Y trataba de ganar cada pelota para que no se me escapara en el resultado”, agregó en el aeropuerto de su ciudad.

“Fueron muchas cosas las que viví esta semana, tanto la medalla asegurada el viernes, como la clasificación lograda para los Juegos Olímpicos Tokio 2020 y la medalla de Oro al final, fueron todas cosas muy lindas y espero que tenga la repercusión para que el tenis femenino crezca”, declaró en conferencia de prensa en Rosario.

Había pasado una semana hermosa, coronada con el título máximo y un saludo especial de Gabriela Sabatini que la emocionó hasta las lágrimas. Es tiempo de viajar a España para preparar los próximos torneos.

Mientras juegan las chicas del fútbol femenino en busca de la final, mientras esperamos por el equipo de Fernando Batista y comienza la gran atracción de la natación y el atletismo, los Juegos Panamericanos Lima 2019 viven días de fuego y un fin de semana de gloria para la Argentina.


Hernán O’Donnell

Argentina volvió a la victoria y ahora pelea por una medalla

Los Juegos Panamericanos Lima 2019 ofrecen un abanico grande de deportes y oportunidades. porque en algunos casos, no todos, un equipo puede tropezar, y aún así, continuar en carrera. Le pasó al equipo de Básquetbol. Perdió con México, pero continuó en la ruta de las Medallas. Y lo mismo le sucedió al seleccionado de fútbol que dirige el “Bocha” Batista. Cayó ante el tricolor mexicano, pero esta victoria frente a Panamá lo deposita en semifinales.

La Argentina jugó un partido más que aceptable. Fue incisivo en el comienzo, salió con determinación y tranquilidad. Mostró juego, jerarquía individual y buen acople colectivo. Por eso no extrañó que llegara rápido el gol de Adolfo Gaich, a los 4′ cuando aprovechó un buen pase y entró sólo por el medio para convertir con un remate de primera.

Enseguida aumentó: Un formidable remate de Lomónaco se metió en el ángulo superior izquierdo del arquero de Panamá y a los 14′ Argentina ya ganaba 2 a 0.

Entonces se tomó un tiempo y manejó con inteligencia los momentos del partido. Parecía todo bajo control, pero sobre el cierre llegó el descuento de los panameños, tras un centro desde la derecha, Cambeses quisó atrapar el balón y dejó un rebote corto que Aguilar sypo aprovechar para marcar el 1-2 a los 44′.

El segundo tiempo fue un poco más confuso. Panamá intentó adelantar sus líneas pero no tuvo profundidad ni ideas creativas. La Argentina se abroqueló unos metros para tratar de definir de contragolpe.

Y así llegó la resolución: iban 80′ cuando Valenzuela capturó una pelota dentro del área rival, se acomodó y sacó un remate cruzado, “tres dedos”, con una buena comba que se metió otra vez en el ángulo superior izquierdo de Panamá. 3 a 1 y partido liquidado.

Quedó la sonrisa, el volver a gozar y a recuperar el optimismo. La Argentina había dado un paso importante, se sacudió la bronca por la caída inesperada ante México y sueña con la conquista de la Medalla más preciada.


Hernán O’Donnell

Y un día, el sol bañó de luz a los Juegos Panamericanos

Valió la pena la espera. Casi una semana de cielo gris, de techo plomizo, pero de gran alegría por todas las disciplinas deportivas. Desde el viernes 26 lo esperábamos. El inicio de las competencias el sábado 27 ya fue con un día nublado. Y así seguimos toda la semana, hasta que el viernes, que había amanecido con una fresca llovizna, de pronto movió sus nubes y se asomó el Dios Febo. Una enorme sonrisa se posó sobre la ciudad. Si algo le faltaba a los Juegos Panamericanos Lima 2019, era el sol. Que, de pronto, decidió acompañarnos.

La jornada arrancó con el tenis y la gran victoria de Nadia Podoroska sobre la norteamericana Usue Arconada por un cerrado 6-4 y 6-4, aunque la joven argentina fue más precisa en los momentos decisivos y tuvo mucha clama y serenidad para revertir un segundo parcial que se le había complicado tras quedar 2-4 abajo.

Sin embargo, se repuso y ganó 4 juegos consecutivos hasta llevarse la victoria.

Al lado suyo, en la cancha 1, Facundo Bagnis derrotó al dominicano José Hernández por 6-2 y 6-3y logró un paso importante en la búsqueda de lo más alto. También se impuso Guido Andreozzi, al dominicano Roberto Cid por 6-1 y 6-4.

El doble masculino de Andreozzi y Bagnis ganó por 6-1 y 7-5 a los locales Galdos y Varillas. Mañana juegan la final contra los ecuatorianos Quiroz y Escobar.

El equipo de Basquetbol perdió con México 64-72. Una derrota que duele, pero que aún está a tiempo de enderezar el camino y poder luchar por el escalón más alto.

Los muchachos del Handball, “Los Gladiadores”, le ganaron a Cuba por 23 a 21 y se clasificó a semifinales. El equipo de Beisbol le ganó a Perú y Fernanda Russo ganó la medalla de bronce en Tiro, especialidad rifle de aire 10m.

El seleccionado de Voley le ganó a Puerto Rico por 3 a 0, con parciales de 25-18, 25-12 y 25-18.

Para el final de la noche quedó Dayana Erika Sánchez, quien obtuvo la medalla de plata tras caer ante la brasileña Soares Ferreira por la final de la categoría ligero.

Pero el viernes ya se había vestido de gala unas cuantas horas antes; cuando el sol que tanto le reclamábamos a Lima, se hizo presente y bañó sus costas, estimuló a la gente e iluminó a los Juegos en una jornada decorada por su brillo y su calidez.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Lima, Perú)

La selección tuvo un mal día y sufrió un traspié en los Juegos Panamericanos

No fue el día para el equipo de Fernando Batista. Salió mal barajado de entrada, con muchas complicaciones, algunos fallos arbitrales y errores propios que desembocaron en la derrota ante México por 1-2 en la segunda fecha del Grupo A de los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Argentina salió con cierta cautela al partido y eso lo pagó caro. Porque se paró un poco atrás, le cedió el balón al rival y quedó muy cerca de Cambeses, el arquero de Banfield. Entonces, los riesgos eran grandes. A los 13′ ingresó Venegas por la izquierda de la defensa Argentina, Medina lo cruzó y el árbitro sancionó penal cuando Cambeses ya había atrapado la pelota. desde nuestra psición no advertimos la falta, pero hay que darle crédito al juez y aceptar su decisión. Vengas remató a la izquierda del arquero argentino y México se puso muy rápido 1 a 0 arriba.

Ahí apareció algo del fútbol de Argentina. Se adelantó en el campo, empezó a tener un poco más la pelota, Colombatto se desprendió del medio y buscó asociarse con Gaich y Valenzuela, mientras que Urzi comenzó a pesar con su habilidad por la izquierda. Así tuvo la mejor situación a los 29′ con un remate cruzado del hombre de Banfield que se fue muy cerca; unos minutos después, a él le cometieron una falta cerca del área, el centro al medio y un desvío a la derecha para la aparición de Adolfo Gaich que empató el partido con un remate cruzado a los 38′. La selección llegaba al empate 1 a 1 sin brillar, pero con el peso de la potencia del delantero de San Lorenzo, el mejor del equipo en los dos partidos.

Al final del primer tiempo se fue expulsado el capitán de México, Govea, por agresión a Urzi. Iban 44′ y se podía esperar algo más de Argentina en el complemento, ero no fue así.

El equipo se adelantó por inercia y también porque México optó por replegarse con un hombre menos, armar dos líenas de cuatro y que Godínez se las arreglara solo para elaborar contras, tal como lo había hecho la Argentina en el partido anterior frente a Ecuador cuando le expulsaron a González.

Y le costó a la selección. Chocó contra una pared y no pudo elaborar situaciones de gol, más allá de algún centro, algún rebote, algún tiro de lejos…Incluso la situación más clara la tuvo México con una chilena de Martin del Campo que parecía meterse de emboquillada pero Cambeses la desvió al corner con una volada fenomenal.

Nada pasaba hasta que pasó. México se animó en un ataque, Godínez se metió por izquierda y cuando entraba al área, el cruce de Mosevich encontró su pierna y el penal para México le daba una magnífica oportunidad. Iban 78′, pero entre la sanción y las protestas, la falta se ejecutó a los 80: peor para Argentina, porque Godínez convirtió a la izquierda de Cambeses y menos tiempo quedaba para la selección.

Se había ido muy rápido el segundo tiempo. Entre imprecisiones y falta de profundidad, la Argentina no pudo quebrar a su rival, y un error lo pagó muy caro. Más allá de la insistencia, la voluntad y los ingresos finales de Aliseda y Lomónaco (antes a los 65′ había ingresado Necul por Moreno), el equipo ya estaba atado a su destino.

No tuvo un buen día y lo pagó caro, pero los Juegos siguen y aún hay mucho camino por recorrer y continuar con el sueño de llegar a la máxima medalla.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Lima, Perú)