Liverpool no tuvo piedad y avanzó en su sueño continental

Empezó a todo ritmo, sin especulaciones. Porto fue desde el primer segundo a la búsqueda de un tanto que encaminara su clasificación y Liverpool respondió con un golpe a la “mandíbula”, para demostrarle que también iría al frente, a buscar ese gol que sentenciara la serie.

Si alguien pensaba que la serie sería previsible por el resultado del encuentro en Inglaterra, se equivocó. Porque ninguno se quedó con lo hecho. Ni Porto se mostró entregado ni los “Reds” lucieron confiados. Danilo y Pepe se sumaban en cada pelota detenida y Porto avisaba.

El equipo portugués salió con un plan decidido: atacar sin pausas, con pases largos, juego directo y la búsqueda incesante del arco adversario. Brahimi, Marega y Corona se pararon bien arriba y buscaron cada pelota larga que recibían, para forzar al error a la defensa del equipo inglés. Si tuvo un pecado fue la repetición de la búsqueda con centros elevados, que eran bien controlados por los centrales de Liverpool.

Cuando iban 25′ un pelotazo largo para la entrada de Herrera era la situación más clara para el local, pero cuando entraba solo al área para definir, la rapidez y la capacidad de Van Dijk le permitió recuperar terreno y sacarle la pelota en un quite providencial. De contra llegó una buena maniobra de Salah en el área, la habilitación para Mané y el gol a los 26′ que segundos después convalidó el VAR. Liverpool pasaba a ganar por 0-1 de visitante. Con el 2 a 0 que había conseguido de local, la serie pareció quedar sellada en ese momento.

El estadio sintió el golpe y los ecos escuchados eran de los hinchas ingleses que copaban el ámbito con su euforia.

Porto siguió en la búsqueda. Y apareció la figura del arquero brasileño Allison Becker, seguro de arriba, atento para cortar. Cada avance, cada centro, se detenía en sus manos; el local parecía golpeado y no encontraba las respuestas. Se había caído en el ritmo y ya no mostraba lucidez en las maniobras. El partido se apagó y el primer tiempo se cerró con una llegada del equipo inglés, el remate de Milner que se fue muy cerca del palo derecho de Iker Casillas.

Jürgen Kloop decidió que Firmino ingrese en el segundo tiempo. Para darle más picante al atque, para tener más fineza en la elaboración. Pero el complemento se inició con la misma tónica del final de la primera parte. El local al ataque, con el recurso permanente de los centros y el visitante sereno, con la intención de dormir el partido.

Para Porto no había demasiadas ideas, ni tampoco le sobraba juego. Iba por impulso. Se adelantó en el campo y se la jugó por un gol que le permitiera meterse en el partido. De seguir con ilusiones. El brasileño Soares, que había ingresado en el segundo tiempo, tuvo un buen cabezazo cruzado a los 53′. Ese era el argumento del conjunto portugués: centros y algún cabezazo salvador. de derecha o de izquierda, desde cualquiera de las bandas, empezaron a llover los balones al área “roja”.

Y a los 64′ Mohamed Salah aprovechó una larga habilitación, entró a la espalda de los zagueros y cuando le salía Casillas marcó el 0-2 que sentenciaba la serie. Pero Porto no se quería rendir fácil. Y a los 68′ Eder Militao metía de cabeza, el arma fundamental, tras recibir un corner, un golazo para achicar el resultado al 1-2. La lluvia era el telón de la despedida de los portugueses, que no se daban por vencidos.

Faltaban poco más de 20 minutos y necesitaba 4 goles más para soñar…Mané lo tuvo a los 72′, estaba solo y hasta había superado, de modo lateral, al arquero Casillas, pero remató alto, arriba del travesaño y se perdió de cerrar la serie por anticipado. Pero al equipo de Kloop siempre le queda una carta más en el mazo. A los 76′ centro de Henderson, cabezazo de Firmino y tercer gol del conjunto inglés. El 1-3 era lapidario para alguna ilusión portuguesa…y a los 83′, otro cachetazo: cabezazo de Van Dijk para aumentar a 1-4 el marcador.

Liverpool no tuvo una actuación deslumbrante ni encendió las luces del Estadio de Dragao en Oporto. No brilló a pesar del resultado. Fue letal y contundente. Le alcanzó con su enorme oficio, para marcar en su única llegada del primer tiempo y para que explotaran al máximo sus cualidades jugadores como Salah o Bobby Firmino. Razones suficientes para sortear la fase con comodidad y esperar las semifinales con el mismo sueño y la ilusión de la última temporada.



Hernán O’Donnell

La esencia del Ajax eliminó a otro gigante de Europa

Como aquella doble jornada ante el Real Madrid; como la inolvidable goleada en el Bernabéu…Otra noche magnífica, inolvidable, maravillosa. El Ajax de Holanda se aferra a su brillante tradición y vuelve a hacer historia en Europa. Ayer su víctima fue el Madrid; ahora le tocó a la Juventus. A paso firme avanza y ya amenaza a todo el continente

Un clima extraordinario, la atmósfera envolvente y atrapante de las mejores noches de Copa. Toda la magia, el espectáculo, y la pasión que siempre despierta cada jornada de Champions League, el torneo europeo por excelencia. Cada partido es una fiesta y una vibrante disputa deportiva, que engalana las noches de las hermosas ciudades del viejo mundo.

Juventus y Ajax armaron un partido acorde a su historia y su actualidad. Los representantes del equipo italiano salieron a ahogar al adversario, a atacarlo, tratar de meterlo en su campo e imponerle condiciones. Para el visitante, la propuesta era clara. Buscar el gol fundamental para seguir con vida en el certamen y para ello trató de encontrar espacios y manejar el juego con la desfachatez y la picardía que los caracteriza. Tadic, Schone y Ziyech se las arreglaban para complicar con sus toques y encuentros, a medida que aparecían los metros para progresar. Pero enfrente estaban Bernardeschi, Dybala y… Ronaldo. Cristiano Ronaldo. 27′ un corner que había conseguido Bernardeschi y el centro al borde del área chica lo vio aparecer al fantástico portugués y de cabeza marcó el tanto. Con revisión de VAR incluída, el tanto fue concedido, y la Juventus se puso 1 a 0.

Pero nada estaba dicho. Y a los 33′ llegó la habilitación para Van de Beek quien entró libre por la izquierda y alcanzó el empate 1 a 1. Todo está como era entonces y el resultado indicaba que se podría definir por penales.

El primer tiempo ya traía grandes emociones. La sensación era que el local se adueñaría del juego y el marcador, pero el equipo holandés tuvo temple y presencia para cerrar el primer tiempo en igualdad.

Ajax salió decidido en el complemento y con los toques que lo caracterizan se hizo dueño del campo. A los 57′ tuvo una posibilidad clara cuando Van de Beek remató al arco, tras varios toques combinados, y el arquero Szczesny desvió al corner.

Tuvo una chance más clara aún. Iban 62′ cuando Tadic entró solo al área, podía patear, pero prefirió habilitar a su compañero y Pjanic salvó al corner tras barrer contra el piso. Ajax amenazaba en cada contra.

Y tanto va el cántaro a la fuente…A los 66′ llegó el gol de De Ligt, de cabeza, tremendo, tras un corner desde la derecha, en una entreda franca, fuerte, letal. Dominaba y creaba situaciones. Entonces, el Ajax hallaba el gol que buscaba y merecía.

Ya no habría alargue ni penales. La victoria le daba el pasaje al conjunto holandés, cualquier empate también. Para Juventus, solo servía ganar. Para eso, debía convertir dos goles.

El Ajax no se conformaba. Mantenía su presencia y su esencia. Y se cansó de perderse goles. Tan es así, que en el banco empezaron a preocuparse por la cantidad de goles perdidos, que le hubieran dado una gran tranquilidad.

Lisandro Magallán para afirmar la defensa ingresó a los 82′; a los 88′ entró Huntelaar, el viejo goleador que pasó por el Madrid. Los minutos finales los usaba para armarse y acomodarse. Juventus se hundió en su resignación y si bien pidió un penal a los 90′ de juego ni el árbitro ni el VAR se lo concedieron. No hubiera modificado demasiado el resultado final. Ajax ya lo había maniatado, dominado y sometido, para dar un nuevo golpe ante un gigante y soñar con volver a ser el dueño de la vieja Europa.



Hernán O’Donnell

El Sub 17 conquistó el Sudamericano en una noche errática

Fue tanto lo que sembraron, tanto lo que hicieron en largo recorrido, que la última noche, aún con una actuación fallida y un resultado adverso muy abultado, el Seleccionado Sub 17 que dirige Pablo Aimar, logró el Título Sudamericano y, claro está, el pasaje a la Copa del Mundo U17 de la FIFA-Brasil 2019.

Een el primer tiempo, la Argentina fue parecida a la de siempre: con la pelota, con el control del juego. En el segundo, a los 48′ llegó el gol de Matías Palacios y parecía que sería un cierre perfecto para un recorrido brillante.

Pero el equipo perdió el ritmo y la dinámica de los partidos anteriores. Había hecho una buena primera ronda y un excelente hexagonal final, llegó a la última fecha con mucha holgura y múltiples variantes para alzarse con el campeonato. Y aún con la goleada en contra, el equipo se llevó el primer puesto.

A los 57′ igualó Johan Mina de penal. Ecuador encontró una ilusión y fue por ella. Enseguida Mina tuvo una chance clara, que el arquero Losas detuvo en dos tiempos. Y a partir de allí creció el “MiniTri”. Puso el acento en la velocidad y encontró espacios para superar a la defensa albiceleste.

Mercado dio vuelta el resultado tras una buena maniobra entre Angulo, Mina, Mejía. Y ante la errónea salida de Losas, Mejía habilitó a Mercado, quien marcó el 2 a 1 a los 64′.

Y por si fuera poco, la noche de errores de la Argentina derivó en el tercer gol ecuatoriano. A los 66′ Losas quiso despejar una pelota y su remate dio en el pecho de Mejía y Ecuadro se encontró arriba 3 a 1.

Argentina se desesperó y fue con todo al ataque. Buscó salvar el honor, mostrar que el equipo quería hasta el final, que no se conformaba con alcanzar la gloria con un mal resultado. Y ofreció espacios que la velocidad de los jugadores ecuatorianos supieron aprovechar. Fue un equipo, el albiceleste, que buscó sin luces, apurado, nervioso. Y dejó sus espaldas descubiertas.

A los 77′ llegó el cuarto gol de Ecuador. Mejía y un remate fuerte, cruzado, sentenció la jornada. La sorpresa se presentaba en Lima. El “MiniTri” llegaba al mundial. la Argentina pagaba caro sus errores en defensa.

Los minutos restantes encontraron al ganador bien metido atrás. Cerrado y al aguante del resultado. Los chicos argentinos fueron pero no encontraron los caminos. Y el resultado no se modificó.

Flotó en el ambiente la amargura de los chicos de Perú que quedaban afuera con este resultado. Sorpresivo, sí. Pero difícil de de ponerlo en la duda y la sospecha. Para quienes el resultado perjudicaba sus posibilidades, tejieron y manifestaron sus broncas y sus prejuicios. En el análisis, hubo errores defensivos en la Argentina, pero difícil de encasillar en la sospecha que para muchos surgen siempre en el fútbol. Sería letal que a esta edad sucedan cosas desagradables. Preferimos creer en la nobleza.

Como no se modifica el concepto de un equipo juvenil que brilló durante todo el campeonato, jugó de manera espléndida y demostró una excelente conducta deportiva, que no se oscurece aún con una noche negra como fue la última.



Hernán O’Donnell

Los chicos encontraron el camino y llegaron al Mundial

Otra gran victoria del Sub 17 que dirige Pablo Aimar. Otra buena demostración de fútbol y de buena predisposición deportiva. La Argentina venció a Paraguay por 3 a 0 y se clasificó a la Copa del Mundo U17 de la FIFA-Brasil 2019.

A los 23′ Krilanovich abrió el tanteador tras aprovechar un rebote del arquero a un remate de Zeballos y le dio a los chicos la tranquilidad de encaminar el partido. Sobre el cierre, a los 41′ Medina aumentó el tanteador de penal y con el fin del primer tiempo el 2 a 0 marcaba el rumbo del partido.

Argentina insistió en el segundo tiempo. Tuvo superioridad muy marcada sobre el adversario, y fue siempre en busca de aumentar el marcador.

A los 85′, un arranque de Godoy derivó en la habilitación a Velasco, que convirtió el tercero ante la salida desesperada del arquero de Paraguay.

Los chicos redondearon otra soberbia actuación, y marcaron una tendencia de crecimiento en este hexagonal final. La buena conducta, el juego asociado, la disciplina y la voluntad. Todos atributos de un equipo que está en formación, tanto en lo colectivo como en lo individual, y que invita a soñar con alegría y entusiasmo la próxima Copa del Mundo a la que se han clasificado.



Hernán O’Donnell

Ajax y Juventus dejaron las puertas abiertas

Siempre está. Siempre surge cuando se lo necesita. está en ese sitio estelar, junto a Leo Messi. Cristiano Ronaldo apareció en Amsterdam y la Juventus amenaza con adueñarse de Europa.

Enfrente, un equipo duro que…No es el principal candidato porque hay equipos que por nombre, historia, tradición y figuras, asoman como los principales candidatos en la UEFA Champions League. El Barcelona de Messi, la Juventus de Cristiano Ronaldo, el Manchester United de Pep Guardiola, el propio Liverpool de Kloop.

Pero hay que ver al Ajax. Hay que ver al equipo de Amsterdam, que quiere hacer ruido en Europa. Provocó un cimbronazo cuando eliminó al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, y va por más.

Un gran partido en el “Johann Cruyff”. A los 16′ Ziyech metió un remate espectacular, que se metía en el arco de Szczesny, y el arquero polaco desvío al corner con gran estirada. Era el aviso de un equipo que iba a buscar a fondo. A los 24′ Van de Beek remató afuera tras una buena maniobra de Tadic. Ajax sumaba llegadas y méritos.

Pero la Juventus es una escuadra siempre peligrosa. Siempre. Y un error en un pase derivó en un contraataque de Betancur que dejó sólo a Bernardeschi y el ex delantero de la Fiorentina no pudo rematar pues de Jong le interrumpió la maniobra y envío el balón al corner. del tiro de esquina llegó un cabezazo temible de Ronaldo. En un minuto y dos jugadas, la Juve decía: “Presente”.

En media hora, el tiempo volaba. Un ritmo infernal y un nivel de juego de excelencia. A los 36′ lo tuvo Juventus. centro de Matuidí, cabezazo de Ronaldo y el tiro de Bernardeschi se fue muy cerca del arco rival. A los 44′ apareció la gran figura de la Juventus. Ronaldo abrió la pelota a Cancelo y fue al corazón del área a buscar el centro. Donde no había marcas, en el punto del penal, llegó libre para recibir el centro de Cancelo desde la derecha. Y con un cabezazo letal, abrió el marcador para cerrar el primer tiempo.

El segundo tiempo nació con una explosión de gol. 46′ y Neres que aprovecha una falla de Cancelo y con un remate cruzado y alto marcó el 1 a 1 para que vibre Amsetrdam en un grito impactante.

El local no se conformó. Lo maniató al equipo italiano, lo empujó hacia su arco y durante 20 minutos tuvo el control permanente del juego. La Juventus resistió con el libreto de cualquier equipo italiano de cualquier época. Se refugió atrás, se cerró en defensa, sumó hombres en su campo y defendió con fiereza y sin rubores. Ajax tuvo situaciones pero no pudo profundizar.

Sobre el cierre, Juventus tuvo lo suyo. Iban 84′ cuando Douglas Costa ingresó por izquierda y su remate cruzado dio en el palo.

Se fue el partido entre el ímpetu de los holandeses y el oficio de los italianos. Dejaron todo abierto para el desquite.



Hernán O’Donnell

El Sub 17 enseña el camino

Iban 17” de juego cuando Matías Godoy abrió el marcador. Sí, sólo 17 segundos y la Argentina empezaba a encaminar una victoria que lo posiciona muy bien para la Copa del Mundo U17 de la FIFA_Brasil 2019.

No le permitió siquiera tocar la pelota a Chile. Sacó del medio, abrió a la derecha y Lomónaco sacó un pelotazo largo que fue capturado por Godoy; su primer remate lo rebotó el arquero Fierro, de Chile, pero la segunda pelota fue otra vez del centrodelantero argentino, que la mandó a la red.

El gol le daba tranquilidad a la Argentina en el amanecer del partido.

A partir de allí, supo controlar el juego. Que no fue fácil, porque Chile tiene un buen equipo y con el resultado en contra se fue arriba, para intentar igualar el encuentro. Aravena, Tapia y compañía se adelantaron en la búsqueda de la disputa del medio campo. Argentina supo cerrar filas y lanzar contras con Simón y Godoy, pauntalados por Matías Palacios.

A los 36′ llegó el segundo tanto, tras una infracción a Franco Orozco, penal que Godoy transformó en el 2 a 0, con una ejecución brillante al ángulo superior izquierdo del arquero.

El segundo tiempo mantuvo el ritmo y el equilibrio. Chile intentó ser profundo, ejecutó algunas maniobras preparadas en jugadas de pelota detenida, pero no generó demasiado peligro.

El equipo de Pablo Aimar mostró inteligencia y oficio para manejar el juego. Chile no pudo resolver los ataques, y el resultado no parecía modificarse.

La Argentina derrotó a un duro rival, sumó tres puntos fundamentales, dio un gran paso adelante y volvió a mostrar su buen juego y su destacable conducta deportiva.



Hernán O’Donnell

La Copa Libertadores, en una semana clave

Esta semana es una de las más importantes de la Copa CONMEBOL Libertadores. Una semana trascendente; tres días, martes, miércoles y jueves, que pueden dejar más claro el panorama, aunque muchas veces se ha definido todo en la última jornada, incluso en los minutos finales de los partidos de clasificación. Pero, cuando se juegue apartir de mañana la cuarta fecha, un panorama más diáfano se presentara en cada una de las zonas.

El Grupo A se muestra apretado. Internacional de Porto Alegre sacó una leve ventaja con 7 puntos, pero Palestino con 4 se ha mostrado como la revelación y River, con 3, es aún el principal candidato. Más lejos quedó Alianza Lima.

En la zona B domina Cruzeiro con 9 unidades y Huracán parece lejos de la pelea, con un punto y atrás de Deportivo lara y Emelec.

En el C pelea Godoy Cruz con Olimpia (favorito) y Universidad de Concepción. Para los mendocinos, los próximos partidos son importantes para descontar los 2 puntos que le llevan.

En el grupo D Peñarol dio el gran golpe en el Estadio Maracaná y derrotó 1 a 0 a Flamengo, en una victoria resonante en todo Uruguay. Los dos van punteros y asoman como los equipos a clasificarse, pero no hayq ue descartar a Liga de Quito.

Cerro Porteño (9), Nacional (6) y Atlético Mineiro (3), en ese orden, protagonizan el grupo E.

San Lorenzo encabeza el grupo F y tiene un partido trascendente ante Melgar. Lo sigue Palmeiras y Junior, sin unidades, parece ya sin posibilidades.

Boca perdió en Brasil ante Paranaense por 3 a 0 y encendió alarmas. Ahora tiene que conseguir la victoria casi de modo imperioso en la Bombonera para recuperar terreno. El G es un grupo que se mantiene abierto, pues dominan los brasileños, pero Tolima llegó a cuatro puntos, la línea de Boca y Jorge Wilstermann, con 2 puntos no pierde las esperanzas.

La zona H, que parecía la más dura y equilibrada, tiene a Libertad bien arriba con 9 puntos, a Universidad Católica con 6 y al fondo, al gran favorito, Gremio con 1 punto igual que Rosario Central.

Toda una sorpresa en una Copa inmensa y siempre atractiva.

Habrá choques para todos los gustos. Se abre una semana clave y decisiva de la hermosa, tradicional y atrapante Copa Libertadores de América.



Hernán O’Donnell

La Fórmula 1 renueva sus estrellas

Empezó una nueva temporada de la Fórmula 1 Internacional, la máxima categoría de este deporte, la más trascendente y popular de las divisiones del deporte mecánico, y otra vez se renovaron las expectativas, las ilusiones y la pasión de los millones de seguidores que tiene la “máxima” desparramados en todo el planeta.

Han pasado los dos grandes premios iniciales, Australia y Bahrein, y han quedad algunas perspectivas del comienzo del año y lo que puede suceder en la temporada.

Hay nuevos vientos alrededor de la Fórmula 1. Nuevas expresiones y otros desafíos. Valteri Bottas se impuso en el primer grand Prix del año con una actuación soberbia, de las mejores de su carrera. Ya había tenido indicios en la pretemporada, cuando mostraba variantes en su preparación. En Australia, salió a pelearle la carrera a su coequiper, el quintúple Campeón del Mundo, el excelente Lewis Hamilton. Y ganó con justicia.

En Bahrein tuvo un segundo puesto con menos luces, producto de un inconveniente técnico: una bolsa de residuos se había metido en su alerón delantero y perjudicó la aerodinámica del auto.

En la segunda prueba, apareció otro nombre, otra figura que emerge y quiere sumarse a la constelación de estrellas que dominan la categoría. El monegasco Charles Leclerc. Apenas 21 años y ya mostró sus credenciales. Llegó a Ferrari como una nueva apuesta, y enseguida empezó a hacer ruido.

Tuvo un gran fin de semana, se llevó la pole position y pudo alcanzar la punta en la carrera tras superar a Vettel. Todo indicaba que cerraría un fin de semana para recordar.

Pero las cosas no se dieron como pensaba, y de a poco la máquina comenzó a perder potencia, con lo cual se vio superado por los Mercedes de Hamilton y Bottas, mientras Verstappen se acercaba de modo irreversible. Dentro de la mala fortuna, un siatuación fortuita le tendió una mano al final, cuando ya hasta el podio estaba en peligro: las detenciones de los Renault de Magnussen y Ricciardo generó que el safety car ingresara a la pista y la carrera ya tendría en las últimas vueltas las posiciones definidas e inmodificables.

Leclerc, que había hecho todo para ganar, salvó el tercer lugar, cuando hasta este puesto corría peligro.

La Fórmula 1 inició la nueva temporada con nueva conducción, nuevo gerenciamiento y nuevos vientos. Una inyección de renovada esperanza tanto en el deporte como en su organización y el espoectáculo que se le brinda a sus seguidores de todo el mundo.

Hamilton parace, una vez más, el gran candidato. Bottas quiere el desafío. Verstappen irrumpe con su desfachatez y Vettel siempre es una amenaza latente. A estas estrellas sumelé el nombre de Leclerc. En la segunda carrera ya mostró sus cartas y sus sueños de sumarse a la mesa de los más importantes pilotos.



Hernán O’Donnell

El Sub 17 y la alegría de ganar el Superclásico de las Américas

Así se lo bautizó hace un tiempo al enorme choque futbolístico entre la Argentina y Brasil. “El Superclásico de las Américas”. Y si bien el nombre parece rimbombante, le queda bien. A la medida. Es un partido que asombra al mundo, gigante. Aunque se juegue en otra categoría, como la de anoche, el Sub 17. Y por el Torneo Sudamericano Lima 2019, clasificatorio pra al Copa del Mundo Sub 17 de la FIFA-Brasil 2019. Se juegu donde y por el torneo y edad que se juegue, siempre será Argentina- Brasil, el Superclásico de las Américas.

En esta oportunidad, además, había un condimento extra. Era como una especie de final. Por lo menos para Argentina, porque Brasil ya está clasificado al mundial como país organizador. Pero para la albiceleste, la única chance de pasar a la segunda ronda era de una forma dura y exigente: ganar y por tres goles de diferencia. Empresa nada sencilla, sobre todo ante Brasil.

Y los pibes se la jugaron. Con orden y con enjundia. Con habilidad y esfuerzo, con talento y sacrificio.

El primer tiempo era parejo y sin grandes ocasiones de abrir el tanteador. La Argentina buscaba, pero no lograba perforar la defensa brasileña y mientras pasaban los minutos, asomaba una sensación de que el partido parecía difícil de quebrarse. Pero a los 37′ una falta innecesaria de Renan sobre Zeballos (lo cruzó a la altura del cuello) le otorgó el penal que Matías Godoy supo convertir.

La Argentina pasaba a ganar 1 a 0 y se metía más en la pelea. Era el gol de la calma, de la tranquilidad y de la esperanza.

En el segundo tiempo, el desarrollo fue otro. Mucho más volcado el equipo de Pablo Aimar al ataque, a los 55′ llegó el segundo tanto, con un remate desde afuera del área de Matías Palacios. Un golazo del joven volante de San Lorenzo. 2 a 0 y a jugarselá que había tiempo y sólo faltaba un tanto.

Brasil cometió el pecado de intentar salir del partido. De no jugarlo, de que no se jugase. Se metió atrás, lo cuál no sería criticable si lo hiciera con criterio: refugiarse un poco, achicar espacios y pensar en salir rápido de contragolpe. Pero, no. Se metió demasiado cerca de su arco, y procuró enfriar, demorar, dejar pasar el tiempo.

La Argentina insistió con el juego. Con Palacios como conductor, con Godoy y Zeballos como socios, con la voluntad de todos. Y cuando los minutos pasaban y el arco brasileño se cerraba, la albiceleste mandó a los centrales, sobre todo a Amione a jugar de delantero, bien metido en el área brasileña. Los laterales abiertos y Palacios más retrasado para conducir, distribuir y organizar los ataques de un encuentro que se jugaba en el campo de la verdeamarela.

Y tanto fue a la búsqueda, tanto fue a la fuente, que al final la rompió. Se jugaban 92′, ya era el tiempo de descuento y el final asomaba cercano. Matías Palacios recibió sobre la izquierda, sorteó con un taco la marca del lateral, también la falta y corrió tras esa bola para lanzar el centro pasado. Apareció Godoy por detrás de todos y con el último aliento, sobre la línea de fondo, metió la pelota atrás, en el área chica, justo donde estaba Amione. El arquero se había pasado tras la pelota que alcanzó Godoy, y el defensor de Belgrano se encontró solo, con tres brasileños en la línea del arco, que trataron de hacer lo imposible. Amione, con total serenidad remató seco, bajo , al medio del arco y selló el imprescindible tercer gol. La locura, la alegría, todo encerrado en el festejo. Y la sabiduría para jugar y manejar los dos minutos que faltaban de la prórroga.

La Argentina había conseguido el objetivo: ganar 3 a 0 y obtener la clasificación al hexagonal final que otorga 4 plazas para el mundial. Había logrado la satisfacción de ganar el Superclásico de las Américas.

Pero le quedaba algo más por lograr: el saludo cordial y respetuoso al vencido, la mano tendida para felicitar y demostrar hidalguía deportiva en la victoria, esa que es tan difícil a veces de conseguir. Saber ganar y ser respetuoso con el adversario derrotado. Lo consiguió. Se llevó el respeto y el aplauso por ser un buen ganador. Que es bastante más que una simple victoria deportiva.



Hernán O’Donnell

Un Angel para la salvación

Un partido malo, casi sin llegadas ni situaciones de gol, sin aproximaciones ni volumen de juego. Sin emociones ni revelaciones. Con mucho viento y demasiadas infracciones.

Argentina le ganó a Marruecos 1 a 0 con un gol de Angel Correa a los 82′, que sirvió para salvar la ropa, decorar un resultado positivo de cara a la historia y la oportunidad de ver a algunos futbolistas. No mucho más.

A diferencia del encuentro ante Venezuela en Madrid, esta vez el DT argentino, Lionel Scaloni, eligió ir a los seguro. Un clásico 4-4-2 para tener seguridad y confianza en la defensa, controlar el juego en mitad de cancha, y apostar al ataque con los dos delanteros y la llegada de los volantes externos y, en modo eventual, algún lateral o algún medio centro.

Andrada; Montiel, Pezzella, Kanemann y Acuña; Pereyra, Guido Rodríguez, Paredes y De Paul; Lautaro Martínez y Dybala. Clásico, para no pasar sobresaltos.

Pero no quedó mucho del partido. Poco para sacar conclusiones. Durante el primer tiempo hubo más infracciones que juego. Más roces que fútbol. Más revuelo y entrevero entre futbolistas que jugadas armadas. Los locales propusieron un partido físico y de corte sistemático. Argentina no supo escapar a esa propuesta. Al contrario, en lugar de intentar salir de esa telaraña y contestar con juego asociado, la albiceleste hizo causa común y contestó golpe por golpe. Entonces, más que un partido de fútbol internacional, se transformó en un desafío de barrio con guapeadas en cada acción interrumpida.

El segundo tiempo tuvo un poquito más de juego. Un poquito. Pero no demasiado. Marruecos hizo su juego. Y la Argentina no evolucionó. No cambió mucho su juego al margen de los ingresos de Suárez, Correa, Zaracho, Lo Celso, Marcone (al final) y hasta el arquero Musso, que entró a los 66′ para poder mostrarse un rato.

Nada pasaba hasta que se encendió un Angel. De un lateral, Correa hizo su clásico giro, la llevó de afuera hacia adentro, tiró una pared, gambeteó a un defensor y largó el remate cruzado para abrir el marcador a los 82′ de juego.

Nada más para destacar. Entre el viento, las infracciones permanentes y la falta de imaginación y atrevimiento hicieron del encuentro un partido ordinario.

Argentina rescata la victoria, que le sirve para las estadísticas y sumar confianza. Por lo demás, tendrá todavía mucho para trabajar y soñar, tal como lo sueña el pueblo futbolero, con recuperar la identidad y la esencia del viejo y querido fútbol argentino.



Hernán O’Donnell