Claressa Shields, el nombre del boxeo femenino

El boxeo femenino hizo su primera presentación como disciplina olímpica en los Juegos de Londres 2012. Allí se vieron las primeras exponentes de una modalidad que había explotado 20 años antes a nivel profesional, pero que en el amplio universo de los Juegos llegó un poco más tarde. Y allí, el mundo entero conoció a Claressa Shields, quien se llevó el Oro en la categoría de 75 kg. Tenía apenas 17 años, brazos cortos y una energía tremenda. Era, apena, el comienzo de una historia de película, tan es así que pronto habrá un documental que retrate su vida, su lucha su sufrimiento y su éxito deportivo.

Nació el 17 de marzo de 1995, en la ciudad de Flint, Michigan. Muy cerca de Detroit, una zona industrial y trabajadora de Estados Unidos, donde no todos gozan de un bienestar económico y los días se hacen difíciles. En Flint nació el gigante de la industria automotriz, la General Motors, pero cuando su planta de fabricación se cerró, el desempleo y la caída fue muy grande. A partir de allí la ciudad entró en una etapa de recesión, falta de trabajo y una ola de inseguridad empezó a dominarla. Crecieron los robos, la violencia y la marginalidad.     

Tuvo una infancia dura, con tantos golpes y sacrificios que muchos la emparentaron más con la supervivencia que con la superación. Su padre, Clarence Shields, estaba más ausente que presente en su hogar; la mayoría del tiempo, en la cárcel. La pobreza dominaba a su familia y era muy duro pasar cada día, entre el hambre y los abusos físicos que sufrió en esos tiempos. Empezó lanzar golpes a los 7 años, para defenderse de los chicos de la escuela; a los 11 años descubrió el boxeo y la tabla de salvación para el naufragio en que se habían convertido sus días. Había visto a Muhammad Alí y a su hija Laila en la práctica del pugilismo y sintió que allí habría un camino de salida a tantos problemas. Se sintió inspirada en la historia del gran campeón mundial de los pesos pesados, y la lucha que encabezó Laila para que las mujeres pudieran tener un lugar en el pugilismo. Esa batalla que libró la hija de Alí fue un gran estímulo para Claressa.

Comenzó la práctica del boxeo y se entusiasmó. Si bien su primera ídola en el mundo del deporte era la tenista Serena Williams, muy pronto quedó atrapada por esta actividad y se propuso darle un buen ejemplo a su familia. Salía a correr y veía el mundo que la rodeaba y del que pretendía alejarse: jóvenes drogadictos, dealers en las esquinas…”Mi hermano mayor había caído preso”, recordaba esos momentos y “quería darles lo mejor que pudiera a mi hermano y hermana menores. No quería que se fueran a dormir sin comer, como muchas noches les había pasado. Tenía que aprender a boxear, para ayudar a mi familia”.

Ya la habían bautizado T-Rex, un sobrenombre que lleva con mucho orgullo. Todo comenzó a los 11 años, cuando comenzaba a entrenar y parecía delgada, sus brazos lucían pequeños y siempre se balanceaban, lo que le recordaba a un T-Rex.

Y así, T-Rex llamaron al documental que refleja su camino al doble oro olímpico.

Así empezó el camino a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. “Decían que era muy joven, que no podría contra chicas de más edad y experiencia. Pero yo no tenía miedo”, sostuvo entonces. Tuvo que esforzarse y luchar mucho para llegar a la cita olímpica, pero la ciudad que había sido hostil en su infancia fue su punto de apoyo para poder progresar: se juntaron fondos, se hicieron colectas y actos de benficencia para que Claressa llegara a los “trials”, el trampolín hacia los Juegos.

“Siempre he querido tener una medalla, por eso me sentía bien y no lloré ni me conmoví con el himno. Estaba concentrada”, decía entonces, cuando su historia y su sonrisa abierta atrapaban al mundo. En el combate final, pudo contrarrestar la mayor fortaleza y experiencia de la rusa Nadezda Torlopova y conquistó el oro en los 75 kg.

“Creían que no lo lograría, que soy demasiado joven. Pensaban que chicas más grandes me darían una paliza, pero se olvidaron que soy una luchadora”, señaló Shields tras esa magnífica victoria.

La ciudad de Flint la recibió con honores y mucho orgullo. Hasta se declaró el 29 de agosto como el día de Claressa Shields. Empezaron a llover ofertas de patrocinadores y de políticos que deseaban acercarse a ella.

Mientras, no descuidaba su vida personal, su educación y su formación, y fue la primera integrante de su familia que completó los estudios secundarios. Finalizados los Juegos de Londres 2012 retomó los estudios para concluir con su carrera.

Empezaba a desandar el camino que ayudaría a su vida y su familia; comenzaba a dejar atrás esa noche oscura que había marcado su infancia, entre la ausencia de los padres, atrapados por el flagelo de la droga y un entorno desdichado que la había maltratado y ahora empezaba un nuevo tiempo. Pronto se conocería esa historia, que parecía guionada por un director de Hollywood. Muy pronto, su vida sería llevada a la pantalla grande.

Se convirtió en la boxeadora más joven en obtener una medalla de oro. Y pronto se convertiría en la primera en lograr el doble oro olímpico, cuando lograría la segunda presea cuatro años más tarde, en Los Juegos olímpicos de Río de Janeiro 2016. Este récord lo obtuvo sin distinción de sexos. El 19 de noviembre de 2016 hizo su debut profesional ante Franchon Crew en el T-Mobiel de Paradise, Nevada. A partir de allí comenzó una carrera formidable, donde encadenó triunfos de manera impecable. Y siguieron las victorias. Hanna Rankin el 17 de  noviembre de 2018 y el 8 de diciembre del año último derrotó a Fenke Hermans.

“Yo quiero pelear con todas, no sé si todas quieren pelear conmigo”, afirmó entonces. “Puede ser que todo el mundo me mencione, pero si hoy hablas de boxeo femenino y no me nombras…entonces, ¿De qué estás hablando? Yo soy el boxeo femenino y digo que voy a ser la mejor de todos los tiempos. Lo digo en serio. ” El cierre del año fue a toda orquesta. La ubicó en el pináculo del pugilismo, se sentó en la mesa de los grandes. Se le abrió la puerta de la sala de las figuras estelares del momento.

Comenzó el 2019 con un combate especial ante Christina Hammer, de Alemania, el 13 de abril en el Boardwalk Hall de Atlantic City, New Jersey.

Fue una noche especial, en la misma velada en que la argentina Brenda Karen Carabajal, la “Pumita”, le ganó por puntos a la rusa Elena Gradinar, y se consagró campeona interina FIB. 

Pero Claressa fue la gran estrella de la noche. Incluso opacó a Jaime Munguía, quien venció al  irlandés Dennis Hogan con algún sobresalto. Shields, en cambio, venció por decisión unánime y un mar de celebridades que la acompañaron desde el ring side y otras tantas que destacaron su logro desde las redes sociales. Halle Berry, actriz norteamericana de destacad trayectoria, cuyo papel protagónico en “Gatubela” la catapultó a las grandes carteleras, se declaró una fan total y absoluta de Claressa y escribió “Estoy muy orgullosa de ti”. Lo mismo que expresó Errol Spence Jr., y tantos otros famosos y desconocidos que se acercan ahora a ella como lo que es, una nueva estrella del deporte. Incluso, debió advertirle a sus familiares que a partir de estos logros sería común que se le acerquen los fans, en busca de una foto o un autógrafo. Y es lo que sucede en su ciudad natal, Flint, cuando sale a hacer alguna compra, cuando camina por sus calles, o cuando pasea por las tiendas. Hasta han anunciado por altavoces su presencia un día que recorría un supermercado, en plan de comprar alimentos para llenar la heladera. Es muy activa en las redes sociales, tiene siempre actualizadas sus cuentas de Twitter e Instagram, y mantiene un vínculo activo con sus seguidores. “No me dan descanso”, bromeó Shields sobre la intensa relación en dichas redes.

La amistad con Berry la llevó a descubrir el gusto o la curiosidad por la profesión de una actriz. Comenzó a tomar clases de actuación e improvisación, tal vez para tener una opción de otra carrera el día de mañana.

“El objetivo de Claressa es ganar títulos mundiales en tres pesos distintos”, confesó Mark Taffet,  su manager. “Y quiere ser la más rápida que consiga eso, superar a Vasil Lomachenko”, señaló. “Loma” obtuvo su primer título mundial pluma en su tercera pelea, en la séptima logró el título Superpluma y en la decimosegunda logró el título de peso ligero. Claressa ya ganó los cinturones supermediano y mediano, y va por su novena pelea, por lo cual le quedan tres o cuatro combates para superar o igualar ese record.

Unificó los títulos. Retuvo su corona de peso mediano de la Asociación, Consejo, Federación Internacional, y le agregó la de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). El sueño que había acunado aquella niña-adolescente que tuvo que crecer a fuerza de golpes, abusos y maltratos, se realizaba en sólo una década. Todos los sinsabores quedaban atrás para darle paso a un cuento de hadas que ningún productor de Hollywood hubiera imaginado.


Hernán O’Donnell  

(Publicada en Revista Ring Side)

River encontró en los penales lo que no pudo hallar en el partido

Cuando River convirtió su gol a los 65´parecía que el partido se terminaba. Que el peso de la camiseta, de los apellidos, de la historia del equipo y van a ser argumentos suficientes para sellar el triunfo, para manejar los tiempos, para conducir el juego.

Pero esto es fútbol, y como siempre lo que se supone no es más que un tema imaginario. Las presunciones que siempre tenemos en el juego, pero que hay que confirmarlas en la cancha. Y River se ponía en ventaja, Lux había atajado un penal a Ignacio Morales (con rebote en el travesaño incluido) a los 55′, el público se animaba y todo hacía suponer que…

Pero apareció Renzo Vera a los 70′, metió un cabezazo tremendo tras un corner desde la derecha e igualó 1 a 1.

Entrábamos en el momento final del partido con todas las luces y la tensión de un encuentro que había sido parejo, donde River tuvo imprecisiones y fallas en el primer tiempo, donde no había podido hacer prevalecer su jerarquía y le costó mucho ser profundo en el ataque.

Muy temprano tuvo que salir Ponzio, retrasar a Enzo Pérez y el ingreso de De la Cruz le dio más velocidad, pero no era fino en el juego ni en los pases. Le costó dominar a un rival que siempre mantuvo el orden, se apoyó en el 4-4-2 y achicó espacios en todos los sectores.

Pero ese tiempo concluyó sin alteraciones ni grandes incidencias y lo más excitante se iba a presentar en el complemento.

La salvada de Lux, los goles, algún roce, y el encuentro que entraba en esos minutos de “el que hace el gol gana”. Pero nadie hizo el gol, y el tiempo se esfumó entre el empuje ciego de River y las contras del equipo mendocino.

Llegó el momento de los penales…

Los nervios, la elongación y la decisión de los ejecutantes. Todos bien ejecutados y convertidos hasta el 3 a 3. Luego, Brian Andrada que estrella su tiro en el travesaño y ya no habría modificaciones. River convirtió los dos que le quedaban, y se impuso por 5-4.

Una noche difícil para el equipo de Gallardo, que tuvo la intención de dominar, que buscó el protagonismo, pero que recién en los tiros del penal logró doblegar al duro equipo de Diego Pozo, y así celebrar la clasificación en una hermosa noche de San Luis.


Hernán O’Donnell

Andrés Mehring, el nuevo superhéroe que presentó la Copa Argentina

Había sido un partido entretenido, si se quiere parejo, con un tiempo para cada uno y una leve mejor imagen global para el equipo que cayó en los penales, Huracán.

Pero la Copa Argentina está llena de sorpresas, de impactos, de definiciones infartantes cuando se ejecutan los tiros desde el punto del penal para resolver las paridades que finalizan en el tiempo reglamentario. la Copa está llena de sorpresas y de héroes por un día. Así como lo fue Marcos Fassanella para Excursionistas, como Sebastián Torrico lo hizo en Godoy Cruz y en una de sus primeras presentaciones en San Lorenzo ante Deportivo Morón, ayer fue el turno del arquero de Godoy cruz, Andrés Mehring, quien atajó ¡3 penales!.

Pero antes hubo un partido. Un primer tiempo favorable al equipo mendocino, con buen juego en la mitad de la cancha y el pivot de Santiago García, se las arregló para llegar al área del Globo y a los 28′ Héctor Varela marcó tras un par de rebotes en el área, después de un corner a favor.

Después, el conjunto de Vojvoda levantó, creció en su juego y llegó al empate por un remate de Salcedo, tras un envío largo desde la derecha. Iban 45+2′ de la primera parte y se cerraba esa etapa con una igualdad que ya no se modificaría.

Porque Huracán empujó más en el complemento, adelantó a sus líneas e intentó abrir por afuera, con Lucas Gamba y “Droopy” Gómez, y por adentro con Andrés Chávez. Tuvo amplitud en la conducción, pero no justeza ni profundidad para definir. Y llegó la tanda de penales.

Ahí surgió la enorme figura de Mehring. Primer penal y primera atajada. Pateó Lucas Gamba, a la izquierda del arquero, quien desvió el remate. Y Godoy Cruz convirtió por el “Morro” García y comenzó a tomar ventaja.

Andrés Chávez lo tiró bien alto y Brunetta pegó en el travesaño. Dos penales cada uno y Godoy Cruz ganaba 1 a 0.

Convirtió Rodrigo Gómez para el Globo, y Tomás Cardona, surgido en San Lorenzo señaló para Godoy Cruz. 2 a 1 para los mendocinos y nadie imaginaba que ese sería el marcador final.

Pateó Salcedo el cuarto para el Globo, otra vez a la izquierda Mehring y de nuevo atajó el arquero. Si convertía Varela, todo estaba terminado. Pero el zaguero tiró arriba del travesaño y entrábamos en la quinta serie con más errores que aciertos, auqnue Godoy Cruz tenía una ventaja. ¿La diferencia de un gol? Sí, pero también las manos mágicas de Andrés Mehring, quien estudió a Faravelli y decidió cambiar de palo: fue a su derecha, la tapó y el rebote en el poste terminó por ayudar a su hazaña. Godoy Cruz vencía a Huracán, en los penales, por 2 a 1.

“Gracias a Dios pude atajar tres penales”, señaló en la entrevista de la TV oficial tras el partido. “Fue complicado, costaba jugar, pero siempre lo buscamos. Y en los penales me tenía fe, sentía que podía ayudar al equipo”, agregó.

“Fue un partido duro; incidió el rival, la cancha estaba un poco mal, pero no es excusa, estaba mal para los dos”, señaló ante la prensa.

Tranquilo, sabía que su tarea estaba hecha. Tres penales atajados en una serie, un nuevo superhéroe de la increíble Copa Argentina, esta vez con el nombre y apellido de Andrés Mehring.


Hernán O’Donnell

En un Gran Premio vibrante, Hamilton aceleró y sacó más ventaja

Fue una carrera vibrante, apasionante, incluso más atractiva de lo esperado. Con sobrepasos, duelos en cada puesto y algunos tramos que levantaron al público en las tribunas, en los televisores del todo el mundo.

El Gran Premio de Gran Bretaña, en el legendario Silverstone, tuvo de todo. La largada prolija de Bottas, la jerarquí de Hamilton para tejer su carrera y el ímpetu de los jóvenes que hoy son los principales animadores de cada carrera, por su coraje, arrojo y atrevimiento. Verstappen y Leclerc sostuvieron una batalla larga, a la que por momentos se sumó Pierre Gasly.

Valteri Bottas había hecho una gran tanda de clasificación y dominó la carrera durante gran parte de la misma. Incluso supo soportar un par de ataques de Hamilton, quien fue medido para buscar su momento.

Buena largada de Vettel para llegar al tercer lugar y el toque entre los Haas de Magnussen Y Grosjean que perjudicó a los dos. Giovinazzi se fue afuera y el duelo entre compañeros de Mercedes empezaba a encender un Gran Premio para recordar.

En la vuelta 14 Verstappen y Leclerc ingresaron juntos a los boxes y al salir, al mismo momento, comenzaron un duelo que duraría varios giros; casi se tocan al salir de los pits, y prolongarían la rivalidad por mucho tiempo.

Desde ese momento, en cada sector había una dura lucha por los puestos; porque más atrás peleaban Ricciardo y Sainz por el sexto lugar, porque entre Red Bull y Ferrari había mucho por discutir y porque los Mercedes tenían su propia pelea por el primer puesto.

La primera parada del equipo puntero fue para Bottas; luego, la de Lewis fue bien aprovechada por la incursión del safety car. Esa “parada gratis” como la definió Bottas al terminar la carrera fue la que en definitiva le permitió sostener el primer lugar, apoyado por su fantástica conducción.

Leclerc iba a tener su premio, votado como el piloto del día. Supo lidiar en la lucha con Verstappen, luego superar a Gasly, y llegar al podio tras una gran carrera.

Para Lewis era cuestión de acelerar y mantener las distancias. Mientras el final traerían nuevas emociones.

En las vueltas finales, Vettel luchaba por el quinto lugar con Verstappen y en una maniobra errónea se lo llevó por delante, y al chocarlo desde atrás, los dos perdieron la pista y se fueron al pasto. Tras el regreso, la investigación penalizó al alemán con 10″, que lo relegó al 17mo lugar. Una pena, también para Verstappen que pensaba ir por más. Al finalizar, el pedido de disculpas de Vettel al joven Max selló el fin del incidente.

Pero había más. La pelea entre Carlos Sainz y Daniel Ricciardo por el sexto lugar fue ardua e intensa, pero el español con McLaren pudo resistir el ataque del Renault del australiano.

Hamilton afrontó las últimas vueltas con gomas duras, exigidas y gastadas que pedían desde los boxes que fueran a cambiarse. Faltaban 5 giros y Lewis dudó. Llevaba cerca de 20″ a su compañero Bottas, pero no había garantías en la detención.

Entonces tomó la decisión. No se detuvo. Al contrario, aceleró. Metió un record de vuelta que le permitió sumar un punto más. Y cuando faltaban dos giros no se permitió ninguna duda más. “Me pidieron que fuera a boxes, pero no quería arriesgar nada. Tenía 21″, es verdad, pero faltaban 7 vueltas, después menos y ya no quería arriesgar. yo tenía mis estrategias propias”, le dijo a la cadena FOX tras la carrera.

Había decidido no arriesgar a detenerse a riesgo de perder un Gran Premio tan ansiado, tan deseado. Quería la victoria y no dudó. Cuando le pidieron que se detenga, aceleró. Y llegó a su sexta victoria en Inglaterra, su patria y amplió la ventaja a la búsqueda de su sexto título, que parece estar cada vez más cerca.


Hernán O’Donnell

La Copa Argentina empieza a jugar su semestre decisivo

Ya estamos en los famosos 16avos de final. Ahora empieza lo mejor de la Copa Argentina 2018/19. Se define el título, quedan los partidos importantes, los de más peso, los que empiezan a generar un atractivo mayor para el gran público futbolero de la Argentina.

El domingo juegan Huracán y Godoy Cruz (Mendoza) en la cancha de Instituto (Córdoba) en el primer encuentro de esta fase; el martes 16, en el Estadio ünico de Villa Mercedes, San Luis, se aguarda por una multitud para ver a Gimnasia y Esgrima de Mendoza frente a River Plate.

River y el “Lobo Mendocino” se enfrentaron en cuatro ocasiones por los viejos torneos nacionales. Ganó el “Millonario” dos veces, en una ganó Gimnasia y la restante igualaron.

El equipo mendocino tiene nuevo entrenador; llegó Diego Pozo, ex arquero de Colón, Huracán y la Selección Nacional (estuvo en el plantel que participó de la Copa del Mundo de la FIFA-Sudáfrica 2010) y ya acumula una buena cantidad de entrenamientos. Su ultimo amistoso fue un empate con Godoy Cruz por 1 a 1. El conjunto formó con: Tomás Marchiori; Brian Alferez, Diego Mondino, Renzo Vera, Leandro Aguirre; Iván Ramírez, Franco Carrasco, Santiago López, Lucas Carrizo; Ignacio Morales y Romano.

El arquero Tomás Marchiori habló con Radio Nihuil de Mendoza y expresó: “Ojalá hagamos el mejor partido posible; es muy bueno poder jugar contra los mejores equipos. Ahora nos toca jugar contra un River que ha ganado todo, y ojalá podamos ganar, sería hermoso”.

River aún no definió al equipo, pero se presume que podría ir con una mayoría de titulares. Germán Lux; Montiel, Martínez Quarta, Pinola y Angileri; Enzo Pérez; Ignacio Fernández, Palacios y De la Cruz; Borré y Álvarez. Pero su gente, los medios que lo siguen, los partidarios, todo el mundo millonario tiene más en la cabeza el duelo frente a Cruzeiro por la Copa CONMEBOL Libertadores que el choque de San Luis. Se habla más del partido del martes 23 que el de una semana antes, el del martes 16. Y eso puede ser peligroso. Un gran entrenador del fútbol argentino siempre ponía el foco en el juego inmediato que debía afrontar, nunca se salteaba una fecha ni un encuentro, por más accesible que pareciera. En el fútbol no hay certezas ni garantías. Sólo presunciones, que luego se deben confirmar.

La semana de Copa Argentina continuará el sábado 20 de julio con estos partidos: a las 13.10: Atlético Mitre de Santiago del Estero vs Estudiantes de La Plata, en el Estadio Coloso del Ruca Quimey de Cutral Có.

A las 17.10 se miden Gimnasia La Plata – Defensa y Justicia en el Estadio Alfredo Beranger, del Club Atlético Temperley.

Y a las 21.10 juegan Lanús vs- Independiente Rivadavia de Mendoza en el Estadio Julio Humberto Grondona, la cancha de Arsenal Fútbol Club.

Un menú lleno de variantes, partidos atractivos y mucha adrenalina para ver y gozar. El fútbol argentino, otra vez en movimiento, para un invierno que ya empezaba a extrañar el ruido de pelota.


Hernán O’Donnell

El espiral de acusaciones se elevó y la selección entró en un laberinto

Lionel Andrés Messi es el activo más importante que tiene el seleccionado nacional, que es como decir el fútbol argentino. Es el más valioso, el más requerido, el más pretendido, el más deseado. Es el mayor valor del fútbol, de la AFA, el capital más importante. Por su peso internacional, su fama, su influencia y su valor deportivo y comercial.

Claudio Tapia y el jugador empezaron a forjar una relación de afecto y confianza desde hace unos años. El dirigente había detectado el peso y poder de la figura del futbolista, y se respaldó en esa relación. El vínculo creció con el tiempo, los partidos de la selección y los viajes compartidos. Se potenció durante la crisis institucional que vivió la AFA tras el fallecimiento de Julio Grondona a mediados de 2014. Entre los mandatos de Luis Segura y Armando Pérez, en ese tiempo donde las peleas internas, las diferencias entre dirigentes, las divisiones de los clubes derivaban en una selección descuidada y sin referentes de conducción, la figura de Tapia emergió con fuerza entre los futbolistas, por su presencia, su constante apego al grupo y su acompañamiento. Fue el hombre más cercano a los jugadores en tiempos en que la mayoría de los dirigentes se peleaban en los escritorios de las oficinas para ganar espacios de poder. El titular de Barracas Central pasaba más tiempo en los campos de entrenamientos, en los estadios durante los partidos, en los vestuarios tras los encuentros. Esto le generó un vínculo muy fuerte con los profesionales, sobre todo con Lionel Messi. Épocas de la Copa América Chile 2015, Copa América Centenario USA 2016.

La imagen del abrazo entre Messi y “Chiqui” Tapia en la antesala del vestuario tras el partido ante Ecuador que depositaba a la Argentina en la Copa del Mundo de la FIFA-Rusia 2018, recorrió el mundo y generó un gran impacto en las entrañas de nuestro fútbol. Por lo que mostró y lo que reveló. Messi abrazaba con la fuerza del cariño al presidente de la AFA, mientras evitaba a varias personas que estaban a su alrededor, notables algunos de ellos, como Daniel Angelici, presidente de Boca y hombre de mucho poder. El mundo, pero sobre todo el fútbol argentino, tomaba nota de un gesto muy importante: el jugador argentino más influyente, el capital más valioso de la AFA, le brindaba un total apoyo a Tapia, mientras desconocía al resto de los dirigentes, algunos de ellos que mantienen diferencias internas con el “Chiqui”. Messi, en ese abrazo, daba una señal clara de apoyo a Tapia y él podía regodearse y hacerles ver a los demás que cuenta con el sosten del nombre más importante de nuestro fútbol.

Allí radica una alianza a la que ahora le han sumado a Lionel Scaloni, DT del seleccionado argentino. Hombre de confianza de Tapia, que se la supo ganar en el Mundial de Rusia, luego la prolongó en el torneo de La Alcudia, hoy es una tercera pata de esta mesa. La foto que se divulgó en las redes sociales es todo un mensaje: la unión del presidente, el entrenador y el capitán del equipo. Si alguién quiere interponerse en el camino, allí están los tres, unidos en un solo cuerpo.

El último episodio vivido en la CONMEBOL Copa América Brasil 2019 refleja esa unidad, pero también el paso en falso en el que se puede incurrir cuando se actúa de forma monolítica, no se reflexiona, y se traspasan ciertos límites. Las quejas sobre el arbitraje y la ausencia de la utilización del VAR tienen un fundamento y razón, pero excedieron los márgenes razonables, tuvieron un tono alto y, en el caso de Messi, palabras muy duras y ofensivas.

En ese afán de mostrar unidad, cerrar filas y cercar cualquier atisbo de cuestionamiento, ya sea periodístico o de los propios pares dirigenciales, cayeron en un error de enfrentarse con una institución, la CONMEBOL, de la que en definitiva también forman parte. Como Asociación afiliada, como vicepresidente, o como futbolista o entrenador de un equipo que la integra.

En la vorágine del torneo, con las pulsaciones aceleradas, con el calor de los resultados deportivos y los fallos arbitrales muy frescos, entraron en un espiral de acusaciones que se elevó con los días y los llevó a un laberinto del que sólo el tiempo dirá como se saldrá.


Hernán O’Donnell

La vigencia de Dani Alves, una de las sonrisas de la Copa América

Es momento de balance, de análisis, de empezar a mirar las hojas del cuaderno de anotaciones y pasar en limpio todo lo que se anotó en borrador. Tal como en los años del colegio, o de la Universidad, cuando se tomaban apuntes de las cosas que uno veía como más importantes y luego las ordenaba para estudiarlas, para profundizarlas, para destacarlas y recordarlas.

La CONMEBOL Copa América Brasil 2019 ya es historia y estos son los días donde trazamos el balance y el análisis final. Y en tren de sacar el relieve del torneo, una de los puntos más altos fue el rendimiento de Dani Alves, capitán y símbolo de Brasil. Una sorpresa para muchos, pero no para él: “El secreto es el respeto por la profesión. Dedicarme las 24 horas a ella. Cuidarme, entrenarme y descansar. En definitiva, respetar la profesión de futbolista. por eso este nivel que exhibo ahora puede ser sorpresa para muchos, pero no para mí”, dijo el sábado previo a la final, en la conferencia de prensa ante los medios del mundo, cuando le consultaron por el secreto de su vigencia.

Fue uno de los actores principales del “Scratch”, una de las mejores figuras del certamen. Para muchos, el mejor. Tuvo buenas participaciones, hasta convertirse en la figura del partido más duro y exigente, la semifinal ante la Argentina en Belo Horizonte.

“Hemos trabajado muchísimo para llegar a esta conquista. Hoy es un día de felicidad, de alegría, así que no comparto lo que dijo Messi. Es mi amigo, pero no por eso voy a decir que siempre tiene razón. En este caso, no. No tiene razón. Puedo entender que esté molesto, caliente, pero no comparto que esto esté arreglado”, señaló entre los festejos por la Copa y las declaraciones de su ex compañero de equipo en Barcelona.

“Siento que este es un momento muy especial porque he logrado superar un año año difícil en mi vida. Poder volver a la selección brasileña fue todo un desafío a esta altura de mi carrera. Y salir campeón fue un premio·, agregó.

“Jugar en el Maracaná siempre es muy especial. Es nuestra casa. Y el equipo estaba muy determinado. sabía que había que ir paso a paso. Los chicos son muy merecedores de todo esto. De esta alegría, de este título. Sabíamos que no iba a ser fácil, que no iba a ser el partido que se jugó en la primera fase”, dijo a la TV oficial tras consagrarse campeón. Tomó aire, y continuó: “Le quiero agradecer a nuestros ‘torcedores’ (hinchas), conectó con el equipo y pudimos construir algo juntos”, señaló.

Tiene 40 títulos en su carrera, pero cree que son de los “equipos que jugué, no de un sólo futbolista”. Y se fue a recibir el premio al mejor jugador del campeonato; luego levantó la Copa junto a sus compañeros.

A los 36 años volvió a dar otra vuelta olímpica. Volvió a asombrar al mundo. Demostró que la calidad, la jerarquía, no tiene edad. Que al fútbol no se juega con la cédula sino con el conocimiento, el esfuerzo, el sacrificio y el talento. Y que este puede ser inagotable, como los títulos que ha ganado a lo largo de su vida el ya legendario Dani Alves.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Río de Janeiro, Brasil)

Paciencia, jerarquía y contundencia, las claves de Brasil

En los minutos iniciales, Perú salió con decisión al campo de juego y, ese breve lapso, fue su mejor momento en el primer tiempo. Al instante, Brasil cambió la cara y se adueñó del partido. El equipo de Tité, con sus jugadores de jerarquía se sostenía en la posesión de la pelota y con paciencia, y sin mucho esfuerzo, encontró el primer gol temprano, a los catorce minutos. A partir de allí parecía que se avecinaba una avalancha de goles a favor de los locales. Pero eso no sucedió, si bien el dominio siguió siendo suyo, Brasil no fue letal y, la diferencia que había en cuanto a juego no se tradujo en el marcador. La mínima ventaja permitía a Perú mantenerse cerca del empate más allá de estar lejos de hacer su mejor partido.

Una llegada del equipo del “Tigre” Gareca provocó un penal a favor suyo tras un desvío de la pelota en la mano de Thiago Silva. Esa situación fue suficiente para que Paolo Guerrero iguale las cosas y reviva el sueño de Perú. De inmediato, el envión que generó el empate fue notorio y la selección peruana se abalanzó en busca de más. Sin embargo, al cierre de la primera etapa, Arthur y Gabriel Jesús combinaron para poner en ventaja otra vez a Brasil, y de esta manera pusieron freno a la efímera alegría de Perú en el primer tiempo.

En el complemento, Perú mostró mayor voluntad para acercarse al arco de Brasil. Impulsados por la desventaja, los de Gareca buscaron adelantarse más en el campo y generar más oportunidades de gol. Brasil perdió algo de protagonismo, y se vio aún más perjudicado por la expulsión de Gabriel Jesús, que estaba realizando un buen partido y fue una de las figuras en el torneo. Pero, más allá de que Brasil comenzó a jugar más en bloque bajo, no sufrió mayores complicaciones. Alisson casi no fue incomodado, a pesar de algunos intentos de Perú, no hubo situaciones claras de gol. Brasil siguió siendo superior aún sin tener tanto dominio, porque tuvo la jerarquía suficiente en su defensa para no permitir embates del rival.

Pasaron los minutos y Brasil mantuvo la ventaja. Sobre el final del encuentro, Richarlison de penal anotó el tercero de su equipo, y puso punto final al partido y al certamen: Brasil se aseguraba la Copa América. Los dirigidos por Tité hicieron una labor notable, más allá de que le costó ante Paraguay, hubo polémica ante Argentina; fueron contundentes a lo largo de la competencia, no fueron derrotados, y se quedaron con el título en su casa.


Martín O’Donnell

Brasil tuvo su fiesta tan anhelada en un Maracaná que rebosó de alegría

Tanto soñar con la fiesta en casa, que Brasil, al fin pudo darse el gusto. Desterra fantasmas de Maracanazo, olvidar el sinsabor del 2014 y celebrar con una gran fiesta en el Estadio “mais grande do Mundo”.

El día empezó un poco fresco y nublado. Para el clima que se vivía la semana anterior, con días soleados y de más de 30 grados, era toda una novedad. La llegada de la lluvia el jueves y viernes, las horas desapacibles, el viento frío que se desataba en Copacabana, las playas despobladas y los nubarrones que acompañaron los últimos días previos a la gran final.

Después llegó el sábado frío, y el amanecer del domingo con un viento frío y el sol que se animó a salir cuando llegó el mediodía. Río de Janeiro ya era Río, la de siempre. Y la gente que empezó a llegar al mítico Estadio “Maracaná” para vivir el domingo inolvidable. Cinco horas antes se abrieron las puertas; las camisetas de Brasil acompañadas por las de los clubes. Y la gente que se arrimaba.

Las imágenes corrían con lsa horas; las charlas previas, los comentarios, las voces que se alzaban y los pronósticos. Todo junto en las charlas. El lamento por las oportunidades perdidas, Las polémicas, el VAR, Todo en charlas para matizar el tiempo.

La entrada en calor un poco adelantada para darle tiempo al show previo de Clausura de la CONMEBOL Copa América 2019¡. La música, y la fiesta.

Y el partido. Perú salió a tener la pelota, a atacar. A sorprender. Y la tuvo un rato largo, con un tiro libre peligroso de Cueva. Parecía que llevaba el partido, pero Brasil le mostró que en la primera jugada lo podía lastimar: 14′, desborde de Gabriel Jesús, centro, aparece libre Everton y con un remate seco abre el marcador. 1 a 0 para Brasil.

Ahí el partido entró en un pozo. En una meseta, porque Brasil cedió la pelota, los espacios. Se replegó y neutralizó a Perú, que insistió con el buen traslado de Cueva, la participación de Carrillo, las corridas de Tapia y la potencia de Paolo Guerrero acompañado por Edison Flores.

Pero Brasil no se inquietaba, y en cada arranque de Arthur, desborde de Dani Alves o de Alex Sandro y Everton, mostraba sus uñas.

Sin embargo, cuando parecía que el primer tiempo se agotaba con cierta intrascendencia, llegaron las emociones: un desborde por derecha de Perú, la combinación de Advíncula con Cueva, el centro, la mano de Thiago Silva y el penal que cobra Tobar sin dudar, aunque luego le hayan pedido que revise con el VAR.

Convirtió Paolo Guerrero a los 43′ y el partido se igualaba 1 a 1. Pero aún quedaba el descuento y Perú cometió un par de errores que le costaron caro. Perdió una pelota en mitad de cancha, Arthur se va, cuando entra al área habilita a Gabriel Jesús quien aprovecha el resbalón de Zambrano, para quedar solo y vencer a Gallese. 2 a 1 a los 47′ del primer tiempo.

Brasi, con apenas dos llegadas, se iba 2-1 arriba al descanso.

En el complemento, mejoró el local. Fue más agresivo, más ambicioso, buscó tener la pelota e incluso atacar más. Y tuvo un buen cabezazo de Firmino y otra entrada del delantero, que se fue por muy poco. Le costaba a Brasil, pero se sostenía en su jerarquía y su calidad. A los 70′ se fue expulsado Gabriel Jesus y Tité movió el banco: adentro Richarlison y Militao. En eso estaba, cuando Everton armó una gran jugada, lo cruzó Zambrano y Tobar marcó penal, corroborado por el VAR. Iban 87′ y Richarlison sentenció el partido: 3 a 1 para Brasil.

El Maracaná estalló en gritos, en oles y en cantos. Con un jugador menos podía maniatar a Perú, doblegarlo y controlar el final del juego. Llegó ese momento. El del festejo, el estallido, la celebración. Brasil ganaba 3 a 1 y se coronaba otra vez Campeón de la Copa América, como lo hizo cada vez que la organizó. Un triunfo justificado ante un digno Perú, en un torneo que no tuvo el brillo esperado, pero que le bastó al equipo de Tité mostrar su jerarquía y oficio para ganarlo desde el comienzo hasta el final.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Río de Janeiro, Brasil)

Con una ilusión muy grande, Perú espera su día de gloria fubolística

Con los valores que le transmitió el entrenador; con la alegría inmensa de haber llegado a una final histórica, con la serenidad de haber hecho las cosas bien. Con la recuperación de un resultado adverso, duro y doloroso. Ahí está Perú. A la espera de su día de gloria futbolística.

“Yo duermo poco, y tengo una enorme expectativa con esta final. No tengo nada de que quejarme de la organización, desde que llegamos a Brasil todos han sido muy amables. No tengo nada que decir ni preocuparme. Estamos tan metidos en la final que no me preocupa el VAR ni cosas externas. Lo que hacemos es confiar, como siempre. Con el tiempo habrá que ver como se mejora el tema del VAR, saber todo lo que pasa. Por ahora todo es muy hermético. Con el tiempo, habrá que hacer que todos sepamos quien toma las decisiones y qué decisiones se resuelven. Pero ahora no me preocupa, estamos sólo enfocados en el partido”, apuntó el entrenador.

“Llegamos bien, hemos trabajado mucho y queremos llegar de la mejor manera”, dijo Ricardo Gareca. En la misma línea se mantuvo Edison Flores: “Estamos bien, es un partido muy importante, una final, y hay que dar lo mejor, como siempre. En lo personal, me siento bien, recuperado y con ganas de estar en el partido”, señaló.

Consultado sobre la selección argentina, respondió: “Sólo voy a hablar de la final. No voy a comentar nada de cosas del pasado. Se la importancia que tiene la selección argentina, pero es un tema del pasado y ahora estoy enfocado en la final”. Concluyente. Y honrado.

Flores comentó que “Tenemos que ser eficientes y tratar de aprovechar cualquier situación de gol que se nos presente. El partido anterior, pasó. hay que dejarlo atrás. Sólo pensamos en el partido que viene. Confiamos en que va a ser diferente”

“Paolo es una figura importante para Perú, es un jugador de relieve mundial. Tratamos de copiar sus virtudes, de aprovecharlas, y seguir su liderazgo, que es muy bueno para nosotros. Siempre ha sido un goleador muy importante para el equipo y para el país”, dijo Flores sobre el capitán Paolo Guerrero.

“Es un acontecimiento importante y espero que la gente lo pueda disfrutar”, comentó Gareca, “creo que Perú está en condiciones de poder soñar con el campeonato, de tener la ambición de ganarlo. Es importante tener la pelota; apuntamos a poder sacarle la pelota. Es difícil sacarle la pelota a Brasil, pero vamos a intentarlo. Y creo que hay que tratar de atacarlo. Vamos a ir a la búsqueda del triunfo. Después, el partido uno puede imaginarlo de una manera y a veces se da de otra forma. Las finales, además, son partidos distintos, son complicadas para todos. Más allá de los equipos que la juegan, en general, todo el mundo está tenso. Una final es complicada. Yo creo que no va a ser fácil para ninguna de las dos selecciones”, agregó el DT.

“Estamos muy enfocados en lo futbolístico. Es muy importante el conocimiento en el equipo, nosotros somos una selección que se conoce. Todo lo emocional me tiene tranquilo; son muchachos muy fuertes, acostumbrados a partidos duros, hemos jugado encuentros que definían seguir o no, entonces tenemos experiencia en esto”, expresó el DT argentino.

“El Oreja” Flores se refirió al entrenador: “Es muy importante lo que transmitió, lo que hizo. Nos dio mucha confianza, creyó en el jugador peruano. Se decía que era debil de cabeza, pero eso es un dicho de los de afuera: El profe empezó un trabajo hace tres años y rescato su liderazgo y su trabajo en el campo. El siempre busca lo mejor para que todos los peruanos estén felices””.

Ahí está Perú. Con la felicidad de su gente, con la esperanza. con el sueño de alcanzar su día de gloria.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Río de Janeiro, Brasil)