Una noche de Rugby bajo un cielo de verano

Una noche ideal, con una temperatura agradable y aceptable para esta época del año. Comienza 2020 y con el año, una temporada de mucha actividad deportiva, con el rugby como uno de los ejes fundamentales, con torneos por todos lados y un calendario que ya se puso en marcha, con el circuito de Seven y El Super Rugby que comenzara el primer día de Febrero.

Jaguares hace su presentación tras el magnífico segundo puesto de la última temporada. Un rival importante, de nivel para probarse en estos dos partidos. Georgia tiene roce internacional y en cada Copa del Mundo demuestra su crecimiento.

Vamos, es una noche magnífica de verano en Mar del Plata, vamos a ver a Jaguares y acompañarlos en esta nueva aventura. Precios accesibles, un estadio hermoso y una convocatoria acorde para un encuentro de primer nivel.

Try a los seis minutos de juego tras una buena maniobra colectiva, un saludable juego de manos y el apoyo de Delguy y la conversión de Joaquín Díaz Bonilla. 7 a 0 para arrancar la noche.

Jaguares salió con la premisa de jugar, mover la pelota, usar las manos, buscar el desequilibrio por los costados. Pocas patadas y muchos pases, en una muestra de pensar más en el juego que en el resultado. La inteligencia de Tomás Cubelli, la conducción de Tito Díaz Bonilla y lo movilidad de Delguy eran los puntos más destacdos en la línea de tres cuartos, mientras los forwards liderados por Agustín Creevy tenían presencia para obtener el balón.

Jinchvelavshvii, apertura de Georgia XV, achicó con un penal de mitad de cancha y enseguida respondió Jaguares con un try de Francisco Gorrisen y la conversión de Díaz Bonilla para llegar al 14-3.

Tras un maul bien ejecutado llegó el tercer try de Jaguares por medio de Agustín Creevy y esta vez Tito no pudo convertir: 19-3 para los argentinos sobre el cierre del primer tiempo. Y casi sin respiro, una contragolpe a puro rugby; la cortó Cubelli, se fue a toda velocidad combinó con Díaz Bonilla y Tito llegó al try y también convirtió: 26-3 para el equipo argentino.

Pero no se detendrían. Santiago Carreras sumó otro try tras una buena jugada de los forwards y el remate de Díaz Bonilla pegó en un poste. 31-3 para Jaguares.

Fin del primer tiempo y música para esperar el complemento. Por lo que habían mostrado en el primer tiempo, aplausos para Jaguares, de un público agradecido por el espectáculo.

El segundo tiempo empezó con la misma tónica. El equipo local al ataque y el visitante con los forwards en la lucha por sostener el in goal. El dominio de los de amarillo se hizo más intenso, más sostenido. Desde el propio inicio metió a Georgia en sus 22 yardas y durante un buen rato no lo dejó salir, aunque costaba quebrar y llegar al in goal. Pero el partido se jugaba en esa zona, con un control claro del local.

A los 56′ una jugada magnífica, con un pase de “tocata” de Moroni y el try de Sebastián Cancelliere convertido pr Domingo Miotti. Hubo cambios en el equipo, pero la intensidad no bajaba ni el nivel decaía. 38 a 3 para Jaguares.

Georgia no tenía respuestas y con los cambios también bajó su rendimiento. Jaguares dominaba, pero lo más importante es que intentaba jugar un rugby lúcido, abierto, atractivo.

Otro try de Jaguares y el marcador crecía a 45-3 tras la conquista de Rodrigo Bruni. Salida y ataque feroz de Seba Cancelliere y conversión de Miotti para llegar a 52-3. Y enseguida, el try de Matías Alemanno para que junto a la conversión de Miotti llegara a 59-3 la diferencia. Pestañamos y el try de Chocobares, conversión de Miotti y 66 a 3 el marcador. Georgia no pasaba la mitad de la cancha y el frío empezaba a dominar al Minella. De a poco, la gente comenzó a retirarse, porque el viento era cruel y la noche dejaba lo más importante: el romance del público con Jaguares, la unión de la gente y el equipo, ese conjunto que llegó a la última final y amenaza con ser un gran protagonista este año.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires)

Jaguares se presenta en Mar del Plata en el inicio de un año exigente

Para el rugby argentino será una temporada dura, exigente, como una continuidad de la que pasó que tuvo de todo: Super Rugby, Championship y Mundial, amén de todas las demás competencias regionales y locales. Pasó un 2019 muy exigente y sin pausas se inicia un año 2020 también cargado de actividad. Jaguares, la base fundamental de nuestro rugby, puede dar fe. El viernes 17 se presenta en Mar del Plata ante Georgia en uno de los dos partidos que va a jugar frente a los Euroasiáticos como preparación del torneo de este año del Super Rugby que comenzará el 1 de febrero próximo. No hay descanso ni pausas para los jugadores.

Entonces, apenas comenzado el año, ya hay exámenes por delante. Uno bien exigente, ante un seleccionado que suele estar en las Copas del Mundo. En la cuenta oficial de Twitter de Jaguraes, @JaguaresARG, el wing Bautista Delguy afirmó que “Georgia es un rival duro, áspero, que se hace fuerte en las formaciones fijas y tiene buen juego de forwards. En estos encuentros vamos a tratar de plasmar el sistema de juego nuevo, para llegar de la mejor manera al Super Rugby”.

En la misma cuenta, agregó: “Esta semana hicimos hincapié en los entrenamientos con la pelota. Estamos todos con muchas ganas de empezar a jugar”.

En el parte médico, hay varios jugadores tocados. Julián Montoya presentó un cuadro de lumbalgia y trabajó diferenciado, mientras Matías Orlando presentó una lesión en el biceps femoral derecho, también en su caso trabajó en forma distinta. Jerónimo de la Fuente tiene una molestia en la pantorrilla derecha y se verá si llega al partido.

El seleccionado de Georgia llegó a Mar del Plata en horas de la tarde del martes 14. Estuvo en Playa Varese y mantuvo una jornada de trabajos y juegos con chicos que se acercaron a ver sus entrenamientos.

Jaguares hizo una semana de trabajos de pretemporada en el Club Los Cardos de Tandil y en Buenos Aires efectuó su último entrenamiento en su nuevo centro, “Casa Jaguares”. El jueves viajará a Mar del Plata.

Están los equipos y los detalles se empiezan a ajustar. El año del rugby será muy intenso y en Mar del Plata empieza la acción.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Pinamar, Provincia de Buenos Aires)

Real Madrid acertó en los penales y es el Campeón de la Supercopa española

El primer tiempo fue de tono menor; no parecía la final de la Supercopa española, más bien se asemejaba a un amistoso de verano en una tierra lejana, un partido provisto de figuras y camisetas históricas pero más llevado a un país que con dinero puede organizar la visita de ellos, que a la final de una competición tradicional ibérica.

Real Madrid salió tranquilo, sabía lo que lo aguardaba, conocía al adversario y deducía lo que le iba a proponer. Por eso comenzó sereno, sin desesperarse ni ofrecer demasiados espacios a las espaldas de los centrales Raphael Varane y Sergio Ramos. Prefirió que ellos se resguardaran, cerca de Courtouis, sin espacios abiertos para la velocidad de Angelito Correa ni la potencia de Moratta. Porque el Aleti de Simeone tenía en mente un esquema que le sienta muy cómodo: esperar y salir de contra, pero no contaba con espacios ni ofertas de su adversario.

Así se cerró el primer tiempo, sin grandes luces ni llegadas electrizantes. Más bien buscaban cuidarse y protegerse, para asegurar el cero en el arco propio y que la final no les quedara lejos.

A los 50′ Jodic tuvo la llegada más importante del Madrid hasta el momento; una corrida rápida, el ingreso al área y el remate al palo cruzado de Oblak que se fue muy cerca en lo que pudo haber sido la apertura del marcador. Real Madrid avisaba cuando nacía el complemento.

El dominio del equipo blanco se hizo un poco más profundo. El ingreso de Rodrygo por Isco le dio más movilidad y a los 65′ una buena jugada del ingresado, el pase hacia la entrada por derecha de Jovic y el centro claro para Valverde fue una situación inmejorable, pero el cabezazo del uruguayo fue defectuoso y se lo perdió el Madrid. De parte del Aleti vino la respuesta; buena jugada de Correa, habilitación para Vitolo y el pase a Lodi que tuvo un remate un poco alto. El partido crecía en juego y en tensión. Arriesgaban poco, con temor a equivocarse, pero ambos sabían que de a poco debían soltar un poco las riendas, atreverse, buscar el arco contrario.

A los 79′ Atlético tuvo una gran posibilidad. Armó juego Correa por derecha, abrió para Trippier y el inglés habilitó a Moratta quien quedó solo ante Courtouis y su remate al primer palo fue desviado al corner por el arquero madridista.

Rodrygo lo tuvo a los 88′. Una buena jugada de Carvajal por derecha, el centro al medio del área y Rodrygo sacó un remate al medio que fue bien controlado por Oblak.

La última fue para Atlético; tiro libre tras falta violenta de Modric, quien vio la amarilla pero debía estar amonestado por una falta anterior, Thomas se hizo cargo de la ejecución y cuando todos esperaban el centro, decidió el remate al arco que supo ser controlado por Courtouis cuando al partido le quedaban segundos para finalizar.

0 a 0 y a la prórroga. El cambio de Savic por Jose María Giménez a los 99′ sorprendió a quienes seguíamos el partido por las pantallas del mundo, pero el zaguero uruguayo tenía una contractura muscular. Zidane decidió que Vinicius ingresara por Kroos, para acompañar a Mariano (había entrado por Jodic) y Rodrygo. Un esquema de 4-3-3 para el conjunto merengue y el intento de ganarlo en los últimos 15′ del alargue que quedaba por jugar. Santi Arias reforzaba la defensa del Aleti y ya las ideas quedaban maniatadas por los temores y la intención de no cometer errores.

A los 107′ tuvo una buena oportunidad el Aleti, pero la pelota rebotó y se fue al corner, tras el tiro de Llorente. Oblak tapó dos remates consecutivos a los 110′ y el Aleti respiró. El partido entraba en una zona de fuego, donde un error podía costar la Copa.

La más clara la tuvo el equipo de Simeone al final del juego. Se fue Moratta sólo, de contra rumbo al arco y al posible gol, Federico Valverde el último hombre que lo corría por parte del Madrid no tuvo alternativa que cometerle infracción desde atrás y aceptar la indiscutible expulsión. Iban 115′ y el tiro libre no tuvo consecuencias, más que un remate de Correa que Courtouis lo pudo contener. Y nada más. 0 a 0 tras 120′ de juego y a los penales.

Carvajal, 1 a 0. Saúl, palo derecho y la serie que se empieza a definir. Rodrygo, sin problemas, golazo al ángulo, 2 a 0. Thomas, de gran partido, va por el segundo intento de Aleti, pero Courtouis acierta, ataja y mantiene el 2 a 0. Luka Modric convierte para el Madrid, y ya está 3 a 0 con un tiro más. El de Trippier está bien ejecutado, y achica a 3 a 1 la distancia, aunque quedan dos penales y si Sergio Ramos convierte, el título será para el Madrid.

Amaga, amaga, calcula, y cuando Oblak va hacia su izquierda, ejecuta un tiro suave a la derecha, para sellar el 4 a 1 y el título para el Real Madrid, que se llevó un premio por ser más precisos y certeros en los 12 pasos, aunque en el juego no hubo ventajas ni lucimientos y la final no tuvo más relieve que un partido de verano.


Hernán O’Donnell

La fe de Simeone llegó a otra final

Planteó el partido de todas las maneras posibles, con mucha versatilidad y cambios y modificaciones que lo llevaron a la victoria final ante un rival duro, complicado, favorito por peso de varias de sus figuras y por contar con el mejor jugador del mundo, Leo Messi, entre sus filas. Para Atlético de Madrid la parada no era fácil, el pronóstico de la “cátedra” daba a Barcelona como amplio favorito y a medida que avanzaba el partido los narradores se entusiasmaban con el andar del equipo catalán, cuestionaban al “Aleti” y no advertían las variantes que estos planteaban ni las falencias de un equipo que se apoya en el talento extraordinario de Messi de modo excesivo.

Es cierto que hubo muchos indicadores para creer que esto iba a ser así. Que Barcelona iba a caminar de modo directo al encuentro con Real Madrid por la Supercopa Española que se juega en Arabia Saudita. El primer tiempo fue dominado por los catalanes, con la conducción fina del argentino y la movilidad del chileno Vidal como acompañante principal. El Aleti se refugiaba y trataba de partir rápido de contra, con Correa por derecha y Joao Féliz más adelantado. El dominio de Barcelona también era territorial, pero el conjunto de Simeone acompañaba con su propia decisión de jugar atrás para generar espacios que le permitieran llegar en forma rápida y directa al arco de Neto, un arquero de buenas características.

Sin embargo, el primer tiempo se cerró con una igualdad en blanco y a los 20″ del complemento Koke concretó el gol del Atlético de Madrid tras una buena maniobra colectiva. 1 a 0 y a jugar el partido más deseado.

Barcelona despertó y a los 52′ llegó al empate tras un derechazo de Messi. Después tuvo otra oportunidad Leo que el VAR no convalidó y Griezmann fue el que revirtió el marcador tras un rebote que dio Oblak por un cabezazo de Luis Suárez. Barcelona había revertido el marcador y asaba a ganar por 1-2 para regocijo de sus seguidores.

Pocos advirtieron que el Cholo, en ese manojo de nervios que siempre parece transmitir en cada partido, tiene frescas las ideas, claros los conceptos y sabe como jugar de acuerdo a las circusntancias. Adentro Llorente para tener más peso ofensivo, adentro Vitolo, línea de tres y Trippier y Saúl a mandarse de modo permanente por los laterales. Se durmió Barcelona en lo que creía un partido resuelto y Aleti se encargó de despertarlo.

Una jugada bárbara por el medio, la llegada de Vitolo y el arquero que sale apurado para cometer el penal que Moratta transformó en 2 a 2 cuando iban 80′ de juego.

El estadio en Yeda ya era una caja de sorpresa por lo que se había transformado el juego. Los de Simeone agrandados, dominantes y ambiciosos, fueron por más. Una mala salida de Piqué fue aprovechada por el Aleti, la llegada de Angel Correa, el toque por arriba del arquero y el 3 a 2 a los 88′. Atlético de Madrid había revertido la historia. A un equipo que descansa demasiado en el talento sobrenatural de Messi, y que a veces pareciera creer que puede ganar con el peso de su camiseta, el Aleti lo había despertado de un cachetazo.

Tuvo una chance más en un contragolpe que no pudo concretar Marcos Llorente por la buena intervención de Neto, y y el final fueron un par de centros desesperados de Barcelona.

Atlético de Madrid ganaba, perdía y ganó. La fe de Diego Pablo Simeone llevó otra vez a sus obedientes gladiadores a una nueva final.


Hernán O’Donnell

El rugby argentino tiene un año cargado de actividades

Desde que entró, casi en silencio pero sin pausas, en el mundo profesional, el rugby argentino ha crecido de modo exponencial, sobre todo en lo que hace a las competencias internacionales y a la propagación de equipos y seleccionados que se mezclan en todos los desafíos que presenta el concierto mudial de este deporte.

Este año 2020 viene con un calendario muy cargado, con distintas pruebas, algunas ya conocidas y el debut de la Liga Sudamericana, toda una experiencia para una franquicia rentada, y privada, de nuestro país. Será un torneo nuevo, una nueva competencia, donde se presentarán equipos de Sudámerica, algunos relacionados con el fútbol como Peñarol de Montevideo, u Olimpia de Asunción del Paraguay. Ya se ha formado la franquicia argentina, con capitales privados y el apoyo de la Unión Argentina de Rugby.

El paréntesis del Circuito Mundial de Seven le permite al equipo argentino hacer una pretemporada de una semana en Pinamar para preparar los exámenes de Hamilton, los días 25 y 26 de Enero y de Sydney en los días 1 y 2 de febrero. El equipo que entrena Santiago Gómez Cora estará una semana en esta ciudad balnearia entre los días 6 y 13 del corriente mes. “Es algo que hacemos todos los años, una suerte de pretemporada para preparar al equipo tras el descanso de las fiestas de fin de año”, señaló el entrenador al diario de la costa “El Mensajero”. “Buscamos un lugar cercano a Buenos Aires y vamos a hacer los ajustes que creemos necesarios. Las próximas etapas van a ser complejas; se juegan en dos días y en un formato diferente, en el que sólo se clasifica el primero de la zona. Al perderse los cuartos de final se pierde la esencia de estos torneos, donde están los sueños de todos los equipos”, agregó el entrenador en el periódico mencionado.

El 14 viajarán a Oceanía y quedará definido el plantel que afrontará esta parte de la gira.

El Super Rugby este año empieza temprano; el 1 de febrero los Jaguares se presentarán en Vélez Sársfield en su partido debut. Antes jugarán dos amistosos ante el seleccionado de Georgia. Primero lo harán el 17 de Enero en Mar del Plata y luego lo harán el 24 en Buenos Aires. Y la semana siguiente, por los porotos, en uno de los torneos más importantes del mundo para clubes y franquicias.

El seleccionado nacional, los Pumas, recién tendrán acción a partir de julio, cuando se midan con Italia y Francia. Después llegará el Rugby Championship y el desafío enorme de cada año.

Hay actividad por todos lados, amén de la Currie Cup que jugarán Jaguares XV, y la América Rugby Championship que juega Argentina XV y este año modificó su calendario, pues no se harán al principio del año como era su tradición.

Todo en este 2020. Un año cargado de rugby, que ya empieza jugarse en todos los rincones del planeta, donde la ovalada convoca a los amantes de este increíble juego.


Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Pinamar, Provincia de Buenos Aires)

Sevilla busca lleno de esperanzas, pero no encuentra el camino

A los 14′ del primer tiempo salió el pelotazo largo de la defensa visitante, García chocó con Diego Carlos, y Capa apareció por atrás de todos, para meterse en el área y con un tiro cruzado abrir el marcador en el Ramón Sánchez Pizjuán. Athletica de Bilbao sacudía la red de Sevilla y le generaba un problema más a un equipo que no encontraba los caminos. Más, aún, a partir del tanto visitante Sevilla no pudo ordenarse. Se enredó en su ofensiva, buscó con individualidades y no acertó el camino para llegar al arco adversario. Ever Banega probaba de lejos, Lucas Ocampos intentaba con gambetas en velocidad por la punta derecha, Munir insistía en aranque furibundos por el medio. Era un equipo que esperaba empatar con un arresto individual.

Y cuando se juntaba a tocar, la pelota no progresaba más allá de la mitad de la cancha. Tal es así que la primera situación clara, clara fue un corner de Banega que se cerró y pegó en el travesaño, a los 42′ de juego. Antes, era el choque de un conjunto obstinado ante un equipo que sabía lo que quería. Era bien claro lo que querían los vascos: aguantar en su campo y salir rápido de contra.

Así fueron capaces de llevarse el primer tiempo. Pero Sevilla iba a redoblar la apuesta en el complemento. Lopetegui, de presencia constante e indicaciones permanentes, pedía más ritmo, más aceleración, más ambición ofensiva. Y Sevilla respondió. Se lanzó al ataque y a los 60′ consiguió el empate, tras un centro de Lucas Ocampos y el cierre desesperado del defensor de Athletic, Nuñez, que introdujo el balón en su propio arco. 1 a 1 y a seguir en la búsqueda.

Sevilla se lanzaba al ataque, abría espacios y dejaba atrás mucho campo para la explotación visitante. Entonces se armó un partido abierto, interesante, de ida por parte del local y de vuelta vertiginosa en cada contragolpe visitante. Lo tuvo el Sevilla con un remate en el palo de Navas, lo tuvo el equipo vasco en un remate alto desviado. El marcador estaba abierto y el final era impredecible. Julen Lopetegui optó por poner a Franco Vázquez cuando llegábamos a los 80′ de juego, en reemplazo de Munir, a la búsqueda de que frotara la lámpara y el genio pudiera producir algo, un truco de magia para resolver el enigma que Athletic le había planteado. Nada fácil, por cierto.

En esa zona del partido solo quedan dos caminos por tomar: o aferrarse a la convicción, al libreto conocido y “morir con las botas puestas”, o apelar al corazón, a la improvisación, a la “carga barracas”, al milagro, al impredecible “ganar como sea”. Sevilla se quedó a mitad de camino. No mantuvo su juego y se desordenó demasiado. Tuvo una chance a los 86′ con un tiro libre de Banega y el cabezazo de Diego Carlos que se fue muy cerca. Mientras, el Athletic le ponía hielo a los minutos finales. Un centro de Jesús Navas a los 89′ terminó en las manos del arquero visitante. No lastimaba Sevilla ni con el juego ni con los arrebatos del corazón. Terminaba enredado en sus ilusiones, en esa búsqueda llena de esperanzas por alcanzar la cima, pero por ahora no la puede encontrar, tras un empate que le supo a poco.


Hernán O’Donnell

Lionel Scaloni y el desafío de un año exigente

El año ha comenzado y Lionel Scaloni, el DT del seleccionado nacional, ya lo vive con intensidad. Sabe que tiene por delante dos enormes desafíos, la Competición Preliminar de la Copa del Mundo de la FIFA-Qatar 2022, que comienza en pocos días más y la CONMEBOL Copa América Argentina-Colombia 2020.

“El balance es positivo”, dijo al sitio oficial de la AFA. “Fuimos de menor a mayor, se consolidó un equipo y alcanzamos cierta madurez. Se lograron revertir resultados que antes no se podía. Nos falta acoplar algunos jóvenes, verlos, que tengan la impronta de los grandes”, agregó.

Sabe que cuenta con una base: “Hubo cambios de jugadores, pero la base es la misma. El núcleo duro no varió. Hicimos una buena Copa América Brasil 2019, aunque queríamos llegar más lejos. Ahora está el desafío y la motivación de jugar una Copa en casa, con todo lo que implica”, señaló.

Sobre las eliminatorias, respondió: “Las de Sudamérica son las más difíciles. Hay que ir a la altura, al frío, al calor, viajes largos. Llevan muchas cosas que otras no tienen. No me cabe la menor duda que son las más difíciles de todas”.

Sin embargo, está sereno y confiado. “Formamos un equipo. Es lo más importante. Tenemos un grupo y un equipo conformado, que puede crecer, pero que tiene lo más importante “.

Lionel Scaloni, con la fe intacta, ante un año que presenta enormes desafíos.



Hernán O’Donnell

El fútbol argentino empieza a adelantar el año

Estos son los días donde las noticias escasean, donde hay pocas novedades y en los que las negociaciones se dilatan, se interrumpen, se vuelven más livianas. Los días entre fiestas, cuando muchos piensan en las vacaciones, o en el fin de ellas y a la espera del comienzo de la actividad, que para nuestro fútbol será recién en los primero días del año 2020. Sin embargo, han aparecido algunas novedades que sacudieron la modorrra, entre la sidra y el pan dulce.

Boca Juniors presentó a Miguel Angel Russo, el mismo Dt que logró la Copa Libertadores de América en 2007, la última edición que se festejó en el barrio de la Boca. Otra vez se calzará el buzo de entrenador, otra vez está ante un enorme desafío: “El objetivo de Boca es el próximo partido oficial. Aquí hay que ir por todo siempre, en Boca no podes distraerte nunca, siempre hay que ir por más”, señaló en la conferencia de presentación.

“Sabía que en algún momento iba a volver, no me desesperé. Tuve paciencia y llegó la oportunidad”.

Boca vive momentos de grandes expectativas, sobre todo en lo deportivo, por la influencia que puede tener Juan Román Riquelme como dirigente. Un hombre que supo conseguir títulos importantes y que se convirtió en uno de los máximos ídolos de la entidad. Ahora ocupa otra función. Sin embargo, la gente está tan ilusionada como cuando jugaba. Como si la magia que desparramaba por los campos de juego pudiera ser enviada ahora desde un escritorio hacia el verde césped…veremos.

Racing estrena entrenador. Sebastián Beccacece cumplirá un récord pocas veces visto. En una misma temporada dirigirá a los dos grandes de Avellaneda. Primero Independiente, ahora Racing. Toda una rareza.

Estudiantes de La Plata contrató a Javier Mascherano y a Martín Cauteruccio. El conjunto presidido por Juan Sebastián Verón reinauguró su estadio mítico de 1 y 57 en noviembre pasado y ha movido con cierta repercusión el mercado de pases, mientras que San Lorenzo desechó una oferta de 11 millones de Euros por el pase de Adolfo Gaich por parte del club belga Brujas. Incorporó al Torito Rodríguez de Deefensa y Justicia y busca a un arquero.

Llegamos a fin de año y las novedades aparecieron. El fútbol argentino, la Superliga, regresa el viernes 24 de enero, pero para algunos clubes, el año ya empezó.


Hernán O’Donnell

El año de Josh Taylor, el escocés que abrazó la gloria

Nació en Prestonpans, muy cerca de Edimburgo, Escocia, el 2 de Enero de 1991. Su primer deporte fue el Tae Kwondo, donde se destacó y llegó a ser campeón junior, aunque a los 15 años descubrió el boxeo y ya no se despegó de él.

 Se crió en medio de  adversidades, donde de joven encontró un amor grande por las motos y la adrenalina que despiertan sus carreras. Practicó moto-cross, una especialidad de alto voltaje en el mundo de las carreras. También allí se empezó a moldear el boxeador, pues era blanco de burlas o agresiones verbales de chicos más grandes que él, pero a Taylor no le importaba el tamaño ni la talla: se peleaba con quien estuviera enfrente. Después, ya no le temería a nadie.

Muy rápido se convirtió en uno de los proyectos más importantes de Escocia; lo hizo bajo la tutoría de Terry Mc Cormack en el Lochend Amateur Boxing Club y participó en los Juegos de la Commonwealth, la Comunidad de Naciones que reúne a todos los países soberanos, independientes y semi independientes, que mantienen o tuvieron un vínculo histórico y político con el Reino Unido. Y en los Juegos, se reúnen cada cuatro años para desarrollar distintas competencias en un símil de Juegos Olímpicos o Regionales, donde participan deportistas de los países que forman la Mancomunidad de Naciones.

En Nueva Delhi, India,  Taylor alcanzó la medalla de plata en la categoría ligero (hasta 60 kg) tras perder la final frente a Tom Stolker en 2010. “No fue fácil, para nada”, dijo Taylor después de su participación. “He corregido mis errores y mi forma ha mejorado todo el tiempo”.

Después llegó el tiempo de los Juegos Olímpicos Londres 2012. En esos años, sus peleas amateurs, incluso antes de participar en los Juegos de la Comunidad o los olímpicos, cautivaban a un público que ya lo advertía como alguien especial. En los Juegos de la Comunidad 2014 en Glasgow, alcanzó el oro en la categoría superligero.

Cuando entró al mundo del profesionalismo, empezó un camino ascendente. Un eslabón de victorias que se enhebró con prolijidad y aciertos, y que fue coronado con una actuación estupenda en el World Boxing Super Series. Entonces el tiempo empezó a ser dedicado en exclusividad a los entrenamientos y a la familia; adiós a otras actividades, adiós a las motos, a las que puso en venta a través de su página de Facebook, donde destacaba las virtudes de las máquinas, su perfecto estado de mantenimiento, la calidad de los repuestos y las piezas originales, y su necesidad de venderlas sólo por la falta de tiempo para utilizarlas, no porque ellas tuvieran algún problema mecánico.

A eso le agregó un cuidado especial en las comidas y la alimentación. Trabajó con un nutricionista, Mark Ellison, que ideó un plan para mantenerlo fuerte, bien alimentado,  para mantenerse en su peso y no subir, como es natural a través de los años.

Su debut en el campo rentado fue el 18 de julio de 2015, y desde allí creció sin pausas hasta este presente.

Lo bautizaron “The Tartan Tornado”. En pocas peleas, le vieron un destino de estrella. Sus virtudes comenzaron a destacarse: buen jab, poder de fuego con las dos manos, buenos movimientos de cintura y cabeza, trabajo rápido de piernas. De a poco se metió en la piel de los fanáticos.

El triunfo con Víktor Postol lo catapultó a la cima, a las primeras marquesinas, mientras progresaba en la Serie Mundial de Boxeo. Contra Barnchyk ganó el título mundial superligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) y después llegó la pelea consagratoria ante Regis Prograis, en la que para muchos fue “la pelea del año” y la que le permitió ganar el Trofeo Muhammad Alí de la Super Serie Mundial de Boxeo, un hermoso trofeo esculpido por el mismo autor de la Copa del Mundo de la FIFA.

“Los últimos tres asaltos los peleé con un ojo cerrado, sin visión de ese lado y apelé al corazón, al instinto, al temperamento. Fue un triunfo inolvidable, aún no lo puedo creer”, dijo tras el combate.

“Atravesé situaciones que me impulsaron durante la pelea; no había manera de perder por lo que sentía en esos momentos”, dijo y se refería al fallecimiento del padre de su novia y de la hermana de su entrenador, Shane McGuigan. “Me gustaría ser el único campeón en la división”, señaló, “Esto no ha pasado en Escocia desde Ken Buchanan en 1971, fue el último campeón indiscutido”.

En su página de Facebook tiene miles de fans que se conectan para intercambiar opiniones y preguntas; también tiene sus cuentas en Instagram y Twitter, pero a veces le resulta imposible poder responder todos los mensajes, las muestras de afecto, y hasta confiesa “sentirse abrumado por el aluvión de comunicaciones”, y por eso agradece a todos en general en su propia web. En las redes, se descubre la vida de un chico agradecido y comunicativo. No tuvo problemas en sacarse fotos con quienes admiraba; tiene una, de sus inicios profesionales, con Freddy Roach, a quien llamó uno Ede los mejores entrenadores de boxeo del mundo”, o con el magnífico tenista Andy Murray, escocés como él y dueño de una trayectoria extraordinaria en su deporte.

 No disimula su amor por su pareja y el agradecimiento a su familia. Tiene un apego incondicional por ellos y ante la definición que le pide Facebook sobre sus “intereses personales”, contesta Familia y boxeo, sin agregar ningún otro tema. Entre los videos de su hogar, hay uno que tuvo mucha repercusión y es la imagen de sus dos perros que se abalanzaron sobre él tras el regreso al hogar después de haber vencido a Prograis. Ellos son parte de su familia, de su círculo íntimo, de aquellos que siempre están.

De hecho, en su página de internet, el encabezado está dedicado a mencionar a su padre, madre, su hermana Finch y su novia Danielle, como los promotores de este gran momento, igual que su primer entrenador, Terry Mc Cormack y el equipo del gimnasio “Lochend Amateur Boxing Club”. Después a los amigos de siempre, y por último agradece a la empresa promotora, “Ciclone Promotions”, que guía su carrera profesional.

Hoy es el tiempo del reconocimiento, de la fama mundial y las luces de las grandes carteleras que se abren, luego de una victoria dura, trabajosa, donde estuvo en peligro y con el corazón y el apoyo sostenido de su familia logró llevarla a su favor, a pesar de la falta de visión, las dificultades y la incógnita que podía despertar el fallo. Josh Taylor se sobrepuso a todo, mostró su enorme corazón y tiene el futuro en sus manos.


Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)

El Campeón del Mundo no detiene su marcha

Con su habitual voracidad, con su conocido dominio, con su famosa ambición. Con el hambre de ganar que muestra en cada momento, en cada jugada, en cada partido. Sea por la competición que sea. Liverpool, flamante ganador de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA-Qatar 2019, regresó a su torneo, la Premier League, para retomar las riendas de un campeonato que desea como una obsesión. Ha ganado en múltiples ocasiones la Liga Inglesa, pero han pasado muchos años desde la última vez, de hecho no ha podido consagrarse desde que se denomina Premier League y por eso para su gente el título local es su obsesión.

En ese camino, para el famoso “boxing day” apareció Leicester, su más encumbrado adversario. Uno de los equipos, junto a Manchester City, que está dispuesto a pelearle el torneo palmo a palmo. Un equipo sacrificado, duro, que conoce sus cualidades y exprime al máximo todas sus virtudes. Pero se encontró la topadora roja a pleno. Y le costó mucho el primer tiempo.

En pocos minutos el equipo de Jürgen Klopp tomó las riendas del juego. Apretó bien arriba, como siempre lo hacen sus hombres de punta, respaldados por un movedizo Keita, de gran primer tiempo, inteligente Wijnaldum y muy batallador Henderson. Con la subida habitual de los laterales Alexander Arnold y Robertson, el dominio de los visitantes se hizo sostenido. A los 31′ llegó la apertura, tras un centro de Alexander Arnold que estaba ubicado en la izquierda pues la jugada nació en un tiro de esquina, y la entrada por la derecha de Firmino y Salah. Fue el brasileño quien conectó de cabeza y marcó el 0-1. Y el encuentro tomaba un rumbo claro.

A los 34′ tuvo un mano a mano muy claro Mané que pudo aumentar la distancia en el resultado, pero Schmeichel tapó el disparo con su pecho, en una resolución brillante. Y el tiempo inicial se acabó con un dominio claro de Liverpool.

Leicester salió con un poco más de determinación en el complemento. Buscó con Maddison, de buen primer tiempo, con Tielemans y Vardy. Pero era difícil superar la presión de Liverpool, que se hacía muy rápido del balón y llegaba con facilidad al arco contrario.

Tenía muy claro que el partido era como una final y lo jugaba con esa determinación.

Los laterales subían en modo permanente, los volantes presionaban bien arriba y durante mucho tiempo metió al local contra el arco de Schmeichel. Sumó situaciones con Mané, Firmino, el propio Salah…era un tormento para el local y una clase de hambre de triunfo del equipo puntero. Ricardo Pereira había aparecido en un par de ocasiones para abortar maniobras visitantes. De a poco, el lateral derecho portugués empezó a meterse en el partido. Primero para defender. Después, para subir y mostrarse como alternativa de ataque del Leicester. Por la derecha, el local encontró una salida, cuando llegábamos a los 65′ de juego.

Liverpool empezaba a sentir el rigor de los viajes, los partidos acumulados y un comienzo de temporada 2019/2020 casi sin treguas. Por eso empezó a bajar la enorme intensidad que le había imprimido al juego durante más de una hora. Y apostó al contraataque. También a los cambios: Milner por Keita y Origi por Salah a los 69′. Y enseguida, el penal. Mano de Söyüncü y Milner que no falla, para marcar con un remate suave a los 71′ el 0-2.

Si alguien dudaba que el partido estaba definido, todavía faltaba más del puntero. A los 73′ Arnold desbordó, echó el centro y Firmino se acomodó y en el segundo toque marcó el tercer tanto: 0-3 para el Liverpool y fin del partido.

Pero no, espere, no se vaya que hay más: a los 77′ una jugada colectiva de izquierda a derecha, el balón que llega para la entrada de Alexander Arnold y su remate cruzado clava el 0-4 para el Liverpool.

Un festival. Eso es lo que fue la exhibición del Campeón del Mundo. Un festival de juego, toque, presión alta, dominio y goleada incluida. Nada detiene a Liverpool. Ni los viajes, ni el cansancio, ni la acumulación de partidos. Tiene una obsesión que data ya de muchos años y parece decidido a hacerse de ella. La Premier League, desde su creación en 1992, siempre le fue esquiva. Como a una novia pretendida que se hace rogar, los rojos no detienen su marcha por la conquista. Machacan y machacan, nada parece detenerlos. Están convencidos que es su oportunidad y van por ella decididos a no dejarla escapar.


Hernán O’Donnell