De todos los partidos que se juegan en esta fecha FIFA, los más importantes, atrayentes y trascendentes, son, huelga decirlo, los que conforman la repesca, es decir la parte final de la Competición Preliminar de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.
Y fue para Bolivia, porque supo reponerse al golpe que le dio Surinam al comienzo del segundo tiempo, mostró ganas, su técnico Villegas fue inteligente para hacer los cambios justos, y ganó por 2-1, por audaz y optimista. Ahora espera por Irak, para definir al equipo que irá al Grupo “I”, junto a Francia, Senegal y Noruega.
Bolivia formó con Guillermo Viscarra; Diego Medina, Luis Haquín, Efraín Morales y Roberto Fernández; Robson Tome, Héctor Cuellar, Ramiro Vaca y Gabriel Villamil; Enzo Monteiro y Miguel Terceros.
Surinam alineó a …Etienne Vaessen; Djavan Anderson, Myenty Abena, Shaquille Pinas y Liam van Gelderen; Melayro Bogarde, Jean-Paul Boëtius, Stefano Denswil, Joël Piroe, Tjaronn Chery, Gyrano Kerk.
Bolivia tuvo la iniciativa en el comienzo del juego. Controló el balón, atacó más, y volcó el partido hacia el arco de Surinam. El país del Norte de Sudamérica se abroqueló en su campo, pero contó con la sagacidad para manejar el contragolpe, y así tuvo dos llegadas claras. En la primera, a los 20′ Kerk no logró conectar, y en la segunda, a los 34′, Vizcarra sacó con la cara un disparo franco que tenía destino de red.
En el complemento, Surinam comenzó con una variante: Radinio Balker entró por Jean-Paul Boëtius. Y el cambio le dio un impulso, porque modificó el sistema, y sacudió muy pronto la modorra. Liam van Gelderen aprovechó un rebote en el área, y en el torbellino, a los 47′ puso el partido 0-1 a favor de Surinam.
Allí el encuentro tomó un rumbo definido. Bolivia fue a buscarlo, con más tozudez que ideas, y el equipo surinamés se ordenó en su campo, para tratar de cerrar caminos, y enfriar el juego cada vez que este se lo permitiera.
A los 58′ llegó una variante en el equipo boliviano. Moisés Paniagua ingresó por Héctor Cuéllar. Mientras, a los 68′ llegó la segunda variante en Surinam: Anfernee Dijksteel reemplazó a Shaquille Pinas.
Pero el cambio boliviano pronto le dio resultado. Moisés Paniagua puso un puntinazo junto al palo izquierdo del arquero, y Bolivia logró la igualdad: 1-1 a los 72′ de juego.
Cuando iban 74′, Bolivia efectuó otra modificación; Juan Godoy ingresó por Enzo Monteiro. Y el ingresado también se sumó al impulso de Paniagua. Bolivia creció mucho, tomó otra actitud y dominó a su rival.
Así como Paniagua llegó al empate, Godoy fue decisivo para la generación del segundo tanto, porque a él le cometieron el penal que Miguel Terceros transformó en el 2-1, a los 78′, con una buena ejecución de la pena máxima.
A los 83′, Surinam se jugó una carta con dos modificaciones: Sheraldo Becker entró por Stefano Denswil, y Dion Malone por Melayro Bogarde. Unos minutos más tarde, a los 86′, Denzel Jubitana reemplazó a Liam van Gelderen, en la última variante del equipo surinamés.
En Bolivia, a los 88′, llegaron dos modificaciones: Diego Arroyo sustituyó a Ramiro Vaca, y Ervin Vaca ingresó por Robson Tome.
El árbitro Alireza Faghani adicionó, con justicia, diez minutos más de juego. Allí apretó Surinam, que estuvo cerca del empate, a los 90+10′, cuando un remate con destino de red fue desviado de cabeza por Efraín Morales, quien con su cabeza sacó la pelota al corner, y salvó el empate en el último suspiro.
Bolivia dio un paso al frente, juega la final con Irak, y sueña con llegar al Mundial, después de una tarde de esfuerzo, sudor y decisión, para ir por su sueño.

Hernán O’Donnell










































