Ganó el “Bohemio”, y Villa Crespo vivió una mediodía de domingo soleado y feliz. Muy feliz. porque Atlanta jugó un muy buen primer tiempo, supo facturar un error del adversario en el segundo, y al cabo, venció a Tristán Suárez por 3-1, con lo que hilvanó su cuarto triunfo consecutivo, le quitó el invicto a su adversario, y continuó el ascenso en la tabla de posiciones, con un sueño de primera que todavía tiene mucho por recorrer.

El local formó con Juan Francisco Rago; Martín García, Rodrigo Moreira, Tomás Rojas y Dylan Argüello; Nicolás Previtali y Tomás Castro Ponce; Christian Bernardi; Jeremías Rodríguez Puch; Lautaro Fedele y Alejandro Quintana.
El equipo de Ezeiza alineó a Joaquín Bigo; Matías Olguín, Brian Aguilar, Agustín Baldi y Nicolás Fernández; Nicolás del Priore; Manuel Guillén, Nicolás Sánchez, Kevin Colli, Diego Becker; Maximiliano Álvarez.
Tristán Suárez salió a atacar, como lo hace siempre. Tuvo un buen inicio de partido, con dominio del balón y algunas aproximaciones. Pero bastó con que Atlanta se hiciera de la pelota, empezara a manejarla con prolijidad y precisión, para que el partido cambiara de rumbo y el local se hiciera protagonista.

Con una salida limpia desde el fondo, sobre todo desde el sector derecho con el buen trajinar de Martín García, al ritmo de los mediocampistas Bernardi, Rodríguez Puch y la pujanza de Lautaro Fedele y Alejandro Quintana, el local volcó el juego hacia el arco de Joaquín Bigo.
Así llegó la apertura del marcador, tras una buena maniobra colectiva que derivó en la definición de Lautaro Fedele, quien puso el 1-0 a favor de Atlanta, cuando iban 24′ de juego.
Y el dominio local se mantuvo hasta que llegó el segundo tanto, a los 37′ con un cabezazo de Jeremías Rodríguez Puch, quien adelantó 2-0 a Atlanta.

José María Martínez, entrenador de la visita, decidió hacer dos variantes para empezar el segundo tiempo. Álvaro Veliéz reemplazó a Diego Becker, y Jonathan Berón ingresó por Kevin Colli, hábil y virtuoso, pero sin demasiada compañía en el mediodía de Villa Crespo.
Y los cambios le dieron resultado, porque antes de llegar a los 46′, Tristán Suárez descontó a través de un tanto de Álvaro Veliéz, que dejó el marcador 2-1 para el local.
El “Bohemio” había salido algo distraído, y lo pagó caro. Porque su rival tomó impulso, y produjo varias llegadas. a los 48′ un centro de la derecha que ejecutó Olguín fue conectado de cabeza por Maximiliano Álvarez, y Rago contuvo abajo. Luego, cuando iban 55′, un remate de Berón se fue apenas arriba del travesaño. Y a los 58′, una salida fallida de “Pancho” Rago le dejó la pelota servida a Veliez, y su tiro pasó muy cerca.
Entonces, Cristian Pellerano, DT del local, decidió hacer dos variantes. Brian Rivero entró por Cristian Bernardi, Federico Álvarez ingresó en lugar de Lautaro Fedele, cuando iban 61′ de juego.

Y una jugada fortuita le dio aire al local. Un error compartido entre Baldi y Joaquín Bigo, la pelota los sobró a los dos, aprovechó Brian Rivero, y con un tiro corto aumentó para Atlanta, que estiró su ventaja a 3-1 cuando iban 68′.
El “Bohemio” continuó con su trabajo, y a los 73′ Ignacio Rodriguez sustituyó a Jeremías Rodríguez Puch, en su tercera modificación.
Tristán Suárez había quedado golpeado, y a los 77′ José María Martínez decidió hacer las tres variantes que le quedaban. Nicolás Henry reemplazó a Nicolás Fernández; Joaquín Trasante ingresó por Manuel Guillén, y Augusto Berrondo entró por Nicolás Sánchez.
Pero nada se modificó porque Atlanta se defendió bien, contuvo los ataques de la visita, y apeló a la fuerza de Quintana para dar pelea en cada contragolpe.
Atlanta tuvo un mediodía feliz, con un gran triunfo, goles, y una nueva victoria para celebrar en domingo.

Hernán O’Donnell













































