El largo camino hacia La Final de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, llegó este Domingo 19 de Julio a la ciudad de East Rutherford, en New Jersey, pegadito a New York, y su movimiento frenético, sobre todo en Manhattan, uno de los cinco condados que conforman esta ciudad magnífica, atrapante y llena de historias. New York y New Jersey se conmovieron con este partido, una Final más la también fascinante historia casi centenaria de la Copa Mundial de Fútbol.

España y Argentina llegaron por derecho propio. Con una campaña de menor a mayor por parte del equipo ibérico, que empezó con un llamativo empate ante Cabo Verde, aunque con el correr de los partidos, se vio que este era un equipo duro, inteligente y competitivo. También le tocó sufrirlo a la Argentina.
Pero España se recuperó y creció hasta llegar a una impresionante semifinal frente a Francia, donde mostró un fútbol de alto nivel sumado a una voracidad de ataque que no cesó en todo el partido.
Argentina tuvo un recorrido confiable, aún cuando le tocó sufrir, y supo hacerlo con carácter, ante Cabo Verde, Egipto y Suiza. Pero ante Inglaterra mostró un fútbol apoteótico, más allá del coraje y el corazón. Igual que frente a Egipto, Argentina revirtió el partido ante el equipo británico con un juego de alto nivel, con jerarquía y las luces de Messi, desequilibrante en todos los aspectos.

Así llegaron a esta final, que ganó España por 1-0 tras ciento veinte minutos de dominio casi absoluto, con un control del juego y una cantidad de llegadas claras que solo la notable actuación de Emiliano Martínez evitó que terminara en una derrota más abultada. Argentina ofreció su corazón, pero no tuvo su fútbol. Careció de precisión, de frescura, casi no llegó al arco rival y todo se le hizo cuesta arriba.
España alineó a Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Laporte y Marc Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo; Lamine Yamal, Alex Baena y Mikel Oyarzabal.
Argentina formó con Emiliano Martínez, Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Lionel Messi, Julián Álvarez y Nicolás González.
España jugó mejor el primer tiempo. Tuvo más la pelota, se paró en campo argentino y sumó varias llegadas de peligro. La primera fue a los 4′, cuando Dani olmo armó una buena maniobra con Lamine Yamal, este disparó y entre la tapada de Lisandro Martínez y la salida rápida de Dibu Martínez, le cortaron la situación.
A los 16′ Yamal bajó con maestría una pelota, lanzó el centro y cortó muy bien Martínez.
Argentina esperaba ordenada, mantenía la concentración e intentaba salir rápido. Le costaba porque careció de precisión, mientras que el esfuerzo estaba garantizado.
España tenía más el balón, y a los 38′ Oyarzabal sacó un remate seco, que Martínez controló bien abajo. A los 42′ Cucurella sacó un tiro cruzado que pasó muy cerca, y los males de la Argentina continuaron con la lesión de Lisandro Martínez y su reemplazo por Nicolás Otamendi, cuando iban 43′ de juego.

Para empezar el segundo tiempo, Scaloni hizo un segundo cambio. Leandro Paredes reemplazó a Nicolás González.
Pero continuó el dominio español, lo tuvo Alex Baena, a los 46′, en un remate que tapó el “Dibu”.
A los 57′ llegó el tercer cambio en Argentina. Nahuel Molina entró por Gonzalo Montiel.
Luis de la Fuente, un hombre calmo y de enorme sabiduría, dispuso sus primeras dos variantes a los 61′. Pedri por Fabián Ruiz, y Ferrán Torres por Mikel Oyarzabal.
Y enseguida “Dibu” le sacó un tremendo cabezazo tras centro de Ferrán, a los 66′.
Argentina no encontraba el partido, y el físico le pasaba factura. A los 70′, Scaloni agotó los cambios reglamentarios. Giuliano Simeone entró por De Paul, y Facundo Medina reemplazó a Cuti Romero. La defensa, casi toda cambiada. A los 74′, Nico Williams entró por Baena, y Mikel Merino reemplazó a Dani Olmo.
Y España que seguía en ataque, y generaba más situaciones de gol. A los 80′, Laporte metió un cabezazo que Martínez sacó en forma brillante. Argentina recién llegó a los 90+2′, pero esa ilusión se desdibujó enseguida con la justa expulsión de Enzo Fernández, a los 90+2′.
Incluso España pudo ganar al final del tiempo reglamentario, cuando Yamal ejecutó un tiro libre que Martínez sacó de forma espectacular a los 90+8′.
Argentina arrancó el suplemetario con un 4-4-1, Julián Álvarez por izquierda y Messi de centro atacante.
Pero era el equipo ibérico el mejor, y a los 92′ Nico Williams metió un espléndido cabezazo que desvió Martínez, a esta altura figura indiscutida del partido. Cuando iban 98′, de la Fuente hizo dos modificaciones más. Eric García reemplazó a Laporte y Martin Zubimendi ingresó por Rodri.
Argentina apeló a una última variante. Marcos Senesi por Álvarez, a los 101′, para armar línea de tres y soltar a los laterales que puedan abastecer a Messi.
¿La verdad? España acumulaba situaciones. Merino lo tuvo a los 103′. Y al comenzar el segundo período suplementario, a los 105′ Ferrán Torres recibió una gran asistencia de Nico Williams de cabeza, tras un centro pasado, y sacó un disparo que puso el 1-0 para España y liquidó el sueño argentino.
Argentina fue a los empujones, pero casi no tuvo chances, salvo por una pelota que le quedó al “Cholito” Simeone, pero cuyo remate se fue por arriba del travesaño.
El final llegó con una España dominante, fresca y ganadora. Fue más que el sueño argentino, al que todos alimentamos de alguna manera, y al que todos nos dolió, por la ilusión rota, pero también nos queda la paz del espíritu de haber dado todo, y perder de pie ante un rival superior.

Hernán O’Donnell
(Enviado Especial a East Rutherford, New Jersey, USA)




















