Fue un triunfo agónico por 2-1 sobre Sportivo Barracas, pero la realidad es que Atlético Tucumán jugó un buen primer tiempo, en el que generó múltiples llegadas y debió irse con una ventaja más amplia que la mínima diferencia. En el complemento también sumó varias chances, pero se dejó estar, le empataron cuando faltaban diez minutos, y sobre el cierre consiguió el gol de la victoria.

El conjunto tucumano formó con Tomás Durso; Maximiliano Villa, Clever Ferreira, Gastón Suso y Juan José Infante; Renzo Tesuri, Ezequiel Ham, Javier Domínguez y Nicolás Laméndola; Franco Nicola; Leandro Díaz.
El equipo de Barracas alineó a Ignacio Diaz Peyrous; Julián Rodríguez, Jorge Rosas Quintero, Franco Córdoba e Italo Portillo; Nahuel Durruty y Mauro Romay; Iván Santa Cruz, Nazareno Vidal y Tomas Bellido; Diego Perea.
Atlético señaló muy pronto su propuesta: a los 2′ Renzo Tesuri estrelló un cabezazo en el travesaño. El equipo de Julio Falcioni salió decidido a marcar la diferencia, y atacó desde el comienzo del partido. Se paró en el campo contrario, manejó la pelota y empujó a Barracas contra su arco, hasta que a los 20′ Leandro Díaz puso el 1-0, en una jugada que nació tras una salida fallida de la defensa de Sportivo Barracas.

A los 29′, Tesuri sacó un remate bajo que atrapó el arquero. A los 32′ cabeceó el “Loco” Díaz, y la defensa salvó sobre la línea. Cuando iban 34′, u remate de Infante pasó muy cerca.
Era todo de Tucumán. Sportivo solo se hizo notar por una variante: a los 35′ Ignacio Zanzi entró por el lesionado Iván Santa Cruz.

En el segundo tiempo, Sportivo Barracas tuvo su primera llegada a los 50′, con un disparo alto de Durruty. Falcioni movió el banco, y a los 62′ Ramiro Ruiz Rodríguez reemplazó a Renzo Tesuri. Y se despertó otra vez el equipo tucumano, con un contragolpe de Nicola, pero su disparo salió por encima del travesaño, a los 65′ de juego.
Cuando iban 66′ llegó el segundo cambio en el equipo porteño; Santiago Gómez reemplazó a Mauro Romay.
Pero era más el equipo del Norte, y a los 69′ Laméndola estrelló otro tiro en el travesaño. Merecía ser más amplia la diferencia para Atlético.

Cuando iban 75′ Claudio Vidal, DT de Sportivo Barracas, usó la tercera y última ventana de cambios que le quedaban, para hacer las tres modificaciones que le permitía el reglamento: Agustín Titunik entró por Ítalo Portillo; Alen Boschi ingresó por Julián Rodríguez, y Santiago Sosa sustituyó a Diego Perea.
Se quedó en esos minutos Atlético. Como si el partido ya hubiera estado resuelto, aflojó la intensidad, bajó el ritmo y en un tiro libre que parecía no generar peligro, Barracas encontró un rebote y la oportunidad de oro. Santiago Gómez pescó una pelota en el área, y sacó un fuerte tiro que significó el empate 1-1, a los 80′ de juego.
La gente se impacientó y reclamó más actitud al equipo tucumano. Los jugadores sintieron la demanda, Falcioni hizo otra variante, la de Lautaro Godoy por Ezequiel Ham, a los 82′, y Atlético fue para adelante.
Así halló otra oportunidad. Iban 87′ y de un tiro libre desde la derecha, Clever Ferreira metió el cabezazo que puso el 2-1 salvador para Atlético Tucumán.

Falcioni cerró als modificaciones con el ingreso de Alexis Segovia por Nicolás Laméndola, cuando iban 90+2′ de juego.
El alivio llegó al final, pero lo cierto es que Atlético Tucumán debió ganar con mayor holgura y sin sufrimiento. Hizo méritos para ello, sobre todo en el primer tiempo. Pero se quedó con el correr del segundo tiempo, y el fútbol le recordó por qué es el deporte más atrapante del mundo, aunque esta vez el tiro final salió para el lado de la justicia.

Hernán O’Donnell









































