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¡Un sábado de super acción!

Volvieron a aparecer los duendes de la Copa Davis. Esos fantasmas misteriosos que todo lo pueden: elevar rendimientos, disminuir potenciales, revertir resultados lógicos, modificar rumbos de partidos.

Lo que se imaginaba como un partido favorable al dúo francés, en defintiva, uno de los mejores del mundo, terminó por ser una clara victoria argentina.

Argentina y un sábado triunfal
Argentina y un sábado triunfal

El comienzo fue equilibrado con Benneteau y Llodrá en buen nivel, pero con respuestas claras del doble argentino. Recién en el octavo game consiguieron el quiebre los visitantes y tras adelantarse por 5-3 mantuvieron el servicio y cerraron la manga por 6-3.

“Había sido parejo”, dijo Nalbandián en la conferencia de prensa posterior. Es que un quiebre inclinó la balanza para los franceses. Y el segundo set fue parecido, cerrado, donde Argentina tuvo lucidez y firmeza en el tie break para ganar por 7-6 e igualar en sets el partido.

En el tercero, creemos, se dio el quiebre emocional y psicológico del partido. Los argentinos entendían que estaban ante una dupla poderosa, tal vez superior a ellos. Pero que si jugaban con los dientes apretados, concentrados y con su mejor tenis, podían ganar. Siempre confiaron y se aferraron a ese pensamiento. Por eso cuando Francia se adelantó 4-1 tras un quiebre, y luego estuvo 5-2, no perdieron la paciencia ni la forma de encarar el partido. Porque la visita estuvo a punto de llevarse el set, muy cerca de quebrar en el octavo game. Argentina mantuvo la cordura, lo levantó se colocó 3-5, a un sólo quiebre. Que llegó en el game siguiente, entonces del 4-5 se pasó enseguida al 5-5, volver a quebrar para descansar con el 6-5 a favor y el saque para definir.

No fallaron Nalbandián y Zeballos: 7-5 el tercero y el dominio psicológico de un partido a su favor. Francia, que estuvo a muy poco de colocarse 6-2 a favor, perdía esa tercera manga por 7-5: desconcierto, y abatimiento eran los síntomas claros que enviaban los jugadores visitantes.

Un triunfo que invita a soñar
Un triunfo que invita a soñar

Cuando comenzó el cuarto set la imagen de cada dupla era bien contrastante: Agrandados (en el buen sentido) y ganadores se mostraban los argentinos. Desorientados, los franceses, ni siquiera mostraron signos de rebeldía para jugarselá, para variar, para atacar, para intentar la heróica de ‘matar o morir’…Se entregaron, mansos, a los latigazos que sacaban los locales. Zeballos, en ese momento, creció hasta convertirse en la gran figura de la definición.

El sol saludó la victoria
El sol saludó la victoria

La jornada había comenzado fría, muy ventosa y nublada. Parecía que iba a ser una dura contienda, como fue en los momentos iniciales. Con un rival aceitado, una dupla fantástica que esta vez se diluyó con el correr de las horas. Es que aparecieron los duendes de la bendita Copa Davis, esos hechiceros que transforman lo imposible en algo real, como lograron transformar un sábado de nubarrones negros y amenazas de lluvia, en una tarde cálida, soleada y triunfal.

 

Hernán O’Donnell

 

Por ahora, una serie de suspenso

Lo que muchos pedían, especulaban, calculaban y hasta predecían, sucedió: el viernes de abril se cerró en Parque Roca con la serie igualada en 1. Entonces, el suspenso en este match entre Argentina y Francia por los cuartos de final de la Copa Davis se mantendrá hasta el domingo.

Fue un viernes cálido de otoño. Con una brisa permanente que recorría el Estadio Mary Terán de Weiss, un sol que progresó en su protagonismo con el correr de las horas y el penoso recuerdo de las inundaciones recientes hecho frente con una cadena solidaria conmovedora. Porque a la inacción política, al cruce desubicado de acusaciones y a las miserias de quienes pretendieron sacar ventaja de esta situación, la respuesta de la gente (común) fue de una nobleza que muchos gobernantes no pueden comprender.

La ceremonia de Apertura del viernes 5 de abril
La ceremonia de Apertura del viernes 5 de abril

 Ante muy poca gente, dio inicio la serie con el partido entre Charly Berlocq y Jo-Wilfried Tsonga. Que tenía al francés como claro favorito. Por las distancias lógicas de jerarquía que marcan uno y otro ranking: el número 8 del mundo visitaba al 71. Pero, como siempre, la Copa Davis tiene esos misterios insondables, esa magia que la transforma en una competencia única, sorpresas y epopeyas que nadie puede explicar. Rendimientos que alteran su ritmo habitual sin ningún tipo de razón…Berlocq comenzó el partido con todos esos duendes alrededor: quebró al francés en su primera servicio, se adelnató 2 a 0 y ya no lo pudo alcanzar en ese primer set. Lo ganó por 6-4, con un juego sólido, consistente y atrevido ante un visitante que lucía errático y adormecido. Hasta que se soltó la fiera: Tsonga se sacó el gorrito, sacudió la transpiración y comenzó a variar su juego: Mostró todo su repertorio en dos sets muy rápidos, que se los llevó por 6-2 y 6-3.

Tsonga se llevó el primer punto
Tsonga se llevó el primer punto

 Se tomó un respiro en el cuarto set, Berlocq continuó con su garra habitual y alcanzó la manga por 7-5 para obligar a un quinto parcial que mostraría, otra vez, la intensidad y variedad de juego del francés: 6-2, y a otra cosa.

“Pico” Mónaco salió a jugar con una carga emocional muy grande: La situación de muchos amigos de La Plata, que no la pasan bien por el reciente temporal; la seguidilla de derrotas en el circuito; un año complicado; y el “stress” habitual de la Copa Davis.

Tuvo un primer set cambiante en su desarrollo, que estuvo cerca de perderlo, pero que finalmente alzó en el tie break. Era 7-6 y la tranquilidad de encaminar el partido.

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Luego se soltó: 6-2 el segundo parcial, con cierta comodidad…Y el cierre que todos esperábamos: Ante un Gilles Simon que mostró sólo destellos de su talento, disminuído desde el punto de vista físico a partir del segundo set, sin terminar de soltarse nunca ni meterse en el partido, el francés se entregó solito al caracter y juego firme del tandilense. 6-4 el tercero y las rodillas que rozaron la aspereza del polvo de ladrillo para volver a sentir el sabor de la victoria…

Mónaco tuvo una tarde feliz
Mónaco tuvo una tarde feliz

Otra vez el dulce sentir del éxito. Otra vez saludar al público argentino con el triunfo apretado al pecho.

Se suponía una serie dura, desfavorable, incómoda. Pero ahora, hay que pensar en un sábado complicado pero que puede tener alguna sorpresa. Y saber que pase lo que pase, hay que esperar hasta el domingo. Porque esta serie con Francia, promete ser de suspenso…

 

Hernán O’Donnell

Una máquina llamada David Ferrer

Es un jugador enorme: por despliegue físico, potencia, fortaleza, espíritu de lucha y talento. Todo lo hace con una carga física impresionante; la variedad de su juego la sostiene con una intensidad dificíl de equilibrar para el rival. En menos de 24 hs liquidó a David Nalbandián y Fabio Fognini, para meterse en las semifinales de la Copa Claro.

El jueves cayó Nalbandián, como cayeron tantos otros. Aunque el cordobés jugó muy bien, más aún, el primer set fue extraordinario (lo ganó 6-2) y en el segundo sólo tuvo algunos errores en el décimo game (que le costaron el set), todo lo que había hecho se demolió como un castillo de arena. Jugó un tremendo primer parcial y muy prolijo en el segundo; pero ya se había enchufado “Ferru” y cuando se llevó esa manga por 6-4, todos imaginábamos el final.

Nalbandián cayó, aún cuando jugó un partidazo. Pero el tenis es largo y no basta con un gran inicio si no se lo sostiene a lo largo de todos los sets. En el tercero el primer juego lo encontró a Ferrer metido con todo en el partido: dominó con un saque profundo, se metió tres metros adentro y movió a Nalbandián de un lado a otro: el unquillense ya no tenía resto físico. Quebró para 2-0, mantuvo el servicio, y ya no tuvo piedad,

Ferrer y su gran noche ante Nalbandián
Ferrer y su gran noche ante Nalbandián

Fue una noche grandiosa de tenis: los dos jugaron muy bien, ganó quien en este momento está 4 del mundo: Al gran tenis del cordobés, el español en una noche inmensa, le hizo ver las estrellas.

Luego, le tocó el turno a Fabio Fognini. Un jugador de gran talento, fino, con una hábil muñeca que le permite ejecutar drops muy llamativos. Así consiguió varios puntos. Pero no pudo nunca entrar en el ritmo del español. La primera manga se la llevó por 6-2; en el segundo set, cuando estaban 1-1 tuvo algunas oportunidades de quiebre el italiano. No pudo. Cuando servía 1-2 tuvo un game muy peleado, jugó muy bien Fognini, pero del otro lado se encontró una pared. Resultado: quiebre a favor del español, 3-1 con su servicio y la intensidad de su juego que aumentó con el correr del tiempo.

Fognini se mostró resignado; Ferrer, implacable. Fue 6-2 y 6-1, claro y contundente.

“Pese al calor y la humedad, he estado muy fuerte de la cabeza”, declaró “Ferru”. Simpático y respetuoso, se encamina hacia otro fin de semana de gloria. 

De noche o a la tarde, el tenis sublime de David Ferrer llena de impacto el verano de Buenos Aires.

 

Hernán O’Donnell

 

 

Almagro, una figura que se repite

Es un jugador firme, sobrio, sólido. Tal vez no le sobre carisma; quizás le falte mejorar algunas cosas, tal como él lo repitió. Pero hace tiempo que es un animador permanente de la Copa Claro, esa tradición tenística de Buenos Aires que comenzó en febrero de 2001 y se repitió cada verano sin interrupciones.

Y Nicolás Almagro siempre está. En un torneo maravilloso, donde los españoles se sienten como en casa, “Nico” aparece, una vez más, como un gran candidato.

Almagro celebra en la piscina del Buenos Aires. Crédito: Sergio Llamera. Prensa Copa Claro
Almagro celebra en la piscina del Buenos Aires. Crédito: Sergio Llamera. Prensa Copa Claro

Siempre dice presente en Buenos Aires. En 2011 ganó el torneo; en 2012 fue finalista y cayó ante el temible Ferrer luego de jugar un excelente primer set y un gran partido en general.

“Cada año es un mundo; todo es distinto, todo cambia – afirmó- Está claro que voy a lucha por ello, que voy a trabajar para repetir lo que conseguí en los dos años anteriores, pero hay que seguir en este camino. Debo ser optimista y luchar”.

También habló de su cariño por Buenos Aires y su torneo: “Aquí se vive un ambiente extraordinario, distinto a cualquier otro lugar del mundo y eso hace que para nosotros sea bonito e interesante estar aquí. Para mí, mientras este torneo se juegue en febrero, en este maravilloso estadio, y con toda la gente que lo hace posible, siempre estaré. Si se cambia la fecha y la superficie, yo tengo muy claro que no vendré”.

Para mejorar, nada se compara con la ayuda de Juan Carlos Ferrero: “Es una de las personas con las que más confianza tengo, le puedo contar cualquier cosa de lo que me sucede en la vida, no sólo en el tenis. Cuando él se retiró del tenis, le propusimos, junto a mi entrenador, que nos asesorará, para buscar un salto de calidad, él pasó por los momentos que yo pasé. Que puedo decir de Juan Carlos: Fue número 1 del mundo, ganó Grand Slams, ganó la Copa Davis…creo que tengo mucho que aprender de él, me puede aportar mucho y es un privilegio que pueda trabajar conmigo.”

“Debo encontrar una regularidad en mi juego que aún no he encontrado, debo trabajar el aspecto mental, debo seguir en el trabajo físico, conseguir cerrar los puntos en la red, en fin son muchas cosas, pero sin olvidar que otras muchas las hacemos bien; estamos en el buen camino y debemos seguir por esta senda para ver que nos depara el futuro”, finalizó.

Ahora, es tiempo presente. Tiempo de gozar este momento en Buenos Aires, cuando un viernes templado le abre las puertas a soñar con un final feliz que, desde hace un par de años, se repite.

 

Hernán O’Donnell

…Y fue mejor de lo esperado

Martín Jaite, el capitán del equipo argentino de Copa Davis había anticipado una serie equlibrada: “No imagino que se resuelva el sábado; es una serie muy pareja, donde las posibilidades están dadas para los dos equipos”. A fuerza de ser sinceros, era un poco el pensamiento general; casi nadie se animaba a vaticinar una victoria argentina así de clara. Tampoco de Alemania; los pronósticos, los análisis previos, hablaban de un equilibrio entre los equipos y un final abierto imposible de adelantar.

Bueno, los muchachos argentinos lo hicieron. Lo lograron. Adelantaron al sábado lo que prometía ser un domingo tenso y cerrado. Consiguieron los primeros 3 puntos y avanzaron a cuartos de final, donde se medirán con Francia.

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Jugó con determinación y ganó con autoridad; mostró un sosten firme en Horacio Zeballos, quien tuvo el timón del partido. Así, se llevó el primer set por 6-1, en poco más de 24 minutos de juego.

El segundo set fue parecido, si bien Kas creció en su juego, el aliento ruidoso del público y la movilidad de Zeballos le permitieron llevarse la manga a los locales por 6-4.

Creció Alemania, decayó Argentina y el tercero fue para los visitantes: 5-7. Y volver a empezar.

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Pero allí apareció lo mejor de Argentina: Quiebre al servicio de Kas en el primer juego, rápida ventaja de 3-1, vuelta a quebrar a Kas y una ventaja que aumentó a medida que crecía el doble local mientras se mostraba errático el visitante. Tuvo dos match points a favor que no pudo aprovechar por errores de Nalbandián. Pero en la tercera oportunidad que apareció, surgió Zeballos, el más destacado del partido, para conseguir el punto ganador. Ahí aparecieron los gritos, los cantos y la alegría contenida se desató con los clásicos festejos mezclados con champagne…

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…Y si hablamos de champagne, ahora viene Francia. Un rival temible, con una generación de jugadores que imponen respeto: Tsonga, Monfils, Gasquet, Llodra, Benneteau, Simon, Chardy…A la hora del festejo aparecieron algunas palabras de revancha por todo lo que se habló en la serie; también dedicatorias implícitas. Viejos rencores que deberán olvidarse para poder seguir adelante. Creer que esta victoria implica alcanzar la Copa es, cuanto menos, peligroso. E indica un alto nivel de confusión. Y eso es lo que hay que evitar: que ganar una serie no nos confunda. Se dio un pasito, faltan muchos más.  

Si las palabras surgieron con la temperatura alta, con la euforia aún viva por la reciente victoria, se puede entender y disculpar. Si la soberbia y el revanchismo se acentúa, no será más que otro típico tropezón que muchas veces conllevan los triunfos. En el deporte, como en la vida misma, lo más difícil es ganar. O mejor dicho, saber ganar. Alguien dijo alguna vez que el éxito y el fracaso son dos impostores que nos hacen desviar la atención. Que nos confunden. Saber cosechar esta victoria será la tarea de todos. Jugadores y, sobre todo, del Capitán. Tomarla con humildad, sin soberbia ni emborracharse de vanidad. Jaite dio una muestra del camino: le abrió la puerta a Del Potro. También vale como mensaje para todos. Porque si de este triunfo sólo aparecen las voces de la revancha, en el fondo, habremos perdido todos.

 

Hernán O’Donnell 

 

 

 

 

Emociones inesperadas en un viernes sofocante

Pensábamos que el calor iba a ser el principal protagonista de una jornada agobiante, donde jugar al tenis podía ser algo parecido a un suplicio. Y si bien la temperatura sofocante fue el comentario permanente en el Estadio Mary Terán de Weiss, el tenis reinante en los dos primeros partidos de esta serie de Copa Davis fue una suma de situaciones curiosas, insólitas e inesperadas. Y eso cambió el transcurrir de una jornada que se suponía larga y tediosa.

Poco público en la presentación de la Copa Davis 2013: Por que era viernes de fin de semana largo, porque estamos en plena etapa de vacaciones, porque no juega Del Potro, porque no hay tanto dinero en los bolsillos castigados…un poco de todo esto motivó que apenas poco más de 1200 personas se acercaran a la zona sur de la Capital.

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Y las emociones crecieron con el correr de las horas; Berlocq parecía perdido al finalizar el tercer set: un parcial para Kohlschreiber de 6-3, 5-7 y 6-2 presagiaba un final dominante del alemán.

Sin embargo, casi sin darse cuenta, Charly se adelantó en el cuarto 5-3 y lo definió 6-4.

Y en el quinto pesó su entereza física: cuando perdía 3-4, 0-30 con su servicio, un drop equivocado estuvo a punto de darle una gran ventaja al alemán; sin embargo, erró la volea y se lesionó en la corrida. 15-30 y una larga demora por atención médica. Berlocq saca con su contrincante lesionado ¡y comete doble falta! Se recompone, recupera su servicio para igualar 4-4. Kohlschreiber no se puede mover, saca de compromiso, con movimientos lentos y forzados…¡Y se lleva el game! 5-4 para el visitante, el público no puede creer lo que ve y Berlocq, aturdido, no entiende como no puede liquidar este partido.

Sin embargo, logra adelantarse 40-0 y ya no hay más chances para el alemán: abandono y victoria de Argentina. “Fue el triunfo más importante de mi vida”, dijo Berlocq en conferencia de prensa…en un match que al momento del retiro de su adversario, lo tenía en deventaja en el marcador!

Sí, las situaciones más insólitas se vivieron en minutos, cuando parecía que nada interrumpiría un día monótono y previsible.

Suele suceder en el deporte: un imprevisto genera modificaciones impensadas; como el equipo que se queda con 9 jugadores y revierte un resultado; como el boxeador, groggy y dominado, encuentra el golpe de K.O. Berlocq, que parecía perdido, encontró su recuperación; Kohlschreiber, lesionado, ganó un game; Charly, confundido, no encontraba el camino de un remate que asomaba sencillo…

Luego llegó el momento de Juan Mónaco y su victoria (clave) por 6-7, 6-3, 6-3 y 6-4. Un partido duro ante el incómodo Florian Mayer, pero que el tandilense pudo resolver con autoridad.

Ya no había lugar ni tiempo para emociones y sorpresas. Todos los sobresaltos se habían vivido un rato antes, cuando la tarde sofocante empezó a construir un viernes de sonrisas para el equipo argentino.

 

Hernán O’Donnell

 

 

Otra ilusión en marcha

El Estadio Mary Terán de Weiss prepara sus banderas...
El Estadio Mary Terán de Weiss prepara sus banderas…

Hay menos expectativa que en otras oportunidades, menos clima. De Davis, claro está, porque Buenos Aires es un horno en estos días de verano y el calor derrite su fisonomía.

Argentina se mide con Alemania en el inicio de la Serie Mundial 2013 y el marco no parece, por ahora, el típico del color que siempre tiene la ensaladera para el público local. Ese viejo sueño de tantas generaciones de aficionados al tenis empieza a construirse una vez más. Pero, entre tantos inconvenientes, parece un poco lejano el acompañamiento popular. Es que muchas cuestiones rodearon al equipo argentino. La exclusión de Del Potro fue el principal factor de controversias; la condición física de los jugadores; las lesiones que aparecieron y marginaron a Eduardo Schwank, dificultaron el trabajo de Leo Mayer y preocuparon a Pico Mónaco; en fin, una suma de dificultades que transformaron a ésta, en una serie muy equilibrada, de difícil pronóstico.

Enfrente, Alemania. Con la disciplina, la firmeza y la constancia permanente de los deportistas que representan a ese pais. En cualquier disciplina. El sorteo arrojó que Carlos Berlocq debe abrir la serie ante Kohlschreiber: “Lo enfrenté cuatro veces y lo conozco bastante bien, y él también a mí. Mañana tengo que estar al cien por ciento para ganarle, y tengo que tratar de que no juegue cerca de la línea, que es donde se hace más fuerte”, señaló Charly.

“El equipo llega bien. Tuvimos muchos entrenamientos intensos, con mucho calor. Se siente el compromiso que asumimos y pineso que llegamos de la mejor manera. Va a ser una serie complicada pero tenemos mucha fe, que es lo más importante”, señaló Mónaco sobre el match ante Alemania.

Las cartas están echadas. Ya no hay tiempo para lamentos ni reproches. Es la hora de salir a jugar. E ilusionarse una vez más con la famosa “ensaladera”, por qué no?
Hernán O’Donnell

Federer, un ángel en la Argentina

Crédito Foto: Marcelo Figueras Imagen Deportiva
Tiene ángel, carisma, aunque casi no se lo proponga. Despierta admiración por su tranquilidad; devoción por su grandeza; idolatría por sus cualidades.

Roger Federer, un ángel del tenis llegó a la Argentina; a Buenos Aires, o a la ciudad de Tigre, mejor dicho, en la Provincia de Buenos Aires.

Arrancó dos días a todo ritmo: cenas benéficas, charlas, clínicas para chicos carenciados y de capacidades diferentes. Exhibiciones con Del Potro, encuentro con políticos…48 horas a puro vértigo, que comenzaron con una rueda de prensa en un hotel importante de Nordelta.

“Estoy bárbaro. Tenía la intención de venir, se ve mucha pasión y emoción, me recibieron muy bien. Me resulta muy agradable el país. Tenia ganas de conocerlo, probar la comida, conocer lugares. Me recibieron con mucho afecto”, comenzó la charla.

“No hay duda de que el hecho de jugar contra Juan Martín ha sido uno de los incentivos para este viaje. Hace mucho tiempo que lo tenía pensado, pero Sudamérica no está a la vuelta de la esquina”, agregó.

“Sé que normalmente que los deportistas son vistos como superhéroes, pero soy una persona normal. Soy un terrestre”, respondió cuando le preguntaron algo parecido al ya repetido hasta el cansancio ‘de que planeta viniste?’.

 Y tuvo tiempo hasta para analizar el futuro de Del Potro: “Ya fue cuatro, es siete, desde ahí es más simple llegar a ser número uno. Hay que tener en cuenta detalles, hacer sacrificios todos los días del año y entregar lo mejor. Es un trabajo de 365 días, con prácticas, descanso, adaptación y viajes. Tratar de estar en buena forma en lo mental y en el aspecto físico. Juan Martín tiene un equipo muy bueno. Y no puede trabajar de manera más ardua que ahora, es un verdadero profesional”.

Habló de Messi, de Maradona, de Boca, de La Bombonera, del vino argentino, del asado…Todo un ángel en suelo argentino.

 

Hernán O’Donnell

Juan Ignacio Chela, un gran ser humano

Lo comunicó así, por twitter, de modo sencillo y concreto. Sin estridencias, ni demasiado alboroto. Por un medio moderno, masivo, que aprendió a utilizar y a darle un sentido positivo, con un notable buen humor y finas ironías sobre sí mismo.

Juan Ignacio Chela decidió poner fin a su carrera. Dijo basta; entre el cansancio, el desgaste físico, alguna lesión persistente, el “Flaco” decretó el fin. Pero deja un inmenso recuerdo entre sus colegas, que se reflejan en los ojos brillantes y felices de Juan Mónaco cuando se le pide una reflexión sobre Chela: “Un gran tipo, quizás ustedes no tneían demasiado conocimiento de su buen humor, aunque ahora gracias a twitter sí lo decsubrieron un poco más. Una persona, humilde, espectacular, de gran humor, siempre dispuesto.”

Eso dejó Juan Ignacio en el circuito. Más allá de los títulos ganados, de la alegría de haber levantado varias copas, de haber intergrado equipos de Copa Davis…

Ahora entrará a otras actividades, otros oficios. Juan Ignacio Chela se retiró del tenis. Fue un placer, un orgullo, un honor haber compartido notas, charlas, conferencias de prensa, entrenamientos y partidos con él.

 

Hernán O’Donnell

Otro año perdido…Y ya van 32…

Thomas Berdych, héroe de la serie, celebra la victoria ante Berlocq

Desde aquella semifinal de 1980, cuando Guillermo Vilas y José  Luis Clerc nos hicieron creer que el viejo trofeo que, en cien años de competencia se habían repartido las tradicionales potencias de estos países, se podía alcanzar, las frustraciones se sucedieron de modo constante, casi al compás de la formación de grandes equipos y del surgimiento de muy buenos tenistas.

Aquella primavera encontró a los aficionados envueltos en la gran ilusión: se jugaba de local ante Checoslovaquia, y ya se pensaba en una hipotética final ante la accesible Italia de Adriano Panatta.

Sin embargo, en la intimidad se desataba una batalla de egos que derivó en unclima insoportable de enfrentamientos internos que desembocaron en la derrota frente al equipo del joven Ivan Lendl.

32 años después, la historia, como tantas otras veces, se repitió. Con otros matices, otras formas, pero el mismo argumento: Un equipo resquebrajado por diferencias internas, desmembrado, con lesiones inoportunas frente a un conjunto unido (había que ver a Stepanek como alentaba a Berdych) con un jugador que se llevó el protagonismo de la serie. Thomas Berdych ganó los tres puntos que jugó.

Tuvo una gran reacción el viernes para derrotar a Mónaco tras ir dos sets auno abajo, y 2-4 en el cuarto; se sobrepuso, ganó 8 games consecutivos para llevarse 6-4 el cuarto y ponerse 4-0 en el quinto, que ganó, al final, por 6-4.

Fue importantísimo en el dobles, que ganaron a voluntad. Y una maravilla en la jornada final del domingo, en el punto decisivo ante Berlocq. Dominó a voluntad, se mostró solido, concentrado, casi sin errores, excepto una muy pequeña laguna en el tercer set, cuando Charly logró quebrarlo. “Es increíble llegar a la final; estamos muy felices, contentos por la gente que nos acompañó hasta Argentina -dijo Berdych- y esperamos seguir así”

Pero el drama se vivía en el otro vestuario. Ya habían circulado muchos rumores, desde muy temprano de la mañana del domingo. Algunos, incluso, hasta aseguraban cambios drásticos en el equipo.

Lo cierto es que el ambiente venía mal desde el comienzo de la semana de la Davis. Juan Martín Del Potro no tuvo la mejor relación con el grupo, ni pasó un buen momento en general. Algunos se molestaron porque recién se incorporó a los entrenamientos en el estadio Mary Terán de Weiss el miércoles; porque no estaba decidido a hacer la foto oficial ni a la cena de camaradería de ese miércoles; sin embargo, la armonía grupal no depende de un sólo jugador. Se cosntruye entre todos; incluso, los que no están.

Por eso, las “fuentes” se ponen de uno u otro lado. El bueno (o el malo, según quien lo comente) es Del Potro, o el malo (o el bueno) es Nalbandián. O Jaite, o Zabaleta o el resto de los jugadores. Y la verdad es que esta historia tiene muchos matices.

El capitán Martín Jaite explicó sus sensaciones: “A nadie le gusta perder. Estoy triste; si pensamos como fue la preparación de cada uno de los equipos ellos no tuvieron inconvenientes y nosotros tuvimos algunos obstáculos. Pero nos tocó perder porque ellos jugaron mejor, sabíamos que era una serie difícil, tuvimos nuestras chances, no las pudimos aprovechar”.

Y continuó: “Buscaremos el camino en 2013; ahora quedamos entre los cuatro mejores paises, no es poco. Teníamos las ganas y la esperanza de llegar a la final; lo buscaremos el año que viene”.

“Creemos que estamos en la formación de un grupo. Nos puede llevar un tiempo, un grupo no se forma de modo muy rápido. Confiamos en que podamos armar un gran grupo; la Copa Davis es un juego de conjunto, y estamos en camino de hacer un buen grupo. Así tenemos más oportunidades de ganarla”.

Y sus palabras sobre el proceder de Del Potro fue muy claro: “Sabíamos como estaba desde su regreso de Estados Unidos; tenía permiso para entrenarse aparte, luego jugó su partido, lo ganó que es lo más importante y después ya no pudo continuar”.

Vaya a saber si por ese conjunto de motivos, porque no pudo contnuar en la serie o por algún dolor propio no resuelto, parte del público silbó y reprobó a Del Potro cuando se retiraba tras observar la derrota de Charly Berlocq. “Me pareció injusto -dijo Mariano Zabaleta”; lo mismo refrendó Jaite: “Sí, fue injusto con Juan Martín. El público puede expresarse como quiere, y cada uno decir lo que quiere, pero es injusto con él”.

Juan Mónaco, de indudable calidad humana y factor de unión de cualquier grupo, fue muy claro en la conferencia de prensa: “Se está armando el grupo, y hay que seguir adelante. No sirve revolver lo que sucedió; tal vez no fue lo ideal desde el primer minuto, pero lo bueno es que de esto se puede aprender. Se perdió, bueno, hay que aceptarlo. Creo que Juan Martín hizo lo que pudo. Llegó el miércoles, y tendrá sus motivos. Pero vino, ganó, nos dio un punto y eso es muy importante. Ahora lo mejor es mirar para adelante. Si tomo la experiencia de Serbia o España me indican que la Copa la gana un buen grupo, que esté formado y unido.Pero eso es para cualquier deporte; Messi no te va a ganar un Mundial sólo. Necesita de Aguero, Gago, el arquero, todos..

Ese es el camino que debemos tomar, los jugadores nos llevamos bien y estoy convencido que vamos a armar un buen grupo”.

Entre tanto rumor, chisme, algún rencor, y varios malentendidos, vale tomar la reflexión de un jugador que aporta mucho dentro y fuera de la cancha: Aprender de lo que sucedió, reflexionar, unirse y armar un buen grupo. No es lo único, porque también se requerirá de un buen nivel tenístico. Pero son condimentos fundamentales para poder darle forma a esa ilusión de alzar la Copa Davis, que ya lleva tantos años…

 

Hernán O’Donnell