Archivo de la categoría: Fútbol

Botafogo le ganó bien a un muy digno Universitario

Desde hace varios años, los equipos brasileños le han sacado una ventaja importante al resto de los conjuntos sudamericanos que compiten con ellos en las Copas Internacionales. Ventaja real a partir de una diferencia importante en inversión económica, que redunda en mejores planteles, mayor desarrollo de inferiores, y todos los etcéteras que se le puedan ocurrir. Pero también sucede que en el campo de juego, en este bendito deporte, muchas distancias se acercan. Muchas diferencias se equiparan, como refleja un viejo dicho del Fútbol, que en la cancha son once contra once. Por eso en esta Copa CONMEBOL Libertadores, han aparecido equipos que se animaron a competir. A pelear ante los equipos brasileños. Aún con esas desventajas. Pero, a competir de la mejor manera posible.

Crédito: @Libertadores

Eso intentó durante todo el primer tiempo Universitario de Perú. Fue un rival digno, que supo jugarle a Botafogo un primer tiempo a la altura de la exigencia, pero en el complemento, con el gol casi desde el inicio, todo se le hizo cuesta arriba, hasta el cierre del triunfo del equipo carioca por 3-1.

El conjunto de Río de Janeiro empezó con John; Damián Suárez, Lucas Halter, Bastos y Hugo; Luiz Henrique, Gregore, Marlon Freitas y Junior Santos; Jeffrson Savarino y Tiquinho Soares.

El equipo de Lima formó con Sebastián Britos; Aldo Corzo, William Riveros, y Marco Saravia; Andy Polo, Jorge Murrugarra, Rodrigo Ureña y Segundo Portocarrero; Martín Pérez Guedes; Alex Valera y Edison Flores.

Botafogo salió a buscar el partido, sin prisa y sin pausa. No apeló a la desesperación temprana, ni propuso vértigo desde el comienzo. Nada de eso; tranquilo y sin locuras, buscó acorralar a su adversario. Sufrió la lesión de Tiquinho Soares, quien sintió un tirón a los 8′ del partido, en un pique que hizo para ayudar en la marca, y lo reemplazó Carlos Eduardo, que iría a ser gran protagonista de la noche de Río de Janeiro.

Crédito: @Libertadores

Mientras “Fogao” dominaba, la “U” aguardaba por su oportunidad, que apareció a los 20′, con una salida larga del arquero Britos, el balón lo bajó Valera para Edison Flores, quien enganchó y sacó un tiro lejano que pasó muy cerca.

Luego, a los 27′ el local tuvo su primera llegada clara, con un cabezazo de Luiz Henrique, que salió apenas arriba del travesaño. Después tuvo otra chance muy clara; iban 35′ y Luiz Henrique lanzó un centro pasado, que aprovechó Savarino, pero su tiro fue sacado por una mano de Britos y la colaboración del travesaño. Por último, a los 41′, un disparo de Marlon Freitas pasó por encima del travesaño.

Crédito: @Libertadores

Para empezar el segundo período, Artur Jorge hizo el segundo cambio de su equipo; Alexander Barboza reemplazó a Bastos.

A los 47′ Botafogo logró abrir el marcador. Una buena jugada de Junior Santos por izquierda, el centro al medio, y la aparición de Eduardo para poner el 1-0.

Salió un poco la visita, y a los 54′ la chance la tuvo el central William Riveros, pero su remate salió alto.

Fue difícil el comienzo del complemento, porque la “U”, cuando quería acomodarse otra vez al partido, volvió a sufrir un golpe. Iban 56′ y el local recuperó una pelota en la salida de la visita, que derivó en un pase a Luiz Henrique, quien definió con categoría, para gambetear al arquero visitante y poner el partido 2-0 a favor de Botafogo.

Ahí se terminó el partido, porque ya Universitario no tuvo fuerzas para ir a buscar el descuento, y otafogo hizo un control utilitario de la pelota.

A los 66′, el DT argentino Fabián Bustos hizo los primeros dos cambios del equipo peruano. Diego Dorregaray entró por Alex Valera, y Jairo Concha reemplazó a Jorge Murrugarra. En el local, a los 68′ llegaron la tercera y cuarta variantes: Tché Tché ingresó por Luiz Henrique, y Oscar Romero reemplazó a Marlon Freitas.

Crédito: @Libertadores

Cuando iban 72′ llegaron dos modificaciones más en la “U”; Yuriel Celi reemplazó a Martín Perez Guedes, y Christopher Olivares entró en lugar del “Orejas” Flores.

Después, a los 79′, Artur Jorge hizo el último cambio del local: Mateo Ponte entró en reemplazo de Damián Suárez. Y a los 84′ el propio Mateo ponte llegó a fondo, y Britos le sacó el tiro al corner.

A los 87′ se produjo la última modificación en el equipo peruano; Hugo Ancajima reemplazó a Andy Polo.

Parecía que el partido se había terminado hacía media hora; y sin embargo, en el descuento llegaron más emociones.

A los 90+2′ Eduardo entró por el medio, recibió libre, aceleró y sacó un tiro que puso el 3-0 a favor de Botafogo.

Y cuando iban 90+3′, de la salida del medio, Universitario hizo una linda pared que coronó Christopher Olivares, para descontar y dejar en 3-1 el marcador final.

Botafogo fue más a lo largo del partido, y su triunfo no admite discusiones, pero Universitario jugó con dignidad y sigue en carrera por una ilusión.

Hernán O’Donnell

Menos el gol, Arsenal hizo todo para ganar

Fue un mediodía ambiguo para Arsenal. El equipo hizo un partido muy bueno, parejo, de dominio sostenido a lo largo del tiempo de juego, y con muchas situaciones de gol creadas, incluso con dos penales que no pudo concretar. Le faltó eso, definirlo. Un poco por mala suerte, otro poco por imprecisión, en otras ocasiones surgió el arquero de San Martín de San Juan…lo cierto es que el conjunto de Sarandí se quedó con las manos vacías, en un partido que se las debió llevar llenas.

El equipo de Tobías Kohan formó con Tomás Sultani; Abel Amaya, Balthazar Bernardi, Alexis Sosa e Iván Cabrera; Nicolás Domingo; Alexis Segovia, Matteo Trombini, Matías Lucero y Valentín Serrano; Tomás Ortíz.

El conjunto sanjuanino comenzó con Matías Borgogno; Alejandro Molina, Rodrigo Cáseres, Julián Marchio y Agustín Sienra; Santiago López García y Franco Pelaitay; Aldo Fernández, Sebastián González y Maximiliano Casa; Nicolás Franco.

San Martín intentó pararse en el campo local, pero Arsenal se las arregló para impedir esa postura y generar llegadas en el inicio del juego. A los 9′ se escapó por izquierda Valentín Serrano, y sacó un fuerte tiro que pegó en el poste derecho del arquero visitante, y salió afuera.

La visita pudo generar una llegada bastante clara a los 22′. Recuperó un balón el “Pulpito” González, abrió a la derecha para el ingreso libre de Maxi Casa, y el remate de este se fue por arriba del travesaño. Y luego tuvo otra llegada con un disparo de Pellaitay que salió encima del arco local, cuando iban 25′ de juego.

Ese había sido el momento de San Martín. Después volvió a dominar el local, y a los 29′ armó una gran jugada colectiva, que terminó con la entrada libre de Valentín Serrano por la izquierda, pero su disparo salió desviado. A los 32′ probó Nicolás Domingo, pero la pelota salió afuera, y a los 39′ Alexis Segovia hizo una muy linda maniobra por la derecha, entró solo al área, y definió apenas afuera.

Para comenzar el segundo tiempo, Raúl Antuña, entrenador de San Martín, dispuso una modificación: Gino Olguín ingresó en lugar de Maximiliano Casa.

Pero el dominio de Arsenal se hizo más nítido en el segundo período. Casi monopolizó el balón, hizo jugar el partido en campo adversario y aumentó las llegadas al arco.

A los 51′ remató Lucero, pero controló Borgogno. A los 52′ fue Ortíz el que remató y la pelota pasó muy cerca. Otra vez Lucero probó de afuera, a los 55′, y de nuevo controló Borgogno.

Hasta que a los 56′ Tomás Ortíz entró al área, lo derribaron y el árbitro Barraza cobró el penal correspondiente. Se hizo cargo el mismo Tomás Ortíz, pero su tiro pegó en el palo derecho de Borgogno y se fue afuera. el encuentro siguió 0 a 0.

Antuña hizo la segunda y tercera variante en San Martín cuando iban 59′ de juego; Federico González entró por Nicolás Franco, y Gonzalo Lucero reemplazó a Aldo Fernández.

Pero no le satisfacía el juego de su equipo, y a los 65′ realizó la cuarta modificación. Jonathan Zacaría reemplazó a “Sebi” González.

Tobías Kohan buscó más profundidad en su equipo, y a los 69′ efectuó las dos primeras modificaciones. Dylan Cabral entró por Matteo Trombini, y Kevin Pavía ingresó en lugar de Iván Cabrera. Se retrasó Valentín Serrano, y Pavía fue más adelante en la banda izquierda.

El equipo del “Viaducto” sumaba más ocasiones, como la que generó a los 72′, con una buena aceleración que terminó con un remate de Ortíz que se fue afuera. y a los 74′,Borgogno sacó con una mano un tremendo disparo del delantero central local.

A los 77′ Antuña hizo el quinto cambio del elenco de San Juan; Lautaro Escalante entró por Santiago López. En tanto, a los 79′ Kohan hizo la tercera modificación del local. Juan Krilanovich reemplazó a Matías Lucero.

Arsenal empujaba, y a los 85′ encontró otra inmejorable posibilidad, por una mano del zaguero Cáseres sancionada con penal.

Lo volvió a ejecutar Tomás Ortíz, y como si fuera una tarde fatídica, volvió a fallar. Esta vez, la pelota que pegó en el travesaño, picó afuera, y salió de la zona de peligro, cuando ya iban 87′ del partido.

Se le acabaron ahí las fuerzas al local. Ya no tuvo más oportunidades, y el partido llegó a su rápido final. Arsenal hizo una muy buena producción, generó múltiples situaciones, y hasta dispuso de dos penales que no pudo facturar. Hizo todo para ganar, pero nunca supo que el arco adversario, en este mediodía gris de otoño, estaba clausurado.

Hernán O’Donnell

Atlanta remonta su sueño con fútbol y goles

Hay una atmósfera optimista por Villa Crespo. El equipo acaba de ganar, y muy bien, en este mediodía de sábado de abril muy caluroso, y los aplausos brotan desde la popular de la calle Corrientes y la platea histórica y renovada de la calle Humboldt. Atlanta ganó y gustó. Y algunos podrían agregar que goleó, porque la victoria de 3-0 sobre Almagro, en estos tiempos de escasez ofensiva, una tentación a llamarlo de esa manera. En ese límite difuso que se debate entre tiempos inmemoriales de este bendito deporte. Si el 3-0 alcanza para llamarse goleada, o hay que llegar a una diferencia de cuatro…

Al pueblo “Bohemio” nada le importó. Se fue feliz por las calles de Villa Crespo, con una renovada ilusión que se puso en marcha.

Atlanta formó con Alejandro Sánchez; Mauro rosales, Dylan Gissi, Tomás Rojas y Tomás Silva; Alejo Dramisino, Juan Requena y Nicolás Previtalli; Leonardo Marinucci, Ivo Costantino y Federico Bisanz.

El conjunto de Tres de Febrero comenzó con Nereo Champagne; Pablo Molina, Francisco Mattia, Luca Falabella y Laureano Puñet; Luis Jerez Silva; Natanael Troncoso, Patricio Pérez, Sergio López y Franco Vedoya; Luis Leal.

El equipo de Luis García tuvo un arranque a toda marcha. Desde el inicio controló el juego, y empujó hacia el arco visitante. A los 4′ llegó a la apertura del marcador. Un corner desde la derecha, el balón que llegó al punto del penal, y allí apareció libre Federico Bisanz, para sacar un remate cruzado y potente, y poner el partido 1-0 a favor de Atlanta.

Enseguida tuvo otra llegada clara, pero el cabezazo de Ivo Costantino pegó en el travesaño, cuando iban 8′ de juego.

Luego de un cuarto de hora inicial de control local, Almagro se empezó a animar, a manejar la pelota y a intentar llegar al arco local. Si bien contó con los pelotazos a Luis Leal, por momentos realizó un juego combinado con buena tenencia del balón. A los 16′ un cabezazo de Mattia pegó en el travesaño, y el disparo del rebote fue controlado por el “Oso” Sánchez. Fue la llegada más clara de la visita.

Pero pasado un lapso, Atlanta volvió a afirmarse en el campo de juego. Y tuvo una llegada clara con un cabezazo que pasó muy cerquita, a los 33′, y un remate alto de Mauro Rosales, cuando se jugaban 34′.

En el segundo tiempo se adelantó un poco la visita, pero dejó espacios en el fondo que Atlanta iba a saber utilizar con inteligencia.

A los 47′ Luis Leal se fue por derecha y sacó un tiro que Sánchez controló con seguridad. Después llegó el “Bohemio”, a los 54′, con un remate de Alejo Dramisino, que se fue apenas afuera.

A los 56′ lo pudo liquidar Federico Bisanz, con un tremendo contragolpe, pero su tiro final fue sacado con eficacia por Nereo Champagne.

Norberto Paparatto intentó modificar a su equipo, y a los 58′ hizo dos cambios. David Puca entró por Troncoso, y Diego Vázquez reemplazó a Luis Jérez Silva.

Pero el manejo era del local, y a los 59′ volvió a llegar con claridad. Fue a través de una gran jugada de Federico Bisanz, quien se fue por izquierda, dejó a dos hombres en el camino y asistió a Alejo Dramisino, quien sacó un gran disparo, pero el vuelo de Champagne desvió la pelota al corner.

Luis García, el DT del local, hizo sus primera variante a los 62′. Maximiliano Rueda entró por Nicolás Previtali. Enseguida, a los 65′, efectuó el segundo y tercer cambio de su equipo. Román Herrera ingresó por Tomás Rojas, y Carlo Lattanzio reemplazó a Federico Bisanz.

Atlanta se paró con un 4-1-4-1 más definido. La línea de fondo con Rosales, Gissi, Herrera y Silva; Requena de volante tapón, por delante Leonardo Marinucci, Maximiliano Rueda, Alejo Dramisino y Carlo Lattanzio; de punta, Ivo Costantino.

Norberto Paparato hizo la tercera modificación de Almagro a los 67′; Gonzalo Silva reemplazó a Laureano Puñet, que estaba amonestado.

Cuando iban 74′ llegaron la cuarta y quinta variantes del “Bohemio”. Leonardo Flores entró por Dylan Gissi, y Maximiliano González reemplazó a Juan Requena. Flores se ubicó en su puesto habitual de lateral derecho, Rosales se corrió como primer zaguero central, en la posición que había dejado Dylan Gissi, mientras que Maxi González se posicionó de volante central.

También Almagro hizo sus últimos dos cambios a los 76′. Juan Mendoza reemplazó a Patricio Pérez, y Gabriel Obredor ingresó en lugar de Sergio López.

Almagro iba, ponía ganas e intentaba jugar bien, pero chocaba con la firmeza local. Y de contragolpe, Atlanta amenazaba en cada arranque.

Hasta que a los 87′ Leonardo Marinucci se escapó por la derecha, desbordó su marca y cuando le salió Champagne definió con clase, para poner la pelota por encima del arquero y marcar el 2-0 a favor de Atlanta.

Estalló Villa Crespo en un grito de felicidad. El equipo rubricaba una gran actuación con una diferencia adecuada. Hasta que a los 90+4′ el mismo Marinucci quitó un balón cuando la visita intentaba salir del fondo, se fue por derecha, dejó dos hombres en el camino y asistió a Costantino, quien entró por el medio, y resolvió muy bien, con un tiro cruzado, ante la salida de Champagne, para dejar el marcador en un concluyente 3-0 para Atlanta.

Por eso el pueblo “Bohemio” despidió la tarde sol con aplausos y alegría, indiferente a si era o no una goleada. Porque Atlanta había ganado y gustado, y los goles fueron el sustento para esta nueva ilusión.

Hernán O’Donnell

En los penales, Real Madrid pudo vencer al mejor juego de Manchester City

El fútbol es hermoso y atrapante por esto. Porque es impredecible, imprevisible, porque tiene una alta dosis de morbo e injusticia. Porque aún no se ha encontrado una definición mejor para los partidos de eliminación directa cuando la igualdad se mantiene en los contrincantes luego de los noventa minutos reglamentarios y la media hora de tiempo suplementario. Un tiempo lógico y razonable para dirimir una contienda futbolística. Jugar más, entra en el terreno de lo inhumano, en estos tiempos de alto desgaste deportivo. Y a nadie se le ha ocurrido una manera más justa en la resolución. Tal vez jugar un nuevo partido a las 72 horas, pero esto llevaría a series interminables y a un movimiento del calendario que alterarían toda la temporada de un certamen, con las consiguientes consecuencias en otros campeonatos en los que participaran los equipos en disputa. No, por ahora nadie ha encontrado otra manera.

Por eso, todo lo que vimos en dos horas de juego quedó sin efecto a la hora de ejecutar los penales para resolver quien avanzaba a las Semi Finales de estad edición de la UEFA Champions League. Ese comienzo furtivo de Real Madrid, la reacción del local y el dominio sostenido a lo largo del resto del partido. Todo quedó en el pasado cuando el 1 a 1, una continuidad del 3-3 del encuentro en Madrid, dio paso a la resolución por tiros desde el punto del penal.

Manchester City comenzó con Ederson; Kyle Walker, Ruben Días y Josko Gvardiol; Manuel Akanji y Rodri; Phil Foden, Bernardo Silva, Kevin De Bruyne y Jack Grealish; Erling Haaland.

El equipo de Madrid formó con Andriy Lunin; Daniel Carvajal, Antonio Rüdiger, Nacho y Ferland Mendy; Federico Valverde, Eduardo Camavinga y Toni Kroos; Rodrygo, Jude Bellingham y Vinicius Jr.

El inicio fue de la visita, con un disparo de Camavinga, a los 10′, que Ederson atrapó abajo. Luego, a los 11′ llegó a la apertura del marcador. Un pelotazo largo que Bellingham paró con maestría, cedió a Valverde, este abrió a la derecha, Vinicius lanzó el centro y el primer remate de Rodrygo fue rechazado por Ederson, pero el rebote le quedó a Rodrygo, quien puso el partido 0-1 a favor de Real Madrid.

Reaccionó el equipo de Pep Guardiola, y empezó a tomar el control del juego. A los 18′ un cabezazo de Haaland se estrelló en el travesaño. El rebote se lo llevó por delante Bernardo Silva. A los 26′, un disparo de Kevin De Bruyne fue rechazado por el arquero visitante. Cuando iban 35′ Haaland se escapó por el medio, abrió a la izquierda para Jack Grealish y el disparo de este pasó muy cerca. Y al final del primer tiempo, un remate de Phil Foden salió por encima del travesñao, cuando iban 45′ de juego.

En el segundo tiempo se acentuó el dominio del local. A los 46′ una volea de Grealish fue sacada por el arquero Lunin. Y empezó a empujar el local, en tanto la visita mantenía firmes y bien pegados a la línea de cuatro junto a los tres volantes y el retroceso de Bellingham para sumarse a esa segunda hilera y achicar espacios.

Se le hacía difícil al City encontrar espacios, aunque el dominio era constante. A los 71′ Jeremy Doku entró por Jack Grealish.

En eso estaba el local, hasta que llegó el gol. Una jugada por izquierda, el rebote y el oportunismo de Kevin De Bruyne para poner el 1-1 a los 75′ de juego.

Enseguida metió un gran disparo De Bruyne, pero el tiro salió alto, cuando iban 77′. Era más el equipo de Manchester, Carlo Ancelotti empezó a abrazarse al empate, mientras pensaba en el alargue. Así, a los 78′ puso a Luka Modric en lugar de Toni Kroos.

Lo pudo liquidar el City, a los 81′, con un remate muy factible de De Bruyne que salió arriba del travesaño.

A los 83′ llegó el segundo cambio en la visita. Brahím Díaz reemplazó a Rodrygo.

Se fue el partido, y como suele suceder, el tiempo suplementario tuvo menos ritmo, menos llegadas y mucha más cautela por parte de los dos equipos. Para empezar, Pep Guardio puso a Julián Álvarez en lugar de un Erling Haaland que ya no pesaba en el partido. Ahogado entre la maraña de hombres del Madrid acumulados en el ´rea, tenía muy reducidos los espacios, y sólo podía apostar a un cabezazo, que también le quedaba muy incómodos, producto de la marca cercana y múltiple que tenía en esos pequeños espacios.

Se mostró más dinámico el local, y a los 101′ Ancelotti decidió hacer su tercera variante; Lucas Vázquez ingresó por Vinicius Jr.

Por esas cosas del fútbol lo pudo liquidar el Madrid, a los 105′ tras un tiro de esquina, y una pelota capturada en el rebote. Cuando City salía, el balón le llegó a Antonio Rüdiger, cuyo tiro, muy factible, se fue por arriba del travesaño.

A los 109′ Dani Caravajal dijo basta, y acalambrado en ambas piernas de manera muy visible, tuvo que dejar el campo para que lo reemplace Eder Militao, quien ocupó la posición de lateral derecho, tal como lo había hecho en algunas ocasiones en la Selección de Brasil, por ejemplo en los Cuartos de Final de la Copa Mundial de la FIFA-Catar 2022, en el partido ante Croacia, donde jugó en esa posición en una defensa que completaron Marquinhos, Thiago Silva y Danilo.

El tiempo se agotaba y quedaba solo lugar para un par de modificaciones en el conjunto dueño de casa. A los 111′ John Stones entró por Manuel Akanji, y Mateo Kovacic reemplazó a Kevin De Bruyne.

Entonces, llegó el tiempo de los penales. Esa manera tan injusta para algunos, pero por ahora irreemplazable, para definir un ganador de un partido de fútbol.

Julián Álvarez puso con clase y serenidad el 1-0 para el City. Ederson le atajó a Luka Modric el primer penal de Real Madrid. Debía patear Bernardo Silva el segundo penal del local, pero se produjo un hecho insólito, que le quitó tranquilidad y le aumentó la ansiedad al ejecutante. Modric, en el rebote que dio Ederson, de la bronca pateó el penal alto y lejos, a la tribuna. Allí demoró mucho el regreso del balón, lo que le produjo un fastidio marcado a Bernardo Silva. Una vez que la pelota volvió de la tribuna, el ejecutante ya no se tomó el tiempo para respirar y pensar. Acomodó rápido y sacó un tiro débil y al medio que Lunin controló sin problemas. De un posible dos a cero, el City quedaba casi en igualdad de condiciones.

Igualdad que se alcanzó en el tiro siguiente de Jude Bellingham, que puso el empate para Real Madrid. Ahora, todo estaba igual. 1 a 1, con dos remates cada equipo.

Y como el fútbol tiene mucho de anímico, se agrandó Lunin y detuvo el penal siguiente, de Mateo Kavacic. Lucas Vázquez, con mucha serenidad, recibió rápido el balón hizo un par de jueguitos para concentrarse y pensar, y remató con notable excelencia, para poner la definición 1-2 a favor de Real Madrid.

El tiro fuerte de Phil Foden colocó el transitorio 2-2, y el sablazo de Nacho dejó el 2-3 para la visita tras la cuarta serie de remates.

Fue Ederson el que pateó el quinto tiro del local. El arquero brasileño, que había atajado el primer tiro a Modric, asumía toda la responsabilidad, porque si fallaba, City quedaba afuera. Convirtió, y puso la igualdad 3-3.

Claro que faltaba un último disparo, que le correspondía a la visita. Allí fue Antonio Rüdiger, el mismo que estuvo al borde de definir en el final del primer período suplementario.

Con confianza y fuerza, sacó un potente remate que cerró la serie por 3-4 a favor de Real Madrid.

Así es el fútbol. Mágico, atractivo, impredecible. Para muchos, injusto. Para otros, ilógico. Pero siempre atrapante. Fascinante. Porque rompe todos los moldes, porque pocos deportes se le parecen, aunque cada uno tiene su encanto.

El de este juego, es que la pelota amaga y amaga, pero nunca te dice, hasta el final, de quien se enamoró.

Hernán O’Donnell

Argentinos y Barracas combatieron el temporal, con una lluvia de goles

Fue un partido dinámico, intenso, cambiante. Barracas Central convirtió el primer gol de la noche a los 42″, y el último a los 90+1′. En el medio, hubo un encuentro muy disputado, con llegadas y un dominio claro de Argentinos Juniors, que luego de verse sorprendido por el arranque de su rival, pudo acomodarse al partido, cerrar un buen primer tiempo, y estirar una ventaja que en la segunda parte estuvo cerca de ampliarla. Pero el “Guapo” no se quedó y remontó un partido que parecía se le iba a escapar.

Argentinos formó con Diego Rodríguez; Fernando Meza, Francisco Álvarez, Jonathan Galván y Román Vega; Alan Lescano, Franco Moyano y Nicolás Oroz; José María Herrera, Luciano Gondou y Maximiliano Romero.

El equipo de Alejandro Orfila comenzó con Sebastián Moyano; Facundo Mater, Nicolás Capraro, Gonzalo Goñi y Rodrigo Insúa; Siro Rosané y Rodrigo Herrera; Lucas Brochero, Alan Cantero y Maximiliano Zalazar; Alexis Domínguez.

A los 42″ Maximiliano Zalazar abrió el marcador con un tremendo golazo, que anunciaba la noche de fútbol que íbamos a vivir. Fue el primer grito, y enseguida pudo llegar el segundo, cuando a los 2′ Alan Cantero probó desde lejos y la pelota salió apenas alta. Era muy auspicioso el comienzo de Barracas, con un posicionamiento bien ofensivo.

De a poco, Argentinos se acomodó a las circunstancias, y comenzó a dominar. Con la buena tarea de Nicolás Oroz, las proyecciones de Román Vega, y el peligro de José María Herrera, el local se adueñó del control del juego.

A los 12′ un buen pase flotado de Franco Moyano para Maxi Romero, este tiró hacia el arco y Rodrigo Insúa salvó con un cabezazo.

Hasta que llegó la ráfaga que remontó el partido.

A los 17′ Romero asistió a Lescano, y este convirtió el tanto que le permitió a Argentinos llegar al 1-1.

Luego, cuando iban 20′ José María Herrera sacó un remate de larga distancia, que se metió junto al palo derecho de Moyano, y puso el encuentro 2-1 a favor de Argentinos Juniors.

El local había tomado el mando, y a los 26′ un disparo de Herrera fue desviado por Sebastián Moyano. Todo era del “Bicho”. Barracas se había quedado, y no podía volver al nivel del comienzo.

A los 39′ llegó otro golpe, con una buena pelota para Maxi Romero, que se metió entre los centrales y gambeteó a Moyano, para poner el 3-1 para Argentinos, con un tiro cruzado.

Los dos entrenadores hicieron un cambio para comenzar el segundo período. Emiliano Viveros entró en lugar de Alan Lescano en el equipo local, y Nicolás Demartini reemplazó a Alexis Domínguez, en el “Guapo”. Y si bien podía parecer extrañó que entrar un defensor por el centrodelantero, Barracas se reordenó con tres centrales, que pasaron a jugar mano a mano con los tres delanteros de Argentinos, Herrera, Gondou y Romero, dos carrileros, Mater e Insúa, más adelantados y Borcheo, Cantero y Zalazar con la posibilidad de llegar por adentro.

Sin embargo, Argentinos logró controlar esa propuesta, y mantuvo el manejo del balón. A los 47′ una gran jugada de Román Vega por izquierda terminó con un disparo de Gondou apenas elevado.

A los 55′ fue Herrera el que probó de media distancia, y su tiro salió alto, pero cerca.

Orfila propuso el segundo cambio para Barracas a los 56′. Marco Iacobellis entró por Lucas Brochero. A los 60′ Pablo Guede efectuó la segunda y tercera variante en el equipo de La Paternal. Gastón Verón reemplazó a Maximiliano Romero, y Santiago Montiel entró por Nicolás Oroz.

A los 67′ Barracas llegó al descuento y se metió otra vez en el partido. Tiro libre de Insúa desde la izquierda, Rodríguez dio un rebote corto y apareció Nicolás Demartini para cabecear y marcar el segundo gol de la visita. Ahora Argentinos ganaba por 3-2.

A los 78′ llegó el tercer cambio de Barracas. Daniel Juárez ingresó por Maximiliano Zalazar. Y en el local, la cuarta modificación se produjo a los 79′: Damián Batallini entró en lugar de Román Vega, pero se ubicó de extremo, y al lateral izquierdo bajó Santiago Montiel.

El quinto cambio de Pablo Guede fue a los 81′. Leonardo Heredia ingresó por José María Herrera.

Orfila apostó todo en el cierre del encuentro, y a los 86′ agotó las modificaciones. Nicolás Toloza ingresó por Rodrigo Insúa, y Ramón Ábila reemplazó a Alan Cantero.

Y los cambios le dieron la razón al DT de Barracas, porque otro ingresado llegó al gol. Fue a los 90+2′, cuando Nicolas Toloza recibió por izquierda un pase que venía de la derecha, entró por ese pasillo y cruzó el remate ante la salida del “Ruso” Rodríguez para poner el partido 3-3.

Fue el último grito. Agónico, que cerró una noche con goles de principio a fin, que dejó un buen partido y la satisfacción de los dos, Argentinos Juniors y Barracas Central, por haber llegado a la clasificación en la Copa de la Liga, y soñar con el futuro cercano.

Hernán O’Donnell

Arsenal y San Telmo produjeron un empate con sabor a poco

La tarde nublada, la lluvia intermitente, el clima otoñal…todo le dio un marco desapacible al empate entre Arsenal y San Telmo, que pusieron muchas ganas, voluntad, intentos, pero no lograron armar juego, tampoco darle brillo, y todo terminó en un lógico empate 0 a 0.

El equipo local formó con Tomás Sultani; Alexis Sosa, Balthazar Bernardi, Iván Cabrera y Valentín Serrano; Matías Lucero y Nicolás Domingo; Alexis Segovia, Juan Krilanovich y Matteo Trombini; Tomás Ortíz.

El conjunto de la Isla Maciel comenzó con Brian Bustos; Martín Vallejos, Agustín Lamosa, Héctor González y Rodrigo Ayala; Emiliano Franco, Gabriel Ramírez y Adrián Fernández; Rodrigo González, Franco Tisera y José Barreto.

Arsenal fue mejor en el primer tiempo. Tuvo una llegada clara a los 9′, con una entrada de Serrano por izquierda, y su remate se fue apenas desviado. Continuó con el control territorial, con la conducción de Tomás Ortíz, hábil y criterioso, sostenido en la coordinación de Nicolás Domingo y en el despliegue de Lucero, Trombini y Krilanovich.

San Telmo intentaba jugar por abajo, pero el agua acumulada bajo el césped le impedía desarrollar su juego con comodidad. Además, a los 37′ se lesionó Franco Tisera, y debió ser reemplazado por Franco Ayunta.

En el segundo tiempo levantó la visita. Se adelantó en el campo y se apropió del balón. Con las proyecciones permanentes de Martín Vallejos por el lateral derecho, la ubicuidad de Gabriel Ramírez, y la asociación de Adrián Fernández con los delanteros, San Telmo se acomodó a las condiciones climáticas.

Estaba incómodo Arsenal en ese inicio, y a los 58′ Tobías Kohan decidió hacer dos variantes: Matías Benítez entró por Juan Krilanovich, y Dylan Cabral ingresó en lugar de Matteo Trombini.

Y llegó el local con un buen disparo de Tomás Ortíz, a los 67′, que pasó muy cerca.

El partido creció en intensidad, y el “Candombero” contó con una llegada positiva a los 69′, tras una media vuelta de Franco Ayunta y el posterior remate que pasó muy cerca del palo derecho de Sultani.

Con muchos reflejos, Kohan hizo dos variantes más en su conjunto. Nahul Frascone entró por Matías Lucero, y Agustín Álvarez reemplazó a Alexis Sosa, cuando iban 72′ de juego.

Enseguida, a los 73′, Alfredo Grelak realizó el segundo y tercer cambio de la visita. Matías Salerno entró por Rodrigo González, mientras que Julián Cosi ingresó por José Barreto.

Y se mantuvo el predominio de la visita. A los 83′ tuvo la chance más clara del partido. Tras un pelotazo profundo, Adrián Fernández quedó solo ante la salida de Sultani, gambeteó al arquero, y cuando iba a definir, su remate fue tapado por Nahuel Frascone, en un esfuerzo final que evitó la posible caída de la valla local.

Hizo dos modificaciones más Grelak, a los 84′ de juego. Germán Mayenfisch reemplazó a Adrián Fernández, y Juan Yangali ingresó en lugar de Emiliano Franco.

Fue lo último del partido, aún cuando quedaban unos minutos por jugarse. En ese lapso, Arsenal y San Telmo volvieron a la “normalidad” del partido, más luchado que jugado.

La tarde se cerró con una igualdad en cero, que les sirve a los dos, pero que dejó muy poco para destacar.

Hernán O’Donnell

El buen partido de Excursionistas se oscureció al final

A pesar de que la tarde era lluviosa y nublada en el Bajo Belgrano, no se presagiaba un final tan oscuro para Excursionistas. Porque el equipo local jugó un buen partido, hizo un primer tiempo dominante, sacó dos goles de ventaja y mostró superioridad frente a Villa Dálmine. Sin embargo, en el complemento la visita descontó con un tiro libre afortunado, pero el local se acomodó y retomó el control del juego. Y cuando las luces se encendieron, ya cerca del final, de forma paradójica se quedó el “Villero” y Dálmine encontró el empate.

El conjunto de Juan Carlos Korpiva formó con Nahuel Cajal; Pedraza, Gian Zoratti y Yedros; Reynoso, Peralta, De Vincenti, Monzón; Fernández y Villagra; Leonel Barrios.

El conjunto de Campana comenzó con Francisco Salerno; Valentín Albano, Facundo Pardo, Gastón Bojanich y Ezequiel Ramón; Mateo Solís, Juan Fernández y Nicolás Parodi; Santiago Prim; Diego Vitale y Javier Arias.

El “Verde” sorprendió con tres en el fondo, los dos centrales tomando hombre y Gian Zoratti por el centro, con buena salida, prolijo y en conexión con Peralta. Muy pronto se ubicó en el campo visitante y comenzó a generar peligro.

La primera situación clara sucedió a los 7′, con un tiro libre de De Vincenti que el arquero Salerno desvió al corner. Luego, a los 14′ abrió el marcador. Tras un tiro libre, el balón rebotó en el área, y Pedraza, de cabeza, puso el 1-0 a favor de Excursionistas.

Era sostenido el dominio del local. Para el “Viola” era complicado generar jugadas de ataque, y recién contó con una buena llegada a los 32′, con un tiro libre que rozó el travesaño. A los 35′ llegó la primera variante del equipo de Campana: Mariano Puch ingresó por Mateo Solís. Puch se ubicó de lateral derecho, y Valentín Albano se adelantó como volante externo derecho.

Pero era más el “Verde”, y a los 36′ amplió el marcador, con una buena jugada combinada, que definió Leonel Barrios, para poner el marcador 2-0 para Excursionistas.

En el complemento, Dálmine encontró muy rápido el descuento. Fue a los 49′, a través de un tiro libre de Santiago Prim que se desvió en una pierna, descolocó a Nahuel Cajal, y dejó el partido, en ese momento 2-1 para el local.

Levantó el “Villero” y retomó el control del juego. Otra vez se posicionó en campo adversario. A los 61′ Juan Fernández quedó solo mano a mano con el arquero, pero su tiro fue tapado por Salerno.

A los 62′, la visita hizo dos variantes más: Diego Castañeda entró por Diego Vitale, y Santiago Piersigilli ingresó por Ezequiel Ramón.

A los 67′ Excursionistas hizo la mejor jugada del partido, en la que combinó pases, triangulaciones, búsqueda de espacios y juego asociado, que terminó con el remate de Monzón, que sacó el arquero. Luego, Albornos entró por De Vicenti, a los 68′.

Cuando se fue expulsado Facundo Pardo, el zaguero central del “Viola”, a los 72′ de juego, parecía que las cosas iban a ser más simples para el local. Y sumó llegadas, pero no pudo concretar.

A los 78′, Alexis Nieva reemplazó a Nicolás Parodi en la visita. Excursionistas puso a Pieres y Zarco, acomodó a la defensa en línea de cuatro y pasó a Gian Zoratti al medio campo.

Parecía que al encender las luces, se iluminaba aún más el camino del local. Pero en la agonía llegó el nubarrón. Iban 87′ de juego y Javier Arias definió por encima de la salida de Cajal, para marcar el segundo tanto de Villa Dálmine y dejar el resultado 2-2.

El ingreso de Torancio al final, fue la última carta que se jugó Excursionistas para ver si se llevaba lo que merecía. Pero no alcanzó.

Resignó dos puntos, masticó bronca y sintió la injusticia que hace tan especial al fútbol. Pero Excursionistas sabe que el camino es el elegido, aún en esas tardes que se oscurecen cuando todo parecía brillar.

Hernán O’Donnell

Barcelona ganaba, perdía, y al final le ganó a París Saint Germain

París fue una fiesta, en estos días tan efervescentes de la UEFA Champions League, que, como cada temporada cuando llega Abril, empieza a definir los candidatos para levantar la Copa en la Gran Final, que este año tendrá a la Ciudad de Londres como sede.

París Saint Germain y Barcelona son dos de los ocho equipos que quedan tras esa gran ilusión. Uno, busca vivir la sensación de levantar el trofeo por primera vez en su historia. El otro, acostumbrado a una era dorada, se empieza a reubicar en un nuevo ciclo, con menos estrellas pero la misma ambición.

Y de ese encuentro salió un partido bárbaro. Con un ritmo frenético y un marcador cambiante. Emotivo hasta el cierre, y con un final abierto, porque más allá del triunfo del visitante por 2-3, aún queda el desquite, con todo un partido por delante.

El equipo francés formó con Gigi Donnarumma; Lucas Hernández, Marquinhos, Beraldo y Nuno Mendes; Lee King In, Vitinha y Fabián Ruiz; Ousmane Dembelé, Marco Asensio y Kyllian Mbappé.

El conjunto catalán empezó con Marc-André Ter Stegen; Jules Koundé, Ronald Araujo, Pau Cubarsí y Joao Cancelo; Sergi Roberto, Frenkie de Jong e Ilkay Gündogan; Lamine Yamal, Robert Lewandowski y Raphinha.

El equipo local salió con decisión a atacar, pero enseguida Barcelona le mostró que sus contragolpes iban a ser muy peligrosos, tal como sucedió a los 5′ y Donnarumma debió salir lejos del arco para cortar el peligro.

A los 19′, un cabezazo de Robert Lewandowski, tras un tiro de esquina ejecutado por Gündogan, fue salvado en la línea por Nuno Mendes. Y a los 22′ un tremendo remate de Raphinha fue sacado al coner por Donnarumma. Barcelona llegaba con peligro.

París Saint Germain reaccionó, y a los 27′ Lee King In sacó un remate fuerte, desviado por el arquero visitante.

Pero lucia más profundo el equipo español, y a los 36′ abrió el marcador. Se fue Robert Lewandowski en una buena jugada personal, abrió a la derecha para Lamien Yamal, este metió un centro preciso que Donnarumma desvió a su derecha, por la izquierda del ataque visitante apareció Raphinha, quien paró la pelota y puso un remate exquisito para colocar el 0-1 a favor de Barcelona.

Crédito: @ChampionsLeague

Luis Enrique, el entrenador del equipo local, decidió hacer una variante para comenzar el complemento. Bradley Barcola entró por Marco Asensio.

Y salió con mucha fuerza el equipo parisino. A los 47′ logró la igualdad a través de un gran tiro de Ousmane Dembelé. El partido quedaba 1-1. Y ensegudia, a los 50′, Fabián ruiz asistió a Vitinha, quien entró en diagonal, del centro a la derecha, para dominar el balón y con un tiro cruzado vencer a Ter Stegen, para que París Saint Germain quedara al frente por 2-1.

Era el momento del local. A los 54′ pudo ampliar la diferencia con un tiro de Barcola que levantó ter Stegen y terminó de sacar el travesaño.

Una ventana de cambios se abrió a los 60′. En el local, Warren Zaire Emery entró por Lee King In, mientras que Xavi hizo las dos primeras variantes en la visita. Joao Felix entró por Lamine Yamal, mientras que Pedri ingresó en lugar de Sergi Roberto.

Y le dio resultado el segundo cambio al DT español, porque a los 61′ Pedri puso un pase preciso para la entrada de Raphinha, quien con un tiro seco logró la igualdad. El encuentro se ponía 2-2.

Barcelona se animó, y a los 73′ probó Joao Félix, de lejos. Contetsó el conjunto francés, y a los 74′ Vitinha asistió a Dembelé, cuyo disparo dio en el poste izquierdo de Ter Stegen.

Cuando iban 75′ Xavi realizó el tercer y cuarto cambio de la visita. Andreas Christensen reemplazó a Frenkie de Jong, mientras que Ferrán Torres entró por Raphinha.

Y otra vez acertó el entrenador, porque al minuto, ya en los 76′ de juego, Andreas Christensen conectó de cabeza un corner , y puso el 2-3 a favor de Barcelona.

París pasó de la fiesta al desencanto. A los 84′ Fermín López entró por Gündogan, en la última modificación del equipo catalán, mientras que a los 85′ Luis Enrique se jugó la última carta: Gonzalo Ramos ingresó en lugar de Fabián Ruiz.

Pero no le alcanzó al local. Aún cuando a los 90+2′ Mbappé sacó un remate que pasó cerca del palo derecho. No le alcanzó, porque había sentido los dos golpes seguidos de su rival.

Y porque Barcelona nunca se fue del partido. Ni cuando empezó y lo dominaban, tampoco cuando se lo remontaron en el inicio del complemento, ni menos cuando lo logró dar vuelta.

Se aferró al resultado, lo sostuvo con personalidad, y aguarda con confianza el futuro, aunque todo está abierto y nada aún se ha definido.

Hernán O’Donnell

Con tres tiros, Racing de Montevideo tomó La Paternal

Fue un partido vibrante, mucho más dinámico e intenso que bello, pero lleno de emoción y también, por que no, de sorpresas. Porque al reconocible buen nivel de Racing de Montevideo, pocos le podían augurar una actuación tan plena como la que tuvo en la noche de La Paternal, en la que le bastaron tres tiros y una actitud desbordante para correr los noventa minutos sin parar, hasta ahogar a un Argentinos Juniors que había comenzado bien, con dominio del partido y varias llegadas al área rival, pero que se quedó a partir del primer gol visitante, y en el complemento, con el segundo y tercer tanto de Racing, se desinfló por completo.

El local formó con Diego Rodríguez; Alan Rodríguez, Jonathan Galván, Tobías Palacio y Román Vega; Alan Lescano, Franco Moyano y Nicolás Oroz; Gastón Verón, Maximiliano Romero y Luciano Gondou.

El conjunto de Montevideo comenzó con Renzo Bacchia; Guillermo Cotugno, Hugo Magallanes, Lucas Monzón y Ocsar Quiñonez; Erik De Los Santos, Lucas Rodríguez, José Varela y Jonathan Urretaviscaya; Tomás Verón Lupi y Dylan Nandín.

A los 14′ un remate de Luciano Gondou se estrelló en el travesaño. Era una señal clara del dominio inicial del local. Y así sumó muchas jugadas ofensivas, que no prosperaban por el buen sistema defensivo del equipo rival. Argentinos proponía jugar en el campo uruguayo, pero Racing se sostenía en un esquema de muchas coberturas, solidez en los zagueros centrales, y una dinámica permanente para bloquear cada avance de su adversario.

Hasta que a los 40′ de un tiro libre bien preparado, llegó el gol del equipo visitante. Porque acumuló gente en el área, pero Tomás Verón Lupi esperó el pase en la puerta del área, recibió solo, y sacó un tiro que tras un desvío venció al “Ruso” Rodríguez, y puso el 0-1 a favor de Racing de Montevideo.

Argentinos sintió el golpe, algo inesperado, pero que iba a tener un correlato al comenzar el segundo tiempo.

Iban 48′ de juego, y un remate lejano de Tomás Verón Lupi colocó el 0-2 para Racing. La sopresa y la incredulidad se apoderaba de los hinchas de Argentinos, mientras el equipo empezaba a trastabillar en defensa.

Y a los 53′ llegó el tiro del final. Fue de Jonathan Urretaviscaya, quien sacó un disparo muy lejano, pero preciso, fuerte y con un efecto tremendo que resultó imposible para el arquero local, se metió en su ángulo superior derecho, para poner el 0-3 a favor de Racing de Montevideo.

Fue la sentencia. A pesar de que a los 59′ Gondou sacó un buen remate que controló Bacchia. Argentinos quería dar señales de vida, pero el fútbol es un estado de ánimo, y esos tres goles, casi seguidos aún con el intervalo del entretiempo entre el primer y segundo tanto, fue un empujón fundamental para que Racing sea una máquina de correr, meter, pensar y jugar, y Argentinos se enredara aún en sus buenas intenciones.

La catarata de cambios no varió el desarrollo del partido. A los 63′ José María Herrera entró por Alan Lescano, y Santiago Montiel reemplazó a Gastón Verón en el equipo de La Paternal, y en la visita Robinson Ferreira ingresó por O. Quiñonez, mientras que Santiago Mederos entró por Jonathan Urretaviscaya.

Racing cerraba los caminos con mucho despliegue físico para la recuperación. A los 74′ Agustín Pereira ingresó en lugar de José Varela, mientras que Nicolás Sosa reemplazó a Dylan Nandin.

Pablo Guede volvió a recurrir al banco, y realizó dos variantes más cuando iban 77′ de juego. Sebastián Prieto entró por Tobías Palacio, y Damián Batallini reemplazó a Franco Moyano.

Pero el partido no cambiaba. Argentinos atacaba, peros siempre rodeado de resistentes opositores. cada jugador que tomaba la pelota, se veía con dos, o más, rivales para enfrentar. La gambeta no prosperaba, y los pases progresaban hasta tres o cuatro, y luego se frustraban por la oposición de Racing.

La visita agotó las variantes a los 83′, con el ingreso de Agustín Alaniz por Tomás Verón Lupi. Y cerró la noche con un disparo de Erik De Los Santos, a los 90′, que pasó muy cerca.

Fue la síntesis del partido. Argentinos propuso, pero se topó con un rival duro, que fue por todo a La Paternal, y que le alcanzaron tres tiros para tomar el barrio.

Hernán O’Donnell

Platense encontró los caminos para llevarse el clásico ante Tigre

La Copa “Sur Finanzas” de la Liga Profesional de Fútbol entra en su etapa decisiva, y todos los ojos están puestos en las posiciones de arriba, las que pelean por la clasificación. Sin embargo, todos los partidos cobran real importancia, porque suman para la Tabla Anual y también para la Tabla de los Promedios. Entonces, no hay que distraerse pues todos los encuentros tienen un inmenso valor. Para la clasificación a las Copas Internacionales del año que viene, para la tabla anual del descenso, y para los promedios. Y ni que hablar si el partido es un clásico añejo y antiguo como Platense y Tigre.

Que además resultó muy atractivo. Porque se jugó con intensidad, se generaron varias llegadas con peligro, hubo salvadas milagrosas y por momentos, buen fútbol. Platense fue efectivo y contó con la vía del penal para hacer la diferencia. Tigre mostró una cara nueva de la mano de Sebastián Domínguez, con buen manejo del balón y momentos de dominio y control del juego.

El “Calamar” formó con Juan Pablo Cozzani; Ignacio Saborido, Leonel Picco, Gaston Suso y Sasha Marcich; Facundo Russo, Carlos Villalba, Iván Gómez y Agustín Ocampo; Ronaldo Martínez y Mateo Pellegrino.

El equipo de Victoria comenzó con Matías Tagliamonte, Martín Ortega, Augusto Aguirre, Tomás Lecanda y Juan Sánchez Miño; Tomás Galván y Agustín Cardozo; Ezequiel Forclaz, Martín Garay y Juan Cruz Esquivel; Gonzalo Flores.

Tras los fuegos artificiales, el fuego del clásico. A los 4′ Gastón Suso cabeceó un corner que venía de la derecha, el balón superó el salto de Tagliamonte, dio en el travesaño, y cuando bajaba pegó en la espalda del arquero, para luego entrar al arco. Gol en contra de Matías Tagliamonte, y 1-0 a favor de Platense.

El partido tomó color, y Tigre se adelantó en el campo. A los 16′ una buena jugada de Esquivel, por izquierda, la culminó con un centro cruzado y rasante, pero Gonzalo Flores no pudo conectar. Y de contragolpe, lo tuvo el “Marrón”. Desbordó Ronaldo Martínez por la derecha, lanzó el centro y el cabezazo de Mateo Pellegrino fue desviado por Tagliamonte al corner, cuando ya iban 17′.

De ese tiro de esquina volvió a cabecear Pellegrino, y el balón pegó en el travesaño. Y volvió a tener una chance el delantero centro del local, a los 19′, con un enganche y remate, que salió apenas desviado.

Después fue el momento de Tigre, que tuvo más la pelota pero careció de profundidad. Hasta que a los 43′ Saborido sacó un potente remate que desvió Tagliamonte.

Pero la visita iba a hallar la igualdad, a los 45+3′, con una jugada individual y remate de Juan Cruz Esquivel, que dejó el partido 1-1.

La dupla Orsi-Gómez decidió hacer dos variantes para comenzar el segundo período. Lisandro Montenegro entró por Agustín Ocampo, mientras que Luis Angulo reemplazó a Ronaldo Martínez.

El complemento nacía, y llegó una jugada que fue advertida por el VAR, para luego ser sancionada como penal por mano de Tomás Lecanda, tras la revisión arbitral. Se encargó Mateo Pellegrino, y puso el 2-1 a favor de Platense, con un remate preciso, a los 52′ de juego.

Tigre salió decidido, armó una buena jugada y Cozzani le tapó el remate final a Martín Garay, cuando iban 55′. Entonces, el Director Técnico de la visita, Sebastián Domínguez, que hacía su presentación en el equipo de Victoria, hizo el primer cambio: Flabián Londoño reemplazó a Gonzalo Flores, cuando transcurrían 62′ de juego.

A los 68′ llegó la tercera variante en el “Marrón”. Fernando Juárez entró por Facundo Russo.

El juego se hizo más áspero. Pero el control lo tomó la visita, mientras que el “Calamar” se acomodó para jugar de contragolpe.

A los 78′ Gonzalo Maroni reemplazó a Agustín Cardozo, en el segundo cambio visitante, mientras que a los 79′ se hizo la cuarta modificación en el local: Braian Rivero ingresó por Carlos Villalba.

Apuraba Tigre, pero sin profundidad. Platense aguantaba con alma y corazón. A los 86′, Sebastián Domínguez se jugó las últimas cartas, con la tercera y cuarta variantes: Brahian Aleman entró en lugar de Ezequiel Forclaz, y Nicolás Contín reemplazó a Tomás Galván.

En el local, la dupla dispuso la quinta modificación a los 87′. Oscar Salomón reemplazó a Iván Gómez, y si bien Picco podía adelantarse, quedó la sensación de formarse una línea de tres centrales cuando el visitante avanzaba.

Cuando el cuarto árbitro levantó el cartel que indicaba que se iban a jugar nueve minutos más, la angustia invadió Vicente López. Sin embargo, lo mejor estaba por venir. Otra vez el VAR advirtió una toma de camiseta en el área visitante, y Platense contó con otro penal, a los 90+5′ del partido.

Lo ejecutó Mateo Pellegrino, lo rechazó el arquero Tagliamonte, y del rebote, Pellegrino convirtió el gol, cuando iban 90+6′ de juego. Fue el 3-1 a favor de Platense, que cerró así la noche con un grito de euforia y celebración en un clásico que se jugó con alma y vida.

Hernán O’Donnell