Archivo de la categoría: Automovilismo

Hamilton volvió a sonreir en Rusia y empieza a abrazarse a otro año exitoso en la Fórmula 1

Una largada impecable de las Ferrari, la velocidad de Leclerc, de Vettel, el oportunismo de ambos y la impotencia en esa primera tanda de los Mercedes. No pudo colarse Hamilton, pero el incidente entre los Haas, el toque de Giovinazzi con Grosjean, y el auto de seguridad apenas se había desarrollado la primera vuelta del GP de Rusia. Cuatro vueltas y el safety-car que ordenaba a Vettel, Leclerc, Hamilton, Sainz, Bottas, Norris, Sergio Pérez…

Después empezó una carrera dura, peleada. Leclerc se mostraba más veloz que su compañero Vettel, pero este se negaba a resignar la primera colocación. Y Ferrari debía armar y rearmar su estrategia. Sebastian Vettel, en tanto, aceleraba. Y en la vuelta 14 ya le llevaba 3″ a su compañero y aún más a Lewis Hamilton. Allí la diferencia era de 6″, hasta que llegó la vuelta 15 y había que comenzar las paradas en boxes.

Vettel no aflojaba; atrás, Leclerc. Y cerca Hamilton y Bottas. Las Ferrari estiraban el momento de parar en boxes y acentuaban la diferencia. El primero en ingresar fue Leclerc, para poner gomas blandas e intentar aguantar toda la carrera. Le costó un retroceso: lo pasaron los autos de Mercedes y cayó al cuarto lugar.

En el giro 26 se detuvo en boxes Vettel; una parada de 3″ y una salida que lo relegó a la cuarta posición. Haimlton, Bottas y Leclerc lo antecedían.

Y en la vuelta 28 un problema en el auto de Vettel lo sacó a un costado, el ingreso del virtual safety-car y los Mercedes que aprovecharon para entrar a boxes y no perder su ubicación.

Tras esa parada en boxes, Hamilton quedó primero, Leclerc segundo y tercero Bottas.

Pero la tarde se iba a teñir para las flechas de plata. Se observaba en las pantallas, flotaba en el ambiente. El monegasco debió entrar a cambiar neumáticos y Bottas se acomodó en el segundo lugar cuando entrábamos a la segunda mitad del GP de Sochi.

Hamilton comenzó una trepada impresionante. Veloz, se escapaba mientras Verstappen se ubicaba en el cuarto lugar y se transformaba en una amenaza para Leclerc.

Mientras, el campeón y máximo favorito no aflojaba. Volaba por la pista de Socchi y marcaba distancias con sus seguidores. La diferencia con Leclerc ya era de 5″ y medio. No parecía que habría problemas.

Más atrás, se destacaba el Mc Laren de Carlos Sainz, y también progresaba Alexander Albon, quien sobre el final se adelantó con una excelente maniobra.

La suerte se había aliado a Mercedes y Hamilton la ayudaba. Su trabajo era impecable, igual que el de Valteri Bottas.

Nada los detuvo, nada los frenó. Fueron dominantes desde la segunda parte, supieron aprovechar los momentos de la carrera, hicieron valer la suerte que les apareció y nunca perdieron la línea cuando Ferrari dominaba las acciones.

Lewis Hamilton volvió a sonreir, se llevó un Gran Premio duro, complicao, pero merecido. Recuperó la alegría del triunfo, paseó su talento por Rusia y empieza a definir una temporada de Fórmula 1 a la que aún le queda bastante hilo en el carretel.


Hernán O’Donnell

Ferrari suma victorias, domina el segundo semestre y quiere dar pelea en el Campeonato

El GP de Singapur, esa mezcla de glamour con la renovación que tuvo la Fórmula 1 en los últimos tiempos, nos regaló otra carrera vibrante, atractiva, con un Charles Leclerc que atrapó la largada y una serie de modificaciones que le dieron sabor, con un Sebastian Vettel dominante que volvió a sus grandes jornadas. Ferrari se muestra como la fuerza más competitiva en este segundo semestre, tras el receso tradicional de Agosto, y ya se muestra como una fuerza que dará pelea en la lucha por el título, tras este magnífico 1-2 del GP de Singapur, aunque el puntaje para Hamilton aún es amplio.

El monegasco hizo una partida impecable, rápida, se adelantó sin oposiciones y en la primera curva sacó una buena posición. Detrás, Hamilton, también de buena largada.

Vettel se metió tercero, Verstappen detrás y Sainz se vio tocado por Hulkenberg.

A partir de allí, ya en la octava vuelta, empezaban las estrategias de cada escudería para aprovechar al máximo lo que se preveía como una larga carrera y tal vez con una única parada en boxes.

Cuando promediaba la competencia, las detenciones hicieron modificaciones. Hamilton quedó a 5″ y atrás de las Ferrari. Había estirado un tienpo y varias vueltas la detención, pero no dio buenos resultados; Vettel superó a Leclerc y se estableció en la punta de la carrera. Un choque de Russell contra el muro determina la entrada del safety-car y tras un par de giros tranquilos, la salida del auto de seguridad le abre la puerta a un ritmo tensionante entre las Ferrari.

Vettel, Leclerc, Verstappen, Hamilton y Bottas se ordenaron tras la reanudación del GP. Y se esperaba una ardua lucha entre los coches italianos, aunque Leclerc sabía que no podía ir por un desquite, aunque considerara que el undercut fue injusto.

Pocas vueltas para el final y la emoción se vivía en las primeras posiciones. Hamilton iba por más; por lo menos, a la caza de Red Bull.

Pero no hubo tiempo ni auto que pudiera darle más chances a Lewis. El final llegó con ese orden, el dominio de Ferrari, Max Verstappen en el tercer éldaño del podio y una ausencia llamativa de Mercedes en ese lugar de privilegio de la premiación; después de mucho tiempo el equipo alemán se veía afeura de las copas y el champagne de la celebración.

Pero poco le importó a Vettel ese detalle. Era el tiempo de mostrarle al mundo que estaba de regreso y que Ferrari podía contar con él para dar batalla en el Mundial de la máxima categoría del automovilismo deportivo.


Hernán O’Donnell

Leclerc le regaló un domingo de fiesta a un Monza exultante

La explosión final de los “tifosi”, la alegría en los boxes de la Scudería Ferrari, la emoción incontenible de Charles Leclerc en la vuelta de gloria, tras superar la bandera a cuadros…Toda la felicidad resumida en un momento, en dos horas que se volvieron rápidas y eternas a la vez. El circuito de Monza volvía a celebrar una victoria local, un triunfo de Ferrari, un hecho deportivo que motiva para la gran fiesta que se desató en el circuito, en los alrededores y en toda Italia.

Leclerc fue el conductor del día, de principio a fin. Tuvo una serie de clasificaciones muy buena, largó en el primer lugar y supo manejar la carrera a lo largo de toda la competencia. Pudo superar a los Mercedes, una amenaza constante y no soltó el acelerador nunca, ni cuando la cosa se había complicado al final.

Mientras los Renault hacían un buen Grand Prix a partir del trabajo destacado de Daniel Ricciardo, Vettel se quedaba atrás tras un trompo con su Ferrari y los Mercedes intentaban acercarse a Leclerc. Pero la tarea era muy comprometida, incluso Hamilton le advertía a los boxes de su equipo que la Ferrari andaba más rápido que ellos, cuando iba la vuelta 20 de las 53 programadas.

Ferrari también supo manejar la estrategia de paradas; Leclerc se detuvo una vuelta después de Hamilton y sin embargo pudo salir unas décimas adelante y pelear así por la primera posición, en una lucha dura contra el inglés.

La carrera no daba tregua. Y mientras el monegasco defendía muy bien su posición, Hamilton se pasaba un poco en la recta, Valteri Bottas aporvechaba y podía superarlo hasta llegar a la segunda posición. Para Lewis, las cubiertas habían dado lo suficiente y optó por cambiar para buscar con las gomas blandas la posibilidad de batir el récrod de vuelta y llevarse el punto extra. Lo logró.

Y el final llegó con un combate a pleno entre Leclerc y Bottas. Desde boxes, alentaban a Valtteri: “Es tu carrera”, le decían. Y la Ferrari que no se rendía. Que no aflojaba. Que manetnía la ventaja de 1″ y 2 décimas, a veces hasta casi 7 décimas…En ese tiempo fluctuaba y sostenía Leclerc.

Hasta que llegó el final, tras 6 vueltas agotadoras, pero que levantaron las tribunas, sacudieron a los boxes de Ferrari, desbordaron la alegría del piloto, que volvió a ganar tras una semana y ya enhebró sus primeras dos voctrias en la Fórmula 1.

Toda una alegría para Ferrari, para Italia y para Leclerc que empezó a demostrar las razones de su llegada a la Fórmula 1.


Hernán O’Donnell

Leclerc logró una resonante victoria y Ferrari vuelve a saborear el éxito en la Fórmula 1

El retorno de la máxima categoría llegó con un Gran Premio que siempre se aguarda con expectativas, porque es muy veloz, porque encierra sorpresas y porque depara pasadas y momentos de emoción. Bélgica se caracteriza por su velocidad, con curvas muy rápidas y espacios para los encuentros; en este GP no faltó la emoción desde el principio, porque en la largada ya hubo roces, toques y deserciones llamativas.

Charles Leclerc largó rápido y se metió en la primera posición; entre Vettel y Hamilton pelearon por la segunda ubicación, aunque la Ferrari hizo valer su mejor posición de largada. Y de atrás vino apurado Verstappen, quien intentó meterse en un ángulo cerrado en la primera curva, cuando Kimmi Raikonnen le había ganado la cuerda y hasta lo encerró de modo leve. Pero el holandés no frenó, lo tocó en el costado, se elevó el auto del finlandés y Verstappen quedó a un costado, fuera de combate cuando no se había corrido aún la primera curva de la carrera.

La multitud de holandeses quedó estupefacta. El silencio llegó a ese sector de las tribunas y tras la salida del auto de seguridad, con el reordenamiento, Leclerc se afirmó en la vanguardia, seguido por Vettel, Hamilton, Bottas, Norris, Perez, Ricciardo…

El orden se mantuvo a lo largo de la competencia. El cambio de neumáticos no alteró posiciones, pero el andar de Mercedes comenzó a tener influencia en los tiempos. Se acercó Hamilton a las Ferraris, y Vettel soportó durante algunos giros su asedio, hasta que en la vuelta 32 el inglés le mostró el auto y aprovechó la abertura de la curva para superarlo con limpieza y habilidad. Quedaban 12 vueltas y sólo 6″ de diferencia con el puntero del campeonato. Hanilton iba a la caza de la primera colocación y Bottas le apuntaba a Vettel por el tercer lugar.

El alemán fue a cambiar gomas y resignó el tercer puesto con Bottas; era inútil pelear y optaron por asegurar el coche hasta el final de la competencia.

Mientras, Leclerc no se rendía. Exigía a la máquina y mantenía la diferencia. Entre la vuelta 36 y 38, se manejó con una diferencia de alrededor de 7″. Era cuestión de llegar a la última, la vuelta 44, con ese ritmo de carrera. ¿Podría?

El final llegó a toda intensidad. Hamilton descontó varios segundos, pero no logró alcanzara Leclerc. El piloto de Mónaco mantuvo la templanza y no soltó la punta. Giró con precisión y llegó a la última vuelta con 2″ de ventaja sobre el inglés.

La emoción lo embargó al final. “Corriendo por Anthoine” decía un claco en su auto. “Esta carrera, este triunfo es para él”, dijo desde el auto ya en la vuelta posterior al final. “Siempre lo voy a recordar; corrimos mucho tiempo juntos y será quien me compañe por siempre”, dijo Leclerc cuando todo había terminado y se acordó del piloto fallecido el sábado en el GP de F2.

La lucha fue dura y la victoria un premio para el piloto de Ferrari. Un premio que tuvo el triste sabor de la tragedia del sábado y la esperanza de un futuro que cada vez es más prometedor para él.


Hernán O’Donnell

En un Gran Premio vibrante, Hamilton aceleró y sacó más ventaja

Fue una carrera vibrante, apasionante, incluso más atractiva de lo esperado. Con sobrepasos, duelos en cada puesto y algunos tramos que levantaron al público en las tribunas, en los televisores del todo el mundo.

El Gran Premio de Gran Bretaña, en el legendario Silverstone, tuvo de todo. La largada prolija de Bottas, la jerarquí de Hamilton para tejer su carrera y el ímpetu de los jóvenes que hoy son los principales animadores de cada carrera, por su coraje, arrojo y atrevimiento. Verstappen y Leclerc sostuvieron una batalla larga, a la que por momentos se sumó Pierre Gasly.

Valteri Bottas había hecho una gran tanda de clasificación y dominó la carrera durante gran parte de la misma. Incluso supo soportar un par de ataques de Hamilton, quien fue medido para buscar su momento.

Buena largada de Vettel para llegar al tercer lugar y el toque entre los Haas de Magnussen Y Grosjean que perjudicó a los dos. Giovinazzi se fue afuera y el duelo entre compañeros de Mercedes empezaba a encender un Gran Premio para recordar.

En la vuelta 14 Verstappen y Leclerc ingresaron juntos a los boxes y al salir, al mismo momento, comenzaron un duelo que duraría varios giros; casi se tocan al salir de los pits, y prolongarían la rivalidad por mucho tiempo.

Desde ese momento, en cada sector había una dura lucha por los puestos; porque más atrás peleaban Ricciardo y Sainz por el sexto lugar, porque entre Red Bull y Ferrari había mucho por discutir y porque los Mercedes tenían su propia pelea por el primer puesto.

La primera parada del equipo puntero fue para Bottas; luego, la de Lewis fue bien aprovechada por la incursión del safety car. Esa “parada gratis” como la definió Bottas al terminar la carrera fue la que en definitiva le permitió sostener el primer lugar, apoyado por su fantástica conducción.

Leclerc iba a tener su premio, votado como el piloto del día. Supo lidiar en la lucha con Verstappen, luego superar a Gasly, y llegar al podio tras una gran carrera.

Para Lewis era cuestión de acelerar y mantener las distancias. Mientras el final traerían nuevas emociones.

En las vueltas finales, Vettel luchaba por el quinto lugar con Verstappen y en una maniobra errónea se lo llevó por delante, y al chocarlo desde atrás, los dos perdieron la pista y se fueron al pasto. Tras el regreso, la investigación penalizó al alemán con 10″, que lo relegó al 17mo lugar. Una pena, también para Verstappen que pensaba ir por más. Al finalizar, el pedido de disculpas de Vettel al joven Max selló el fin del incidente.

Pero había más. La pelea entre Carlos Sainz y Daniel Ricciardo por el sexto lugar fue ardua e intensa, pero el español con McLaren pudo resistir el ataque del Renault del australiano.

Hamilton afrontó las últimas vueltas con gomas duras, exigidas y gastadas que pedían desde los boxes que fueran a cambiarse. Faltaban 5 giros y Lewis dudó. Llevaba cerca de 20″ a su compañero Bottas, pero no había garantías en la detención.

Entonces tomó la decisión. No se detuvo. Al contrario, aceleró. Metió un record de vuelta que le permitió sumar un punto más. Y cuando faltaban dos giros no se permitió ninguna duda más. “Me pidieron que fuera a boxes, pero no quería arriesgar nada. Tenía 21″, es verdad, pero faltaban 7 vueltas, después menos y ya no quería arriesgar. yo tenía mis estrategias propias”, le dijo a la cadena FOX tras la carrera.

Había decidido no arriesgar a detenerse a riesgo de perder un Gran Premio tan ansiado, tan deseado. Quería la victoria y no dudó. Cuando le pidieron que se detenga, aceleró. Y llegó a su sexta victoria en Inglaterra, su patria y amplió la ventaja a la búsqueda de su sexto título, que parece estar cada vez más cerca.


Hernán O’Donnell

Vettel llegó primero en Canadá, pero la victoria fue de Hamilton

Había sido un fin de semana perfecto para el alemán sebastian vettel. Gran jornada de viernes, excelentes tiempos el sábado y pole position para arrancar el domingo con confianza en poder terminar de la mejor manera y descontar puntos en el campeonato que lidera Lewis Hamilton. Pero todo quedaría arrumbado en una maniobra inesperado, poco ortodoxa pero muy controvertible, muy analizable, con mucho margen para debatir.

Para Vettel todo andaba de maravillas en Montreal; buena largada, confiabilidad en la marcha, una carrera prolija, sin tomar demasiada distancia de su perseguidor, Hamilton, pero con la seguridad de quien ya tiene experiencia tras muchas batallas realizadas. La ventaja no era grande, llegó ser incluso de medio segundo, pero no había aparecido la oportunidad del zarpazo para el inglés. Hasta que llegó la vuelta 48, ettel que se pasa en la frenada de la curva 3, la Ferrari que se va a al pasto y cuando se reincorpora a la pista, se encierra en la curva 4 sobre el auto de Hamilton que debe frenar para no chocarlo ni estrellarse contra la pared.

Pronto, la maniobra se derivó a revisión por parte de la comisión técnica: Se decidió decidieron imponer una sanción de 5″ al piloto alemán, que se le aplicaría a su tiempo final de la carrera. El comunicado evaluaba que el auto de Vettel había tenido un “regreso a pista inseguro, forzando a otro piloto a salirse del circuito”.

La polémica se encendió entonces en Canadá. Ya no importó demasiado el final, con el podio encabezado por Hamilton, seguido por Vettel y Leclerc en tercer lugar. No hubo demasiados reproches entre los conductores en la zona de premiación, como si supiera, Vettel, que el tema no pasaba por el inglés sino por los comisarios deportivos.

Las voces que criticaron el fallo se multiplicaron en las redes sociales. Incluso las celebridades del automovilismo se mostraron contrariados por el castigo a Vettel y lo hicieron saber: Mario Andretti, Jenson Button, Mark Webber, Nigel Mansell, fueron algunos de las viejas figuras de la F1 que señalaron su disconformismo.

“Este ya no es el deporte del que me había enamorado”, sentenció Sebastian Vettel, abatido y amargado.

Pero la carrera aún no terminó. ferrari anunció que presentará una apelación ante la Federación Internacional del Automovilismo (FIA) para que revise la sanción. Habrán 96 horas más de espera y de suspenso por un Gran Premio que tuvo más debate fuera de la pista que dentro de ella.

Y más allá de la sanción definitiva y del resultado final, que se dirimirá en un escritorio y varias horas después de finalizada la carrera, lo importante es que los que trabajan y conducen la Fórmula 1, sepan mantener el idilio con la gente, que los valores y atractivos de esta categoría, la máxima, sean mantenidos para que todos los que nos enamoramos de este deporte sigamos con la misma pasión y la misma admiración desde el día que la conocimos.


Hernán O’Donnell

Mónaco y Hamilton se unieron para homenajear a Niki Lauda

#DankeNiki. La semana se tiñó de dolor, primero, gratitud después y honores y homenajes a uno de los más grande pilotos que tuvo la Fórmula 1 a lo largo de su rica historia. Fueron días donde las voces se alzaron para recordar al gran piloto austríaco, Campeón del Mundo en 1975, 1977 y 1984. Sobreviviente al accidente más impresionante que se haya visto y con un regreso a las pistas tras 40 días con una actuación deslumbrante.

Lauda fue fuente de inspiración y sueños para millones de jóvenes en el mundo, no sólo para aspirantes a conductores de automóviles de competición. Desde el lunes 20 de mayo deja un legado irrepetible, y en él se ocupó toda la semana la máxima categoría.

Para Mercedes era una jornada muy especial. Tenía a sus dos autos en la primera línea de partida y el objetivo era muy claro: poder hacer el 1-2 final para dedicárselo a quien fuera parte del equipo como asesor técnico hasta sus últimos días.

Por ello la salida rápida, el lanzamiento de Lewis Hamilton y la buena maniobra de Bottas para impedir que Verstappen le ganara la posición. Se ordenó enseguida el 1-2 de Mercedes y todo marchaba sin inconvenientes hasta que Leclerc tuvo un toque, destruyó su neumático trasero derecho y debió ingresar a boxes. lo hizo a tal velocidad que dejó girones de la cubierta en la pista y obligó al ingreso del safety car para limpiar las calles.

En ese momento, muchos decidieron ingresar a boxes para cambiar cubiertas. Cuando Bottas salía, se encontró con un Verstappen que lo superaba con un leve encierro y toque que dañó su cubierta y debió, el finalndés, regresar a boxes.

La hilera quedaba formada por Hamilton, Verstappen, Vettel y Bottas. No habría modificaciones, más allá de las dudas que generó esa salida de boxes y que obligó a la intervención de la comisión técnica, que resolvió una penalización de cinco segundos al piloto de Red Bull por ese incidente.

Mientras Verstappen fue segundo, resultó de lo más incómodo para Lewis. Fue una constante amenaza y supo poner en discusión el liderazgo, pero el inglés tuvo mucho temple para soportar la presión y pudo mantener su puesto.

La pena a Verstappen lo relegó dos posiciones en la clasificación final. Cayó del segundo puesto al cuarto y al podio subieron Sebastian Vettel, segundo, y Valteri Bottas, tercero, quienes acompañaron al vencedor, Lewis Hamilton.

“Esto es por Niki”, señaló con el tirunfo consumado. El mejor homenaje a uno de los grandes de la historia, el héroe de nuestra infancia, el piloto que sobrevivió al accidente más terrible, volvió como un león, supo decir que no cuando las condiciones eran ingobernables en el GP de Japón 1976, resignó el campeonato, salió campeón al año siguiente, se retiró y volvió a la competición para ganar, por tercera vez el título del mundo, se despidió lleno de gloria y alguna vez afirmó que había aprendido más de las derrotas que de las victorias.

Ese hombre que fue leyenda y hoy es la guía de corredores como Hamilton que supieron honrarlo en el mítico Gran Premio bajo los cielos fastuosos de Mónaco.


Hernán O’Donnell

Hamilton aceleró en España y otra vez domina el Campeonato

“No hice un buen trabajo en la clasificación, y fui demasiado amable en la largada”. Ese fue el comentario, con mucho de análisis, autocrítica y anticipo de lo que vendría, que realizó Lewis Hamilton tras el Gran Premio de Azerbaijan. Estaba molesto consigo mismo, y así lo hizo saber. No había tenido un buen trabajo el sábado y el domingo cedió en la Q1, entonces ya sabía y anunciaba que sucedería en el Gran Premio de España.

Y así fue en Barcelona. Largó segundo, detrás de Valtteri Bottas, peró por poco tiempo. Aprovechó un leve quedo de su compañero, un poco encerrado por Vettel, y antes de la primera curva se aferró a la vanguardia. Bottas pudo acomodarse segundo, Verstappen quedó tercero y Vettel y Leclerc ccomenzaron una dura lucha entre las dos Ferrari. Pero era evidente que el monegasco iba más rápido que el alemán y lo superó, tal como lo aceptó el equipo y cedió Vettel, para luego comenzar otra batalla.

Pierre Gasly se metía en la pelea. Sabía que no debía cometer errores, no antender a la críticas y con prolijidad se posicionaba en el sexto lugar, con expectativas: Romain Grosjean desarrollaba una buena carrera, superaba varios puestos y se ubicaba en el sexto lugar.

Nico Hulkenberg llevaba a Renault al séptimo puesto y octavo se posicionaba Kevin Magnussen. Ahí se veía la potencial lucha entre Haas y Renault por ubicarse cerca de los dominantes, detrás de Mercedes, Ferrari y Red Bull.

En la vuelta 36, Vettel, que ya había tomado velocidad se arrimó a su compañero y este lo dejó pasar. La orden de Ferrari se basaba en la mayor velocidad y en que el alemán, en definitiva, es el piloto número 1. Leclerc había tenido su beneficio antes y esta era una devolución de gentilezas.

En la punta no había variantes. Todo se repartía entre Hamilton y Bottas.

En las últimas 20 vueltas creció la intensidad. El toque entre Norris y Stroll produjo el ingreso del “safety-car” y con ello se apretaron un poco los tiempos y las posiciones. Para la vuelta 55 de las 66 previstas, la expectativa pasaba por si Bottas podía achicar la distancia con su compañero.

Pero Lewis ya había advertido lo que iba a proponer. Se acabó el tiempo de la amabilidad. Está mentalizado para ir por la sexta corona. Quiere marcar época, tiene en la mira el récord de Michael Schumacher, apunta a coronarse como el máximo ganador de todos los tiempos, va por todo.

Lo había anticipado y lo cumplió. Lewis Hamilton aceleró en España y va por un nuevo campeonato.



Hernán O’Donnell

Bottas ganó de punta a punta y ahora domina el campeonato

Fue una carrera con pocas emociones, bastante prolija y si demasiadas sorpresas, pero dejó mucho para analizar y para proyectar este Gran premio de Azerbaiyán, el cuarto de la temporada. Y otra vez Mercedes llegó a lo más alto del podio. Valtteri Bottas ganó el primer Grand Prix del año en Australia, luego Hamilton conquistó los dos siguientes, y este le volvió a pertenecer al piloto finlandés.

Y su victoria no se puede discutir. Logró la pole position, largó primero, llegó antes que nadie a la primera curva y cuando su compañero, lewis Hamilton intentó pelearle la punta en las primeras tres curvas, Bottas se defendió con firmeza y supo mantener su posición.

Fue buena la largada de Sergio Pérez que alcanzó el cuarto lugar y de Lando Norris, que llevó adelante a su McLaren.

Después de esa pequeña disputa, se ordenaron Bottas, Hamilton y Sebastian Vettel en las primeras posiciones. No habría mayores modificaciones. Algunas variantes circunstanciales, como suelen suceder en las detenciones en boxes para cambios de cubierta, encontraron a Charles Leclerc en la primera colocación, pero cuando tuvo que detenerse, todo volvió a la normalidad.

De todos modos, fue una buena performance la del monegasco, pues pudo remontar varias posiciones desde su largada de boxes, se adelantó a cuatro rivales y estableció el récord de vuelta que le otorgó el punto extra.

El español Carlos Sainz también hizo una buena jornada, logró terminar por delante de su compañero Norris y demostró temple en la lucha cuando superó a su coequiper.

Después, la monotonía. La confirmación de la supremacía de Mercedes. La lucha de Ferrari con Vettel y Leclerc. La permanente vocación veloz de Verstappen…

Un Gran Premio que dejó todo abierto para el futuro, cuando empiece la temporada europea. ¿Podrá meterse Renault en la discusión del segundo pelotón? ¿Será Red Bull el tercero de los que luchan arriba, o el mejor de los que vienen detrás de Mercedes y Ferrari? ¿McLaren volverá a las viejas glorias cada vez más lejanas? ¿Y Haas dará el salto que alguna vez amenazó con dar?

Todo está por develarse cuando nos metamos en los Grandes Premios del viejo continente. Veremos como se desarrolla esta temporada que empieza a perfilarse como las últimas.

Mientras, a Valteri Bottas y Lewis Hamilton, poco les importa. Están enfrascados en su lucha, casi en un mano a mano solitario, tal como se manifestó en las últimas cuatro vueltas del Gran Premio de Azerbaiyán, en dirimir entre compañeros quien va a dominar este año la máxima categoría del automovilismo.



Hernán O’Donnell

La Fórmula 1 renueva sus estrellas

Empezó una nueva temporada de la Fórmula 1 Internacional, la máxima categoría de este deporte, la más trascendente y popular de las divisiones del deporte mecánico, y otra vez se renovaron las expectativas, las ilusiones y la pasión de los millones de seguidores que tiene la “máxima” desparramados en todo el planeta.

Han pasado los dos grandes premios iniciales, Australia y Bahrein, y han quedad algunas perspectivas del comienzo del año y lo que puede suceder en la temporada.

Hay nuevos vientos alrededor de la Fórmula 1. Nuevas expresiones y otros desafíos. Valteri Bottas se impuso en el primer grand Prix del año con una actuación soberbia, de las mejores de su carrera. Ya había tenido indicios en la pretemporada, cuando mostraba variantes en su preparación. En Australia, salió a pelearle la carrera a su coequiper, el quintúple Campeón del Mundo, el excelente Lewis Hamilton. Y ganó con justicia.

En Bahrein tuvo un segundo puesto con menos luces, producto de un inconveniente técnico: una bolsa de residuos se había metido en su alerón delantero y perjudicó la aerodinámica del auto.

En la segunda prueba, apareció otro nombre, otra figura que emerge y quiere sumarse a la constelación de estrellas que dominan la categoría. El monegasco Charles Leclerc. Apenas 21 años y ya mostró sus credenciales. Llegó a Ferrari como una nueva apuesta, y enseguida empezó a hacer ruido.

Tuvo un gran fin de semana, se llevó la pole position y pudo alcanzar la punta en la carrera tras superar a Vettel. Todo indicaba que cerraría un fin de semana para recordar.

Pero las cosas no se dieron como pensaba, y de a poco la máquina comenzó a perder potencia, con lo cual se vio superado por los Mercedes de Hamilton y Bottas, mientras Verstappen se acercaba de modo irreversible. Dentro de la mala fortuna, un siatuación fortuita le tendió una mano al final, cuando ya hasta el podio estaba en peligro: las detenciones de los Renault de Magnussen y Ricciardo generó que el safety car ingresara a la pista y la carrera ya tendría en las últimas vueltas las posiciones definidas e inmodificables.

Leclerc, que había hecho todo para ganar, salvó el tercer lugar, cuando hasta este puesto corría peligro.

La Fórmula 1 inició la nueva temporada con nueva conducción, nuevo gerenciamiento y nuevos vientos. Una inyección de renovada esperanza tanto en el deporte como en su organización y el espoectáculo que se le brinda a sus seguidores de todo el mundo.

Hamilton parace, una vez más, el gran candidato. Bottas quiere el desafío. Verstappen irrumpe con su desfachatez y Vettel siempre es una amenaza latente. A estas estrellas sumelé el nombre de Leclerc. En la segunda carrera ya mostró sus cartas y sus sueños de sumarse a la mesa de los más importantes pilotos.



Hernán O’Donnell