Archivo de la categoría: Fútbol

La Copa de los penales se define entre el oficio de Racing y la ilusión de Colón

Toda la emoción que se esperaba en los partidos de “play-off”, de eliminatorias, de cuartos de final, de la Copa de la Liga Profesional, quedó reducida a la expectativa y la tensión de las definiciones con remates desde el punto del penal. Pocos goles y contadas emociones ante las vallas; partidos anodinos, de baja intensidad y resueltos desde los doce pasos. Así fueron los cuartos de final y así también las semifinales. Ya en el primer fin de semana, el de los cuartos, los encuentros se resolvieron por esa vía; así, Independiente le ganó en La Plata a Estudiantes, Colón en su casa a Talleres de Córdoba, Racing a Vélez en Liniers y Boca se quedó con el Superclásico en una definición con sobresaltos.

Y todo siguió igual en el primer partido de las semifinales, en este “Super Lunes” de fin de Mayo. Racing venció a Boca en los tiros del penal, luego de noventa minutos aburridos, con poco peligro, carente de emociones y casi ninguna llegada al arco adversario. El equipo de Avellaneda con mayores precauciones, denunciadas en la posición de Copetti, volcado hacia la derecha y atento a cubrir las trepadas del lateral izquierdo de Boca, Frank Fabbra. Una línea clara de volantes y un sólo hombre bien de ataque, Darío Cvitanich.

El conjunto de Russo se paró con una zaga de tres hombres, Zambrano, López e Izquierdoz y cinco medio campistas: Capaldo, Campuzzano, Varela, Cardona y Fabbra, aunque Cardona podía desengancharse y unirse a los delanteros, Sebastián Villa y Carlos Tévez.

Pero no hubo grandes diferencias entre uno y otro. Alguna llegada en el primer tiempo con los pelotazos de Edwin Cardona, algo más preciso en el final, con un tiro libre de Tévez que el arquero Gastón Gómez supo desviar, y casi nada más.

Después llegó el turno de los penales. El remate fuerte y contundente de Matías Rojas (quien entró en el descuento junto a Melgarejo para patear penales), el 1 a 0 para Racing y el remate fortísimo de Carlos Tévez que pegó en el travesaño y llegó casi hasta la mitad de la cancha. Se simplificó la serie para Racing, porque Melgarejo asumió su rol, y puso el 2-0. Achicó Villa, 2 a 1.

Amplio Chancalay en la tercera serie: 3 a 1 para Racing. Y volvió a aparecer Gómez; igual que al final del partido, esta vez su estirada fue para desviar el disparo de Diego “Pulpo” González: Racing quedó 3 a 1 y con dos series por delante para definir.

Falló Fabricio Dominguez, acertó Agustín Rossi. A la Academia se le iba una posibilidad. Boca iba por la hazaña; convirtió Pavón y el encuentro quedó 3-2 para Racing, con un penal más para cada uno.

Y allí fue Enzo Copetti. Dispuesto a colocarse el traje de héroe. Tranquilo, sin alterarse, esperó el leve movimiento de Rossi a su izquierda y puso el balón a la derecha del arquero boquense.

Ganó Racing 4 a 2 la serie de los penales. La Academia llegó a otra final.

Colón e Independiente fue otra cosa. Otro partido, más dinámico, con más llegadas y con mejores acciones. Colón con un circuito de juego en la media cancha bien aceitado, a partir de la posición de Lértora, la habilidad de Alexis Castro y la dinámica de Aliendro. Con Bernardi como organizador y Luis Rodríguez como delantero total, Colón forzó un par de llegadas que se coronaron con la mano de Juan Manuel Insaurralde, el consiguiente penal y el gol por esa vía de la “Pulga” Rodríguez para marcar el 0-1, pues Independiente cumplió el rol de equipo local.

Con la desventaja, el equipo de Julio César Falcioni fue a la búsqueda de la igualdad; tuvo una situación en un tiro libre, donde ejecutó una jugada preparada: pelotazo a la derecha, Insaurralde de cabeza para Silvio Romero, centro otra vez y Burián que la despejó. El “Rojo” era la tremenda habilidad del colombiano Roa, y poco más. La ubicación de Lucas Romero, las subidas de Lucas Rodríguez por la banda izquierda y el espíritu para revertir el partido.

Después, el primer tiempo se cerró con más roces que fútbol y todo quedó en disputa para el segundo tiempo.

A los 50′ Lucas Romero ejecutó con maestría un tiro libre que se estrelló en el travesaño. Creció el equipo de Avellaneda, porque se adelantó en el campo, lo apretó a Colón y Falcioni movió el banco: Alan Velasco entró por Sebastián Palacios a los 61′. Un minuto más tarde, el “Pulga” estrelló un tiro libre en el palo derecho de Sosa y Eduardo Domínguez movió el banco: Santiago Pierotti ingresó en lugar Cristian Bernardi, cuando iban ya 64′, en el primer cambio de Colón.

Y muy pronto llegó la mejor maniobra colectiva de Colón y del partido. Rafael Delgado, desde el fondo y recostado sobre la izquierda, puso un pase recto para Luis Rodríguez; el “Pulga” se acomodó, aguantó el balón de espaldas a su ataque, luego giró y habilitó a Alexis Castro, ya en campo de Independiente. Arrancó Alexis y vio el pique, a su derecha, de Pierotti, quien entró como una locomotora, recibió el pas ed e Castro y ante la salida de Sosa, tocó suave y cruzado para marcar el 0-2 a los 66′ de juego.

De modo inmediato Julio César Falcioni llamó a Jonathan Herrera, centrodelantero con gol, para que ingrese por Blanco, a los 68′. Eduardo Domínguez, el DT del conjunto de Santa Fe, advirtió la necesidad de modificar la estructura y a los 78′ el colombiano Yeiler Goez ingresó en lugar de Farías y Cristian Ferreira entró en lugar de Pierotti, en este caso, por lesión.

El “rojo” se jugó el resto. A los 80′ Alan Soñora entró en reemplazo de Roa y Braian Martínez ingresó en lugar de Gonzalo Asís. Y creció el equipo de Falcioni al compás del talento de Soñora. Empujó, aunque Colón nunca perdió el orden ni sufrió grandes sobresaltos.

Cerró Domínguez sus variantes con el ingreso de Lucas Acevedo en la posición de Alexis Castro. Y no hubo tiempo para más, excepto una buena jugada combinada de Independiente que finalizó con un tiro de Velasco por arriba del travesaño, a los 90′ de juego.

Colón sostuvo con fútbol el resultado y el viernes ante Racing va por el sueño de toda una vida.

Hernán O’Donnell

Köln supo reaccionar y mantuvo su lugar en la Bundesliga

No fue fácil para el Köln, o Colonia, como se lo denomina en el mundo del fútbol hispano hablante. Porque tuvo un rival duro en la serie, el Kike, que llegó a la tercera posición de la Bundesliga 2 y soñaba con la posibilidad del ascenso a través del clásico repechaje alemán, la famosa “promoción” que durante años se vivió en el fútbol argentino.
Y no fue sencillo porque Kiel ganó de visitante el primer partido por 0-1; la modalidad alemana le da la ventaja al equipo que viene del ascenso y juega primero de visitante y luego define de local en el desquite.
Kike había hecho bien las cosas en la ida, aunque Colonia tuvo mayor posesión y más de quince remates al arco. Pero no pudo torcer la historia y debió jugársela en la revancha.
En el Estadio Holstein, Colonia supo remontar la adversidad. A los 2’ llegó el primer gol, el de la tranquilidad. Jonas Héctor, jugador que supo pertenecer al seleccionado alemán durante muchos años, aprovechó un centro al área y definió con certeza para poner el encuentro 0-1.

Pero no se detendría allí el torbellino de emociones que fue el comienzo del partido. Salió con determinación el Holstein Kiel y muy pronto llegó a la igualdad, a través del coreano Jae-sung Lee quien marcó el empate a los 3′ y el partido quedó 1 a 1.

Pero el fuego seguía; atacó Colonia, que necesitaba ganar el partido y apareció Andersson a los 5′ para sellar el 1-2 a favor de la visita. Pero no era el final de ese torbellino de gritos y sacudones; a los 12′ Sebastian Andersson aprovechó un tiro de esquina desde la derecha para ampliar el resultado a favor de la visita: 1-3 para Colonia.

Era otro partido al jugado unos días antes. El equipo que debía mantener la categoría facturaba todas las ocasiones; Holstein Kiel se hallaba confundido. No esperaba tres golpes consecutivos que le complicaban y mucho su sueño de ascenso.

Pero faltaba un tanto más, y este llegó a los 38′ a través de Rafael Czichos para poner un casi definitivo 1-4. Colonia abrazaba, ya en el primer tiempo, la permanencia en la categoría.

El equipo local salió a jugar el segundo tiempo con dos variantes bien ofensivas: ingresó el delantero Benjamin Girth por el volante Finn Parath, y el mediocampista Joshua Mees reemplazó al defensor Simon Lorenz. En tanto, en Colonia también hubo dos modificaciones: Jorge Meré entró por Sebastiaaan Bornauw, defensor por defensor, y Jakobs ingresó por Jannes Horn, también en la defensa.

El partido quedó definido; el local al ataque, la visita a aprovechar los espacios y meter contragolpes como estiletazos, que hacían sacudir y revolcar al arquero griego Ioannis Gelios.

Pero, como sucede en este fútbol moderno, cambios y más cambios durante la segunda etapa. A los 63′ Mikkel Kirkeskov ingresó en lugar de Marco Komenda en la defensa local, mientras que en Colonia Max Meyer reemplazó al volante Ondrej Duda.

Colonia estaba cerca en cada amenaza, pero manejaba el partido con las variantes y el control del reloj; así, a los 71′ Jan Thielmann entró por Marius Wolf y a los 75′ realizó su quinta modificación: Dominick Drexler reemplazó al goleador Sebastian Anderson.

Holstein Kiel fue por una última esperanza; a los 80′ Noah Awuku ingresó en lugar de Fabian Reese, para tener una ilusión más en ataque. Y sin embargo, el golpe lo dio la visita.

Iban 83′ cuando se armó la jugada colectiva por la banda izquierda, la habilitación a Héctor y el pase para Ellyes Skhiri, quien recibió en el área, giró y sacó un bombazo que puso el encuentro ya en cifras inalcanzables: 1-5 para la visita.

Así llegó FC Köln a salvar la categoría. Con determinación, voracidad y contundencia, remontó el encuentro perdido de local y afianzó su lugar en la Bundesliga. Holstein Kiel tuvo varios días para soñar e ilusionarse, y aunque la tarde del sábado fue un baño de realidad, sabe que la lucha no se detiene, y a la vuelta de la esquina comienza una nueva temporada para poner en marcha otra esperanza.

Hernán O’Donnell

Gerónimo Rulli puso a flote al “Submarino Amarillo” y Villarreal gritó Campeón

Toda la tensión de una final, todas las emociones, los aciertos y los errores, los planteos tácticos y las jugadas más admirables quedan a un costado cuando terminan empatados tras ciento veinte minutos de fútbol puro y hay que definir por penales. Todo lo que tiene que ver con el fútbol, con el juego y el deporte, pasa a un segundo plano. Es más, se olvida. Porque empieza otro juego, otro deporte: la definición por los tiros desde el punto del penal. Y todo lo que ocurrió en el partido, ya no sirve. Ni los méritos, ni las intenciones. Todo se resuelve en la ejecución de los penales. Y ahí ya nada se vincula con lo que sucedió en el partido. Es más, muchas veces poco tiene que ver con ese antecedente inmediato.

Y la final de la Europa League entre Villarreal y Manchester United finalizó con la igualdad en uno tras los noventa minutos reglamentarios y los treinta del alargue también empatados. Fue 1 a 1 en ese lapso en que se jugó al fútbol, once contra once y con las reglas conocidas. Con un dominio inicial del equipo inglés, a partir del trabajo de Mc Tominay y Pogba en la mitad de la cancha, la habilidad de Rashford por izquierda, las trepadas constantes de Wan-Bissaka por derecha y la movilidad constante de Edison Cavani. A los 6′ probó Mc Tominay y su disparo pasó cerca. Villarreal intentaba salir con Juan Foyth, quien se golpeó con la rodilla de Pogba a los pocos minutos y debió pelear con un sangrado que lo acompañó todo el partido. Trató de ordenarse con la organización que le podía dar Dani parejo y la potencia en ataque de Gerard Moreno y el colombiano Carlos Bacca. Estaba complicado hasta los veinte minutos, cuando tuvo un par de corners a favor y pudo salir del embrollo en el que el Manchester lo había metido.

Y a los 28′ llegó a la apertura del marcador; tiro libre de Parejo desde la izquierda, la aparición justa de Gerard Moreno y su toque firme para marcar el 1 a 0 para el Villarreal.

Le costó a United salir del shock; estuvo unos minutos desorientado, hasta que volvió a retomar su camino. A intentar, a partir de una búsqueda con bruno fernandes, con Rashford y el inquieto Cavani. Y cerró el primer tiempo con una llegada clara, tras un centro de Greenwood, y Albiol que sellevó por delante la pelota, en una situación de peligro para su valla, pero el arquero Gerónimo Rulli la atrapó y salvó su error. Iban 44′ de juego y Rulli apareció, como lo había hecho en algunas situaciones anteriores. pero aquí anticipaba su destino de héroe.

El segundo tiempo se presentó con mayor intensidad en el juego. El equipo de Solskjaer se adelantó en el campo, fue en busca de la igualdad y comenzó a forzar situaciones frente al arquero argentino. Así, a los 54′ Cavani logró la igualdad, tras una arremetida luego de recibir una habilitación de Rashford, quien remató al arco un despeje de Albiol. Todo había nacido en un corner a favor de United, y los rebotes en el árae española favorecieron al delantero uruguayo quien aportó toda su experiencia y calidad para sellar el 1 a 1.

Fue el momento del equipo inglés; mientras Unai Emery empezó a mover el banco del conjunto español, con el ingreso de F. Coquelin por Carlos Bacca a los 59′ de juego, a los 69′ Rashford se perdió, solito, una enorme posibilidad, con un tiro que se fue desviado. Y a los 70′ Cavani logró un cabezazo de un balón que se iba desviado, pero Parejo tapó el disparo.

El juego era más equilibrado luego de una hora de disputa. Emery fue por las variantes y Villarreal comenzó a reconfigurar su estructura. A lo 76′ Paco Alcacer reemplazó a Y. Pino y M. Gomez ingresó por M. Trigueros; después, a los  87′ Alberto Moreno entró en lugar de A. Pedraza y M. Gaspar reemplazó a Juan Foyth. Todo concluyó con un equilibrio en el manejo de las acciones y el alargue tenía una oportunidad más para definir el campeón por medio de un partido de fútbol.

Y hubo emociones para ver. Moi Goméz creció en el manejo, Villarreal llegó a los 98′, pero el remate final se fue muy abierto. A los 99′ entró Fred por Greenwood, en el primer cambio del equipo inglés. Fue un primer tiempo de la prórroga con mucha intensidad. Un poco mejor Villarreal, pero con un Manchester peligroso en cada contragolpe. Además, la lluvia habia llegado al Stadion Energa Gdansk, en la ciudad de Gdansk, Polonia. Y el marco de gente, con un porcentaje de gente que concurrió y le dio calor y color al juego, bajo el agua constante.

Solskjaer realizó variantes sobre el final, con un ojo ya puesto en la definición por penales. Iban ya 115′ y A. Tuanzebe ingresó en lugar de E. Bailly y D. James reemplazó al francés Paul Pogba. Y cuando el reloj se cerraba para el fútbol, vinieron tres variantes para la especialidad de la definición por penales. En United, a los 120+2′ Juan Mata reemplazó al lateral A. Wan-Bissaka y A. Telles entró por el escocés S. McTominay, mientras que en Villarreal Raba ingresó en el lugar de Capoue.

Quedaban segundos de juego y los tres cambios fueron para la definición con los tiros desde el punto del penal.

Fue una definición emotiva pero también de excelencia. Comenzó con la ejecución Villarreal y los diez jugadores de campo, de los dos equipos, convirtieron sus remates. Muchos de ellos, de modo brillante. Así se llegó a un 10-10 y el último disparo quedó para los arqueros, Gerónimo Rulli y David de Gea. El argentino fue seguro, tranquilo y remató fuerte, alto y bien colocado. 11-10 para Villarreal. David de gea asumió la responsabilidad, quiso asegurar el disparo y trató de darle dirección y colocación, pero con escasa potencia. Abajo, a la izquierda de Rulli. Y hasta allí fue el ex arquero de Estudiantes de La Plata, estiró sus manos y desvió el tiro…Villarreal Campeón!

Con esfuerzo, con sacrificio, con una pizca de suerte y con la ejecución primero y las manos después, de un arquero argentino que lucha y sueña, trabaja y se sacrifica, y en una noche lluviosa de primavera europea fue el muchachito de la película.

Hernán O’Donnell

Atlético de Madrid coronó un año exitoso con el grito de Campeón

Un clima de enorme expectativa, de alegría contenida, de gente que merodeaba el estadio y una ciudad, Valladolid, que transitaba un protagonismo inesperado. hasta allí llegó el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone, el puntero de La Liga española, el equipo que siempre busca “terciar” en esa lucha de gigantes que componen Real Madrid y Barcelona. Pero que esta vez, otra vez, se encontraron con un equipo indomable, corajudo y luchador, que los puso en aprietos en ese duelo bilateral y volvió a dominar el Campeonato por encima de sus poderosos equipos.

Con el marco despejado de público y ese vacío que nos recuerda la tristeza de estos tiempos de pandemia, pero con los ojos del mundo puestos en el Estadio “José Zorrilla”, donde el local el Real Valladolid Club de Fútbol se jugaba la permanencia en Primera División y el “Aleti”, nada menos que la corona. Partidazo por donde se lo mire.

Y fue intenso, entretenido y emocionante de principio a fin. Salió decidido el equipo visitante, con tres hombres en la zaga, Felipe, Giménez y hermoso, en tanto Trippier y Carrasco transitaban las bandas. Llorente y Koke para trabajar en el medio y Angelito Correa como generador de fútbol. Fue, el ex jugador de San Lorenzo, el eje por donde se movió el “Aleti” en el comienzo del partido, en tanto Valladolid planteaba un cerrado 4-4-2, con Meza en el medio juego como repartidor de cada pelota.

A los 9′ avisó el local con un remate seco y bajo de Toni Villa que Oblak tapó con una estirada fenomenal. Era un llamado de atención, que se concretó a los 17′ tras un tiro de esquina para el “Aleti”, la presión de Weissman para conseguir el balón, el pase largo para Oscar Plano quien encabezó un rápido contra ataque y definió con seguridad cuando salía Oblak para marcar el 1 a 0.

Sintió el golpe el equipo “Colchonero”. Si bien las noticias de afuera eran alentadoras porque enseguida el Villarreal le marcó el 1-0 al Real Madrid, lo cierto es que el equipo se sintió tocado. Así nació otra contra del local manejada por Saidy Janko que terminó en un tiro de esquina para Valladolid.

De a poco se acomodó el equipo de Simeone. Y a los 26′ encontró una llegada con un cabezazo de Felipe que controló el arquero local, Jordi Masip. A los 31′ Luis Suárez recibió de Saúl, entró al área y sacó un buen tiro que se fue al corner. De ese tiro de esquina llegó Felipe con otro cabezazo que se fue arriba del travesaño. Y la primera parte se cerró con un buen centro de Olaza que conectó Weissman y controló Oblak.

En el segundo tiempo, Atlético de Madrid volcó el juego hacia el campo local con más profundidad. Fue a buscar el partido, se hizo protagonista y le hizo sentir al rival la presión en su propio terreno. Así llegó al empate, con una maniobra individual de Angel Correa que provino luego de un control colectivo duradero. Lo cierto es que Correa tomó el balón a los 56′, maniobró entre tres rivales y cuando le quedaba muy poco espacio, sacó un remate justo para señalar el 1 a 1.

Respondió el local con un bombazo de Lucas Olaza que Oblak pudo rechazar, en tanto Weissman desvió el rebote que le cayó a sus pies, con un tiro alto, arriba del travesaño visitante.

A los 61′ llegó una catarata de cambios: S. Guardiola ingresó por de Sousa, Michel entró por R. Mesa y Joao Filipe reemplazó a Toni Villa en Valladolid, en tanto Renan Lodi ingresó en lugar de Hermoso y Joao Felix entró en lugar de S. Ñiguez.

Siete variantes juntas que no modificaron la esencia, en tanto a los 66′ Lucho Suarez iba a aprovechar un erro en la defensa local y tomó un balón mal pasado para escaparse hasta el arco de Msip y definir con categoría para poner el encuentro 1-2 a favor de Atlético de Madrid. 

Se tranquilizó la visita y a partir de allí manejó el partido. Cambiaron los roles y fue Valladolid el que sintió el golpe, lució “shockeado” y se enredó en el partido. Incluso tuvo otra chance clara la visita con un buen pase de Suárez a Carrasco que no prosperó a los 77′ de juego.

A los 78′ entró Kondogbia por LLorente mientras que a los 81′ K. Perez reemplazó a F.S. Emeterio y P. Hervias ingresó en lugar de S. Janko en el equipo local. A los 84′ el mexicano Héctor Herrera reemplazó a la figura de la cancha, el argentino Angel Correa.

Atlético de Madrid ya no sufrió sobresaltos y se abrazó a la victoria. Luchó todo el año por ella. Comenzó muy bien, sacó una ventaja importante al principio y al doblar la curva de la mitad decayó. Ahuyentó fantasmas al final del torneo, se aferró a su espíritu y en la última fecha coronó con éxito lo que mereció desde el principio.

Hernán O’Donnell

Atlanta se enredó en la telaraña de Maipú y al final hasta salvó un punto

Fue una tarde compleja para el equipo de Walter Erviti. Porque comenzó con buenos augurios, la saludable intención jugar que siempre demuestra el “Bohemio” y un sol de otoño que acompañó la tarde del lunes, a pleno trabajo en los talleres mecánicos de automóviles vecinos al Estadio “Don León Kolbowski”. Atlanta salió a jugar con un clásico 4-3-3; la slida de los laterales Leonardo Flores y Ramiro Fernández, el apoyo del volante central Agustín Bolívar, Gabriel Ramírez adelantado, y casi cuatro delanteros: Facundo Taborda por derecha, Ignacio Colombini como centro atacante, Fabricio Pedrozo como interno izquierdo pero bien adelantado y Joaquín Ochoa Giménez por el sector izquierdo. Enfrente, Deportivo Maipú de Mendoza con una línea de cuatro defensores, delante de ellos otra línea de 4, con Agustín Manzur por derecha, Ignacio Antonio y Diego Tonetto por el medio y Matías Viguet por izquierda. Adelante de ellos José Méndez y más adelante Alvaro Veliez.

Muy pronto el equipo mendocino iba a mostrar parte de su táctica: presión sobre la salida, sobre todo por las bandas y con suma dedicación a Leo Flores, un lateral con gran manejo y proyección, además de buen remate al arco. Por ello, Matías Viguet estaba atento y comprometido en la marca personal.

Se las arregló Atlanta para tener el balón y darle un trato justo, aunque le costó generar jugadas de peligro. A los 8′ Facundo Taborda sacó un remate interesante que contuvo el arquero Bolado; a los 18′ “Nacho” Colombini disparó afuera, cerca, y a los 29′ Colombini bajó un pase alto de pecho para que Gabriel Ramírez pudiera rematar, pero su tiro se fue alto.

No hubo más situaciones en el primer tiempo y para el complemento, Erviti decidió una variante en el local: Santiago Solari entró en lugar de Fabricio Pedrozo. Solari se ubicó como puntero derecho, Taborda pasó de wing izquierdo y Ochoa Giménez se ubicó de volante por izquierda.

Sin embargo, Deportivo Maipú iba a mejorar mucho y a cambiar el trámite del partido. Se soltó el equipo visitante, arriesgó un poco más y tras haber maniatado al local, en el segundo tiempo fue por más.

Así, a los 50′ tuvo su primera llegada en el partido, y la más peligrosa hasta el momento: un remate de Manzur, cruzado, que Francisco Rago desvió al corner con un manotazo bajo junto a su palo derecho. A los 57′ probó José Méndez y otra vez apareció Rago.

Maipú se animó. se adelantó en el campo y empezó a mandar. Erviti decidió, a los 65′, que Sebastián Riquelme ingresara por Taborda, para volver a soltar a Ochoa Giménez y buscar equilibrio en la mitad de la cancha. Pero las respuestas las daba la visita. A los 69′ se iba sólo Bonacorso tras recibir un gran pase de Veliez, quien recibió un duro cruce de Martín López. El árbitro Andrés Gariano cobró la falta, amonestó a López y desató la ira de Bonacorso y todo Maipú pues no aplicó la ley de ventaja, cuando el lateral derecho visitante se iba solo hacia el arco de Rago.

De ese tiro libre llegó un balón cruzado para el lateral izquierdo Edgardo Díaz quien lanzó un tiro al arco, desviado, y luego fue chocado por la salida de Rago, pero ya había lanzado su remate.

A los 71′, Erviti volvió a meter mano en el equipo y determinó el tercer y cuarto cambio: Valentín Perales, zaguero central, entró por Ramiro Fernández, lateral izquierdo, y Cristian García, delantero, por Gabriel Ramírez, volante. Arriesgó más; línea de tres zagueros, Perez, Perales y López, Flores y Ochoa Gimenez por los costados, Bolívar y Riquelme por adentro y tres atacantes: Solari, Colombini y García.

Recíe a los 76′ Luciano Theiler movió el banco de Maipú, que ya controlaba el juego, a esa altura. Franco Moreno entró por Agustín Manzur y Facundo Castelli, de gran altura, reemplazó a José Méndez.

Atlanta insistía, su esquema era ofensivo, pero no podía romper el cerrojo visitante. Veliez se había hecho dueño de cada contraataque, y en una escapada Martín López cruzó en un último intento y por doble amarilla, se fue expulsado. El local debió afrontar los diez minutos finales con un hombre menos.

Así fue como sintió el peso del cierre. A los 86′ Mauro Cachi entró por Diego Tonetto en el equipo de Mendoza. Y a los 87′ llegó otra posibilidad para la visita; corner desde la izquierda y Véliez, la figura, metió un cabezazo que controló Rago. Por si fuera poco, el “10” de Deportivo Maipú tuvo otra chance ya en el descuento. Se jugaban los 90+3′ y se escapó por derecha, superó a la marca y cuando le salía Rago, remató desviado.

Fue el cierre para un partido intenso, duro y disputado. Atlanta comenzó a toda ilusión, pero Maipú supo envolverlo en su dique de contención y en el complemento generó varias situaciones que lo pusieron cerca de llevarse los tres puntos a Mendoza. Rago se lo impidió y debió conformarse con el empate.

Hernán O’Donnell

Excursionistas llenó el sábado de fútbol y goles

Desde que sonó el silbato inicial, Excursionistas fue a buscar el triunfo. Fue nada más que comenzar y forzar una jugada d ataque que derivó en un tiro de esquina. Con pocos segundos de juego disputados.
El equipo local presentó un clásico 4-3-3. Con la salida por los laterales, sobre todo por el lado de Pistoia, la firmeza de Gutierrez Arango y Diego Molina en la zaga, el trabajo criterios o de los volantes internos, Nahuel Arias y Matias Morales, más la presencia picante de Ivan Müller.
Enfrente, Leandro N. Alem intentó hacerle partido con la ubicación de Grecco, la habilidad de Cristaldo y el peligro que podía generar Buono.

Así fue como a los 8’ llegó la visita con un aviso: Buono remató desde afuera y el balón se fue por arriba del travesaño de Nahuel Cajal.
El verde respondió con un córner, a los 12’ que salió afuera del área grande y Nahuel Arias metió una gran volea que controló el arquero Valiñas.

Excursionistas era más en el control de campo y pelota, y a los 23’ contó con otra oportunidad. De un tiro de esquina recibió Pistoia por derecha y lanzó un centro cruzado que Müller no pudo concretar.
La visita pudo tener otra chance a los 33’. Tras un centro de la derecha, Buono disparó al arco, rebotó en Gutierrez y Grecco tomó el balón para elevar su tiro posterior.
El local cerró el primer tiempo con otra llegada clara; centro de Morales y el cabezazo fuerte de Gutierrez fue controlado por el arquero visitante.

En el segundo tiempo Excursionistas encontró rápido la ventaja que merecía. Desbordó por derecha Iván “El Colo” Müller, lanzó el centro al medio y Ricardo Segundo ganó la posición al defensro Kulich para marcar de cabeza el 1 a 0 cuando iban 47′ de juego.

Y no hubo mucho tiempo para acomodarse, porque enseguida llegó una maniobra desde la izquierda, la habilitación para Ricardo Segundo y esta vez el delantero se tomó el tiempo con frialdad para acomodarse y cruzr el balón de izquierda a derecha y señalar el 2 a 0 a los 51′ del partido.

Pero casi sin tiempo para acomodar los apuntes, el local definió el partido. Tras una jugada muy parecida, Pistoia habilitó a Iván Arbello; este lanzó el pase al área que llegó para Matías Morales quien sacó un remate fuerte y señaló el 3-0 a los 56′. Excursionistas liquidó el partido, ante la sorpresa y la falta de reacción de Leandro N. Alem.

Carlos “El Lobo” Cordone, entrenador de la visita, decidiò dos variantes en ese momento; iban 57′ y Rojo reemplazó al paraguayo Peralta Salinas en tanto Medina ingresó en lugar de Cristaldo. “El Lobo” quiso sacudir al equipo pero fue Excursionistas el que mantuvo el control del juego. A los 63′ llegó la primera variante en el local; Ramiro Faust ingresó en reemplazo de Iván Müller.

Y pocos minutos después, a los 65′, Alem tuvo otras dos variantes: Gómez entró en lugar de Cordero, y Acosta reemplazó a Buono. Para que no quedarse atrás, el “Villero” realizó dos modifcaciones a los 66′: El legendario Patricio Roldán entró en lugar de nahuel Arias, mientras que Julián Canosa reemplazó al zaguero Diego Molina.

Las ventanas de los cambios no modificaron el libreto del partido. El equipo del Bajo Belgrano era superior y a los 67′ Gutiérrez estrelló un cabezazo en el travesaño tras recibir un centro desde la derecha.

El equipo de Cordone no encontraba el partido, aún cuando tuvo a los 70′ un remate de Medina que contuvo Nahuel Cajal. en una de las últimas llegadas del equipo de General Rodríguez. En el “Verde” se vinieron dos cambios, a los 73′; González King entró en lugar de Ricardo Segundo y Almirón entró por Arbello.

El partido tenía un dueño y era el equipo del Bajo Belgrano. Así fue como explotó sus oportunidades y aumentó el marcador a los 80′, tras otra buena combinación colectiva por la banda izquierda para terminarla con un centro pasado que aprovechó muy bien Faust para definir por el otro lado y cerrar el encuentro. 4 a 0 y casi nada más por jugar.

El equipo de General Rodríguez ya no tuvo más ocasiones ni tampoco rebeldía para torcer un destino que había sido sellado. Excursionistas jugó un muy buen primer tiempo, fue contundente en el segundo y decoró con goles una tarde de sábado otoñal que le permite soñar con un futuro venturoso.

Hernán O’Donnell

Atlético de Madrid construyó una victoria fundamental y espera la bandera a cuadros…

Atlético de Madrid salió a buscar la victoria ante la Real Sociedad de San sebastián, desde el primer minuto de juego. El equipo “Colchonero”, tal vez motivado por el empate de ayer de Barcelona frente a Levante, y con la definición de la Liga en las últimas jornadas, se convenció de que tenía que hacer su parte, por eso fue arrancar el partido e ir a la búsqueda del arco visitante.

Así, a los 4′ tuvo su primera llegada, y bien clara: desborde por la derecha, centro al corazón del área y Luis Suárez, con el arco libre, elevó su remate por encima del travesaño. A los 7′ fue el mismo delantero uruguayo quien ejecutó un tiro libre y el balón pasó al lado del palo izquierdo de Alejandro Remiro. A los 8′ Angelito Correa habilitó a Llorente y Remiro le tapó el disparo.

Hasta que a los 15′ abrió el marcador; Carrasco recibió la habilitación desde la derecha, paró el balón y con un tiro entre las piernas del arquero visitante, convirtió el primer gol de Atlético de Madrid para poner el partido 1 a 0.

Real Sociedad reaccionó y logró llegar al arco de Oblak recién a los 17′ de juego; fue tras una maniobra combinada, en la que apareció Ander Barrenetxea y sacó un fuerte tiro al arco que el arquero local controló con una notable reacción.

Pero el “Aleti” estaba encendido y enseguida aumentó el resultado. Luis Suárez capturó una pelota de aire entre la media cancha y el arco rival; la bajó, se acomodó y arrancó hacia la derecha, donde apareció Angelito Correa libre, para recibir el pase del delantero uruguayo. Correa se metió en diagonal, y ante la salida de Remiro, cruzó el balón para poner el 2-0 a los 27′ del partido.

Volvió a tener una chance la visita con un disparo de Isak y una notable reacción de Oblak para rechazar, a los 30′ y unos minutos después, a los 36′, Isak volvió a probar al arquero local y otra vez Oblak resolvió con eficiencia.

Sin embargo, para comenzar el segundo tiempo Imanol Alguacil, DT de la Real Sociedad, resolvió que Jon Bautista ingresara por Isak.

Ya en el complemento fue otro partido. Porque no se sostuvo el dominio permanente de Atlético de Madrid. La visita se soltó, se adelantó y empezó a generar un encuentro más equilibrado. Con Oyarzábal más libre, la Real Sociedad se organizó mejor para la creación. Sin embargo, “Lucho” Suárez tuvo una buena ocasión a los 54′ con un remate preciso que detuvo Remiro.

A los 58′, Alguacil determinó otras dos variantes en la visita, que entonces acumuló tres cambios. En este caso, Pacheco Dozagarat ingresó en lugar de M. Sagnan y R. Lopez reemplazó a Nacho Monreal; y muy pronto hizo los das últimas sustituciones reglamentarias: I. Zubeldia entró por A. Elustondo y M. Merquelanz se ubicó en lugar de Mikel Oyarzabal, cuando iban 67′ de juego.

Ya el partido se había hecho de ida y vuelta. El equipo del “Cholo” quería rematarlo, pero también sufría los embates del conjunto vasco. A los 72′ Simeone movió su estructura: Joao Felix reemplazó a Angel Correa y G. Kondogbia ingresó en lugar de S. Ñiguez. En ese ida y vuelta, Suárez tuvo un remate que se fue apenas arriba del travesaño, a los 76′ y Portu, de Real Sociedad, estrelló un tiro en el palo izquierdo de Oblak, en una magnífica oportunidad para la visita cuando iban 79′ de juego.

Renan Lodi entró por el uruguayo Suárez a los 80′ y en ese final marcó la Real Sociedad para llenar de incertidumbre el desenlace. Corner desde la izquierda, el balón que rebotó en el primer cabeceador del ataque y la pelota le quedó a Igor Zubeldia, quien marcó el 2-1 a los 82′.

Y así se jugaron los diez minutos finales, con el local que intentó “cerrar” el partido y la visita que quiso dar el golpe. Pero se mantuvo firme el Atlético de Mdrid, se abrazó a la victoria y celebró con euforia una victoria que lo acerca a la bandera a cuadros.

Hernán O’Donnell

Barcelona se enredó en sus dudas y comprometió su futuro en La Liga

Había jugado un primer tiempo interesante, con dominio del juego, control territorial y una ventaja apreciable de 0-2 en el primer tiempo. Sin embargo, tras un inicio de complemento donde pudo aumentar y llegar al tercer gol, porque De Jong tuvo una buena situación a los 55′ y su remate, por arriba del travesaño, se fue con olor a gol. pero allí se derrumbó Barcelona, perdió consistencia y sufrió los ataques de Levante, un equipo que intenta jugar bien, que le gusta administrar la pelota y que tiene espíritu ofensivo. Incluso, si en algo se parece a Barcelona, y así lo demostró el segundo tiempo, tan cambiante, es su endeblez defensiva.

Barcelona había sacado una diferencia a través del gol de Messi a los 24′, tras recibir un rebote de un centro de la izquierda y sacar una volea con el sello de su calidad, para poner el 0-1 en el partido; ahí, el equipo de Koeman cedió un poco de terreno y el Levante aprovechó para ir por el empate, pero en un rápido contragolpe de Dembelé, este llegó al fondo, cruzó el balón al medio y Pedri apareció libre para señalar el 0-2 a los 33′ de juego.

Con una tranquilidad ficticia se fue al descanso el equipo catalán. Porque se comprobó, tal como le sucedió en los últimos partidos, que su espíritu no estaba firme y se desdibujó en el complemento, así como le ocurrió ante Granada y Atlético de Madrid.

Y pasó lo que contábamos en el principio de esta crónica con un segundo tiempo cambiante y sorprendente. Sergi Roberto ingresó por Araujo, lesionado, en un anticipo de varias modificaciones de nombres y de estructura del conjunto de Koeman.

Luego de esa oportunidad de De Jong para aumentar el marcador, llegó el aluvión local.

A los 56′ descontó Melero, con un cabezazo certero, tras recibir un centro desde la derecha, que dejó a Ter Stegen sin reacción y el partido se achicó a 1-2.

Enseguida, una salida fallida de la visita fue aprovechada por Levante. Messi quiso jugar hacia atrás, el balón lo capturó el medio local, el pase le llegó a Morales y este sacó un remate fuerte y cruzado que se metió en el ángulo superior izquierdo de Ter Stegen y el encuentro quedó 2 a 2 a los 59′.

Levante se había metido en el partido y Paco López decidió dos variantes para refrescar la estrucutura: a los 60′ D. Gomez entró por Bardhi, en tanto que M. Malsa ingresó en lugar de O. Duarte. Y fue el propio Malsa, que a los 61′ tuvo un disparo peligroso que salvó Ter Stegen.

El encuentro se había complicado para Barcelona, que, sin embargo, encontró otra oportunidad para torcerlo a su favor. Iban 63′ cuando Lionel Messi encaró por el medio, habilitó a Antoine Griezmann, este abrió a la derecha y Dembelé sacó un remate fuerte que se transformó en el 2-3 para la visita.

Ronald Koeman intentó reamrar la zaga y plantear un partido más sólido, al compás de un contragolpe que, al cabo, nunca salió. Pero pensó que con el ingreso de Óscar Mingueza  por Pedri a los 73′, el equipo podría obtener una organización defensiva más eficiente. No sucedió.

En el local, a los 74′, Coke reemplazó a Jorge Miramón, y Sergio léon entró en lugar de Roger Martí. En la visita, 80′ M. Braithwaite reemplazó a Antoine Griezmann y a los 81′ Serginho Dest ingresó en lugar de O. Dembele.

De esas variantes, Levante tuvo mejor resultado, pues a los 82′ llegó al empate, tras una maniobra por izquierda, el centro de Toño al medio y la aparición de Sergio Léon para marcar el definitivo 3 a 3.

Koeman fue por una última alternativa y a los 84′ Riqui Puig entró por un Sergi Roberto que no llegó a completar cuarenta y cinco minutos, pues había entrado en el inicio del complemento. Y el Barca, fue. Con más imprecisiones que juego asociado, con más impulso que ideas, con más obligaciones que convicciones. Solo el joven Puig puso claridad a cada ataque, pero no tuvo compañía, apenas la jerarquía enorme de Messi para encontrar siempre una buena ubicación, pero sin socios para que entre ambos pudieran llegar a desnivelar.

Y Barcelona dejó dos puntos fundamentales, que pueden ser determinantes en un cierre de Liga electrizante y apasionante, pero que empieza perfilar un dueño y a alejarse de Cataluña.

Hernán O’Donnell

Central Córdoba fue a buscarlo, pero Arsenal lo supo contrarrestar

El equipo de Gustavo Coleoni salió a jugar como lo hace siempre. Al ataque, a la búsqueda del arco contrario, a respetar la pelota y a través del juego asociado intentar generar situaciones ante el arco rival. ya es un sello distintivo de los equipos del “Sapito”. por eso no sorprendió que Central Córdoba saliera a jugar en la mañana del domingo (tempranito para los horarios tradicionales del fútbol) en el Estadio “Julio Humberto Grondona”, como si estuviera en Santiago del Estero.

A los 2′ tuvo un remate de Lattanzio que salió afuera; a los 3′ llegó un desborde de la izquierda de Bay, el centro al área chica y el “tacazo” de Pablo Argañaraz pasó al lado del palo derecho de Nicolás Navarro. De movida, aviasaba la visita.

Arsenal se paró con una línea de cuatro donde Jonathan Bottinelli asumía la voz del liderazgo; tres volantes, Rogoski, Picco y Antileff, un enlace, Brian Farioli y dos delanteros: Nicolás Miracco y Bruno Sepúlveda. Un esquema clásico que a los 10′ le permitió una sonrisa, con el gol de Julian Navas que puso el 1 a 0.

Pero reaccionó la visita y enseguida llegó a la igualdad. Pelotazo largo y cruzado de Jonathan Bay, el balón que parecía perderse por la derecha, la llegada franca y justa de Leonardo Sequeira y el centro al medio del arco donde MIlton Giménez la empujó para marcar el 1 a 1 a los 11′ de juego.

Era lo más justo hasta el momento. y el dominio de Central se sostuvo en tanto creció la figura de Nicolás Navarro, el arquero local. A los 15′ remató Giménez y Navarro sacó al corner. Del tiro de esquina cabeceó Sequeira y rechazó Navarro; el rebote lo tomó Dixon Rentería, pateó al arco y otra vez apareció el arquero de Arsenal. A los 19′ Sequeira le ganó en velocidad a Ulises Abreliano y sacó un tiro cruzado que pasó cerca del palo derecho. A los 24′ fue Cristian Vega quien remató de lejos y desvió Navarro. A los 28′ Central armó una gran jugada colectiva que terminó con otro disparo de Vega, que esta vez se fue afuera. Y hubo más: a los 36′ se armó un contraataque que encabezó Giménez, habilitó a Lattanzio, este de cabeza la metió adentro para Sequeira y el tiro del puntero derecho se fue afuera.

Recién tuvo una oportunidad Arsenal a los 39′, con un cabezazo de Julián Navas que Mehring controló abajo.

Sergio Rondina se fue muy preocupado al terminar el primer tiempo y decidió comenzar el segundo con una variante: Facundo Kruspzky ingresó por Maximiliano Rogoski. y fue otro Arsenal. Más metido, más fuerte, más comprometido. Jugó con más orgullo el segundo tiempo.

Claro que los de Coleoni mantenían su línea de juego y a los 57′ Milton Giménez se metió por derecha, habilitó a leo Sequeira y cerró justo Gariglio al corner.

Y como en todos los segundos tiempos de todos los partidos, se abrió el show de los cambios: a los 69′ Lucas Brochero entró por Carlos Lattanzio y Hernán López mUñoz reemplazó a Pablo Argañaraz en Central Córdoba. En Arsenal, a los 75′ Matías Belloso entró por Bruno Sepúlveda y Alan Ruiz ingresó en lugar de Brian Farioli.

Y la visita que sumaba otra chance, con el remate de López Muñoz que, tras pegar en un defensor, dió en el palo izquierdo del arco de Navarro y se fue al corner, a los 76′. A los 79′, otras dos variantes en el visitante: Sebastián Ribas entró en lugar de Juan Galeano y Francisco “Panchito” Cerro reemplazó a Leonardo Sequeira. En Arsenal, se fue agotado Julián Navas, a los 83′, y su lugar lo ocupó Mateo Carabajal.

No hubo tiempo para más. Central Córdoba había salido decidido a llevarse todo, pero Arsenal se despertó de un primer tiempo dormido, supo acomodarse, encarar el partido con otro espíritu y equilibró fuerzas en el complemento para que todo quedar sellado en un empate en una atípica mañana de domingo.

Hernán O’Donnell

Platense despidió a Llop con todos los honores

Primero le entregaron una répilca de la Copa por el ascenso, una camiseta oficial y un montón de abrazos emocionados y aplausos cálidos de los asistentes al partido por la última fecha clasificatoria de la Copa de la Liga Profesional 2021 ante Rosario Central.

Juan Manuel Llop dejó de ser el Director Técnico de Platense y antes de empezar el partido recibió un montón de mimos que luego se traducirían en una actuación destacad del equipo y un triunfo con goleada incluida para que la despedida fuera lo mejor posible.

Platense y Juan Manuel Llop separaron sus caminos, después de mucho tiempo compartido y la gloria de haber regresado juntos a la Primera División luego de 22 años. Pero el “Calamar” no se quedó sólo en palabras de agradecimiento; también fue un equipo duro, compacto y agresivo que goleó a Central por 4 a 1 y ahora mira el futuro con aires renovados.

Una línea de cuatro defensores clásica fue la defensa local; Bochi por delante de ellos, acompañado por Mauro Bogado y Thiago Palacios, Baldassarra y Gastón Gerzel un poco más adelantados para que Jorge Pereyra Díaz trabaje como punta de lanza. Central lo recibió con dos líneas de cuatro y Marco Ruben y Lucas Gamba en el frente de ataque. pero salió con más actitud el equipo local, volcó el juego hacia “Fatura” Broun y a los 12′ logró abrir el marcador con un certero cabezazo de Pereyra Díaz, quien había recibido un centro muy preciso de Mauro Bogado.

Central quiso reaccionar y avisó con un remate de Lautaro Blanco desde afuera del área a los 14′. Sin embargo, el local iba a tener otra oportunidad con un disparo de Brian Lluy a los 22′ que detuvo Broun.

Sin embargo, central alcanzó el empate a los 25′ con un golazo de Lucas Gamba de “chilena”, tras un corner desde la derecha. El encuentro quedó entonces 1 a 1 y se emparejó. De hecho, hubo una acción de peligro para cada uno; a los 27′ Gerzel remató al arco, el balón pegó en Martínez y el balón se fue al corner. A los 40′ el propio Damián Martínez quiso disparar al arco local, su tiro se fue a un costado donde recibió Gamba y el remate de este fue sacado al corner por De Olivera.

En el segundo tiempo Platense comenzó con un cambio: Facundo Curuchet entró por Thiago Palacios. Y enseguida tuco su chance; iban 46′ cuando Bogado ejecutó bien un tiro libre y Curuchet la pellizcó pero la pelota salió desviada.

Salió decidido el local y a los 55′ logró desnivelar. Curuchet peleó un balón en la mitad de la cancha, le ganó en velocidad a Nicolás Ferreyra, la cruzó al medio, la abrieron para Baldassarra y este definió con un remate cruzado. Platense se adelantaba por 2-1.

Como en todos los partidos, llegó el momento de los cambios. A los 58′ Tissera entró por Pereyra Díaz en Platense, a los 60′ Marinelli entró por Villagra en Rosario Central, a los 63′ Gastón Avila se ubicó en lugar de Nicolás Ferreira en la “Academia”. En se mar de modificaciones, Lucas Gamba tuvo una oportunidad cuando le quedó un balón en la puerta del área pero su tiro lo controló el arquero local De Olivera. Respondió el “Calamar”: a los 67′ Bogado largó un pelotazo largo para el pique de Curuchet, este se metió en paralelo al área, abrió para Baldassarra y el remate final de este último pegó en Laso y se fue al corner.

Ahí actuó Cristian González; dos variantes en Central a los 72′ de juego: Dupuy por Gamba y Torrent por Damián Martínez. En Platense, a los 78′, Hernán Lamberti ingresó en lugar de Bogado, agotado en lo físico, y Callegari por Gerzel, para armar una línea de tres zagueros y dos laterales que cerraran la defensa local.

El partido se terminó de abrir por las expulsiones. A los 84′ se fue Torrent con roja directa y a los 85′ se fue expulsado Baldassarra por doble amonestación.

Y con el campo abierto, todo se simplificó para el local. A los 90+1 de Olivera marcó de penal el 3 a 1 y a los 90+2′ Nicolás Zalazar armó una jugada individual de enorme jerarquía, para irse al ataque con fe, usar a sus compañeros de señuelo, enganchar hacia adentro y definir con un tiro fuerte que venció las manos de Broun y poner el 4 a 1.

Fue el mejor homenaje de Platense al entrenador que se iba después de un largo tiempo. El equipo ganó, goleó y gustó. Y dejó abierta la puerta al futuro.

Hernán O’Donnell