La Champions League levantó el telón y Real Madrid presentó sus habituales credenciales

Uno de los torneos de clubes más importante del mundo, quizás el más cotizado y el de mayor visibilidad, el que concita la atención planetaria, aún cuando muchos equipos que tienen millones de fanáticos alrededor del mundo, como son los clubes brasileños, argentinos, mexicanos y algunos asiáticos, e igual siguen con devoción este torneo; un campeonato cuyo nombre ya es adjetivo calificativo: Tiene nivel “Champions League”, es una muletilla recurrente para definir algo de calidad superlativa. Ese certamen visto y comentado en el planeta fútbol, abrió su temporada 2026/27, con muchos partidos, pero con un encuentro estelar, el de Real Madrid, el mejor amante de la Copa, y el Inter de Italia, otro referente entre los grandes campeones.

Crédito: ©UEFA Photo by Florencia Tan Jun – UEFA/UEFA via Getty Images

Y el partido resultó muy entretenido…

Madrid formó con Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen y Cucurella; Trent, Federico Valverde; Brahím Díaz, Jude Bellingham, Vinicius Jr; Killian Mbappé.

Inter alineó a Josep Martínez; Pavard, Bisseck, Bastoni; Diouf, Barella, Çalhanoglu, Curtis Jones, Carlos Augusto; Thuram y Lautaro Martínez.

Inter fue ambicioso y ofensivo en el inicio del partido. Salió a atacar, en tanto el Madrid aplicó una de las tácticas favoritas de Mourinho: esperar en su campo, agazapado, y estar listo para aprovechar el error del rival para salir rápido en contragolpe.

En ese andar, el equipo italiano tuvo varias llegadas al principio, como la de Lautaro Martínez quien remató seco y desvió Courtois, a los 12′ de juego.

Pero bastó que Inter dudara en una salida para que recuperara Ibrahim Díaz, cediera a Mbappé, y con un remate fuerte, puso el 1-0 para Real Madrid, a los 13′.

Inter no se amilanó, y a los 15′ volvió a avisar con un tiro libre potentísimo de Hakan Çalhanoğlu que fue rechazado por Courtois con notables reflejos.

Y otro error en defensa le permitió al local aumentar el marcador. Entretuvo demasiado la pelota, el arquero Martínez la quiso pisar, se la robó Federico Valverde, y con un toque puso el 2-0 a favor de Real Madrid, cuando iban 22′ de juego.

Apretó aún más la visita, pero no logró profundidad para lastimar el arco local. De hecho, Madrid escalonaba mucha gente en su campo y le hacía difícil al Inter llegar hasta su arco. Y cuando cortaba, amenazaba en cada contragolpe.

Encima tuvo una chance más, a los 45+1′, tras otro error y pérdida en la salida visitante, que de milagro no fue el tercer gol.

Crédito: ©UEFA Photo by Florencia Tan Jun – UEFA/UEFA via Getty Images

En el segundo período, el dominio conceptual de Madrid se acentuó. Aún cuando Inter salió con una variante; John Stones ingresó por Benjamin Pavard.

Sin embargo, Madrid se afirmó más en el juego y acumuló llegadas que hicieron pensar en la posibilidad del tercer tanto muy pronto.

La más clara la tuvo Vinicius, a los 48′.

Luego, el equipo italiano efectuó tres cambios para intentar torcer el rumbo. Iban 59′ cuando Sucic entró por Calhanoglu, Zielinsky reemplazó a Barrella, y Bonny sustituyó a Thuram.

El partido parecía a pedir del local, porque encontraba espacios amplios para meter la velocidad de sus atacantes. Pero no aprovechaba las mismas, y la visita a los 76′ llegó al descuento. Fue a través de un centro de Lautaro Martínez y la definición de Carlos Augusto, que convirtió para el equipo de Milano y achicó el marcador a 2-1 para el local.

Cuando iban 78′ Madrid efectuó dos modificaciones. Tchouameni reemplazó a Alexander Arnold, y Diomandé entró en lugar de Ibrahím Díaz. El Inter cerró sus variantes a los 83′, cuando Mkhitaryan ingresó por Carlos Augusto.

Mourinho pretendió hacer otra variante a los 86′, con el ingreso de Carreras por Vinicius. Pero el brasileño demoró más de lo permitido en salir del campo de juego, y Careras debió esperar hasta los 89′ para ingresar por el reemplazado.

Madrid aguantaba y el Inter iba, pero ya con poca energía. A los 90+2′ se cerraron las modificaciones; Carlos Espí reemplazó a Mbappé.

Así terminó el Madrid, abrazado a los tres puntos en su debut en la Copa, producto de la gran eficiencia para aprovechar al máximo los errores de su rival.

Hernán O’Donnell