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Messi parece encontrar los socios que tanto buscaba

Fue un partido normal del Barcelona; ganó por una diferencia clara, significativa, incuestionable, pero no fue una catarata de fútbol ni tampoco una exhibición de las grandes jornadas que tuvo el equipo “Blaugrana” en los recientes tiempos de gloria. El conjunto que lidera Lionel Andrés Messi, de históricas producciones en los últimos quince años, ahora vive una etapa incierta, de reconstrucción, donde se han ido jugadores históricos e importantes, y en los que Messi se apoyó mucho para tener sus tardes y noches de ensueño. Pero, tras un tiempo de crisis, ya no están Luis Suárez, Neymay, Ivan Rakitic, Arturo Vidal y siguen las firmas hasta llegar a los célebres e insustituibles Xavi y Andrés Iniesta.

Todos se han ido y Messi necesita nuevos socios para que el equipo funcione. Y en la victoria ante Elche por 3 a 0, en el partido que estaba pendiente de la primera fecha del campeonato, parece que la cosa puede funcionar.

Un 4-3-3 clásico; con la seguridad de Ter Stegen en el arco y la claridad de la salida limpia. Mingueza y Jordi Alba por los costados, para subir y hacer la diferencia, Atrás, en la zaga, Piqué y Umtiti. En el medio Pedri, Pjanic y De Jong; arriba Trincao, Messi y Braithwaite. Enfrente un 4-4-2 para contener con las dos primeras líneas bien cerca y la expectativa de lo que pudiera generar Lucas Boyé en el ataque.

Tras una primera etapa sin mayores relieves, llegó en el complemento lo mejor del local, con las asociaciones necesarias y la sonrisa de Messi al ver que sus nuevos compañeros empiezan a sentirse socios para la aventura, al ver que ellos empiezan a comprender de que se trata esta historia y de que tienen que soltarse, abrirse y buscarse, para volver a ser Barcelona. Lo que Messi quiere y necesita, parecieron entenderlo con total claridad en el segundo tiempo.

Una variante ofensiva le permitió al equipo crecer de modo significativo en el complemento. Entró Dembelé por Pjanic; se arregalron en el medio Pedri y De Jong, Leo jugó suleto por delante de ellos y Trincao, Braithwaite y Dembelé se pararon como terceto atacante. Y en cada espacio libre, se metía Messi para romper la estructura defensiva del Elche.

De arranque, nomás, Leo hizo una jugada monumental, de esas que de tanto verlas nos parecen normales. Se fue por derecha, apiló a dos rivales, lo buscó a Braithwaite por el medio y este se la devolvió de taco con alguna lentitud y liviandad, en un buen pase por la intención pero no exacto en la ejecución. Messi es tan extraordinario que estiró su pierna izquierda hacia atrás, arrastró el balón hacia adelante y con la carga de la marca encima, más la salida del arquero, buscó el palo izquierdo de Edgar Badía y marcó el 1 a 0 a los 48′ de juego.

A los 66′ entró Sergio Busquets por Trincao para volver a armar la línea de tres medios y dejar a Leo junto a Braithwaite y Dembelé en ataque. Y enseguida llegó el golpe de knock out. De Jong se fue por izquierda, dejó un hombre en el camino, se metió en el área y fue hasta el fondo para habilitar a Messi, quien entró por el medio, dominó el balón, pensó y colocó un remate recto para clavar el 2-0 a los 68′. La sonrisa de Leo y su felicitación a De Jong marcaba otro punto para destacar. Messi ya se había entendido con Barithwaite y ahora lo hacía con el Neerlandés.

Después vino el gol de Jordi Alba, tras un centro de Messi, el cabezazo perfecto y claro de Braithwaite para dejarle el balón al lateral, que con una tijera marcó el 3-0 a los 73′, para que Barcelona ya se asegurara el partido.

Ronald Koeman decidió tres cambios, que parecieron ser para darle una oportunidad y que ganen confianza algunos futbolistas en un equipo que ya estaba bien acomodado y tranquilo. Así dispuso que a los 75′ A. Griezmann entrara por M. Braithwaite, S. Dest ingresara por Jordi Alba y C. Lenglet reemplazara a G. Pique. Los tres, Griezmann, Dest y Lenglet venían con la confianza baja y era una magnífica oportunidad para sumar minutos en un equipo que estaba bien afirmado en la cancha, y así recuperar autoestima y sentirse parte de una noche positiva para el “Blaugrana”.

Ganó bien el Barcelona. Con autoridad y convicción. Se acercó a la disputa del campeonato con Atlético y Real Madrid. pero lo más significativo que dejó la noche catalana fue la sensación de que Messi empieza a encontrar nuevos socios en el campo de juego.

Hernán O’Donnell

Cristiano Ronaldo timonea la escalada de la Juventus

Era un partido factible en los papeles y Cristiano Ronaldo se encargó de resolverlo y de hacerse cargo para que así fuera. Porque Juventus venció a Crotone tal como lo indicaba la lógica, pero para ello debió recurrir a la inmensa jerarquía del portugués, que tuvo sus ráfagas estelares para sellar el encuentro, con toda la dimensión de su figura futbolística.

No fue un primer tiempo desbordante del equipo local, incluso Crotone amagó con un par de contragolpes, pero cerró la etapa con dos estiletazos de Ronaldo y sacó una ventaja tranquilizadora.

A los 32′ tuvo una llegada muy clara con un remate del defensor de Países Bajos, de Ligt, que se fue muy cerca. A los 37′ tuvo otra chance muy clara, con un centro desde la derecha y el cabezazo de Ramsey que pegó en el travesaño. Y enseguida llegaron los goles.

A los 38′, cuando Alex Sandro se perfiló para lanzar el centro, Ronaldo le marcó el pase, picó al vacío y al recibir el envío metió un cabezazo cruzado que significó el 1 a 0, tras unos minutos de consulta con el VAR.

Se tranquilizó Juventus. Sabía que el portugués le solucionaría cualquier inconveniente de resolución. El fútbol pasaba por Chiesa, Bentancur, la potencia física de Kulusevski, las trepadas de los laterales brasileños, Danilo y Alex Sandro, pero todo lo iba a resolver el genio de Ronaldo.

Y así llegó el segundo tanto, cuando finalizaba la primera etapa. Cristiano remató fuerte, el arquero visitante Cordaz desvió a la derecha, el centro fue al medio del área y Ronaldo ingresó a toda velocidad para marcar el 2-0 cuando ya estábamos en los 45+1′ de juego.

Crotone intentó empujar en el segundo tiempo. Cambió a Luperto, reemplazado por Marrone; soltó a los laterales, adelantó las líneas y buscó achicar la distancia, aunque en cada contra la velocidad de Ronaldo era más que un susto.

Y a los 65′ llegó el golpe definitivo, con un corner desde la izquierda, el cabezazo al centro y la media vuelta de McKennie para sellar el 3-0.

Después, más cambios. A los 66′ A. Rispoli ingresó en lugar de A. Reca, mientras que en la “Vecchia Signora” a los 69′ Fagioli reemplazó a Bentancur; en la visita, a los 70′ Simy entró por el delantero A. Ounas y N. Zanellato ingresó en lugar de S. Molina; y a los 75′ la Juve hizo dos variantes, F. Bernardeschi entró por A. Ramsey y Alvaro Morata reemplazó a D. Kulusevski, en tanto que Riviere entró por Di Carmine en la visita.

Faltaba un buen rato pero todos sentimos que había llegado el final. Juventus tuvo el balón, le dio circulación y mantuvo el control del partido.

A los 74′ entró Cristiano solo, no pudo rematar, el balón le quedó a Ramsey y su disparo rozó en el arquero de Crotone para ir al corner, en una chance clara del local. A los 85′ hubo dos variantes más en el conjunto dueño de casa: Frabotta entró en lugar de Alex Sandro y A.Di Pardo reemplazó a F. Chiesa.

Juventus ganó sin sobresaltos, aunque mucho le debe al desequilibrio que siempre provoca la figura estelar de Cristiano Ronaldo. Ha perdido terreno al comienzo del certamen, pero busca acortar distancias con los equipos de Milano, en tanto el buque es comandado por su figura estelar.

Hernán O’Donnell

Inter fue un aluvión en ataque y se quedó con el derby de Milano

El comienzo de Inter fue a toda orquesta; el equipo que hizo de visitante en el derby italiano se adueñó del balón, empujó al Milan contra su área y se erigió en el protagonista del partido.

Así llegó muy rápido a la apertura del marcador; Lukaku intentó un remate, el rebote le quedó al belga, y sacó un centro exacto para el ingreso de Lautaro Martínez, quien le ganó la espalda a Kjaer y el frente a Calabria, para cruzarle el balón a Donnarumma y marcar el 0-1 cuando sólo iban 4′ de juego.

El Internazionale era el protagonista central. Dominaba a partir del trabajo de Eriksen, dinámico y sagaz para armar las jugadas, las trepadas por los costados de Hakimi y Perisic, el trajinar de Brozovic en el centro del campo y la inteligencia de Barella para ubicarse. Todo con el peso ofensivo de Lukaku, por momentos difícil de contener para la zaga de Milan, que lucía imprecisa en el inicio.

A los 26′ un centro de Perisic cruzó todo el arco y no llegó Lukaku para conectar. A los 27′ una gran jugada colectiva de Inter, que nació en el lateral derecho con Hakimi, pasó por Barella, luego Lukaku y terminó en Perisic, fue sacada al corner por Calabria.

Milan recién tuvo su priemra llegada de peligro a los 32′, con un disparo cercano de Theo Hernández. A partir de allí ganó confianza el local, Zlatan marcó el camino con su jerarquía, apretaron Tonali y Kessie en la mitad de la cancha y Calhanoglu entró más en contacto con la pelota.

Pero Inter era peligroso y a los 35′ tuvo otra llegada con un remate de Perisci bajo y fuerte que Donnarumma pudo rechazar, mientras Lautaro perdía el rebote por arriba del travesaño.

Milan llegó con un remate de Zlatan tras recibir de Rebic de cabeza, pero su disparo fue controlado por Handanovic, cuando iban 37′ de juego. A los 43′ lo perdió Calhanoglu, tras dudar entre rematar o habilitar a Rebic, y al final su pase se fue largo y se cerró el primer tiempo con un cabezazo peligroso de Skriniar para Inter.

En el segundo tiempo el local salió más decidido. Con más ambición, se adelantó en el campo y encerró durante un tiempo a su rival en su área. Allí apareció Handanovic para evitar la caída del arco del Inter; primero Zlatan Ibrahimovic tuvo un cabezazo que el arquero sacó con un manotazo bajo. Luego, a los 54′ Franck Kessie llegó bien al área pero su remate se fue alto.

Durante diez minutos el Milan amagó con emparejar el partido, pero bastó una jugada colectiva de Inter para volver a golpearlo y derrumbar todas sus ilusiones.

Iban 56′ cuando arrancó Hakimi por derecha, trepó en la cancha, cruzó en diagonal, habilitó a Eriksen y este abrió a la izquierda para Perisic; Ivn fue al fondo y metió el centro al medio del área chica, donde entró el argentino Martínez y señaló su segundo gol para dejar el partido 0-2.

Era un golpe de knock out. A los 62′ Lukaku tuvo una chance, un buen enganche y la salvó Donnarumma. Hasta que llegó el golpe definitivo.

Se jugaban 65′ cuando salió el pelotazo desde el fondo, lukaku le gano a Kessie la posición y con un giro lo dejó desairado, se fue derecho al arco y ante la salida de Donnarumma lo evnció con un remate muy fuerte. 0-3 y partido definido.

Llegaron los cambios. La catarata de variantes: a los 66′ Meite entró por Tonali y Leao ingresó por Saelemaekers en el Milan. Enseguida Pioli hizo una tercera modificación. Iban 74′ y Castillejo entró por Ibrahimovic.

Conte también hizo tres variantes juntas para el conjunto visitante: a los 77′ Darmian entró por Ivan Perisic, Gagliardini entró por Eriksen y el chileno Alexis Sánchez entró por el argentino Lautaro Martínez.

El partido se había terminado. Solo quedaban cambios para tratar de variar lo que ya era inmodificable. A los 82′ Young entró por Hakimi y a los 85′ Arturo Vidal reemplazó al lesionado Barella, en Inter.

Milan solo tuvo una oportunidad a los 88′ cuando Rebic sacó un tiro peligroso, que Handanovic desvió al corner.

No hubo más en el derby. Un vendaval encabezado por Lautaro y Lukaku terminó con el sueño del Milan y le dio un espaldarazo grande al Internazionale en su sueño de llegar al Scudetto.

Hernán O’Donnell

Banfield aceleró en el segundo tiempo, facturó rápido y ratificó su gran momento

Arsenal y Banfield tuvieron una muy buena presentación en el inicio del torneo. Más allá de los resultados, que fueron diferentes, los dos equipos jugaron muy bien y por lo tanto dejaron una invitación pendiente para el partido del viernes, uno de los primeros de la segunda jornada.

El “Taladro” le había ganado a Racing en el debut en el torneo; el equipo de Javier Sanguinetti, que además fue subcampeón de la reciente Copa “Maradona”, tuvo una actuación convincente frente a la Academia, y le ganó el encuentro con autoridad.

Arsenal cayó de visitante frente a San Lorenzo, pero su rendimiento fue destacable. Tras un comienzo irregular, con algunas dudas en la defensa y dos goles recibidos en pocos minutos, con el correr del juego el equipo de Rondina se acomodó al partido y descontó en la primera etapa, para tener un buen segundo tiempo, con varias llegadas y la sensación de que el empate no estuvo lejos.

Con esos antecedentes, se presentaron en Sarandí el local Arsenal y la visita, Banfield.

El partido comenzó con buen ritmo. Con Banfield y una presiòn constante en el inicio del partido. Con un esquema clásico, de línea de cuatro, tres volantes y tres hombres de ataque. Arsenal se metió rápido en la lucha con Nicolàs Castro atento y dinámico para cubrir la banda.

A los 9′ tuvo un buen remate de Alan Ruiz que desvió el arquero visitante Mauricio Arboleda. A los 13′ Arboleda fue presionado por Candia, el rebote le quedó al local pero la jugada terminó en un tiro de esquina que no prosperó.

Banfield tuvo su primera ocasión a los 21′, cuando falló Bottinelli en un cabezazo y la salida rápida de Nicolás Navarro despejó el peligro, Luego llegó Arsenal con dos remates: uno de Soraire a los 23′ que salió desviado y otro de Alan Ruiz, a los 27′ que también se fue afuera. Cuero tuvo una chance para la visita a los 33′ y la mejor del primer tiempo fue una media vuelta de Candia que se fue apenas desviado en un muy buen remate.

Los dos habían hecho sus méritos para adelantarse en el marcador y dejaban la promesa abierta para el segundo tiempo

En el complemento Banfield golpeó muy rápido y liquidó el partido. A los 46′ tras un fuerte centro que supo aguantar Payero, apareció solo Giuliano Galoppo y metió un remate muy fuerte que se metió en el ángulo superior izquierdo de Navarro para marcar el 0-1.

Enseguida tuvo una oportunidad payero, a los 48′, tras una buena jugada individual y después, a los 49′ llegó el centro de la derecha, y Galoppo, con una palomita, cruzó el balón para sellar el 0-2 para Banfield.

Arsenal salió del fondo, fue a pelear el partido a la mitad de la cancha, pero se le hizo muy difícil. Muy complicado. No podía quebrar a un equipo que se había armado bien en el campo y se hacía fuerte en base a una presión constante y a la búsqueda del arco contrario en cuanto conseguía la pelota.

Los cambios trajeron otra dinámica; a los 62′ Urzi entró por Cuero en la visita. Y Rondina dispuso tres modificaciones a los 66′: N. Miracco reemplazó a L. Albertengo, B. Sepulveda ingresó en lugar de Alan Ruiz y A. Antilef ocupó el lugar de J. Soraire.

Con los cambios no varió el partido. porque al local se le hizo difícil llegar y Javier Sanguinetti también refrescó a su equipo; a los 73′ Ramiro Enrique entró por Luciano Pons; Jonás Gutierrez reemplazó a M. Payero y Fabián Bordagaray entró en lugar de J. Alvarez. Tres cambios que le dieron aire a la visita para manejar el balón en la media cancha y controlar las intenciones del equipo de Sarandí.

A los 82′ entró Ramiro Luna por Nicolás Castro en el local, pero Banfield seguía con el dominio. lo tuvo Enrique a los 86′ con un disparo alto que Nicolás Navarro sacó al corner. Luego, a los 87′ Jesús Dátolo reemplazó a la figura del partido, Giuliano Galoppo.

Y tuvo una chance más Jesús, con un tiro libre a los 90+1′ que se fue muy cerca del travesaño.

Ganó Banfield porque en el segundo tiempo apretó el acelerador, facturó rápido y supo controlar el juego. Arsenal tuvo un buen primer tiempo, pero recibió dos golpes apenas comenzó el segundo y ya no se pudo recuperar.

Hernán O’Donnell

Liverpool capitalizó los errores de RB Leipzig y encontró el sol entre tantos nubarrones

La pandemia, y todas sus consecuencias, trajo un partido clave y decisivo por la UEFA Champions League que debía jugarse en Leipzig, Alemania, hasta el estadio “Puskas Arena”, en Budapest, Hungría. Todo porque Alemania no acepta ingresos desde Gran Bretaña por una nueva cepa de Covid-19 y a riesgo de perder los puntos, el conjunto alemán optó por mudar su sede. Por eso el partido cambió de sede y hasta allí fueron el equipo de Julian Nagelsmann y el conjunto de Jürgen Klopp.

Dos estilos parecidos, dos equipos audaces, dos entrenadores alemanes que resaltan en el mundo. Para el equipo que hizo las veces de local, un esquema de línea de cuatro poco habitual, porque suele jugar con tres zagueros, aunque también lo ha hecho con la defensa clásica de cuatro hombres. Tres volantes a los que se sumaban tres hombres de ataque. Aunque Leipzig siempre juega en bloque: atacan todos y defienden todos. Liverpool es un conjunto de sistema parecido; Alisson Becker en el arco, una línea de cuatro que debió recurrir a Henderson para suplir la ausencia de Van Dijk y la falta de soluciones a una zaga que no encuentra confiabilidad, tres hombres en el medio y un trío de ataque que aún es envidiable para cualquier equipo del mundo: Salah, Roberto Firmino y Mané.

El encuentro tuvo un inicio propio de dos equipos con características ofensivas muy marcadas. Lo fue a buscar RB Leipzig, y a los 4′ tuvo una buena ocasión, tras un centro de Angeliño desde la izquierda, el cabezazo del español Dani Olmo y el balón que pegó en el poste derecho de Alisson Becker.

Liverpool se ordenó en su sostén habitual: Henderson. listo para cubrir todos los huecos de la defensa y para lanzar pelotazos largos a los tres magníficos del ataque. A los 14′ tuvo una chance Liverpool, con la llegada libre de Mohammed Salah y el disparo que Gulacsi tapó con su pecho.

A los 16′ Sabitzer metió un buen remate bajo que Alisson controló con seguridad. Y a los 31′ llegó la oportunidad más clara de la visita, tras una salida apresurada y necesaria de Gulacsi, el balón le quedó por el medio a Robertson y el lateral escocés sacó un tiro lejano, fuerte y preciso que obligó a la carrera desesperada del arquero húngaro y el balón que pasó apenas arriba del travesaño.

A esa altura, Julian Nagelsmann había dispuesto modificar el esquema; línea de tres zagueros con Mukiele, Upamecano y Klostermann; Tyler Adams y Angeliño por las bandas, en el medio haidara, Kampl y Sabitzer, en tanto Nkunku y Dani Olmo se turnaban y rotaban en el medio del ataque.

Liverpool creció con el correr del reloj. Tomaron confianza Alexander-Arnold y Robertson, crecieron por los laterales, se afirmó Wijnaldum y Alcantara también mejoró con el avance del partido. Terminó bien el primer tiempo con la amenaza latente permanente de sus tres delanteros y en el segundo tiempo capitalizó todos los errores del local para sacar la diferencia.

A los 52′ Sabitzer quiso jugar una pelota hacia atrás, para Klostermann, pero el zaguero avanzaba y el balón no hizo más que pasarlo y quedarle habilitado al pique de Salah, que definió con enorme jerarquía y puso el encuentro 0-1.

RB Leipzig quedaba golpeado y de ese aturdimiento llegaría un nuevo sacudón, tras un pelotazo largo que Mukiele falló en el control, mané se quedó a disposición de la pelota y se fue derecho al área, para derrotar a Gulacsi con un remate seco al primer palo y poner el partido 0-2 a favor de la visita.

El equipo alemán quiso reaccionar. A los 60′ tuvo un remate de Angeliño que se fue afuera; y enseguida llegaron los cambios. Iban 63′ cuando el local movió la estantería: Poulsen entró por Haidara y Orbán, con oficio de central, por Mukiele, habitual marcador lateral que quedó expuesto en su error por esta decisión de Nagelsmann.

Klopp también realizó sus modificaciones; a los 70′ dispuso que Chamberlain ingresara en lugar de Thiago Alcántara y Shaqiri reemplazara a “Bob” Firmino.

En el local, Hwang entró por Kampl a los 72′ de juego. Ya el partido había entrado en una tónica difícil de modificar. Las variantes no influían, más que para frenar el ritmo, quitarle dinámica y jugar para Liverpool que, con jerarquía y oficio, manejaba la pelota y los tiempos del encuentro.

Recién a los 78′ un remate desviado de Sabitzer apareció como la posibilidad más cercana del local por descontar. Pero no hubo más. Sólo el cambio de Neco Williams por Salah a los 89′ y la enorme confianza que le da esta victoria al equipo inglés para la revancha. RB leipzig cometió errores que ante este tipo de rival, se pagan muy caro. Y Liverpool encontró el sol en unos meses que el cielo lo atosigaba entre nubes y chaparrones.

Hernán O’Donnell

Los caminos del fútbol lo llevaron a Matías Palacios al Basel de Suiza

La operación se hizo muy rápido. En pocas horas Matías Palacios, la “Joya” de San Lorenzo, el jugador de las inferiores de mayor futuro, fue transferido al Basel de Suiza, en una transferencia pactada, de acuerdo a la información trascendida, por U$ 6.300.000 por el 50% del pase.

Apenas siete partidos pudo jugar en el “Ciclón” amén de haber sido integrante del seleccionado juvenil argentino que disputó la Copa Mundial U17 de la FIFA-Brasil 2019. Una acabada muestra de estos tiempos que corren, casi no lo pudo disfrutar el hincha y socio de San lorenzo, tampoco el amante y seguidor del fútbol argentino, Matías Palacios firmó por cuatro años con la institución suiza y todo augura que estará ese tiempo, y más, en Europa.

“Estoy muy contento de haber llegado a Basel”, afirmó apenas aterrizó en Suiza y fue presentado en su nuevo club. “La verdad es que es una ciudad muy linda, el club es muy grande y estoy muy feliz” agregó el joven volante.

“Este es un gran paso para mi carrera, espero crecer aún más como persona y como futbolista, y disfrutar de este gran club”, sostuvo en la presentación en Basel.

Crédito: @FCBasel1893

Consultado por sus características, respondió: “mi estilo es hacer jugar a mis compañeros, me gusta mucho asistir, incluso antes que hacer un gol”.

Antes, había dejado un mensaje de despedida ante la gente de San lorenzo, escrito en sus redes sociales: “Fueron cinco años hermosos en el club donde me crié de muy chico en la pensión. Gracias a San Lorenzo hoy soy quien soy, tanto en lo profesional como futbolista, como en lo humano como persona. Dentro del club dejo recuerdos y gente a la que quiero (…) A los hinchas, agradecerles por el cariño que me brindaron estos años. Hubiera querido devolverles todo ese afecto y conquistar cosas dentro de la cancha pero no pude hacerlo. Ahora llegó el momento de emigrar (…). Siempre en mi corazón y espero pronto ir a visitarlos en el estadio en Boedo”.

Así se despidió otro joven de la cantera de un club, del fútbol argentino, al que cada vez le cuesta más sostener a sus figuras dentro de su ámbito.

Hernán O’Donnell

Boca reaccionó a tiempo y salvó la plata ante Gimnasia

Fue un partido difícil para Boca Juniors. Complejo, por momentos indescifrable, con muchas zozobras y un resultado que fue adverso hasta casi el final del partido y que bien pudo haber sido complicado de resolver si no hubiera sido por la falta (que existió) sobre el “Toto” Salvio y la exquisita definición de Cardona para llegar a la igualdad final.

Boca arrancó mejor. A pesar del vendaval que se desató sobre Buenos Aires y la lluvia pesada que se volcó sobre la Bombonera, el equipo de Miguel Angel Russo tuvo un comienzo más activo, con la participación de Cardona muy influyente, hábil para manejar el balón en la conducción y sagaz para lanzar pelotazos largos a Villa, Tévez o Zárate, posicionado como delantero central.

En ese contexto, Boca le ganaba posiciones a los zagueros visitantes y así generó un par de llegadas, una muy clara de Carlos Tévez que el arquero Nelson Insfrán tapó con el pecho.

Gimnasia tuvo una propuesta clara y saludable desde el comienzo. Sufrió el infortunio de dos lesiones prontas que lo obligaron a realizar variantes. a los 4′ se lesionó Matías Pérez García, y a los 7′ debió dejar su lugar para ser reemplazado por Matías Miranda. y más tarde se lesionó Víctor Ayala, que debió abandonar el campo a los 30′ para ser sustituido por Johan Carbonero. Dos lesiones que lo obligaron a realizar dos variantes y “gastar” dos ventanas de modificaciones.

Pero el “Lobo” siempre mostró valentía para jugar, se animó a atacar desde el inicio y cuando entró carbonero comenzó a tener mayor protagonismo en el partido.

Sin embargo, al final del primer tiempo golpeó Boca primero. Llegó el tiro de esquina desde la derecha y Carlos Izquierdoz aprovechó el espacio para meter la palomita cruzada y marcar el 1 a 0 para el local cuando ya estábamos en los 42′ del inicio.

Pero Gimnasia no se quedó y de un tiro de esquina llegó al empate cuando se cerraba la etapa. Iban 44′ y el centro desde la izquierda, el balón para Weigandt, el centro al fondo junto al palo derecho de Andrada para la aparición de Guiffrey y el 1 a 1 con el que concluyó el primer período.

En el complemento Gimnasia se atrevió un poco más. Fue a buscar el partido, se adelantó en el campo y siempre estuvo dispuesto a llegar con cinco futbolistas: Eric Ramírez, Contín, Brahian Aleman, Miranda y Carbonero.

Así llegó el gol de Brahian Aleman; una jugada que fue de derecha a izquierda, el centro al medio para Contín, el toque hacia el centro y la paloma de Aleman para marcar el 1-2 a los 62′ del encuentro.

Boca sintió el golpe, entendió que el partido había cambiado de trámite y fue a bsucarlos. Tuvo una llegada que Zárate no pudo conectar y en la que además se golpeó la rodilla. Su cambio estaba previsto, pero también llegó justo. A los 69′ Russo dispuso mover la estructura para levantar al local. Zárate se fue lesionado y lo reemplazó Eduardo Salvio, en tanto C. Medina, volante ofensivo, entró por el marcador de punta derecho, Leonardo Jara; Boca iba a tratar de resolver el gran problema que se le había presentado.

Gimnasia no se replegó. Fue en cada oportunidad que tuvo y parecía que podía llevarse la victoria. A los 82′ cerró sus ventanas de cambios: Lucas Licht entró por Matías Miranda, L. Morales reemplazó a M. Coronel y Lucas Barrios ingresó en lugar de N. Contin.

Pero llegó esa jugada final, la falta sobre Eduardo Salvio, el tiro libre a pedir de Cardona y el colombiano que metió un tiro libre exquisito para marcar el 2 a 2 final a los 85′ de juego.

Fue el final a pesar de que se jugaron casi diez minutos más. porque ya Boca se sintió aliviado de haber salvado un punto en un partido de desarrollo adverso durante un largo tiempo para ellos; porque Gimnasia no se dejó llevar por el golpe anímico y luchó con uñas y dientes para sostener el empate y llevarse algo de lo mucho que merecía de la Bombonera. Y ambos nos dejaron un hermoso partido en una tarde de lluvia de verano.

Hernán O’Donnell

RB Leipzig sumó otro triunfo y aguarda un tropiezo de Bayern Münich

El único partido adelantado de la fecha 21 de la Bundesliga era el de RB Leipzig y Augsburgo. Una oportunidad importante para el local, porque jugaba solo, sin presiones, en su casa y con la chance de sumar de a tres para acercarse al Bayern Münich, que le lleva una diferencia considerable. 48 a 41 al momento de iniciarse la joranada. Y esa posibilidad de sumar los tres puntos de la victoria y quedar a cuatro hasta el lunes que juega el puntero, era una linda propuesta de viernes para el equipo de Julian Nagelsmann.

El primer tiempo fue trabado, disputado, pero con la intención del local de ir siempre al ataque, tal es el estilo de RB Leipzig. Con las ausencias de Upamecano en la defensa, quien jugará en Bayern Münich en la próxima temporada, y Sabitzer en la mitad de la cancha, el Toro Rojo tuvo el dominio, pero recién sobre el cierre de la etapa pudo plasmar la diferencia en el marcador.

A los 2′ tuvo una llegada con un arranque de Angeliño por izquierda, la falta de Oxford y el tiro libre que ejecutó Nkunku a los 4′ ya, fue desviado por Gikiewicz con un espectacular vuelo.

Después no tuvo más emociones el juego, hasta que en el cierre de la primera parte el local encontró sus chances.

A los 33′, tras una maniobra colectiva prolija y atractiva, Mukiele entró al área, le fue al cruce Gouweleeuw y si bien no lo llegó a tocar, el árbitro sancionó penal. Tras las discusiones, a los 35′ ejecutó Dani Olmo, y Gikiewicz rechazó el disparo, pero el VAR advirtió el adelantamiento y lo hizo reiterar. Otra vez las discusiones, y el reloj que corría hasta que a los 37′ lo remató el español Olmo para, esta vez, sí marcar el 1 a 0 con un fuerte disparo. Un penal que demoró casi cinco minutos en resolverse.

Se quedó Augsburgo, que hasta el momento había hecho un partido disputado en el centro del campo. Y Leipzig, tras un buen ejercicio de presión, recueperó el balón, fue al ataque con Poulsen, y habilitó a Nkunku para que definiera solo, a los 42′, y marcar el 2 a 0 para el local.

En el segundo tiempo el partido no creció hasta los últimos quince minutos. Fue un inicio del complemento parecido al final del primer período; con el local al ataque y Augsburgo que intentaba la pelea en el medio campo con el ecuatoriano Carlos Gruezo, Daniel Caligiuri, Strobl y Bénes. Era, sin embargo, un partido con poco relieve. recién a los 58′ el visitante sacudió la modorra con un centro de la derecha de Gouweleeuw que cortó el arquero local, el húngaro Gulacsi.

Y pronto llegaron los cambios. A los 62′ Ruben Vargas entró por Bénes y Rani Khedira reemplazó a Carlos Gruezo en Augsburgo; en RB Leipzig, a los 63′ Tyler Adams ingresó en lugar de Kampl, en tanto Konaté reemplazó a Mukiele.

Y en el último cuarto de hora apareció la emoción del partido. Iban 74′ cuando Konaté derribó a Pedersen en el área local. El penal fue sancionado de inmediato, pero antes, a los 75′ Sabitzer entró en lugar de Dani Olmo en el local. A los 76′ lo ejecutó Caligiuri y marcó el tanto para Augsburgo. El partido quedaba 2-1 a favor de Leipzig.

Reaccionó entonces la escuadra de Nagelsmann; a los 77′ un buen centro de Angeliño fue conectado de cabeza por Poulsen y el arquero la sacó al corner. Enseguida, otras dos variantes en la visita: a los 78′ F. Niederlechner ingresó en reemplazó de M. Suchy y M. Richter entró en lugar de T. Strobl.

El local volvió a tener otra chance; a los 79′ Sabitzer sacó un disparo desde afuera del área grande y el remate pasó muy cerca del palo izquierdo del arquero visitante. A los 84′ Sorloth entró por Haidara en el equipo local. Y muy pronto generó una jugada importante que derivó en un centro que Nkunku estrelló en el poste derecho de Gikiewicz.

Y sobre el final Augsburgo estuvo cerca de igualar. A los 89′ un tiro libre fue desviado por Gulacsi; del rebote, Gumny tuvo una muy buena media vuelta, pero el arquero local atrapó su remate. Iban ya 90+3′ cuando llegó la última bola para la visita; tiro de esquina desde la derecha de su ataque, el balón que boyó en el área y tras varios rebotes, Gulcasi lo atrapó.

Fue el final apretado para una victoria merecida de RB Leipzig. Sostenido en el muy buen trabajo de Orban en defensa, de Haidara y Olmo en el medio, las proyecciones de Angeliño y Mukiele, más la dinámica de Poulsen, le alcanzó para sacar la ventaja justa y arrimarse a Bayern Münich con la esperanza de que el lunes tropiece.

Hernán O’Donnell

Sin sobresaltos ni brillo, Bayern Münich se consagró Campeón Mundial de Clubes

Fue una victoria clara, lógica y legítima de Bayern münich. A pesar del digno partido de Tigres, que jugó con hidalguía y lealtad, que intentó con sus cartas y sus armas, que propuso un planteo genuino pero que no le alcanzó. Siempre se vio superado por el equipo alemán, que fue dueño de la pelota, de las acciones y del control del partido. bayern Münich ganó sin despeinarse. Sin que le sobre nada, tampoco. pero no sufrió en casi ningún momento del partido. Fue más de punta a punta y si bien consiguió el desequilibrio tras casi una hora de juego, la realidad es que siempre estuvo latente la posibilidad de que los germanos abrieran el marcador.

El equipo de Hans-Dieter Flick jugó con su esquema habitual; Neuer, como arquero líbero; la línea de cuatro con Pavard, Sule, Hernández y Davies, con las proyecciones de los laterales en forma permanente. Alaba y Kimmich en el patrullaje del medio, este último de enorme partido por el despliegue, el corte, quite y manejo del balón, más adelante Gnabry, Coman y Sané, en tanto Lewandowski como punta de lanza. Tigres trató de mantener sus líneas cercanas. Se sostuvo en la seguridad de guzmán, la firmeza de Salcedo, también de gran partido, el trabajo de Guido Pizarro en el medio y el enorme talento de Gignac desparramado por toda la cancha.

A los 4′ tuvo un buen remate Coman, tras una serie de rebotes. A los 5′ quedó solo lewandowski, pero el balón le quedó atras y no pudo resolver. A los 17′ convirtió Kimmich, pero Lewandowski estaba en posición prohibida y el VAR anuló la jugada.

A los 22′ probó de Davies de derecha y respondió Nahuel Guzmán. Un minuto más tarde hubo otra buena llegada del Bayern Münich. y a los 33′ Sané estrelló un remate en el ángulo que forman el poste y el travesaño.

En el complemento, el conjunto alemán repitió su propuesta. Fue a paretarlo al adversario contra su campo. la línea de cuatro bien adelantada, casi en la mitad de la cancha. Pavard y davies lanzados al ataque. Kimmich con la distribución permanente. Y a los 47′ Coman ensayó un centro y el cabezazo de Sané se fue apenas alto. Era la señal de inicio.

Por eso fue lógico el gol; llegó a los 58′, tras un centro de Kimmich, Lewandowski fue a buscar arriba, Guzmán salió rápido y despejó, pero el balón le quedó a Pavard quein convirtió con el arco libre y determinó el 1 a 0 del partido.

Después se hizo más simple para el ganador. Tigres perdió la brújula, y todo lo que había propuesto entró en una zona de confusión. A los 63′ Tolisso entró por Serge Gnabry. Iban 72′ cuando Alaba tuvo una oportunidad que se fue arriba. y a los 73′ llegaron tres modificaciones en Bayern Münich: Musiala entró por Sané, Chopuo-Moting reemplazó a Robert Leandowski y Douglas Costa ingresó en lugar de Coman.

Recién a los 80′ el “Tuca” Ferretti efectuó su primera (y única) variante: Julián Quiñones reemplazó a Rodríguez.

En la jugada siguiente el que prbó al arco fue Tolisso y su remate dio en el palo derecho de Guzmán. Enseguida llegarían más revolcones para el arquero argentino. A los 84′ Choupo-Moting se fue por derecha, elaboró una gran maniobra individual, eludió a varios rivales y cuando entró al área, habilitó al medio para la definición de Douglas Costa , quien sacó un remate potente que fue muy bien tapado por Nahuel Guzmán. Y el rebote lo volvió a capturar el ex arquero de Newell´s Old Boys.

Sobre el final tuvo una jugada el equipo mexicano, tras un lateral al corazón del área que Gignac, también de gran partido, no pudo conectar de tijera. Respondió el Bayern con otra buena combinación grupal y el remate de Choupo-Moting se fue desviado, a los 89′.

Le quedó el tiro del final a Tigres, con un tiro libre al medio del área rival, ya a los 90+3′, pero la jugada terminó en un remate largo de Gignac.

Bayern Münich se abrazó a al victoria. jugó bien, mejor que su rival. Fue el dueño de las acciones; siempre controló el partido. Y tuvo un triunfo que llegó por decantación. Hoy es el mejor equipo del mundo. El nuevo campeón en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA-Qatar 2020, celebrada en Febrero de 2021, época loca que alguna vez recordaremos sin nostalgia.

Hernán O’Donnell

Atlético de Madrid se confió y al final Celta le amargó la noche

Fue muy complicado el primer tiempo para el Atlético de Madrid. Se encontró un rival mañoso, áspero, pero dispuesto a jugar. Con una línea defensiva firme, sostenida en Araujo y Murillo, los zagueros centrales, en tanto Mallo se iba al ataque y el peruano Renato Tapia equilibraba como un termómetro el medio juego, a pesar de la temprana amonestación. Era enrevesado el conjunto de Eduardo Coudet y enseguida consiguió la ventaja, con la jugada combinada por derecha, el centro y el cabezazo de palomita de Santi Mina, a los 12′, para abrir el 0-1 a favor del equipo de Vigo.

El Aleti sintió el golpe y procuró acomodarse rápido a la desventaja, pero no se halló en el campo. No pudo desarrollar juego. Bien Kondogbia para distribuir, pero poco peso en las proyecciones de Renan Lodi, discontinuo Llorente y desconectados Angelito Correa y Lucho Suárez. Entonces, el equipo de Simeone era un conjunto de voluntades. Sacrificados, sí. Pero con poco juego. Y Celta aprovechaba las voladas en ataque de Iago Aspas para hacer algún desparramo, la fuerza de Nolito para desdoblarse, y las combinaciones por los costados para rematarlas con centros rasantes, pasados y dolorosos.

Así se fue la primera parte, hasta que en el cierre el local consiguió la igualdad. Un balón de izquierda a derecha, la trepada de Llorente, el centro rasante y Suárez, que le ganó el pasillo interno a Mallo, se arrojó al piso y convirtió el 1 a 1 a los 44′ de la primera parte.

Lucas Torreira por Felipe fue la decisión de Diego Siemone para empezar el segundo tiempo. Un refresco necesario para el local.

Y fue empezar y desequilibrar; porque Kondogbia, de gran partido, dominó el balón en el centro del campo, abrió a la izquierda, habilitó a Renan Lodi y este lanzó un centro rasante que aprovechó Luis Suárez para marcar el 2-1 a los 49′ de juego.

Se tranquilizó el Atlético de Madrid. Había dado vuelta el resultado, sin más argumentos que el olfato goleador de Suárez, siempre atento e intuitivo para donde va a aparecer la pelota y en que lugar y momento debe ubicarse en la cancha. Sobre todo cuando debe merodear el arco. ese instinto “asesino” del pistolero le permitió al local con dos disparos dar vuelta la situación.

Después llegó el aburrimiento. Un partido de pocas luces, menos llegadas y casi ninguna situación de peligro. Aleti descansó en su campo, a partir del orden defensivo y el despliegue de sus futbolistas. Celta intentó arrimar a partir de la posesión y el avance coordinado.

Augusto Solari por Nolito a los 68′ fue la primera variante de Eduardo Coudet para el Celta; allí la visita trató de abrir la cancha por derecha con el ingreso del ex futbolista de Racing. A los 75′ produjo la segunda modificación: Facundo “Chuky” Ferreyra ingresó en reemplazo de Santi Mina.

Sin embargo, a partir de allí el local se adueñó de las acciones y produjo un par de llegadas que bien le pudieron haber otorgado la diferencia definitiva. Sostenido por el trabajo eficiente de Kondogbia, Atlético de Madrid fue superior en los diez minutos finales. A los 81′ una buena maniobra colectiva finalizó con un remate de Josema Giménez que se fue muy cerca del palo derecho de Rubén Blanco, arquero visitante.

A los 85′ Renan Lodi fue el que intentó desde lejos, pero su disparo pasó un poco arriba del travesaño.

Y cuando todo parecía llegar al final, apareció Augusto Solari por derecha, recibió una buena habilitación, lanzó el centro rasante y Facundo Ferreyra, tras arrojarse al piso, marcó el 2 a 2 final a los 88′ de juego.

Un baldazo de agua fría para el equipo de Simeone, que vio como se le escurrían dos unidades al final del partido y solo cuando se cierre el campeonato podrá medirse el impacto de esa pérdida. Por ahora, es un punto más de luz sobre el perseguidor, pero puede ser un dolor de cabeza a la hora del balance final.

Hernán O’Donnell