La tercera fue la vencida: Francisco Cerúndolo ahuyentó a los fantasmas del pasado para finalmente lograr el Argentina Open

Las nubes eclipsaron el sol que había dominado la escena durante la semana del Argentina Open, pero para Francisco Cerúndolo no fue una tarde gris. Si el clima no lo hizo, fue el propio tenista argentino quien iluminó el court central “Guillermo Vilas” del Buenos Aires Lawn Tennis Club con un triunfo espectacular para un título que se había hecho desear.

Era la tercera final que disputaba en su país, con el historial de dos derrotas tan recientes como dolorosas. Esta vez, la historia por fin tendría un desenlace feliz. El primer punto del partido parecía augurar otra jornada complicada para “Fran”, con un Luciano Darderi que se puso 1-0 al frente en el set inicial. Sin embargo, Cerúndolo rápidamente tomaría el control del encuentro para nunca más soltarlo.

Así fue que se llevó un 6-4 a su favor, y luego sería aún más letal en el segundo set. A diferencia de su oponente, al que le costó mantener la compostura a lo largo del duelo, Cerúndolo sabía que no perder la calma iba a ser clave. No solo tenía que imponerse en el terreno de juego, también tenía que ganar la batalla mental. Y vaya si lo hizo.

Darderi, que luego lamentaría en conferencia de prensa aquellos momentos de enojo ante puntos perdidos o remates fallidos, se vio totalmente superado por un oponente decidido a quedarse con el trofeo. Mientras que el oriundo de Villa Gessell se reprochaba a sí mismo en diferentes momentos del encuentro, el actual número 19 del ranking mundial ATP nunca perdió el eje.

El dominar este aspecto fue fundamental para Cerúndolo, que con un contundente 6-2 logró su cometido y finalizó una campaña para el recuerdo. Luego del punto final, frente a una multitud que lo ovacionaba de pie, se dejó caer sobre el polvo de ladrillo. Por fin había conseguido lo que por tanto tiempo se le negó: un título ATP en su país de origen.

Para quienes creen en el destino, este torneo ya parecía tener en Cerúndolo a su próximo dueño. La baja del italiano Lorenzo Musetti por lesión lo había dejado como el jugador mejor rankeado del cuadro, y su rendimiento durante la semana daba a entender que estaba listo para cumplir con esa candidatura.

Había llegado a la final sin haber disputado un solo tercer set, y pese a un triunfo con suspenso en su estreno, sus victorias posteriores no dejaron lugar a dudas.

Cerúndolo ya estaba preparado para dejar atrás cualquier fantasma del pasado. Este era su momento para consagrarse, y así lo hizo. Más experimentado que aquel Francisco que se vio superado tanto por el marco como por su rival, Diego Schwartzman, en 2021; e incluso más maduro que aquel que sufrió la inesperada derrota frente a João Fonseca en 2025, este Cerúndolo estaba destinado a gritar campeón. Finalmente, la tercera fue la vencida.

Martín O’Donnell