Sarmiento metió el tiro del final y dejó sin nada a un destacado Tristán Suárez

La Copa Argentina 2026 empieza a cerrar su primera fase de eliminación. Y no deja de haber sorpresas ni buenos partidos, que vale la pena destacar, como este de Sarmiento y Tristán Suárez, que el equipo de Junín se llevó en el último minuto del descuento, luego de noventa y pico de minutos en el que la escuadra de Ezeiza fue superior, en juego y en llegadas. Pero el fútbol siempre tiene sorpresas para dar, y cuando todo indicaba que se resolvería la paridad con disparos desde el punto del penal, Sarmiento encontró el gol que le permitió ganar por 1-0 y avanzar a la ronda siguiente.

Sarmiento formó con Javier Burrai; Thiago Santamaria, Agustín Seyral, Juan Manuel Insaurralde, Nicolás Pasquini; Julián Contrera, Manuel García, Mauricio Martínez, Cristian Zabala, Carlos Villalba; Junior Marabel.

El equipo de José M. Martínez comenzó con Joaquín Bigo; Matías Olguín, Brian Aguilar, Agustín Baldi, Nicolás Henry; Joaquín Trasante, Nicolás Del Priore, Kevin Colli, Manuel Guillén; Ángel Almada y Augusto Berrondo.

Fue un partido muy bien jugado, con nobles intenciones de los dos equipos: búsqueda del arco contrario con juego asociado y respeto por la tenencia del balón. En esa propuesta, se sintió cómodo el equipo “Tambero”, y tuvo lucidez para forzar varias situaciones en el primer tiempo.

A los 8′ fue la primera, con un tiro libre de Kevin Colli que salió apenas alto. A los 20′ llegó con un centro y un disparo bajo de Berrondo, mientras que a los 24′ un gran tiro bajo de Ángel Almada fue detenido muy bien por Burrai.

Sarmiento no lograba progresar más allá de tres cuartos, y si bien disputaba la batalla del centro del campo, no lograba ser profundo, y sufría en su arco.

Cuando iban 41′ Burrai sacó con el pecho, hacia al corner, un remate muy peligroso, y a los 44′ otra vez Colli, tras un rebote, sacó un disparo alto, muy cercano al arco rival.

Se fue muy preocupado Facundo Sava, DT de Sarmiento, que dio señales de que iba a meter mano en el equipo porque el minuto final de esa primera etapa, lo dedicó a mirar a los futbolistas suplentes que hacían la entrada en calor.

Y así fue que hizo tres cambios para empezar el segundo tiempo. Lucas Suárez entró por Juan Manuel Insaurralde; Santiago Salle, de buen partido, ingresó por Carlos Villalba, y Diego Churin ocupó el lugar de Junior Marabel.

Y comenzó bien el Verde en el inicio de esa etapa, hasta que a los 54′ un remate bajo de Trasante fue sacado por Burrai, y otra vez aparecieron las dudas en el conjunto de Junín.

Cuando iban 58′ vinieron dos variantes en Tristán Suárez. Jonathan Berón entró por Augusto Berrondo, Ayrton Sánchez ingresó por Nicolás Henry. Y fue el propio Berón quien tuvo un gran tiro, a los 61′, que desvió Burrai.

Sava intentó otra variante, y a los 64′ hizo el cuarto cambio de su equipo: John Rentería reemplazó a Mauricio Martínez.

José María Martínez, el DT de Suárez, hizo dos modificaciones más a los 69′. Álvaro Véliez entró por Ángel Almada, y Maximiliano Luayza reemplazó a Joaquín Trasante. Unos minutos más tarde, efectuó su quinta y última variante: Nicolás Fernández sustituyó a Kevin Colli, cuando iban 72′ de juego.

Todo parecía encaminarse hacia la definición mediante remates desde el punto del penal. Incluso Sava habrá pensado lo mismo cuando hizo entrar a Fabio Magnín por Julián Contrera, cuando iban 88′.

Pero Magnín tenía reservado el traje de héroe para el cierre del partido, cuando sacó un latigazo tras recibir un pelotazo largo, y a los 90+3′ puso el gol de la victoria, para que Sarmiento ganara por 1-0, tras sufrir durante buena parte del partido.

Hernán O’Donnell

La lluvia y el viento se llevaron el fútbol de Barracas Central y Vasco da Gama

Tras más de cien años de historia, Barracas Central se dio el gusto de jugar la Copa CONMEBOL Sudamericana, la primera internacional de su historia. Y fue una noche positiva en el resultado, pero con escasez de fútbol, ideas y emociones. Barracas y Vasco da Gama igualaron 0-0 en un partido que tuvo más lucha que juego, y en el que casi no hubo situaciones para destacar.

El equipo de Buenos Aires formó con Juan Espínola; Damián Martínez, Nicolás Capraro, Fernando Tobio, Nicolás Demartini y Rodrigo Insúa; Tomás Porra, Dardo Miloc e Iván Tapia; Jhonatan Candia y Gonzalo Morales.

El conjunto carioca alineó a Daniel Fuzato; José Luis Rodríguez, Carlos Cuesta, Lucas Freitas, Walace y Riquelme Avellar; Hugo Moura, JP y Matheus França; Nuno Moreira y Claudio Paul Spinelli.

Salió bien Barracas. A atacar, a buscar el arco contrario. Pero luego de unos minutos, el rival se acomodó mejor al campo, se hizo del balón y controló el primer tiempo. Así, sumó algunas llegadas, como la de los 7′ cuando un centro encontró la cabeza solitaria de Matheus y su remate salió desviado.

Luego, a los 16′, fue Claudio Spinelli quien metió un buen cabezazo que controló Espínola. Y cuando iban 18′ el equipo carioca tuvo otra llegada, con un remate que se fue al corner.

Había sido mejor Vasco en el primer tiempo, por eso Rubén Darío Insúa, entrenador de Barracas, decidió hacer una variante para comenzar el segundo período; así, Norberto Briasco reemplazó a Gonzalo Morales.

Mejoró el “Guapo”. Se adelantó en el campo de juego, y contó con algunas llegadas, como la de los 63′ cuando no pudo aprovechar un tiro de esquina.

A los 70′, Bruno Amorim, a cargo del banco de suplentes del equipo brasileño, hizo dos modificaciones: Adson Ferreira reemplazó a Matheus, y Marino Hinestroza entró por Riquelme Da Silva.

El partido ya era una lucha entre el agua, el viento y el escaso fútbol que aparecía por cuenta gotas. Cuando iban 76′, Insúa hizo el segundo cambio de su equipo: Maxi Puig sustituyó a Iván Tapia, pero el cambio casi no tuvo peso en el juego, porque Puig se fue expulsado a los 77′, en la primera jugada que intervino.

Entonces, Insúa fue por el tercer cambio, a los 80′: Gonzalo Maroni ingresó por Jonathan Candia. En Vasco, a los 81′, Lucas Rocha reemplazó a Nuno Rocha.

Todo se diluía en la noche de Banfield, y a los 90+1′ el entrenador de Barracas efectuó la cuarta variante en su equipo: Rafael Barrios entró por Damián Martínez.

Sobre el cierre, a los 90+3′, Adson Ferreira se fue solo al arco, y tuvo una chance que pudo ser el grito de la noche, pero salió desviado.

Barracas Central y Vasco da Gama extraviaron el fútbol. Entre la lluvia y el viento, ambos se sintieron satisfechos con la igualdad.

Hernán O’Donnell

Ferro gastó todas las balas en el primer tiempo, y no pudo llevarse el botín de Floresta

El 0-0 le dejó gusto a poco a Ferro Carril Oeste, que fue superior a All Boys, sobre todo en el primer tiempo, lapso en el que tuvo cuatro chances claras de gol. En el complemento, el local emparejó un poco, con más entusiasmo que fútbol, pero sobre el cierre, tras la expulsión de Emiliano Purita, otra vez el equipo de Caballito tomó el control del juego y terminó con una imagen más nítida que la de su rival.

El equipo de Floresta alineó a Nicolás Carrizo; Hernán Grana, Alejo Rodríguez, Iván Zafarana y Alejo Tabares; Emiliano Purita, Gustavo Turraca, Ricardo Blanco e Ignacio Palacio; Tiago Pucciarelli y Santiago Apa.

Ferro formó con Fernando Monetti; Nazareno Kihm, Juan Orellana, Federico Tévez, Gustavo Canto y Emiliano Ozuna; Enzo Hoyos, Felipe Obradovich y Nicolás Gómez; Lautaro Parisi y Franco García.

El equipo de Caballito tomó una postura ofensiva, similar a la que había planteado en Villa Crespo ante Atlanta. Trató de llevar el juego hacia el arco de Carrizo, con mucha movilidad y vocación ofensiva. All Boys no se sintió cómodo en ese comienzo, y el partido tuvo algunos roces fuertes, como la jugada que dejó la lesión de Juan Orellana, zaguero de Ferro, quien debió dejar el campo a los 16′, cuando fue reemplazado por Gino Olguín.

Oeste continuó con su plan de ataque y generó cuatro situaciones claras de gol, pero no las pudo facturar.

A los 29′ un remate de Nico Gómez se fue por arriba del travesaño, desde una posición factible. A los 30′ se escapó Franco García, pero su tiro también salió alto. Cuando iban 34′ llegó la ocasión más clara; Parisi se metió en el área con pelota dominada, se sacó de encima a Zafarana, gambeteó la salida de Carrizo y su tiro cruzado salió apenas afuera.

Por último, a los 45′, de un pase de Turraca a Grana, cortó Ferro de contra y García sacó un disparo que Carrizo desvió al corner.

Ferro se había gastado toda la pólvora en esa etapa, pero no pudo herir al rival. Y en el segundo tiempo, le costó más.

Porque el “Albo” salió con un poco más de decisión. A los 47′, Emiliano Purita ensayó un centro al área, que tomó rumbo al arco, y Monetti desvió con un vuelo, en la primera llegada clara del local.

Cuando iban 54′, Aníbal Biggeri, DT de All Boys, decidió hacer tres modificaciones en su equipo. Alexis Melo entró por Gustavo Turruca; Santiago Cáceres ingresó Ricardo Blanco, y Agustín Gallo reemplazó a Tiago Pucciarelli.

El partido, sin embargo, no mejoró. Se hizo más parejo, pero con pocas emociones. En el equipo de Floresta, a los 66′ Jonathan Menéndez entró por Hoyos, mientras que Mateo Acosta ingresó por Franco García. Diez minutos después, a los 76′, Sergio Rondina usó la tercera ventana que le quedaba, y las dos variantes permitidas. Sebastián Corda entró por Nazareno Khim, y Matías Kabalín reemplazó a Lautaro Parisi.

A los 77′ llegó la expulsión de Emiliano Purita, y fue toda una sentencia para All Boys. El equipo se reordenó con la variante de Tomás Assennato por Santiago Apa, a los 79′, para armar un 4-4-1 defensivo, con una apuesta a la velocidad de contra, pero con mayores cuidados en defensa.

El final encontró a un Ferro más volcado al ataque, y a un All Boys conforme con la igualdad. A los 90+3′, Maximiliano Coronel sustituyó al lesionado Iván Zafarana, en una tarde hermosa de sol, pero con un partido pobre, del que poco se recordará.

Hernán O’Donnell

Defensa apeló a todo su oficio y ganó con justicia

Lo sorprendió el gol sufrido a poco de comenzar, pero se repuso, igualó rápido y tuvo la certeza para marcar el segundo tanto casi sin darle tiempo de reacción a su rival. Defensa y Justicia remontó el marcador en el primer tiempo, para ganarle 2-1 a Chaco For Ever, luego de un complemento en el que manejó el partido, y el resultado, con mucho oficio y serenidad.

El equipo de Florencio Varela formó con Cristopher Fiermarín; Lucas Souto, Emiliano Amor, David Martínez, Darío Cáceres; Aarón Molinas, Santiago Sosa Yung, Ever Banega, Juan Manuel Gutiérrez, Gastón Gonzalez y Agustín Hausch

El conjunto chaqueño alineó a Gastón Canuto; Tiago Chamorro, Jorge Zules Caicedo, Lucas Mihovilcevich y Agustín Ojeda; Andrés Lioi, Santiago Valenzuela y Brian Guerra; Leandro Espejo, Imanol Enríquez y Mateo Díaz Chaves.

Salió un poco más suelto Defensa, e intentó volcar el juego en el campo rival, pero en una desatención defensiva, en un tiro libre a favor de la visita, descuidó la marca de Imanol Enríquez, quien puso un cabezazo exacto para poner el primer grito de la noche, y marcar para Chaco For Ever: 0-1, a los 16′ de juego.

Entonces, el “Halcón” aceleró un poco más el juego. A su buen manejo de pelota le agregó más intensidad, y a los 24′ llegó a la igualdad, con un remate de Aaron Molinas, que puso el partido empatado, 1-1.

Era clara la diferencia de jerarquía. Defensa no aflojó el ritmo. Y en cuanto pudo, volvió a golpear. Sacó rápido un tiro libre, cambiaron de derecha a izquierda, por esa banda entró Hausch, quien controló la pelota, enganchó y sacó un fuerte remate cruzado que colocó el partido 2-1 a favor de Defensa y Justicia, cuando transcurrían 36′ de juego.

A los 45+1′, Leandro Espejo efectuó una buena jugada individual, se sacó a dos hombres de encima, y metió un buen tiro, apenas desviado. Fue de lo mejor del equipo de Resistencia.

Para empezar el segundo período, For Ever hizo una variante: Franco Molina reemplazó a Mateo Díaz Chávez.

Luego, a los 58′, llegaron dos cambios más en el equipo de Chaco: Juan Manuel Carrizo entró por Santiago Valenzuela, y Tomás Bolzicco ingresó por Brian Guerra.

En Defensa, Mariano Soso, su entrenador, realizó dos modificaciones a los 62′ de juego: Ruben Botta entró en lugar de Ever Banega, y Ayrton portillo sustituyó a Gastón González.

En For Ever, a los 70′ se produjo la cuarta variante: Gonzalo Melgarejo ingresó por Leandro Espejo. Mostraba entusiasmo y ganas el equipo chaqueño, pero no podía perforar el esquema de Defensa. Era el juego de un entusiasta contra un sólido equipo, que con mucho oficio manejaba los tiempos del partido.

A los 74′, Soso realizó la tercera y cuarta modificación de su equipo. David Barbona entró por Juan Gutiérrez, y Alan Coria ingresó por Agustín Hausch.

En For Ever, Santiago Villalba reemplazó a Tiago Chamorro, acalambrado y agotado por el esfuerzo, cuando iban 83′.

El resto, quedó todo en manos de Defensa y Justicia, que supo dar vuelta un partido que podía complicarse, y luego apeló a todo su oficio y jerarquía para manejar el espacio, el tiempo, acelerar de contragolpe, no pasar demasiados sobresaltos, y saborear una victoria importante.

Hernán O’Donnell

Argentina se reencontró con la gente y con su fútbol

Fue la noche del reencuentro. La de la Selección con su fútbol y con su gente. Una noche ideal, con una temperatura alta, de un verano que amaga con no terminar aún cuando ya comenzó el otoño, para darle más romanticismo al reencuentro con su gente, que acompañó como siempre, aún cuando fue llamativa la cantidad que llegó sobre la hora y aún con el partido empezado. Lo cierto es que volvió la Argentina del fútbol y toque, para armar una buena actuación y cerrar un resultado de 5-0 sobre Zambia, y emprender el viaje a la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá, con las mejores esperanzas.

La Selección formó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes; Lionel Messi, Julián Álvarez y Thiago Almada.

Zambia lo hizo con Willard Mwanza, Fredrick Mwimanzi, Tinkler Sinkala, Dominic Chanda, Obinno Chisala, Wilson Chisala, David Simukonda, Given Kalusa, Albert Kangwanda, Fashion Sakala y Kingston Mutandwa.

A los 3′ Julián Álvarez puso el 1-0, tras una buena jugada asociada, y marcó el camino de lo que iba a ser una noche reivindicatoria respecto a lo que había sucedido en el partido anterior frente a Mauritania. Argentina esta vez jugó diferente, pudo tener mucho más el balón, no perderlo con facilidad, y a partir de esa tenencia, elaborar juego hasta encontrar los espacios abiertos para acelerar y atacar.

Fue un primer tiempo tranquilo, hasta que a los 42′ Lionel Messi frotó la lámpara, amagó y giró lo suficiente en el área, para hacer, de una jugada que parecía diluirse, terminarla con el segundo gol de Argentina, que así quedó adelante por 2-0.

Para que no quedaran dudas, a poco de comenzar el segundo tiempo, a los 49′ Nicolás Otamendi puso el 3-0 para el equipo local.

Enseguida, a los 51′, llegaron tres variantes en la Argentina. De Paul entró por Mac Allister, Nicolás González lo hizo en lugar de Tagliafico, y Valentín Barco reemplazó a Paredes. En este último caso, Barco se ubicó como volante por derecha, y Enzo fernández fue a la posición de Paredes, como volante central.

El 4-0 llegó a los 67′, con un tanto de Chanda en contra.

Argentina ya estaba muy cómoda en el partido, y a los 68′ vinieron dos variantes más: Lucas Martínez Quarta entró por Otamendi, y Giuliano Simeone reemplazó a Julián Álvarez. Más tarde, a los 74′, llegó la gran ovación para Emiliano Martínez, el mejor arquero de la historia del seleccionado, quien le dejó su lugar unos minutos a Musso, mientras que Perrone reemplazó a Almada, y Nico Paz ingresó por Fernández.

Argentina ya había saldado su deuda, y para que la fiesta fuera completa, a los 90+3′ Valentín Barco puso el 5-0 final.

Fue la noche del reencuentro de la selección y su gente. La de la reivindicación. La de la renovación de su fútbol, tan asociado al buen juego y al monopolio de la pelota. Con muchas variantes tácticas y ensayos de posiciones, como Nico González de lateral en defensa, de Barco de volante derecha, hasta que cuando entró Paz, se corrió a la izquierda y Nico Paz fue a la derecha. La de Enzo por los costados, o de volante central.

La del show infinito de Lionel Andrés Messi.

La de los goles y los aplausos.

La que invita a soñar con que la defensa del Título es posible…

Hernán O’Donnell