Argentina se reencontró con la gente y con su fútbol

Fue la noche del reencuentro. La de la Selección con su fútbol y con su gente. Una noche ideal, con una temperatura alta, de un verano que amaga con no terminar aún cuando ya comenzó el otoño, para darle más romanticismo al reencuentro con su gente, que acompañó como siempre, aún cuando fue llamativa la cantidad que llegó sobre la hora y aún con el partido empezado. Lo cierto es que volvió la Argentina del fútbol y toque, para armar una buena actuación y cerrar un resultado de 5-0 sobre Zambia, y emprender el viaje a la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá, con las mejores esperanzas.

La Selección formó con Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes; Lionel Messi, Julián Álvarez y Thiago Almada.

Zambia lo hizo con Willard Mwanza, Fredrick Mwimanzi, Tinkler Sinkala, Dominic Chanda, Obinno Chisala, Wilson Chisala, David Simukonda, Given Kalusa, Albert Kangwanda, Fashion Sakala y Kingston Mutandwa.

A los 3′ Julián Álvarez puso el 1-0, tras una buena jugada asociada, y marcó el camino de lo que iba a ser una noche reivindicatoria respecto a lo que había sucedido en el partido anterior frente a Mauritania. Argentina esta vez jugó diferente, pudo tener mucho más el balón, no perderlo con facilidad, y a partir de esa tenencia, elaborar juego hasta encontrar los espacios abiertos para acelerar y atacar.

Fue un primer tiempo tranquilo, hasta que a los 42′ Lionel Messi frotó la lámpara, amagó y giró lo suficiente en el área, para hacer, de una jugada que parecía diluirse, terminarla con el segundo gol de Argentina, que así quedó adelante por 2-0.

Para que no quedaran dudas, a poco de comenzar el segundo tiempo, a los 49′ Nicolás Otamendi puso el 3-0 para el equipo local.

Enseguida, a los 51′, llegaron tres variantes en la Argentina. De Paul entró por Mac Allister, Nicolás González lo hizo en lugar de Tagliafico, y Valentín Barco reemplazó a Paredes. En este último caso, Barco se ubicó como volante por derecha, y Enzo fernández fue a la posición de Paredes, como volante central.

El 4-0 llegó a los 67′, con un tanto de Chanda en contra.

Argentina ya estaba muy cómoda en el partido, y a los 68′ vinieron dos variantes más: Lucas Martínez Quarta entró por Otamendi, y Giuliano Simeone reemplazó a Julián Álvarez. Más tarde, a los 74′, llegó la gran ovación para Emiliano Martínez, el mejor arquero de la historia del seleccionado, quien le dejó su lugar unos minutos a Musso, mientras que Perrone reemplazó a Almada, y Nico Paz ingresó por Fernández.

Argentina ya había saldado su deuda, y para que la fiesta fuera completa, a los 90+3′ Valentín Barco puso el 5-0 final.

Fue la noche del reencuentro de la selección y su gente. La de la reivindicación. La de la renovación de su fútbol, tan asociado al buen juego y al monopolio de la pelota. Con muchas variantes tácticas y ensayos de posiciones, como Nico González de lateral en defensa, de Barco de volante derecha, hasta que cuando entró Paz, se corrió a la izquierda y Nico Paz fue a la derecha. La de Enzo por los costados, o de volante central.

La del show infinito de Lionel Andrés Messi.

La de los goles y los aplausos.

La que invita a soñar con que la defensa del Título es posible…

Hernán O’Donnell