Al cabo, el 3-2 final para Corea del Sur cerró y definió una semana, y varios días más, de discusiones y polémicas en nuestro tenis por como se conformó el Seleccionado argentino, los jugadores que no pudieron ir, y por supuesto, el reconocimiento, el nuestro al menos, de los que pusieron la cara para vestir la camiseta nacional. No alcanzaron las ganas y el sacrificio, pero quedaron muchas lecciones.
El viernes la serie había quedado igualado 1-1, y el dobles de Guido Andreozzi y Federico Gómez pusieron en ventaja a la Argentina por 1-2, luego de vencer por 6-3 y 7-5 a Ji Sung Nam y Uising Park.
“Nunca habíamos jugado juntos pero llegué a Busan, empecé a entrenar con Fede y el resto de los chicos, y me sentí muy cómodo. Me tenìa confianza, sabíamos que era un punto muy importante, pero tenía la tranquilidad de que íbamos a dar una buena imagen”, dijo Andreozzi.
A su vez, Federico Gómez, afirmó: “Los capitanes nos hicieron hincapié en tener mucha energía para imponer nuestro juego y superarlos. Nos sentimos muy cómodos y nos complementamos bien, algo que a veces no es fácil encontrar.”
Pero la jornada iba a tener otro destino; en los singles, la serie se invirtió y quedó a favor de Corea del Sur. Primero, Soon-Woo Kwon derrotó a Thiago Tirante por 6-4, 4-6 y 6-3. “Fue un gran partido. Di lo mejor que tenía, pero no pude ganar el punto y darle el triunfo al país. Estoy muy triste por eso, pero creo que me voy a quedar con buenas sensaciones, aunque en este momento no pueda verlas. Estoy tranquilo porque di todo, pero a veces eso no alcanza y esos días son difíciles”, expresó Tirante.
En el último y definitorio partido, Hyeon Chung venciò a Trungelitti por 6-4 y 6-3, para darle la victoria al local por un cerrado 3-2 final.
“Es un día triste porque es algo que soñé durante toda mi vida, y llegar acá y no rendir de la manera que esperaba…Tal vez el error está en tener expectativas un poco más altas de lo que toca”, señaló Trungelitti.
Javier Frana, el capitán, agradeció a los jugadores que representaron a la Argentina en esta serie, en un contexto muy adverso. “Hubo una hermandad inigualable. Volvimos a ganar el primer partido que siempre tenemos en la Copa Davis. Al menos, esa es mi filosofía. Volvimos a ser exitosos en eso”, expresó.
“Nos faltó un poquito para dar el segundo paso y ganarle a Corea, pero quiero valorar lo que han hecho, de la forma en que lo hicieron, de la manera tan generosa en la que se desafiaron a ellos mismos para dar el máximo de sus posibilidades, valoro el coraje que tuvieron y la entrega”, cerró el capitán.
Luego, como sucede en nuestro país cada vez que hay una derrota, llegaron las críticas, algún pase de facturas, algún reproche, y el aliento mayoritario, para darle fuerza a un equipo que, en Septiembre, tendrá que pelear por mantener la categoría.

Hernán O’Donnell