All Boys entendió lo que se jugaba y ganó con justicia el Superclásico del Ascenso

Para el barrio de Floresta, será una tarde y una fecha que quedará en la memoria por mucho tiempo. No llegaba bien All Boys, tampoco Nueva Chicago, pero el local entendió muy rápido el partido que se venía, lo que se jugaba, amén de los tres puntos, ese valor agregado que tiene el Superclásico del Ascenso. Y se llevó por delante al rival desde el inicio, con un planteo ofensivo y un ataque sostenido en la presión alta, durante los primeros veinte minutos que le permitió ponerse en ventaja por 1-0, al cabo el resultado final, porque en el complemento planteó un partido de espera y contragolpe, ante un Chicago que fue más por impulso que ideas, y que chocó con la férrea defensa local y sus propias limitaciones. Por eso el “Albo” se llevó con justicia el partido.

All Boys formó con Nicolás Carrizo; Hernán Grana, Iván Zafarana, Maximiliano Coronel y Alejo Tabares; Gabriel Ramírez; Luciano Leguizamón, Gustavo Turraca y Nicolás Barrientos; Lucas Cano y Claudio Campostrini.

Nueva Chicago alineó a Luciano Jachfe; Bruno Palazzo, Dylan Gissi, Gonzalo Paz y Guillermo Ferracuti; Alejo González; Emiliano Méndez; Diego Barros, Maximiliano Rogoski y Thiago Ocampo; Facundo Castro.

El equipo de Fabián Nardozza salió con mucha decisión, actitud y vocación ofensiva. Con una gran labor de los mediocampistas, donde se destacó Nicolás Barrientos, la figura del partido, por su enorme despliegue físico y buen manejo del balón, la conducción de Luciano Leguizamón, y el batallar constante de Gustavo Turraca y Gabriel Ramírez; más atrasado este último, pero con excelente timming los dos medio centros para cubrirse la espaldas y estar disponibles para la recuperación.

Así llegó al gol, tras un centro de la derecha, con pierna izquierda, de Nicolás Barrientos y el cabezazo limpio de Alejo Tabares para poner el 1-0 a favor de All Boys cuando iban 11′ de juego.

Se sostuvo el local en ese dominio. Hasta los 19′, cuando Maximiliano Coronel dejó la cancha lesionado y fue reemplazado por Felipe Coronel, que entró muy bien en el partido.

Nueva Chicago trató de salir de ese asedio, tomó un poco más la pelota y emparejó la acciones hacia la media hora de juego. Pero careció de profundidad como para generar peligro en el arco local.

Empezó el segundo tiempo con una variante: Mauro Pérez ingresó por Diego Barros. Un poco más tarde, a los 59′, hizo dos modificaciones más. Sebastián Cocimano ingresó por Facundo Castro, y Alan Ruiz sustituyó a Maximiliano Rogoski.

All Boys retrocedió unos metros, cerró espacios y perfiló el partido para jugarlo con campo amplio, de contraataque. Chciago se encontró con el balón, pero le costaba hallar espacios para profundizar sus avances.

A los 62′ Ulises Delgado, de buena técnica y aptitudes, aún con necesidad de adaptarse al fútbol argentino, ingresó por Claudio Campostrini, en el equipo de Floresta. Y contó con una chance clara a los 65′, pero su tiro fue sacado al corner por la defensa visitante.

Fabián Nardozza, entrenador del equipo local, acomodó el equipo para la batalla final de los últimos veinte minutos, con tres cambios finales: Matías Nouet entró por Lucas Cano, Alexis Melo reemplazó a Gustavo Turraca, y Rodríguez ingresó por Luciano Leguizamón, cuando iban 71′ de juego. En Chicago, Enzo Roldán reemplazó a Palazzo, a los 72′.

La última variante en la visita sucedió a los 79′; Iván Antunes sustituyó a Alejo González.

Fue el equipo de Mataderos, con el impulso final y la obligación de jugarselá, pero estaba firme el local. Y aguantó cada uno de los embates, con compromiso, concentración y amor propio. Y celebró a lo grande, durante largos minutos en el campo de juego, de cara a su gente, que también festejó por un alegría demorada, pero justa, en el siempre movilizador Superclásico del Ascenso.

Hernán O’Donnell