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Pacquiao demostró su vigencia y, en una tremenda pelea, derrotó a Thurman

El primer round fue un resumen de casi todo el combate. Como se desarrolló, como se dieron las distintas situaciones, los golpes que utilizaron, la táctica, la estrategia. Todo quedó compensado en esos tres minutos, porque si bien hubo matices, algunos cambios, variantes en el dominio, en general la pelea se desarrolló de ese modo: Un Thurman que salió a buscar, que construyó el asalto, que conectó buenos golpes y en los primeros dos minutos parecía que el round iba a ser para él, sobre el último tramo se veía desbordado, superado y Pacquiao, con velocidad, potencia y ritmo daba vuelta la contienda.

Con un aditamento fundamental. En ese primer asalto, un gancho de derecha de Pacquiao, cuando quedaban 25″, entró de lleno en el rotro del norteamericano y lo llevó a la lona. Un asalto que parecía favorable a Thurman terminó 10-8 para el filipino. Y esto se iba a repetir en las mangas siguientes.

Ese principio, a todo ritmo y con duros intercambios de golpes iba a signar toda la pelea. Que con el transcurrir de los minutos iba a crecer en intensidad y emociones. La segunda vuelta fue similar: el comienzo para Thurman, el final, más justo, más preciso, más claro, para Pacquiao. Y lo mismo sucedería en el 3ero, 4to y 5to asaltos. Thurman no encontraba la solución para los golpes laterales de Pacquiao, no encontraba la distancia y si bien conectaba en varias ocasiones el rostro del filipino, no lo ponía en problemas a su rival. Pero los puñetazos de Manny eran más fuertes y sobre todo, su tremenda velocidad, que manifestaba al final de cada vuelta.

Keith Thurman mostró su clase, su garra y su temperamento. Aún superado, no se amilanó ni se rindió. Aguantó todo, y en los rounds siguientes pudo imponer condiciones. En el sexto ya se lo vió recuperado, y volvió a ganar el 7mo con su derecha recta y contundente. El 8vo fue equilibrado, un round de apreciación que nosotros vimos para Thurman, pero bien pudo verse para el otro lado. El 9no lo ganó el hombre de Florida y el 10mo fue de lo mejor de Manny en la pelea. Un golpe al plexo de Thurman lo dejó sin aire y casi al borde del piso, pero Keith lo soportó con fortaleza y pudo sostenerse hasta el final de la vuelta.

Algunos lo vieron con diferencia de 10-8. Para los tres jueces fue 10-9.

Para nosotros Thurman se impuso en el 11er round, igual que lo vieron los tres jurados; y el último, parejo y equilibrado, nos dejó una mejor sensación el americano, pero también pudo ser para Pacquiao, tal como lo apreciaron dos jueces. Lo cierto es que enuestra tarjeta, la victoria fue para Manny Pacquiao por 114-113, con la posibilidad de darle el décimo round por 10-8 lo cual hubiera resultado en un 114-112.

Pero ganó Pacquiao, para nosotros sin discusiones, aunque el fallo fue dividido y un juez vio ganar a Thurman al final del combate. Pero eso no empaña el resultado ni modifica lo que vimos desde las pantallas que trajeron el enorme choque de Las Vegas. Una pelea tremenda, valiente, ofensiva, con dos gladiadores que no se guardaron nada, que dieron y recibieron sin pedir ni dar tregua.

Un ganador claro, Manny Pacquiao, que demostró que a los 40 años y tras cientos de batallas duras e intensas, conserva el fuego sagrado, la fuerza, la potencia, también la inteligencia y una velocidad envidiable que lo han convertido en una leyenda del boxeo y la noche del sábado demostró que está más vigente que nunca.


Hernán O’Donnell

Claressa Shields, el nombre del boxeo femenino

El boxeo femenino hizo su primera presentación como disciplina olímpica en los Juegos de Londres 2012. Allí se vieron las primeras exponentes de una modalidad que había explotado 20 años antes a nivel profesional, pero que en el amplio universo de los Juegos llegó un poco más tarde. Y allí, el mundo entero conoció a Claressa Shields, quien se llevó el Oro en la categoría de 75 kg. Tenía apenas 17 años, brazos cortos y una energía tremenda. Era, apena, el comienzo de una historia de película, tan es así que pronto habrá un documental que retrate su vida, su lucha su sufrimiento y su éxito deportivo.

Nació el 17 de marzo de 1995, en la ciudad de Flint, Michigan. Muy cerca de Detroit, una zona industrial y trabajadora de Estados Unidos, donde no todos gozan de un bienestar económico y los días se hacen difíciles. En Flint nació el gigante de la industria automotriz, la General Motors, pero cuando su planta de fabricación se cerró, el desempleo y la caída fue muy grande. A partir de allí la ciudad entró en una etapa de recesión, falta de trabajo y una ola de inseguridad empezó a dominarla. Crecieron los robos, la violencia y la marginalidad.     

Tuvo una infancia dura, con tantos golpes y sacrificios que muchos la emparentaron más con la supervivencia que con la superación. Su padre, Clarence Shields, estaba más ausente que presente en su hogar; la mayoría del tiempo, en la cárcel. La pobreza dominaba a su familia y era muy duro pasar cada día, entre el hambre y los abusos físicos que sufrió en esos tiempos. Empezó lanzar golpes a los 7 años, para defenderse de los chicos de la escuela; a los 11 años descubrió el boxeo y la tabla de salvación para el naufragio en que se habían convertido sus días. Había visto a Muhammad Alí y a su hija Laila en la práctica del pugilismo y sintió que allí habría un camino de salida a tantos problemas. Se sintió inspirada en la historia del gran campeón mundial de los pesos pesados, y la lucha que encabezó Laila para que las mujeres pudieran tener un lugar en el pugilismo. Esa batalla que libró la hija de Alí fue un gran estímulo para Claressa.

Comenzó la práctica del boxeo y se entusiasmó. Si bien su primera ídola en el mundo del deporte era la tenista Serena Williams, muy pronto quedó atrapada por esta actividad y se propuso darle un buen ejemplo a su familia. Salía a correr y veía el mundo que la rodeaba y del que pretendía alejarse: jóvenes drogadictos, dealers en las esquinas…”Mi hermano mayor había caído preso”, recordaba esos momentos y “quería darles lo mejor que pudiera a mi hermano y hermana menores. No quería que se fueran a dormir sin comer, como muchas noches les había pasado. Tenía que aprender a boxear, para ayudar a mi familia”.

Ya la habían bautizado T-Rex, un sobrenombre que lleva con mucho orgullo. Todo comenzó a los 11 años, cuando comenzaba a entrenar y parecía delgada, sus brazos lucían pequeños y siempre se balanceaban, lo que le recordaba a un T-Rex.

Y así, T-Rex llamaron al documental que refleja su camino al doble oro olímpico.

Así empezó el camino a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. “Decían que era muy joven, que no podría contra chicas de más edad y experiencia. Pero yo no tenía miedo”, sostuvo entonces. Tuvo que esforzarse y luchar mucho para llegar a la cita olímpica, pero la ciudad que había sido hostil en su infancia fue su punto de apoyo para poder progresar: se juntaron fondos, se hicieron colectas y actos de benficencia para que Claressa llegara a los “trials”, el trampolín hacia los Juegos.

“Siempre he querido tener una medalla, por eso me sentía bien y no lloré ni me conmoví con el himno. Estaba concentrada”, decía entonces, cuando su historia y su sonrisa abierta atrapaban al mundo. En el combate final, pudo contrarrestar la mayor fortaleza y experiencia de la rusa Nadezda Torlopova y conquistó el oro en los 75 kg.

“Creían que no lo lograría, que soy demasiado joven. Pensaban que chicas más grandes me darían una paliza, pero se olvidaron que soy una luchadora”, señaló Shields tras esa magnífica victoria.

La ciudad de Flint la recibió con honores y mucho orgullo. Hasta se declaró el 29 de agosto como el día de Claressa Shields. Empezaron a llover ofertas de patrocinadores y de políticos que deseaban acercarse a ella.

Mientras, no descuidaba su vida personal, su educación y su formación, y fue la primera integrante de su familia que completó los estudios secundarios. Finalizados los Juegos de Londres 2012 retomó los estudios para concluir con su carrera.

Empezaba a desandar el camino que ayudaría a su vida y su familia; comenzaba a dejar atrás esa noche oscura que había marcado su infancia, entre la ausencia de los padres, atrapados por el flagelo de la droga y un entorno desdichado que la había maltratado y ahora empezaba un nuevo tiempo. Pronto se conocería esa historia, que parecía guionada por un director de Hollywood. Muy pronto, su vida sería llevada a la pantalla grande.

Se convirtió en la boxeadora más joven en obtener una medalla de oro. Y pronto se convertiría en la primera en lograr el doble oro olímpico, cuando lograría la segunda presea cuatro años más tarde, en Los Juegos olímpicos de Río de Janeiro 2016. Este récord lo obtuvo sin distinción de sexos. El 19 de noviembre de 2016 hizo su debut profesional ante Franchon Crew en el T-Mobiel de Paradise, Nevada. A partir de allí comenzó una carrera formidable, donde encadenó triunfos de manera impecable. Y siguieron las victorias. Hanna Rankin el 17 de  noviembre de 2018 y el 8 de diciembre del año último derrotó a Fenke Hermans.

“Yo quiero pelear con todas, no sé si todas quieren pelear conmigo”, afirmó entonces. “Puede ser que todo el mundo me mencione, pero si hoy hablas de boxeo femenino y no me nombras…entonces, ¿De qué estás hablando? Yo soy el boxeo femenino y digo que voy a ser la mejor de todos los tiempos. Lo digo en serio. ” El cierre del año fue a toda orquesta. La ubicó en el pináculo del pugilismo, se sentó en la mesa de los grandes. Se le abrió la puerta de la sala de las figuras estelares del momento.

Comenzó el 2019 con un combate especial ante Christina Hammer, de Alemania, el 13 de abril en el Boardwalk Hall de Atlantic City, New Jersey.

Fue una noche especial, en la misma velada en que la argentina Brenda Karen Carabajal, la “Pumita”, le ganó por puntos a la rusa Elena Gradinar, y se consagró campeona interina FIB. 

Pero Claressa fue la gran estrella de la noche. Incluso opacó a Jaime Munguía, quien venció al  irlandés Dennis Hogan con algún sobresalto. Shields, en cambio, venció por decisión unánime y un mar de celebridades que la acompañaron desde el ring side y otras tantas que destacaron su logro desde las redes sociales. Halle Berry, actriz norteamericana de destacad trayectoria, cuyo papel protagónico en “Gatubela” la catapultó a las grandes carteleras, se declaró una fan total y absoluta de Claressa y escribió “Estoy muy orgullosa de ti”. Lo mismo que expresó Errol Spence Jr., y tantos otros famosos y desconocidos que se acercan ahora a ella como lo que es, una nueva estrella del deporte. Incluso, debió advertirle a sus familiares que a partir de estos logros sería común que se le acerquen los fans, en busca de una foto o un autógrafo. Y es lo que sucede en su ciudad natal, Flint, cuando sale a hacer alguna compra, cuando camina por sus calles, o cuando pasea por las tiendas. Hasta han anunciado por altavoces su presencia un día que recorría un supermercado, en plan de comprar alimentos para llenar la heladera. Es muy activa en las redes sociales, tiene siempre actualizadas sus cuentas de Twitter e Instagram, y mantiene un vínculo activo con sus seguidores. “No me dan descanso”, bromeó Shields sobre la intensa relación en dichas redes.

La amistad con Berry la llevó a descubrir el gusto o la curiosidad por la profesión de una actriz. Comenzó a tomar clases de actuación e improvisación, tal vez para tener una opción de otra carrera el día de mañana.

“El objetivo de Claressa es ganar títulos mundiales en tres pesos distintos”, confesó Mark Taffet,  su manager. “Y quiere ser la más rápida que consiga eso, superar a Vasil Lomachenko”, señaló. “Loma” obtuvo su primer título mundial pluma en su tercera pelea, en la séptima logró el título Superpluma y en la decimosegunda logró el título de peso ligero. Claressa ya ganó los cinturones supermediano y mediano, y va por su novena pelea, por lo cual le quedan tres o cuatro combates para superar o igualar ese record.

Unificó los títulos. Retuvo su corona de peso mediano de la Asociación, Consejo, Federación Internacional, y le agregó la de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). El sueño que había acunado aquella niña-adolescente que tuvo que crecer a fuerza de golpes, abusos y maltratos, se realizaba en sólo una década. Todos los sinsabores quedaban atrás para darle paso a un cuento de hadas que ningún productor de Hollywood hubiera imaginado.


Hernán O’Donnell  

(Publicada en Revista Ring Side)

Teófimo López, una estrella en ascenso

Impacta por sus declaraciones, por su impronta, por sus actitudes y, sobre todo, por el poder de sus puños. Es uno de los prospectos más interesantes del boxeo de hoy. Combina capacidad pugilística con características de showman, puede ser una figura atractiva en esa singular mezcla de boxeo y espectáculo, de pegada y declaraciones, de guapeza y actuaciones

Teófimo Andrés López Rivera nació en Brooklyn, el 30 de julio de 1997, y muy pronto se inició en el boxeo, de la mano de su padre, Teófimo López Sr, quien además es su entrenador. López padre había nacido en San pedro Sula, Honduras, pero muy joven se marchó a Brooklyn y luego se mudó a Davie, Florida, una zona al norte de Miami, entre Fort Lauderdale y Weston.

“Soy boxeador porque Dios así lo quiso”, respondió cuando le consultaron como se inició en esta actividad.

Hizo un largo recorrido amateur, logró la medalla de oro en el Campeonato Nacional de los Guantes de Oro en las 132 libras, y luego se ganó un lugar en las pruebas olímpicas 2015 para los Juegos del año siguiente.

Sin embargo, al final representó al país de sus padres, Honduras, en los Juegos Olímpicos de verano Río 2016. Tenía un lugar en el equipo de Estados Unidos, pero no quedó incluido en la nómina. Entonces decidió representar al país de sus padres. “Honduras no siempre tuvo esperanzas en el deporte, y yo quiero darle una”, manifestó tiempo después. “Quiero darle un título mundial, para Honduras y para los latinos”. Lleva la bandera de Honduras en cada presentación, demuestra el amor por la tierra de sus padres cuando se esfuerza en hablar en español, que no lo hace mal, pero que no tiene la misma solidez que con el inglés. Sin embargo, siempre que puede habla en la lengua de sus padres y trabaja para mejorar el idioma.

Enseguida se hizo profesional bajo la tutela de Top Rank. Tenía sólo 19 años y ya auguraba un porvenir; Bob Arum le había echado el ojo. “Creo que este chico es un verdadero talento”, señaló el promotor, “y los match-makers están haciendo un gran trabajo con él”. “es muy fuerte y creo que cuenta con un gran futuro”, agregó.

Lo presentó el 5 de noviembre de ese año 2016 en la velada en que Manny Pacquiao y Jessie Vargas protagonizaron el combate estelar.

Teófimo ganó por KO 2 a Ishwar Siqueiros.

Y comenzó una carrera fulminante, impresionante. Mezclaba sus presentaciones con sesiones de sparrings de figuras consagradas. Así, ayudó a Shawn Porter en sesiones de guanteo cuando preparaba su combate ante Keith Thurman (Barclays Center, Brooklyn, 26 de junio de 2016), o Guillermo Rigondeaux. No le escapaba ni a la diferencia de peso ni a la mayor experiencia de sus oponentes.

Mientras, empezó a escalonar victorias: tras ese debut de fines de 2016, al año siguiente encadenó 6 triunfos consecutivos, entre ellos uno frente a Daniel bastien en el theater del Madison Square Garden y ante Ronald Rivas en el propio Madison. Había llegado muy pronto al mítico escenario de Nueva York.

Y no defraudó. Logró un terrible Knock Out en el 2do round, producto de un gancho de izquierda fulminante. Impactó a la gente, a la prensa y fue candidato al Knock Out del año. Además, mostró un festejo con movimientos de brazos, piernas y algunos pequeños pasos de baile que comenzaron a hacerse conocidos. También por esto el público se empezó a acercar y a la vez nacieron las críticas, ya que entendían que no era respetuoso con el adversario.

“Los que no me conocen creen que soy arrogante”, dijo a la TV mexicana. “El mundo del boxeo es muy duro, y uno tiene que ser muy fuerte. Pero afuera es muy diferente. Tenemos como dos personalidades, una arriba del ring, dura. Y otra afuera, que es humilde”.

En 2018 logró otras cuatro victorias. El 12 de mayo volvió a ser el centro de atracción en el Madison; allí volvió a ganar por Knock Out, esta vez frente a Vitor Jones Freitas, Pero la sorpresa sería mayor cuando los espectadores vieron al vencedor festejar con el baile de Fortnite, un video juego de tremendo éxito, lanzado en 2017 y que causó sensación entre los fanáticos de la Play Station. Es un juego en el que supervivientes controlados por humanos cooperarán online para mantener sus fortalezas a salvo de los ataques en oleadas de los muertos vivientes, que están intentando conquistar la tierra.

Este juego se hizo muy popular y Teófimo aprovechó para celebrar con un baile que aparece en las consolas de millones de fanáticos.

También adoptó la costumbre de subir a los cuadriláteros con una remera que tenga la inscripción “The Takeover” (El Dominador). Cuenta que una vez su hermana pronunció el latiguillo, casi de casualidad, a él le gustó y quedó para siempre.

El 14 de Julio venció al brasileño Silva, pero sufrió la fractura de su mano derecho, hecho que le costó un parate y un suspenso en su carrera. Un duro golpe a su oponente se llevó la fractura del quinto metacarpiano y la cirugía que demoró los planes de ese año.  

El 8 de diciembre se presentó en al Hulu Theater del Madison Square Garden y venció a Mason Menard  en sólo 44 segundos! Un derechazo acabó con Menard y el teatro vio el baile victorioso característico de López apenas nacía el combate.

Y el 2 de febrero noqueó a Diego Magdaleno en otra categórica pelea. Fue un capítulo más en esta serie de triunfos. Un Knock out espectacular, que llegó con cierta anticipación. En el sexto asalto Teófimo envió a su adversario a la lona. En el séptimo, lo derribó de un izquierdazo espectacular y celebró con sus ya famosas volteretas y bailes.

La fe de él y su equipo aumentó a medida que llegaron las victorias. El padre cree que está listo para enfrentar a los mejores del mundo. “Ya no hay muchos que lo quieran enfrentar”, sostuvo en una entrevista.

Por eso quiere las grandes carteleras, los grandes adversarios. Ha tenido ídolos como Tyson o Floyd Mayweather, pero nadie como su padre. “El ha sido un gran luchador callejero, un hombre muy fuerte. Solía noquear a todos. Y yo tengo el puño de mi padre”, desafió.

A los 20 años se ha metido en la consideración del gran público. Para la revista Sports Illustrated fue uno de los prospectos del boxeo de 2018. Comienza una carrera a puro triunfos. Lo imaginan frente a Lomachenko. “Este año debo ir por el título”, apuntó.

Es terminante, carismático y noqueador. Cuenta con aptitudes y la fuerza que le da la juventud. Aún debe trazar un recorrido, ganar experiencia, mantener la guardia, sumar minutos y peleas. Teófimo dice estar listo para todo lo que viene. Por lo pronto, el próximo sábado 20 de abril en el mítico Madison Square Garden de New York se enfrentará al finlandés Edis Tatli, en el combate de semifondo de la pelea estelar entre Terence Crawford y Amir Khan.

Allí va Teófimo López. Sin prejuicios ni temores. En busca de su destino.



Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)

Errol Spence Jr, fuera de toda discusión

Se esperaba este combate, muchos pensaban que podía ser de alto nivel, hasta lo pronosticaban como la “pelea del año”. Tenían razones, dos pugilistas de primer nivel, acostumbrados a las grandes carteleras y con antecedentes muy ricos.

Sin embargo, como pelea no fue descomunal ni inolvidable. De alto nivel, sí, por la jerarquía de los contendientes, pero el producto que elevaron, lo que realizaron en el ring, la “pelea”, en definitiva, no alcanza un puntaje elevado ni los standares de los más exigentes. y no por el ganador, que en definitiva hizo su trabajo de manera impecable y se llevó la victoria de modo incuestionable, sino porque Mikey García estuvo muy lejos de su mejor versión y ofreció una noche para el olvido.

Subir tanto de peso fue un riesgo innecesario para Mikey. Quienes le sugirieron que la apuesta no era conveniente, tenían razón. Errol Spence Jr retuvo el título Welter de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en fallo unánime (e indiscutible): 120-107, 120-108 y 120-108 fue el veredicto de las tarjetas. Inapelable. El texano ganó todos los rounds.

Desde el primer asalto supo manejar su estrategia. La distancia justa, el jab de izquierda punzante y buenas combinaciones mantenían a García lejos y dominado. No podía acortar distancias ni meterse en la zona de fuego, y cuando intentaba acelerar, se encontraba con un adversario muy fuerte en el intercambio de golpes.

Si el plan de Mikey era poder conectar un golpe ganador, se diluyó muy pronto, porque las vueltas pasaban y era Spence el que dominaba cada acto. Incluso lo tuvo muy a su merced en el 8vo y 9no rounds, y cerca estuvo de llegar a la vía rápida.

En el descanso del décimo, el hermano de Mikey García le preguntó si quería continuar: “Faltan dos vueltas, tu dime si quieres seguir.” Mikey, guerrero de alma y corazón no rehusó la continuidad. Entonces, la indicación se repitió como a lo largo de cada vuelta. “Entra y sale, pegale afuera y adentro. Busca achicar las distancias”, fue la recomendación. Pero no alcanzó. Spence estuvo muy concentrado y ajustado a su plan.

No fue un combate lucido ni vibrante. Tuvo la enorme jerarquía de dos boxeadores de primer nivel, pero no alcanzó, como producto, a ser una pelea para recordar. Careció de paridad, no tuvo dramatismo ni el final se puso en duda en ningún momento. Lo mejor lo hizo el ganador, Errol Spence Jr, quien ofreció un repertorio destacado, definió un plan de pelea y lo ejecutó a la perfección.



Hernán O’Donnell

México presenta a su nueva estrella: Jaime Munguía

Jaime Munguía abre los corazones mexicanos. Ahora que aparece la oportunidad, ahora que trepa en las carteleras, que su nombre empieza a adquirir el brillo esplendoroso de las estrellas, que abraza el Título del Mundo a los 21 años, ahora que algunos compatriotas  dudan del Canelo, porque no lo terminan de adoptar como ídolo o porque confiesan que lo vieron mal  (perder) en las dos peleas ante Gennady Golovkin, o porque tiene un tamaño más grande que el tradicional del boxeador azteca, por su altura, lo cierto es que ahora empieza a meterse en el corazón de todos los mexicanos…

Jaime Aaron Munguía Escobedo nació en Tijuana, México el 6 de octubre de 1996. En esa zona tan caliente y característica de Baja California donde siempre se mezcla la cercanía y la rivalidad con Estados Unidos, el pequeño Jaime supo desde su edad muy temprana que iba a ser boxeador. Su padre lo había sido, y él sentía que ese iba a ser su destino.  A los dos años ya tenía los guantes puestos.

“Siempre me gustó el boxeo, sabía que lo iba a hacer y a mi padre le gustó la idea”, manifestó en una entrevista para la TV de su país. “El me cuidó mucho, y ahora yo lo cuido a él”, señaló entre risas. Su madre no suele ir a sus peleas, sufre como toda madre “y hubiera preferido que estudiara, pero me da todo su apoyo”, afirmó. Y tiene una hermana que completa el círculo familiar. En edad de preparatoria dejó los estudios para dedicarse al boxeo por completo. “Pocas cosas me hacen tan feliz como boxear. Es una sensación única, se percibe en el corazón. Es duro, claro, puedes recibir golpes y si boxeas, sabes que algo vas a recibir, pero siempre es mejor dar que recibir”, supo expresar sobre su relación con el pugilismo.

Debutó como profesional el 13 de julio de 2013, con el resultado que lo iba a compañar en cada una sus siguientes presentaciones: el triunfo.  En esa oportunidad venció a su compatriota Manuel Mora por KOT 2 en el Foro Tecate de Tijuana. A partir de allí, una larga cadena de victorias se sucederían para alcanzar el título Mundial Superwelter del Consejo Mundial de Boxeo primero, y luego de la Organización Mundial de Boxeo.  

Luego de un recorrido donde enfrentó a un gran número de pugilistas mexicanos, logró el título superwelter del CMB ante el argentino José Carlos Paz, el 10 de febrero de 2018 en Cancún. Y la consagración llegaría en Verona, estados Unidos ante Sadam Alí, para lograr el cinturón del peso superwelter de la OMB.

“Todos los boxeadores soñamos con ser campeón del mundo, esto que vivo es un sueño hecho realidad. Hoy siento más la obligación de poner más ganas para representar bien a mi país y a Tijuana, y poder defender  este título por muchos años”, declaró tras esa jornada consagratoria. Hasta entonces, Munguía no era un nombre muy conocido en las grandes luminarias, y tenía el peso y la responsabilidad en un combate estelar. No se aguardaba demasiado de él, sobre todo en cuanto a repercusión mediática, taquilla, asistentes del pay per view. Pero los números finales arrojaron una buena cantidad de televidentes, un reconocimiento por el estilo del boxeador y las mieles que siempre desatan un triunfo, aún más ante un hombre (Sadam Alí) que había derrotado y despedido a Miguel Cotto. Pero se encontraron con un pugilista lleno de condiciones.

Su dominio del combate fue claro desde el inicio. Atoró a Alí desde el primer asalto, lo tumbó dos veces en ese round, supo combinar el jab y un uppercut y cuando se agachó pudo entrarle de lleno. “Creía que no iba a salir en el tercero”, confesó, pero supo mantener la paciencia y la serenidad y en el cuarto se terminó el pleito.  Una tarea de demolición que lo llevó a la cima del reconocimiento.

Había alcanzado la gloria. Esa que perseguía al emular a dos grandes campeones como Julio César Chávez y Juan Manuel Márquez.

“Estoy muy contento de traer este título a México y espero poder retenerlo durante muchos años” expresó en una entrevista con TV Azteca.

Después llegó la mandatoria con Liam Smith, en Las Vegas, Nevada, y otra vez alcanzó el triunfo en decisión unánime. Esta vez sintió la responsabilidad y se mostró atado en los primeros rounds. Con el correr de la pelea se soltó y dominó en cada vuelta, pero le faltó precisión y experiencia para llegar al Knock Out. Su rival tuvo palabras duras: “Tiene condiciones, pero todavía no está listo para enfrentar a Canelo. No quiero faltarle el respeto, ganó, ok. Golpea fuerte, pero no tanto como el Canelo”, señaló el británico.

Luego vino la victoria sobre el canadiense Brandon Cook. Sería la segunda defensa, pero lo más trascendente es que ya iba a estar programado en la cartelera más importante del año. Sí, el nombre de Jaime Munguía se metía en la marquesina colosal del choque Canelo-GGG. “Estoy muy feliz de participar en un festival tan importante, con nombres tan conocidos, lleno de estrellas. No puedo predecir que va a pasar en cada combate, yo tengo que enfocarme en el mío”, señaló días antes del gran evento.

Había dicho que la pelea con Smith le dejó enseñanzas y lecciones para aprender. Que le sirvió de experiencia. A estar tranquilo, no desesperarse, saber enfocarse en su tarea. Y vaya si lo aprendió. Su tarea ante Cook fue demoledora. Estuvo muy cerca de sacarlo en el primer round, pero el tiempo fue aliado del canadiense. En el segundo lo volvió a desbordar y en el tercero cerró la contienda: Una combinación de  ganchos al hígado, un upper potente y varias derechas a la cara del canadiense lo derribaron. Cuando intentó levantarse, ya no tenía sentido y el referí Tony Weaks detuvo la pelea.

“Quiero pelear con los mejores, demostrar que puedo, que soy el mejor”, expresó tras la victoria.

Su sueño era concreto. Entrelíneas, quería decir que desea medirse con Golovkin, tal vez Canelo. Pero a sus 21 años, aún tiene tiempo. E iba a aparecer, este año, otro tremendo boxeador en su horizonte.  Takeshi Inoue.  Al cabo, fue un combate mucho más complicado de lo previsto. El enfrentamiento de dos escuelas grandes del boxeo, la mexicana y la japonesa, aunque ambas se caracterizan por el espíritu guerrero de sus boxeadores, su alma, y su coraje.


Inoue fue duro, puso la cara y se plantó en el cuadrilátero, pero Munguía supo sacar y conectar los mejores golpes. El japonés empujaba, buscaba avanzar, siempre con la cabeza hacia adelante y arriar al mexicano contra las cuerdas.  Munguía lo frenaba con golpes al cuerpo y podía mantener el control. “Que no entre, mantenlo afuera”, era la orden del rincón. “Echalo para atrás, sácalo de esa zona”. Le costó un poco, él mismo se reconoció un poco lento para los movimientos laterales.

 Fue muy dura y así lo reconoció al final: “Tuve un adversario muy fuerte, lo felicito. Creo que fue una buena pelea y me deja muy buenas experiencias”, señaló el mexicano.

El futuro se llama Dennis Hogan, un irlandés duro, que reparte su corazón y su tiempo entre Australia y la República de Irlanda; ya están notificados los equipos de trabajo de ambos boxeadores, deberán organizar el combate y si el 2 de marzo no hay un acuerdo homologado, la pelea irá a subasta.

También asoman las grandes figuras en su horizonte; piensa subir a las 160 libras el año próximo, combatir durante muchos años, llenar estadios y ser el ídolo máximo de México.

Ahora es el tiempo de disfrutar las mieles, de gozar del amor del pueblo mexicano y meter su nombre en las grandes carteleras. De acariciar la cima, de sentirse una estrella y de seguir la huella de sus ídolos, Julio César Chavez y Juan Manuel Márquez, de ser un ídolo de los mexicanos y demostrarle al mundo que puede ser el mejor entre los mejores.



Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)






Keith Thurman y el regreso del Campeón

Hacía mucho tiempo que no lo veíamos. Casi 22 meses, luego de un momento de esplendor, que lo llevó a ser considerado uno de los mejores libra por libra. La gran victoria ante Shawn Porter la noche del sábado 25 de junio de 2016 ante un Brooklyn expectante, la posterior pelea con el tremendo triunfo ante Danny García lo catapultaban al podio de los mejores de la época.

El campeón welter, Ketih Thurman, ha regresado. Luego de varias lesiones, alejamiento forzado y el título en suspenso, trabajó muy duro para un combate peligroso ante Josesito López.

Los primeros rounds fueron un monólogo del norteamericano. Mostró su inteligencia en el primero, en el segundo lo derribó a López con un gancho al plexo y una tremenda izquierda al pómulo que lo mandó a la lona. Parecía que lo liquidaba pronto, pero peleas son peleas y nada termina hasta el final.

El dominio se hizo extensivo durante los asaltos siguientes; Thurman superaba a López en los golpes lanzados y en los conectados. Era más en muchos aspectos, pero en los fundamentales, esos que definen una pelea, su dominio era claro.

Hasta que Josesito apareció en Brooklyn. En el séptimo encontró el espacio y la posibilidad de entrarle al norteamericano. Una izquierda lo estremeció y lo hizo retroceder. En el octavo repitió el ataque y dominó el round.

Fue un momento muy complicado. Thurman estuvo cerca de la cornisa. La furia de López lo encerró en un laberinto. Y parecía difícil salir. Pero los grandes campeones también están hechos de esa madera. La de poder superar situaciones comprometidas, sobre todo en un deporte como el boxeo, que el dominio puede acabarse con sólo una buena mano del oponente.

Keith Thurman supo reponerse adelante.

En el noveno recuperó el control, y mantuvo el dominio en los dos rounds siguientes.

Cuando llegó el último round sabía que había marcado una diferencia importante, que le bastaba para ganar y decidió refugiarse en la ventaja. Se movió hacia los costados, uso el pase lateral y dejó que López avanzara, de forma desordenada e infructuosa.

Había ganado. Había recuperado el tiempo. Había vuelto Keith Thurman,el Supercampeón.

 

Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Key Biscayne, Florida, USA)

Manny Pacquiao, El rey de los jóvenes 40 años

La noche de Las Vegas tuvo un solo protagonista. Manny Pacquiao. Dueño del combate de punta a punta, con un estilo reconocible en su trayectoria: Ataque voraz, ofensiva constante, velocidad y golpes fuertes. es cierto que el tiempo ha mermado un poco estos dos últimos atributos, pero aún a los 40 años mantiene sus características históricas.

Fue una aplanadora desde el primer round. Sin la potencia de otrora, pero con la misma ambición. Enfrente, un Broner que esto muy lejos de ser un “problema”. No entró nunca en la pelea, retrocedió, siempre se movió en actitud defensiva y cuando Manny atacaba a fondo, lo desbordaba con cierta nitidez.

Los primeros tres rounds fueron un monólogo de Pacquiao. En el cuarto apareció Adrien, pero fue apenas una brisa. La pelea continuó de manera unilateral. Recién en el cierre, Broner levantó su producción, aunque estuvo muy lejos delo que debe ser un contendiente en un combate de semejante envergadura. 

Los últimos asaltos parecieron esbozar una recuperación , pero estaba muy lejos en las puntuaciones. El fallo, unánime, le dio el triunfo al filipino por un buen margen. 117-111, 116-112 y 116-112 para que Pacquiao retenga la corona Welter de la Asociación Mundial de Boxeo.

La victoria le abrió una gran sonrisa. Pacquiao quiere un desquite con Floyd Mayweather, y el “Chino” Maidana desafía su corona;quiere una oportunidad en un regreso conmocionante.

Hoy es el tiempo de Manny, de gozar y disfrutar. de pensar y elegir. Y de vivir la gloria, la misma que tienen sus jóvenes 40 años…



Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Key Biscayne, Florida, USA)

Pacquiao y Broner inician una temporada caliente

El año comenzó con el gran festival de Mar del Plata, la sorpresiva caída de TNT Maidana y un debut promisorio del “Chino” como promotor y organizador de festivales de boxeo. La derrota de su hermano impidió que la fiesta sea completa, pero no empaña el excelente trabajo ni la leal organización, que premió al ganador de modo honrado y dejó satisfechos a los concurrentes.

Pero el boxeo sigue. Y el año promete ser de muy alto nivel; hay combates programados para la primera parte, muchos de ellos de gran expectativa. Este sábado el epicentro estará en Las Vegas, Nevada. Allí se presentará Manny Pacquiao, quien parecía alejarse del pugilismo hasta que la gran victoria ante Lucas Matthysse en julio de 2018 lo volvió a colocar en los primeros planos. Un boxeador de leyenda que arrastra una gran legión de seguidores, quienes siempre valoraron su ímpetu, su valentía y su voracidad ofensiva.

Enfrente, Adrien Broner. 29 años, una trayectoria importante que tuvo un gran tropiezo ante la ferocidad del “Chino” Maidana, pero que siguió adelante tras esa dura derrota. Un hombre que cree que puede dar el golpe ante un oponente que tiene 40 años y expone el título welter de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA).

Broner cree tener la fórmula. Ni más ni menos que la que le dio un gran resultado a Juan Manuel Márquez en aquella memorable noche de diciembre de 2012 cuando derrotó a Manny con un KO fulminante, producto de un uppercut furibundo y certero.

Pero Manny sabe de esto. Sabe que ese golpe tan ensayado por Márquez es la fórmula que tantos quisieron repetir. Y está preparado para revertir esa táctica.

Apelará a su experiencia. Al dominio de la escena y a la su velocidad, que no es la de hace diez años, por cierto, pero aún es respetable y temible.

Será un combate de alta tensión y adrenalina. Una pelea muy esperada que continúa este enero de grandes festivales, de presencias estelares, de choques impactantes y augura un año de muchas expectativas y de eventos promisorios para el boxeo.




Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Key Biscayne, Florida, USA) 

HBO despide a una época

Aquella noche del 22 de Enero 1973, cuando George Foreman y Joe Frazier se medían en Kingston, Jamaica, por el Título mundial de los Pesados, una nueva era comenzaba en las transmisiones televisivas. Pocos podían imaginar el vuelo y la envergadura que iba a tomar Home Boxe Office (HBO), una cadena de televisión por cable que nacía con ese evento y que iba a transformar la televisación del boxeo, en estados Unidos primero y en el resto del mundo después.

Esa noche Foreman aniquiló a Frazier con una tremenda paliza, en la que lo derribó en 6 ocasiones y produjo una conmoción en el boxeo mundial al arrebatarle título mundial de peso Pesado. Era la época de los grandes nombres en esa categoría, la que dominaba el interés del mundo y en la que se encontraban figuras de enorme envergadura que cautivaban al público y en las que se distinguían los nombres de aquellos contendientes más Ken Norton, nuestro Bonavena, el mismísimo Muhammad Alí…

Pero, claro, en aquel entonces nadie podía prever lo que ibaa suceder. No se imaginaba cuanto crecería ni cuantos serían los aficionadosque se volcarían a la señal, y al pay per view (pague para ver), una nuevaforma de entender entonces la televisión: por cable y con eventos exclusivos depago extra.

La señal iba a crecer de la mano del deporte. Es que si HBO encontró un mercado exclusivo y grande de televidentes ávidos de ver buen boxeo y dispuestos a pagar por cada velada, la gran ayuda de la cadena, el gran aliado que tuvo fue el propio boxeo y sus pugilistas, protagonistas verdaderos de una época de oro. No hubiera habido HBO exitosa sin la participación de boxeadores de lujo, atrayentes y cautivantes.

Y se armó una historia inimaginable, que trazó durante más de 50 años, la historia del boxeo. E iluminó los hogares, los bares y cada uno de los sitios donde los fanáticos se reunían para disfrutar de las veladas más esperadas.

La cadena aportaba un gran valor de producción, estética ensus transmisiones y altos valores del deporte, que incluían a las grandesestrellas del momento y ofrecían las peleas más calificadas y deseadas de esa época.

Entonces, la cadena creció al compás de unos años ’80 que se destacaron y quedaron en la historia como unos años de los más destacados y prósperos para el boxeo: los cuatro reyes fueron un símbolo de la época, Sugar Ray Leonard, Roberto “Mano de Piedra” Durán, Tommy Hearns y Marvin “Marvelous” Hagler. Entre ellos protagonizaron peleas inolvidables, llenas de técnica, fiereza y entrega. Fueron duelos memorables que alcanzaron enorme intensidad y cautivaron al público en los estadios, pero a millones y millones de personas a través de las pantallas de televisión.

Algunos lo vieron con malos ojos, pues el boxeo dejó de serun espectáculo de la Tv abierta, donde las mejores peleas podían verse sinintermediarios a través de las pantallas de ABC, CBS y NBC (Las cadenasabiertas de televisión más importantes de Estados Unidos), a partir del pay perview, la gente debía primero suscribirse al canal de cable HBO y luego pagarpara ver cada uno de los combates programados. Esto derivó en una reducciónpara la amplitud que proponían antes las transmisiones de televisión abierta. Yalas peleas no estaban en todos los televisores, sino en aquellos que pagaban la suscripción.

Otro pugilista carismático y taquillero fue Oscar de la Hoya, principal figura de los años ’90. Y estrellas del calibre de Evander Holyfield, Lennox Lewis, Floyd Mayweather, Shane Mosley, Manny Pacquiao, Miguel Cotto, Saul ” Canelo ”Alvarez y tantos otros.

 

Fue inmensa la historia que construyó esta cadena televisiva. En términos estadísticos, HBO emitió un total de 1,111 peleas a lo largo de 45 años e inauguró una serie llamada “Boxing After Dark”, cuya primera emisión fue  el 3 de febrero de 1996, con una pelea inolvidable entre Marco Antonio Barrera y Kennedy McKinney.  Jones y Oscar De La Hoya están igualados con la mayor cantidad de apariciones peleando en HBO con 32, mientras que Mayweather y Shane Mosley están empatados en el segundo lugar con 27. Manny Pacquiao (24), Miguel Cotto (24), Lennox Lewis (23), Bernard Hopkins (23), Wladimir Klitschko (22) y Arturo Gatti (21) completan el top 10.

Pero su gran estrella fue Mike Tyson, protagonista principal de nada menos que de 16 Transmisiones de HBO. Fue una historia en conjunto, que compartió el éxito y la gloria para ambos: el pugilista y la cadena de televisión. El vecino de Brooklyn abrazó la gloria y logró los más grandes éxitos en esos años, mientras HBO se beneficiaba con ganancias extraordinarias en cada venta de pay per view cada vez que Tyson subía a un ring. Su slogan marketinero era: “Las mejores peleas están en HBO”. Y era cierto.

La historia de esta sociedad abarcó 16 peleas, pero no sedetuvo allí. HBO realizó un documental titulado “Mike Tyson, la verdadindiscutible”, donde se retrata su vida, desde su niñez, las dificultades deintegración de un niño de origen afroamericano y pobre, los comienzos en elgimnasio, sus primeros combates, la gloria deportiva y todo lo vinculado a suvida privada, con el morbo que siempre se destapa a partir de los escándalos,las peleas, su vida íntima, sus conflictos, sus relaciones tormentosas convarias mujeres, la cárcel, las drogas…

45 años después, llegó el final: PeterNelson, Vicepresidente Ejecutivo de la corporación HBO Sports anunció que ya  no habrá más peleas. Quedaron las últimaspáginas de gloria: la función en New Yok City, en el Theater del Madison SquareGarden, con la victoria de Daniel Jacobs ante el ucraniano Sergy Derevyanchenko,y el 8  de diciembre la pantalla abrió sucartelera a Cecilia Braekhus frente Aleksandra Magdziak-Lopes, y a  Ramón “Chocolatito” González frentea Pedro Guevara. Pero es un final anunciado. No está previsto que las puertasse reabran el año próximo.

“No es una decisiónsubjetiva. Hemos hecho una investigación de audiencia que nos dice que el boxya no es un factor determinante para suscribirse a HBO”, declaró Nelson.

Tal vez en 2019 estén atentos a lo que pueda llegar a surgir con el boxeo, y tal como lo reza su comunicado, “estaremos abiertos a ver los eventos que se ajusten a nuestra programación. Esto podría incluir el boxeo, pero no en el futuro previsible. Estamos en deuda con los muchos luchadores valientes cuyas carreras tuvimos el privilegio de cubrir; somos una plataforma destinada para contar historias. El futuro verá series, películas documentales de larga duración, programación de realidad, periodismo deportivo, eventos especiales y contenido más exclusivo de HBO Sports”.

La audiencia que vivió el boxeo através de su pantalla, sintió el impacto. Y expresó su tristeza, más por el finde una época que por una realidad que empieza a asomar y a tomar forma: talcomo lo comentáramos en otra edición de Ring Side, el streaming (la transmisiónde eventos on line) es la gran pantalla de esta nueva era. Las nuevastecnologías le ganaron la batalla. Aunque otras cadenas, Showtime, porejemplo,en los últimos años, armaron carteleras importantes en las que se lesvolvió una competencia dura. HBO supo controlar el dominio ante el surgimientode Showtime durante muchos años, hasta que la aparición de Floyd Mayweathercomenzó a igualar a ambas emisoras. Y cuando Showtime se alió con Al Haymon,fundador de Premier Boxing Champions, superó a la legendaria HBO.

También sufrió  las dificultades que las nuevas alianzas también le generaron. La salida de Top Rank fue un problema. El convenio queésta última trazó con ESPN. La compatibilidad que algunas cadenas establecieroncon las nuevas plataformas, como el caso de las uniones con DAZN o Facebookwatch, generaron un sostén para esas cadenas rivales, y profundizaron lasdificultades de HBO, que acentuaron su caída. En el mismo comunicado, la cadena acepta que el deporte ha cambiado, se ha transformado y hoy está disponible enuna gran cantidad de redes y servicios de transmisión, lo que ha generado una enorme cantidad de peleas transmitidas y distribuidas de muchísmas formas  distintas, lo que le produjo una merma profunda en televidentes.

En los últimos tiempos, operaba ya con una marcada reducción en su presupuesto, aunque mantenía la estética. 

 La caída en la audiencia fue, en definitiva, la razón más significativa de su cierre: las transmisiones de boxeo en el año 2018 tuvieron un promedio de 820,000 espectadores para HBO, lo que significa apenas el dos por ciento de la audiencia total.

La cadena que durante décadas fuela cabecera en Estados Unidos y el resto del mundo en transmisiones televisivas,cerró sus puertas. Y una mirada melancólica por un tiempo que se fue irradió en sus últimas imágenes.



Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)

El boxeo se vive a través del Streaming

Una nueva manera de ver y vivir el deporte. Cuando presentábamos a Eddie Hearn, nuevo rey delos promotores del mundo del boxeo, hacíamos mención a un tema que parecía una herramienta más del empresario, que podía sustentar su negocio, pero en verdad estábamos ante un tema que tiene vida y muchas aristas propias: que de sólo comentarlo, se abren miles de ramas como un árbol que propone el desarrollo tecnológico y las nuevas comunicaciones.

Junto a Hearn presentábamos la “nueva” (aunque en rigor de verdad ya tiene varios años) plataforma de televisación deportiva: el streaming, o retransmisión en español, es la forma de transmitir vía internet. Se realiza un enlace con una emisora online, que presenta el contenido en tiempo real, a través de internet. El streaming es una tecnología que permite observar un archivo de video o audio desde una página de internet, o de una aplicación móvil y el usuario observa el video a medida que se descarga.

En el caso de Eddie Hearn y su emprendimiento de 16 festivales anuales de primer nivel de boxeo y el sostenimiento en la nueva forma de transmisión on line, decíamos textualmente: “Su empresa promotora “Matchroom Boxing” se ha unido con la empresa de medios, Performance Group, la productora digital líder en Estados Unidos, para crear un proyecto conjunto, de mil millones de dólares, en lo que fue anunciado como el “Acuerdo más grande en la historia del boxeo.” A este grupo se vincula DAZN, el primer servicio de transmisión de deportes en vivo del mundo, que brinda a los aficionados acceso ilimitado para ver la mayor variedad de deportes en vivo y bajo demanda en cualquier dispositivo conectado a Internet. DAZN promete ser el nuevo Netflix del Deporte, y se rumorea que hasta las grandes cadenas como Showtime, HBO y otros gigantes de las transmisiones de boxeo (o del deporte en general) están preocupadas por su aparición. Por ahora sólo está distribuida en Alemania, Suiza, Austria, Canadá y Japón, pero promete expandirse de manera muy rápida…”

En Estados Unidos, hace su llegada con una presentación estelar: el combate entre Anthony Joshua  y Alexander Povetkin, desde el mítico Estadio Wembley, en los suburbios de Londres, Inglaterra. 90.000 personas en la cancha y millones de americanos que lo palpitan por una nueva plataforma, a la espera del combate con su nueva estrella Deontay Wilder.

A esta plataforma llamada DAZN se la compara con Netflix y se la asocia a los deportes a partir de la enorme cantidad de competiciones online que ofrece en multidispositivos. Y no es exclusiva del boxeo; ofrece partidos de Premier League, Serie A, Ligue 1, Liga Santander, NFL, NBA, ATP World Tour, WTA, Rugby, deportes de motor y hockey sobre hielo.

Esto es lo que se viene. La transmisión de deportes por internet, que garanticen un ingreso de pago y sostengan el espectáculo.

El contenido lo vuelca on line, es decir en directo o en diferido, pero no permanece en la plataforma por tiempo indefinido, pero la clave es que se pueden ver por Smart TV, smartphones, PC, tablets y video consolas. El fenómeno es que se puede ver a toda hora y en cualquier lugar.

Es un fenómeno que asoma desde hace varios años, aunque recién ahora empieza tomar masividad en el conocimiento del público. Primero se conoció Ya Sports, una página con películas, series, documentales, biografías, y demás, dedicadas al deporte, con el boxeo como una de las banderas más destacadas. Pero ese era un material enlatado, en definitiva, todo lo que se veía ya se había producido. Ahora es el tiempo del “vivo”, de la transmisión en línea y en directo del acontecimiento deportivo.

Oscar de la Hoya, a través de su empresa Golden Boy, ofrece el servicio desde hace un tiempo, cuando advirtió que el pay per view tenía limitaciones de acuerdo a los aparatos de televisión que tuvieran los fanáticos, o los equipos de transmisión: no todos podían tener acceso al pay per view. Por eso comenzó a desarrollar el servicio de streaming. Ya en 2016 ofreció la transmisión del combate entre Saúl “Canelo” Alvarez y Liam Smith por el sistema on line, desde Golden Boy Promotions.

Los aficionados podían adquirir un boleto virtual para la pelea por U$64.99. Con esto se compraba el acceso a la transmisión on line del combate a través de un sitio de internet, disponible para todos las computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes.

Oscar además ha ideado un acuerdo con Facebook para lanzar transmisiones de peleas en vivo y también material del deporte de los puños de otras épocas, donde la novedad será la presentación de grandes combates con la narración y la opinión de los pugilistas que fueron los protagonistas de esos encuentros.

La propia Federación Argentina de Box comenzó a difundir sus actividades por esta plataforma, a partir del acuerdo con la señal TyC Sports. Así, empezó a transmitir boxeo amateur desde la plataforma TyC Sports Play, transmisión online, los sábados, de 21:00 a 23:00.

Con este sistema, logran que el boxeo del interior se desarrolle en sus pueblos, ciudades y localidades, mientras se puede observar a través de las distintas plataformas, en vivo y en cualquier lugar del mundo.

Pero no es el único deporte que vive esta verdadera “fiebre” por las transmisiones on line; sin ir más lejos, el fútbol se ha revolucionado con esta nueva manera de vivir sus partidos. El aficionado argentino ya lo conoce desde hace un tiempo, porque los encuentros que pertenecen a las categorías de ascenso, como la Primera B Nacional, el Federal A, la Primera B Metropolitana y ¡hasta la Primera C! se transmiten por esta vía, a través de la plataforma tycsportsplay.com

La Copa Libertadores de América, el torneo más importante de clubes de Sudamérica que organiza la CONMEBOL transmitirá a partir de la próxima edición los principales partidos por la red social “Facebook”, a través de una nueva plataforma que creará, llamada “Facebook watch”, ideada para competir con YouTube.

Facebook busca así posicionarse como líder de emisiones deportivas para el fanático que no quiere estar atado a un horario y a un lugar fijo para observarlas. Se acabó el tiempo de estar en casa o acudir a un bar para verla en pantalla, sino que ahora es el momento de ver la acción en cualquier lugar y a cualquier hora.

Además, existe la posibilidad de ofrecer el servicio en forma gratuita a través de esa plataforma especial de Facebook, y permite la interacción entre los usuarios, en la cual podrán comentar el evento mientras lo observan.

A las empresas televisivas, aún les queda el “hub de producción”, que es donde se termina de cargar el programa, se agregan las gráficas y las narraciones.

 Lo que ocurre es que el mercado se ha revolucionado con la aparición de estos nuevos jugadores: las grandes compañías tecnológicas le pelean los derechos a las viejas cadenas de televisión; están en una gran ofensiva para conseguir los derechos deportivos de cualquier gran competición que se preste. Facebook abrió sus puertas y se lanzó a la conquista de  los derechos de emisión de una gran variedad de deportes.

Pero Facebook no es la única empresa tecnológica que tomó este sendero; Amazon también intenta llegar a millones de suscriptores a través del deporte, por eso ha encarado un camino parecido, el de contratar derechos de distintas disciplinas deportivas.

El boxeo, como la mayoría de los deportes masivos en el planeta, en los últimos tiempos ha visto crecer las audiencias que demandan ver las máximas cantidades de veladas posibles, y para ello han apelado a todo tipo de plataforma, sobre todo las transmisiones on line que distintas páginas ofrecían como alternativas a las transmisiones de TV oficiales; claro que estas emisiones no contaban con derechos y las emisiones se cortaban, tenían dificultades técnicas, eran bloqueadas, suspendidas, y demás.

Ahora nace un nuevo tiempo,porque lo que ayer no estaba habilitado, hoy es el camino del presente y delfuturo: las transmisiones por internet llegaron para quedarse, para marcar elnuevo tiempo, para seducir al aficionado y hacerle vivir el sueño de todofanático: Que el boxeo esté a toda hora y en cualquier lugar, al alcance de sumano



Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)