Córdoba se llena de fútbol con Argentina y México

La ciudad, futbolera como tantas de la República Argentina, de a poco empieza a tomar el color de la cita. No es el mismo movimiento que se desató allá por 2012, cuando la Argentina iniciaba una serie de partidos en el llamado interior del país, correspondientes a competiciones preliminares de las Copas del Mundo de la FIFA.

Es decir, partidos por los puntos. Pues bien, esa locura que recordamos vivir en Córdoba en aquellos días cálidos de septiembre de 2012 cuando la selección recibió a Paraguay, por estas horas, por una cuestión lógica, aún no se ve. No es lo mismo un partido por los puntos y de una competición FIFA, que un encuentro de carácter amistoso.

Pero, de a poco, la gente se empieza a enganchar. Los equipos ya están casi listos, y la ciudad toma color.

Scaloni adelantó la formación. O casi: “El equipo para mañana sería Marchesín, Saravia, Foyth o Mercado, Funes Mori, Tagliafico, Correa, Lo Celso, Paredes, Acuña, Dybala y Lautaro Martínez; ese sería el equipo para mañana”, señaló en conferencia de prensa.

Y dejó otros conceptos: “Queremos formar jugadores de calidad, que puedan estar aptos para la selección. y queremos definir una línea de juego. Nunca pensamos más allá de estos seis partidos amistosos. Cuando llegue el momento, pensaremos en los juveniles”.

Eso será a partir del 10 de diciembre, cuando empiece la pretemporada de cara al Sudamericano Sub 20 a desarrollarse en Chile en febrero de 2019.

“A mi me ilusiona mucho la selección. Dirigir estos partidos, y a la sub 20 en la próxima competición”, agregó Scaloni.

Y tuvo tiempo para recordar a un jugador que pasa el momento tan delicado de las lesiones: “Le mando un gran abrazo a Rodrigo Battaglia, un jugador que ha sido muy importante para esta selección”, dijo el DT.

México se entrenó en el Kempes y dejó toda su impronta en la voz de “Tuca” Ferretti, su entrenador: Todavía es el técnico, pero puede haber novedades. Una, la más mencionada es la que lleva un nombre y apellido conocido por estas tierras: Gerardo Martino. Y no debería sorprender a nadie, pues el DT ya dirigió a Paraguay, a la Argentina, al Barcelona…Lo acaban de nominar DT del año en Estados Unidos. Una trayectoria impecable.

Aquí están La Argentina y México. Para llenar a la ciudad de Córdoba de fútbol del más puro.

 

Hernán O’Donnell

(Enviado Especial a Ciudad de Córdoba, Provincia de Córdoba)

La Selección presentó una nueva cara y es la de Paulo Gazzaniga

Pocos lo conocían, apenas por algunas notas periodísticas y otros por seguir con devoción la Premier League, una de las competiciones más vibrantes y atrayentes del planeta fútbol.

Sin embargo, en cuánto circuló su apellido fuimos muchos los que recordamos a su padre, Daniel, también arquero, de paso por River en esos exitosos años ’80, detrás de Nery Pumpido y Sergio Goycochea y con una carrera que luego tuvo brillo en Deportivo Maipú de Mendoza, Villa Dálmine e Instituto (Córdoba), donde más se destacó. La historia ya venía con un cierto mandato, porque su padre (el abuelo de Paulo) también fue arquero. Y el representante de la tercera generación hoy llega al seleccionado luego de haber armado una carrera en Europa, en silencio y con mucho sacrificio.

“Estoy con muchas ganas, empiezo a conocer a los chicos y al staff, tengo muy lindas sensaciones en este comienzo”, señaló ya en el predio de Ezeiza, ante los micrófonos de muchos periosdistas, entre ellos el colega Maximiliano De Vita Lemus.

“Esto es un sueño. Todos los que nacemos en la Argentina y nos dedicamos a esta profesión, siempre soñamos con llegar a la selección. Y para mí es eso, un sueño”, añadió.

Ahora es compañero de Sergio Romero, un referente de chico: “Lo veía de afuera y ahora comparto el plantel, es un sueño, igual que con los otros chicos, Rulli y Marchesín”.

“Me agarró un poco de sorpresa, yo hacía mi trabajo como siempre y al principio pensé que era una broma, pero luego la alegría fue muy grande. Te pasan muchas cosas y te emociona ver el llamado, se te cruzan muchas cosas que viviste…estoy muy emocionado”, agregó Paulo.

Estuvo en las menores de Valencia, y luego partió a Inglaterra a buscar su futuro. A soñar, a esforzarse y a ver los frutos. Comenzó en Gillingham, en 4ta división. Luego, Southampton, ya en Primera. Una temporada en segunda de España, en Rayo Vallecano y ahora es tiempo de disfrutar un equipo enorme como el Tottenham Hotspur.

“Siempre el objetivo es poder competir, pero uno tiene que trabajar y sumar para los chicos, para el equipo. Estar bien preparado para estar listo si a uno le toca jugar”, respondió.

Consultado sobre México, dijo: “Todas las selecciones del continente son muy difíciles, competitivas. México demostró buen nivel y tengo ganas de enfrentarlo”.

Tiene como referente a Hugo Lloris, su compañero del Tottenham: “Tengo la suerte de compartir vestuario con él, y lo miro siempre, trato de seguir sus pasos”, acotó sobre el arquero francés campeón del mundo. En la Argentina, admira a “Chiquito”: “Ahora también comparto vestuario con él, y es un orgullo”, cerró.

Recorrió un largo camino, trabajó duro y siempre tuvo sus sueños como el faro que guía su objetivo. Paulo Dino Gazzaniga, nacido en Murphy, Provincia de Santa Fe, caminó mucho y a sus 26 años llegó a la selección argentina. El sueño del abuelo, del padre y del hermano.

 

Hernán O’Donnell

 

El tenis le abre una posibilidad a los soñadores

El Challenger de Buenos Aires, un evento oficial del circuito internacional de la ATP, perteneciente al Challenger Tour, comienza ya, en estas horas en el Racket Club de Palermo, y le abre una hermosa posibilidad a los sufridos y a los soñadores del tenis.

Es el único de su categoría que se disputa en nuestro país esta temporada, y esta cuarta edición, que cambia de sede, de Saavedra a Palermo, ya se puso en marcha.

Los principales protagonistas, jugadores, dirigentes, sponsors y organizadores estuvieron muy bien representados. Por el lado de los protagonistas, un jugador de los más destacados del mundo, de una temporada excepcional, se escuchó su voz, como representante de aquellos que van a transpirar los courts. Diego Schwartzman señaló: ““Acá gané mi primer Challenger, fue hace unos seis años y me trae buenos recuerdos. Este lugar es increíble” y sobre su futuro, respondió: “Mi objetivo es terminar mejor que  el año anterior. Estoy muy contento con el año que tuve. Llegué a estar cerca del top ten, aunque ese no era el objetivo de principio de año y lo sabía. El objetivo era estar entre los 20 primeros. Tengo mucho por mejorar porque algunos torneos no los jugué de la mejor manera. Cada vez es más difícil subir en el ránking en estos puestos. Por eso se convierte en un desafío, y a nosotros ( a mi y mi equipo) nos gustan los desafíos”.

El cuadro principal contará con jugadores del calibre, la experiencia y la trayectoria del uruguayo Pablo Cuevas, el español Pablo Andújar, el brasileño Thomaz Bellucci, y los argentinos Guido Andreozzi, Facundo Bagnis y Carlos Berlocq. 

Un plantel de figuras destacadas que convocan a los amantes del tenis a darse una vuelta por Palermo, disfrutar del juego y revivir las mágicas jornadas de un mes como noviembre, tradicional en torneos y encuentros de tenis en esa zona amable y colorida de Buenos Aires.

 

Hernán O’Donnell  

Los Pumas inician una gira exigente

El seleccionado se medirá el próximo sábado ante Irlanda, en el primer compromiso que tendrá en una ventana en la que lo esperan otras selecciones de alto nivel. Luego del partido en Dublín, jugará ante Francia en Lille, después visitará a Escocia en el Murrayfield, y finalizará el recorrido por el viejo continente con el partido ante Barbarians en el histórico Twickenham.

El equipo viene de hacer una aceptable participación en el Rugby Championship, edición en la que alternó aspectos positivos con falencias, pero en la que logró revertir la imagen. Logró imponerse ante Sudáfrica y Australia, y mostró un nivel que hace tiempo no se veía, quizás desde el Mundial 2015.

Pero ahora Los Pumas tienen la tarea de volver a demostrar que están al nivel de estas importantes selecciones. Es la oportunidad de dejar atrás las derrotas en las ventanas de junio de este año y de noviembre del año pasado, para dar un  paso adelante y seguir creciendo con la Copa del Mundo Japón 2019 en el horizonte. Se trata de una preparación acorde al potencial de este plantel, que pudo hacerle frente a los Springboks y a los Wallabies, por momentos también a los All Blacks, y que tendrá a Pablo Matera como flamante capitán para este nuevo rumbo, con Mario Ledesma como Head Coach, y la inclusión de juveniles en el conformado de la lista.

En la capital de la República de Irlanda será el primer reto en esta serie de amistosos, y ante nada más y nada menos que el campeón del último 6 Naciones. Como primer examen, una prueba muy exigente.

 

Martín O’Donnell 

 

La Selección cierra un año con sobresaltos

Como una montaña rusa, la Selección Nacional transitó este 2018. Lleno de sobresaltos, el camino fue una ruta plagada de curvas, marchas y contramarchas, avances y retrocesos y un sinfín de inconvenientes que se sucedieron como hacía tiempo no ocurría. La imagen del equipo retrocedió más de cuarenta años, hasta parecerse a la de fines de 1974, cuando empezó el ciclo de César Luis Menotti y se organizó un departamento de selecciones que cobijó un trabajo prolijo, moderno, superador que concluyó no sólo con la obtención de la Copa del Mundo en 1978, y luego la de 1986 bajo el mando de Carlos Salvador Bilardo, sino que estableció el orden bajo el cuál debe trabajar y desenvolverse el seleccionado nacional.

Este año pareció un viaje al pasado. Todo lo que se había vivido entre 1974 y 2018 quedó en el olvido y como una película de regreso al pasado, los tiempos parecieron volar hasta aquellos años y esas formas que parecían olvidadas.

Es cierto que la crisis no fue una tormenta desatada en este último tiempo. Quizás empezó con la renuncia de Gerardo Martino, la crisis que vivió la AFA y su indefinición en la sucesión de Julio Grondona, la seguidilla de técnicos y los cambios en el plantel.

Se fue Martino, la comisión normalizadora eligió a Bauza y cuando Claudio Tapia ganó la presidencia optó por Sampaoli. El Mundial fue su condena y ahora el equipo está a cargo de Lionel Scaloni, aunque no se sabe si continuará el año que viene. Todo sumó para la confusión general, aunque vale reconocer que cada uno que estuvo y cada uno que está en la selección, en la función que le toque, siempre intentó ordenar y organizar la situación para darle el empuje definitivo.

Ya es tiempo de arrancar. De dejar atrás todas las complicaciones que acompañaron la temporada y aprovechar esta ventana de noviembre para darle forma al seleccionado. Lionel Scaloni armó la lista, aún sin los históricos y con la salvedad de no incluir a los futbolistas de Boca y River para no interrumpir su preparación y dedicación a la final de la Copa Libertadores de América.

La serie contra México abre una nueva oportunidad. Tomemos provecho de ella.

 

Hernán O’Donnell

 

Para Deontay Wilder y Tyson Fury, el combate ya empezó.

El combate ya llegó, hace rato. Empezaron a pelear mucho antes de que suene la primera campana, prevista para el 1 de diciembre en el mítico Staples Center de Los Angeles, California.

Pero la contienda comenzó casi desde el momento en que se anunció. Los dos son pesados, invictos, y tienen buenas perspectivas por delante. Deontay Wilder es una de las grandes figuras del boxeo que ya viene: fue presentado en el número 218 de “Ring Side” de Abril de este año, tras su magnífica victoria sobre el cubano Luis “King Kong” Ortíz. Estaba perdido, parecía que sucumbía ante la potencia del cubano. En el 10mo asalto sacó una andanada de golpes que demolió a Ortíz y alcanzó su consagración ante el gran público en aquella tremenda noche del 3 de marzo de este año en Brooklyn.

Su vida está contada en las páginas de aquella edición de nuestra revista, pero un detalle nos lleva al hilo de este combate. Tras aquella gran pelea, el futuro se le abría en sus manos; y mientras todos apostaban (apostábamos) por un choque estelar ante Anthony Joshua, decíamos que Wilder podía pensar y elegir. ¿Sumarse a las filas de Golden Boy? ¿Una tercera pelea ante Stiverne? ¿Tal vez Tyson Fury? “Depende de Fury”, decíamos entonces, “si decide meterse una vez más en el ruedo”…

Fury se decidió y va a a enfrentar a “El Bombardero”. El inglés sufrió una suspensión por consumo de cocaína y su carrera estaba muy alejada de los cuadriláteros. Le retiraron los títulos y el propio boxeador admitió que su vida había entrado en un tobogán, dominado por las drogas y el alcohol, con raptos de depresión y desvinculado del boxeo. Se quedó sin los títulos del peso pesado de tres organizaciones WBA, IBF y WBO al vencer al ucraniano Wladimir Klitschko por puntos, en fallo unánime: 116-111, 115-112 y 115-112, en Dusseldorf, Alemania.

Pero esa noche quedó muy atrás y Fury fue consciente que debía dar un paso adelante para poder iniciar la rehabilitación. El mundo lo había descubierto en una noche memorable, y en poco tiempo se hundió en el pantano de las drogas y el olvido. Nadie supo mucho más de él, como tampoco advirtieron la aparición de semejante pugilista.

Pero, ¿Quién es Tyson Fury?

Nació en Irlanda el 12 de agosto de 1988. Epoca dominante del gran Mike Tyson, su nombre se relaciona con el momento de esplendor del fenómeno estadounidense. Su padre, John Fury incursionó en el boxeo durante algunos años. Había sido amateur y en 1987 se hizo profesional, hasta retirarse unos años después, en 1995.

Al hijo lo bautizaron “The Gypsi King”, el “Rey Gitano”, por su origen, ya que su familia mantiene una larga tradición de gitanos. Su infancia la recuerda dura, con múltiples discusiones y problemas domésticos. Su padre tuvo varias mujeres y de cada una de ellas, nacieron hermanos de Tyson. La vida gitana lo hizo adaptarse a lo que definió como “una vida distinta a los de los demás. Puedo vivir en una casa, un omnibús o una tienda. No me influye.

Tuvo vaivenes para meterse en el mundo olímpico  No pudo representar a Irlanda, pero sí a Gran Bretaña por antepasados con orígenes en Belfast, Irlanda del Norte. Llegó a un récord de  31-4 (26 KO’s) en el plano amateur.

Dos hechos importantes iban a marcar su vida a fines de la década pasada: se hizo profesional (en rigor de verdad, su primer combate rentado lo hizo en Diciembre de 2008 en el que noqueó a Bela Gyongyosi)  y al año siguiente, contrajo matrimonio.

Paseó su boxeo por todas las ciudades de Inglaterra: Nottingham, Wigan, Norwich, Birmingham, Londres, Watford, Manchester… y acumuló knock outs en seis presentaciones consecutivas ante Marcel Zeller, Daniil Peretyatko, Lee Swaby, Matthew Ellis, Scott Belshaw, Aleksandrs Selezens

Cruzó a Irlanda para combatir en Dublin y cuando creció dio un salto importante: En diciembre de 2013 venció a Steve Cunningham en el célebre Madison Sqaure Garden de New York, para ganarse, en esa eliminatoria mundialista, el derecho a combatir por el Título Mundial de Peso Pesado de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

El ascenso se hizo irresistible hasta llegar al momento sublime, al pináculo de su carrera: la noche en que destronó a Wladimir Klitschko. La noche que lograría tres cinturones de un valor descomunal: nada menos que los que representan al Campeón Mundial de Peso Pesado de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Organización Mundial de Boxeo (OMB) y Federación Internacional de Boxeo (FIB).

Invicto y Rey del mundo. Todo parecía estar a sus pies.

Sin embargo, en seguida llegarían los problemas tras la noche de gloria. Primero, las declaraciones: polémicas, provocativas, que le valieron un sinfín de reproches.

Un problema médico, diagnosticado como trastorno maníaco depresivo, le tendería una trampa. Esa situación lo llevó al consumo de alcohol y drogas, que derivarían en una notoria desmejora física (llegó a aumentar más de 40 kilogramos) y un deterioro en su condición que le impedía defender sus títulos o llegar una buena preparación para volver a enfrentar a Klitschko.

Entonces tomó la valiente decisión de renunciar a sus coronas para emprender el camino de la reconstrucción. Sabía “El Rey Gitano” que debía internarse para poder superar sus adicciones, recuperar su forma física y comenzar el proceso de la reconstrucción.

“Pienso que es justo mantener activos los títulos. Por el bien del boxeo y para permitir que otros pugilistas puedan luchar por los cinturones vacantes que gané y pude mantener invicto”, dijo en aquel momento.

Tocó fondo. Admitió el consumo de cocaína, reconoció que pensó en quitarse la vida y hasta afirmó que “alguien lo haga antes que yo lo haga por mí”, en una declaración fuerte, escalofriante, dolorosa.   Y volvió. Contra todos los pronósticos. Se metió en la recuperación a fondo, bajo de peso tras una dieta dura y rigurosa que le planteó el nutricionista Greg Marriott, , lució una nueva figura y  volvió al ruedo tras más de dos años y medios de ausencia: El 9 de junio de este año pudo vencer a Sefer Seferi en el Manchester Arena, luego de que el rincón del albanés arrojara la toalla en el cuarto round, cuando las cosas se habían puesto muy difícles y no se sostenía en ningún argumento para llegar a los 10 asaltos pactados. El mundo del boxeo lo tenía otra vez como uno de sus habitantes.El 18 de agosto derrotó a Francesco Pianetta y ya consiguió el boleto de regreso a las grandes marquesinas: enseguida se habló y concretó su pelea ante el ascendente Deontay Wilder, una de las grandes figuras del presente y del futuro de los pesos completos.

 El combate será el 1 de diciembre en el Staples Center de Los Angeles. Pero podríamos decir que ya empezó. Que el ambiente se ha calentado con los primeros encuentros promocionales. En Londres, por ejemplo, abundaron las amenazas, los insultos, las agresiones, en lo que debió ser una conferencia de presentación y terminó en medio de empujones y bravuconadas.

Alli está “El Rey Gitano”. Recuperado y encendido, cuando el mundo había comenzado a olvidarse de él. Con una nueva oportunidad que le da la vida, un desafío mayúsculo y la sortija que aparece otra vez en su horizonte, reflejo de su nómade, agitada y cambiante vida.

 

Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)

 

 

 

Eddie Hearn representa una nueva era en la promoción del boxeo

En el mundo del boxeo los principales protagonistas, verdad de Perogrullo, son los pugilistas. Ellos (y desde hace un tiempo, ellas también) se roban las miradas, los aplausos, las notas, el centro del escenario, en definitiva. Después, vienen los entrenadores. Cada uno con su librito. Y no parace que la historia a narrar vaya mucho más allá de estas dos variables.

Sin embargo, hay, como en toda actividad, muchos hombres que están a su alrededor y tienen un brillo propio. Por características personales, por inteligencia, carisma, por saber armar una carrera o contar con la habilidad justa para vender una velada. Lo cierto es que los promotores también encuentran un lugar en la pasarela. Así se ganaron su fama hombres como Bob Arum, Don King o el propio Juan Carlos “Tito” Lectoure. Y más cercanos en nuestro tiempo Lou Di Bella o Al Haymon.

Eddie Hearn pertenece a esa raza. La de los promotores que tienen brillo propio, que generan una corriente de simpatía con el público más allá de los boxeadores que maneja y que construye esa imagen a partir de la gran cantidad de pugilistas que logra ubicar en el candelero, el enorme número de boxeadores que consigue que lleguen al título, el posicionamiento de Gran Bretaña como una potencia de esta actividad y una serie de características propias que le dan brillo y relieve a su personalidad.

Nació con el destino marcado. Su padre, Barry Maurice Hearn, fue (es) un destacado promotor de eventos deportivos, creador, fundador y dueño de la empresa Matchroom Sport, que se dedica a la organización de combates de boxeo fundamentalmente, pero no exclusivamente, ya que también ha incursionado en el golf, bowling, ping pong y muchos otros deportes.

Eddie creció con ese camino: Nació el 8 de junio de 1979 en Essex, Inglaterra. Pronto conoció el trabajo de su padre y se sumó para darle un impulso mayor, algo más grande aún. Porque a la notable cartelera de boxeadores que sumó a su escudería, tales los casos de los pugilistas Kell Brook, Anthony Joshua, Tony Bellew  Jamie McDonnell, Daniel Jacobs, Scott Quigg, James DeGale, Luis Ortiz, Khalid Yafai y Lee Selby, entre muchos otros, que están bajo la órbita de su empresa, su manejo y expresión lo han convertido en un imán para la industria.

Sus veladas fueron siempre exitosas y en los últimos años organizó mega eventos, como el que realizó en el mítico estadio de Wembley para que 90.000 espectadores vean a Anthony Joshua vencer a Wladimir Klitschko para unificar los títulos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Federación Internacional de Boxeo (FIB) y Organización Internacional de Boxeo (OIB). Muchos pensaban que podía ser una prueba dura para Joshua, que su carrera aún era incipeinte como para medirse ante un hombre de la trayectoria de Klitschko, pero Hearn siempre tuvo en mente el combate: “ Es el enfrentamiento entre un león joven que se mide contra el Maestro”, declaró cuando se estaba por concretar la pelea. Y agregó: ¨¿Es demasiado pronto para Anthony Joshua? Tal vez, pero no es eso lo que hace que el choque sea emocionante?”

Anthony quiere la pelea. Wladimir también quiere la pelea y si todo va bien vamos a superar los obstáculos que vienen con la magnitud de esta velada”

Lo concreto es que el combate se realizó y Eddie lo definió como “La noche más grande de la historia del boxeo británico”.

En cada combate puso su sello. Su voz. Tanto para armarlo, para organizarlo o para justificar resultados, derrotas o victorias. Por eso sus declaraciones siempre estuvieron en el candelero.En cada pelea, una participación. 

Pero no interrumpe su marcha. A pesar de algunas diferencias verbales, sueña con sumar a Deontay Wilder a sus filas. Es cierto que el norteamericano alguna vez aseveró que su combate con Joshua no se hacía por las trabas que ponía el promotor del británico, Hearn, pero esto no parece importarle al empresario, que afirmó: “Si yo fuera Deontay Wilder, ¿cómo no voy a pensar que firmar con nuestra promotora no es un buen negocio?”. Quienes manejan a Wilder insisten en realizar el agaurdado combate ante Joshua en Las Vegas. Han hecho una oferta muy grande (se habla de 50 millones de dólares para el británico) con tal de que la pelea se haga en América. Esa suma, impresionante por cierto, no le mueve un pelo al promotor. Para Hearn, el dinero que le puedan ofrecer no tiene influencia; quiere muchas condiciones para que su representado cruce el Océano Atlántico, una de ellas es mantener el control de la organización de la pelea. Y Joshua cree que “ese combate se lo debo ofrecer a todos mis fanas que me han apoyado en Inglaterra, así que debo hacerlo allí.” El tironeo será largo. La expectativa de la empresa es que el gran enfrentamiento se haga en Septiembre en Londres, unos meses antes de que expire el contrato entre Joshua y Matchroom, que tiene fecha de caducidad en noviembre, aunque ya se habla de una renovación por una cifra importante, algo así como cien millones de libras esterlinas por tres peleas. Anthony sabe que allí hay un gran negocio, y todos descuentan que continuará ligado a la compañía de Hearn.

Mientras, Eddie no se detiene en su proyecto conquistador. Julio César Chávez Jr., el hijo del gran Julio César Chávez, también podría sumarse a sus filas y ya tiene pensado que hará tres combates para la empresa Matchroom Boxing. El acuerdo no se selló, pero el propio pugilista señaló que es muy posible que se haga.

Tiene una participación activa en los medios y en las redes sociales; hace muy poco se encontraba sólo en el aeropuerto de Tokio, tras la pelea de McDonell vs Inoue y a la espera de su vuelo a Los Angeles para el choque entre Kal Yafai vs David Carmona, bien entrada la noche, se le ocurrió tuitear: “Estoy sentado en el aeropuerto de Tokio, No estoy seguro quien pueda estar levantado ni donde,  pero hablemos de boxeo…”, invitó a sus miles de seguidores. En segundos se armó un multitudinario chat entre expertos, fanáticos, amantes y conocedores del pugilismo para hablar, preguntar, argumentar y exponer sobre variados temas del boxeo. Uno de ellos le preguntó: ¿Cuáles serían las tres peleas que quisieras organizar este año? Y su respuesta fue rotunda y sin vueltas: “Anthony Joshua vs Deontay Wilder; Brook vs Khan y Canelo vs Jacobs”.

Claro que en poco tiempo recibió más de 700 preguntas y, tal como sucede en las redes sociales, los comentarios y las inquietudes variaron desde lo más serio y profundo acerca del deporte a frases que pretendían ser ingeniosas acerca de sus múltiples viajes, el jet lag, cuando veía a la familia y también agradecimientos por todo lo que hacía por el boxeo.

En ese diálogo espontáneo y libre con sus seguidores hubo también muchas cosas para destacar. Prometió múltiples anuncios a fines de junio; destacó el talento especial de Inoue en la pelea frente a McDonnell; y, tras el gran KO que consiguió Yafai ante Carmona y su esplendoroso debut en Estados Unidos, enseguida trascendió el posible choque entre el hombre de Birmingham y “Chocolatito” González; y ya no tuvo tiempo de continuar la conversación, porque el paso de las horas y los días lo llevaron a otros temas, aunque siempre mantiene un canal abierto con sus seguidores.

Su último paso por New York fue para hacer un anuncio de los grandes; para entrar en territorio americano a pie firme y con la convicción de que puede conquistar el negocio y la organización en el país más importante de este deporte.

Su proyecto pretende ser de 8 años (mínimo) con una cartelera que programe 16 peleas en cada uno de esos años, y con cifras millonarias en juego para los pugilistas.

Su empresa promotora “Matchroom Boxing” se ha unido con la empresa de medios, Performance Group, la productora digital líder en Estados Unidos, para crear un proyecto conjunto, de mil millones de dólares, en lo que fue anunciado como el “Acuerdo más grande en la historia del boxeo.” A este grupo se vincula DAZN, el primer servicio de transmisión de deportes en vivo del mundo, que brinda a los aficionados acceso ilimitado para ver la mayor variedad de deportes en vivo y bajo demanda en cualquier dispositivo conectado a Internet. DAZN promete ser el nuevo Netflix del Deporte, y se rumorea que hasta las grandes cadenas como Showtime, HBO y otros gigantes de las transmisiones de boxeo (o del deporte en general) están preocupadas por su aparición. Por ahora sólo está distribuida en Alemania, Suiza, Austria, Canadá y Japón, pero promete expandirse de manera muy rápida.

Las 16 veladas de boxeo programadas para cada año tendrán lugar en los escenarios más calificados de Estados Unidos; los combates se transmitirán por Streaming y la gran apuesta es producir una nueva generación de fanáticos del boxeo para revivir los mejores tiempos de esta disciplina.. “Es un proyecto de un billón de dólares; es lo más grande que se hizo hast el momento; también habrá 16 eventos en el reino Unido, con lo cual tendremos muchos trabajo”, señaló Hearn a la prensa en New York. Ese es el punto que aún provoca controversias y discusiones en todos los ámbitos donde se habla de boxeo. Un acuerdo semejante, con 32 veladas anuales divididas entre Inglaterra (o el Reino unido) y Estados Unidos, requiere de la presencia de boxeadores del más alto nivel. ¿Podrá cumplir Eddie y su empresa con semejante proyecto? Esa es la gran duda que revolotea en el ambiente,  si puede cumplir con ese objetivo, es decir, si puede armar 32 espectáculos de alto nivel. Es aún un tema que despierta dudas e incredulidad.

Eddie continúa con su camino. Ha construido un emporio sobre la base de la empresa que supo armar su padre. La mejoró, la elevó. La engrandeció. Y ahora va por un desafío que lo catapulte como uno de los más importantes promotores de la historia: La conquista de los Estados Unidos de América. Entonces, la celebridad se convertirá en leyenda.

 

Hernán O’Donnell

(Publicada en Revista Ring Side)

La fiesta de los Juegos Olímpicos de la Juventud pasó por Buenos Aires

Y es inevitable caer en la melancolía, en la mezcla rara de alegría y tristeza, tan común cuando termina una fiesta. Una fiesta grande y maravillosa. Porque eso fue lo que sucedió en Buenos Aires, en unos fantásticos doce días de un mes de octubre que será para recordar por todos los tiempos.

Los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 fueron una síntesis de deporte, esfuerzo, valores, respeto y dedicación de todos los que los protagonizaron, combinados con la alegría, la pasión, el entusiasmo y el interés de todos los que se acercaron de forma masiva a observar y acompañar.

Fue un desborde de gente en todos lados; los parques se vieron colmados cada día, y los fines de semana desbordaban de pasión y entusiasmo. El Parque Verde se lució con el Beach Volley, y ese clima tan ligado a las playas, el verano y la despreocupación. Cada partido era acompañado de una multitud que forma largas filas para poder ingresar.

Y los partidos eran una verdadera fiesta, con gritos, aliento y las mejores habilidades de los jóvenes protagonistas.

Una de las grandes atracciones que tuvo esta magnífica fiesta deportiva.

En esa zona, el tenis también fue un gran protagonista, claro que en un lugar y un estadio (El Buenos Aires Lawn Tennis Club) al que el público de este deporte está muy habituado. El ciclismo, que siempre tiene ese encanto de la velocidad y la dinámica, y la elegancia que impregnó la equitación desde el club Hípico Argentino.

En Puerto Madero se construyó el Parque Urbano. Lugar encantador, terminó ubicado como una de las grandes revelaciones de los Juegos, ya que al impacto visual que siempre generan los deportes náuticos como el remo, canotaje, piraguismo, el BMX FreeStyle desató una verdadera fiebre, sólo comparable a las grandes masas que acudieron a ver el básquetbol 3×3, una variante callejera del Basketball tradicional.

El estadio se llenó en cada presentación de Argentina y la muchedumbre enloqueció con la medalla dorada de nuestros jóvenes basquetbolistas, así como admiró el talento de las estadounidenses y francesas en la competición femenina.

En Tecnópolis se dividieron las pasiones: el Futsal y la adrenalina que siempre genera el balompié, en cualquiera de sus formas y sus expresiones, y la revolución del Beach Handball, a unos metros de allí, en Parque Sarmiento.

Un poco más alejado en la geografía de Buenos Aires, estuvo el rugby. Pero con la misma pasión y la misma cantidad de gente que desbordó cada instalación olímpica, el CASI, en su sede La Boya, vibró con las mujeres y celebró con Los Pumitas, ganadores del Oro en  a atractiva modalidad de Seven.

Y nos queda el Parque Olímpico, epicentro de los Juegos, con las principales disciplinas que envuelven a los Olímpicos: Atletismo, Gimnasia y Natación. Además de Boxeo, Karate, Judo, Levantamiento de Pesas, Lucha, Pentatlón Moderno, Hockey 5 y Esgrima.

Nos quedan miles de fotos para publicar. Nos quedan miles de palabras para escribir. Nos quedan miles de comentarios para expresar. Nos quedan miles de recuerdos para atesorar y guardar en nuestra alma por estos Juegos tan maravillosos que pudimos compartir, por primera vez, en nuestra casa y  con nuestra gente.

 

Hernán O’Donnell

 

 

Brasil se llevó el Superclásico en la última bola de la noche

La Argentina sorprendió en el primer tiempo. Porque rompió con los papeles y las especulaciones previas. Si todo hacía suponer que iba a ser un equipo de menor envergadura que Brasil, si la “cátedra” marcaba diferencias entre los planteles, si los “entendidos” manifestaban distancias marcadas entre uno y otro equipo, el conjunto de Lionel Scaloni se encargó de achicarlas, de disimular las diferencias y planteó un partido de igual a igual, con una postura que respeta lo que pregona el entrenador y una intención acorde a la historia de la camiseta.

La selección se plantó en Arabia Saudita, tierras lejanas y extrañas para una nueva versión del “Superclásico de las Américas”. Se posicionó en ataque y fue a presionar a Brasil hasta las barbas del arquero Allison. Sabía Scaloni que Brasil intenta jugar de todos lados, y lo fue a  ahogar. Dybala, Correa, Icardi, el propio Lo Celso, estaban encima de Danilo, Marquinhos, Miranda, Filipe Luiz…Ahogaban y buscaban. A los 7′ tuvo una situación Lo Celso con un remate de afuera del área. A los 27′ la más clara fue para Brasil: A Miranda lellegó un centro pasado, y cuando su remate vencía a Romero, apareció Nicolás Otamendi para salvar desde la línea. Y sobre el cierre, un tiro libre de Paulo Dybala se fue muy cerca.

El primer tiempo, de todas maneras, había sido discreto. Con esas pocas emociones, muy lento ritmo de juego, muchas precauciones y pocas rebeldías. No hubo lugar para la aventura ni la creatividad. Se asumieron muy pocos riesgos y se pensó más en contener que en crear. Aún así, la Argentina mostró una cara positiva, basada en la concentración y el compromiso con el juego. Brasil, con el paso de los minutos, se hizo dueño de la pelota y del dominio del juego. Controló las acciones y manejó el balón con cierta monotonía, avanzó en el campo y lució ofensivo. Pero no pudo quebrar la resistencia argentina, a pesar de la movilidad de Neymar, Gabriel Jesús y Roberto Firmino.

Esa imagen dejó Brasil en los últimos 20 minutos de la primera etapa. Más fuerte en la ofensiva, con mayor posesión del balón y con la amenaza latente hacia el arco de Sergio Romero.

Los primeros 10 minutos de Argentina fueron para entusiasmarse. Sumó llegadas a partir de los encuentros entre Martínez, Correa, Icardi y Lo Celso. Después, se quedó. Y terminó envuelto en el dominio de Brasil, que no tuvo un vuelo alto en lo futbolístico, pero sí encontró llegadas a partir de la movilidad de Arthur en la gestación, la velocidad de Neymar por izquierda y las combinaciones de Gabriel Jesús y Roberto Firmino por el medio.

Siempre sucede en estos partidos: la multiplicidad de cambios desdibuja a los equipos; se empiezan a resquebrajar las estructuras y los partidos en sí mismo pierden intensidad. El Superclásico no había sido un encuentro deslumbrante, pero las variantes no lo ayudaron. Y la selección también empezó a caer en dificultades, lógicas en un equipo en formación.

Así, el arco de Allison le quedó cada vez más lejos. No pudo acercarse, a medida que los minutos pasaban llegar al gol era cada vez más complicado. Y Brasil sumó aportes: una llegada franca de Richarlison (había ingresado por Gabriel Jesús) que no pudo concretar; un tiro de Casemiro que se desvío en la barrera y estuvo cerca de vencer a Romero. Un remate que Otamendi quiso despejar, y casi se trasnforma en gol en contra…

Tanto fue, que en el minuto 92 llegó el mazazo que significó la apertura del marcador;: corner desde la izuiqerda de Neymar, Miranda gana de cabeza y vence la resistencia de “Chiquito” Romero. 1 a 0 con el final tan cerca, cuando los penales asomaban hacia una posibilidad cierta…

Una pena perderlo al final, pero comprensible por el desarrollo del juego y por los antecedentes que traían los equipos: uno (Brasil), formado, preparado, con un trabajo que comenzó hace varios años y la presntación de sus jugadores más afamados y destacados. El otro, el nuestro, en un inicio de ciclo, renovado, con ausencias importantes y la búsqueda de un nuevo equipo y su funcionamiento.

Entonces, si tomamos estos argumentos, la derrota, que siempre duele y mortifica, se puede digerir mejor. La Argentina está a la búsqueda de un nuevo equipo, y el camino se ve al andar.

 

Hernán O’Donnell

 

 

 

La Selección empieza a buscar su estilo

Habrá que ver cuanto dura Lionel Scaloni en el cargo; si continúa hasta la Copa América Brasil 2019, si comienza junto al grupo la Competición Preliminar de la Copa del Mundo de la FIFA_Qatar 2022, o si cierra su tarea hacia fin de año. Como quiera que sea, el equipo empieza a tener su idea, su pensamiento futbolístico. Aquel que explayó cuando le preguntábamos sobre sus ideas en la conferencia presentación en el cargo.

Argentina contra Irak mostró algunas de las formas que quiere el DT. Un equipo vertical, que intenta pasar rápido al ataque, que busca recuperar el balón lo más arriba posible y a partir de ahí, direccionarse hacia el arco contrario. Un equipo que, en síntesis, tuvo una actuación correcta y obtuvo un resultado previsible

La Argentina plasmó un clásico 4-3-3: Romero en el arco; la línea de cuatro con Bustos, Pezzella, Funes Mori y Acuña. Tres volantes: Meza por derecha, Leandro Paredes en el medio y a la izquierda, Franco Vázquez. En el ataque, Dybala volcado a la derecha, Lautaro Martínez en el centro ataque, y Rodrigo De Paul como puntero izquierdo.

Una buena combinación de derecha, cruzada a la izquierda para la llegada de Acuña, el centro del lateral izquierdo y el cabezazo certero de Martínez le permitió abrir el marcador, a los 17′. Argentina insinuaba, y con eso le alcanzaba para abrir el marcador y darle serenidad al equipo.

Por eso mantuvo el dominio del balón, el control del juego y el ritmo, un poco más restringido debido al intenso calor.

El primer tiempo se fue con ese 1 a 0 para la selección, que tuvo siempre el control del juego y sólo pasó una zozobra por arriesgar en una salida dentro del área de Romero.

A los 48′, apenas se iniciaba el complemento, la Argentina contó con una clara situación, tras una maniobra colectiva, Dybala le pegó de zurda y la pelota se fue muy cerca del palo derecho de Hassan, el arquero de Irak. Y a los 52′ llegó el segundo tanto: Dybala arrancó por izquierda, combinó con Roberto Pereyra (había ingresado por De Paul), y este aprovechó el pase para amagar la pared y rematar al arco, con un tiro cruzado que marcó el 2 a 0.

Los cambios mantuvieron el espíritu del equipo: Ascacíbar por Vazquez, Salvio por Meza desde el inicio del complemento, y a los 56′ Simeone por Martínez.

Pero Argentina mantenía el control y el manejo del juego ante un rival entusiasta pero liviano en el ataque y endeble en la defensa.

Entonces, el partido se circunscribía al libreto conocido y previsible. La Argentina (con la camiseta negra alternativa) dominaba y sumaba situaciones ante el arco de Irak. A los 59′ entró Cervi por Paredes. Cinco cambios que no resintieron la estructura del equipo ni modificaron su postura ofensiva.

El último cambio fue a los 73′: Kanemann por Bustos, y con una variante táctica: 3 centrales (zurdos los tres) y Salvio como lateral-volante por derecha.

A los 81′ llegó el tercero: Corner desde la derecha ejecutado por Franco Cervi, Eduardo Salvio la cabecea en el primer palo hacia el segundo y por detrás de todos apareció Germán Pezzella para convertir con otro cabezazo cruzado: 3 a 0 casi sin despeinarse para el equipo nacional.

La síntesis, el resumen del partido quedó marcado en la jugada final: Franco Cervi arrancó en tres cuartos de cancha como extremo izquierdo, se abrió a su marcador y se metió en leve diagonal dentro del área, con un cambio de ritmo y una conducción individual que marcó la diferencia exacta entre uno y otro equipo, entre una y otra individualidad, y cuando entró al área convirtió con un remate cruzado, cuando iban ya 91′. 4 a 0 y final.

La Argentina cumplió con su papel, ganó y por una marcada diferencia de goles. Reflejó las diferencias y mostró destellos de lo que quiere el DT. Ahora vendrá un examen mucho más duro, mucho más exigente. Será la hora de enfrentar a Brasil y estar un poco más cerca de observar la realidad de este equipo.

 

Hernán O’Donnell