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Chacarita despertó en el segundo tiempo y se quedó con el clásico

Fue un partido muy marcado, con un tiempo para cada uno. Solo que Chacarita fue contundente en el segundo, astuto para jugar y solidario para el esfuerzo. Nadie imaginaba un desenlace semejante, porque Atlanta había sido muy superior en el inicio y había dejado una imagen tan nítida que muchos pensaban que era cuestión de tiempo el concretar todos los goles que se había perdido en la primera parte.
Pero el fútbol no sabe de merecimientos y nunca hay un resultado puesto de antemano. Por eso, todo lo que ocurrió en la primera parte fue un contraste de lo que sucedió en el complemento

Atlanta se paró firme en su campo, con una línea de cuatro en la que extrañó horrores a Leo Flores, también a Martín García, pero en la que se sostuvo con la firmeza de Alan Pérez y las subidas claras de Ramiro Fernández. En el medio, Agustín Bolívar como volante central clásico, a su derecha Gabriel Ramírez, a su izquierda Alejo Dramisino y en el ataque tres hombres: Santiago Solari, Ignacio Colombini y Fabricio Pedrozo.

A los 3′ Colombini se fue sólo al área, de contragolpe, y Trípodi salvó a Chaca, con un manotazo al corner. A los 23′ volvió a tener una chance Colombini, tras trabar una salida de Trípodi, y el balón salió desviado. Y a los 24′ otra vez Nacho ejecutó un tiro, que se fue afuera.

Chacarita se agrupaba atrás con una línea de cinco defensores, muy cercanos uno de otro: Alexis Vega, Federico Mazur, Alejandro Manchot, Ramiro Ríos y Rodrigo Insúa. Tres volantes por delante, Luciano Perdomo, Emanuel Ibañez y Nicolás Chaves; y arriba Matías Gallegos y Juan Baiardino. Intentaba achicar espacios y salir de contra y recién lo consiguió a los 32′ de juego, cuando Gallegos quedó solo ante Tello, y el arquero local le tapó muy bien su remate.

Pero Atlanta era mucho más; porque presionaba bien, le daba circulación al juego y encontraba espacios para progresar hacia el arco visitante. A los 38′ Colombini estrelló un remate en el poste, tras recibir un centro de Fabricio Pedrozo. El despeje de la visita derivó en un corner. Volvió a tener una posibilidad a los 42′, luego de un centro de Santiago Solari, Colombini le ganó la posición a los centrales visitantes y cuando iba a rematar fue trabado a tiempo y el balón le quedó servido a Trípodi.

Había sido mucho más el equipo de Erviti, en una muestra clara de las diferencias que reflejaba la tabla de posiciones. Sin embargo, el fútbol tiene tantos misterios y es tan imprevisible, que en el complemento todo se iba a modificar.

A los 46′, apenas no más comenzó el segundo tiempo, Vega ejecutó un tiro libre para Chacarita que se estrelló en el palo izquierdo de Tello. Era el primer aviso. La visita había salido con otra disposición, mayor concentración y un poco más de atrevimiento. los laterales, Vega y Rodrigo Insúa se adelantaron más que la línea de los tres centrales. Se proyectaron, asumieron riesgos. Y volcaron el juego hacia el arco local, en tanto el equipo de Villa Crespo parecía no estar despierto. Y le sonó una alarma.

A los 50′ llegó la apertura del marcador; corner desde la derecha de Vega y Mazur le ganó de cabeza a todos en el primer palo para poner el encuentro 0-1 a favor de Chacarita.

Atlanta estaba dormido y Erviti metió una variante a los 55′, con el ingreso de Pablo Martínez por Alejo Dramisino. Y el paraguayo le dio la razón, pues a los 64′ se fue por la izquierda a gran velocidad, desbordó, llegó al fondo y sacó un centro muy preciso que ningún compañero llegó a conectar.

Aldirico, entrenador de Chacarita, también jugó su partido. Y a los 65′ abrió la ventana de cambios del equipo visitante: Alan Bonansea reemplazó a Matías Gallegos, y Luciano Nieto ingresó en lugar de Juan Ignacio Baiardino. A los 72′ sumó el tercer cambio, con el ingreso de Gonzalo Groba por Luciano Perdomo. En el local, a los 73′ Erviti determinó que Martín López ingresar en lugar de Ramiro Fernández y Facundo Taborda reemplazó a Mauro Luque. Afuera los laterales, Solari más atrás por derecha, y a insistir. Aunque se le hizo cuesta arriba, porque Chacrita volvió al libreto inicial de cerrarse en defensa con cinco hombres, trabajar el medio con tres volantes y apostar al contragolpe con dos hombres rápidos. Y de a poco encontró los espacios, se animó y terminó por liquidar el partido.

El segundo tanto llegó a los 76′. Partió un pelotazo largo de Emanuel Trípodi, el balón cruzo toda la cancha, llegó al área y Luciano Nieto ganó en velocidad y aprovechó el pique de la pelota para posicionarse y sacar un remate fuerte y cruzado que fue al fondo de la red de Tello para marcar el 0-2 para el conjunto de San Martín.

Quedaba poco y Erviti mandó a la cancha a Eugenio Olivera por Fabricio Pedrozo, a los 77′ de juego. Atlanta intentaba quemar las naves, pero llegó el golpe de knock out definitivo. Iban 82′ cuando Nieto desbordó por izquierda, mandó el centro para Bonansea, pero Valentín Perales, en su afán de despejar, introdujo el balón en su arco y el partido quedó 0-3 para la visita.

Todo estaba terminado. Chacarita aprovechó para hacer las dos últimas modificaciones a los 87′; R. Gonzalez ingresó por Luciano Nieto y J. Alvarez ocupó el lugar de Nicolás Chaves. Pero fueron cambios para cerrar el reloj, concluir el juego y festejar el triunfo.

Una victoria inolvidable para Chacarita. Había sufrido mucho en el primer tiempo, la había pasado mal y se auguraba una tormenta para el complemento. Pero el fútbol nunca tiene un pronóstico certero y una nube negra puede avizorar una tarde de sol, como la que vivió Chacarita en Villa Crespo.

Hernán O’Donnell

Ferro y Güemes se dividieron momentos y unidades

Fue un empate justo, porque si bien Ferro Carril Oeste estuvo un poquito más cerca de llevarse la victoria, porque tuvo más situaciones de gol y un leve dominio del partido, Güemes supo darle pelea, ponerse el overol y trabajar por la igualdad. En líneas generales el local tuvo más chances, pero tampoco le quedó mal el empate al partido. Ferro fue mejor en el primer tiempo, Güemes levantó mucho en el inicio del segundo período y al final el local también pudo ganarlo. Pero la igualdad no estuvo tan lejos del desarrollo.

El equipo santiagueño salió con decisión a jugar el encuentro. Con mucha vocación ofensiva y con la mente puesat en el arco de Miño. Línea de cuatro tradicional, Alvaro Pavón como volante de contención, Pablo López y Federico Boaso para la creación y tres delanteros definidos. Agustín Morales por derecha, veloz y hábil, Diego Diellos por el centro y Claudio Vega por el lado izquierdo.

Enfrente Ferro se paró con dos laterales, Hernán Grana y Luciano Balbi, tres defensores centrales, Olivarez, Sills y Mariatti; Fattori como volante central, a su derecha Ellacopulos, por el otro lado Brian Fernández y dos delanteros: David Gallardo y Germán Rivero.

Al principio los laterales del local estuvieron muy retrasados, con los cual era clara la línea de cinco defensores. Creemos que la discusión no pasa por línea de cuatro o de cinco, sino si se juega con tres centrales o con dos, porque los laterales siempre van a subir y bajar. A Ferro le costó los primeros minutos salir de esa situación porque los laterales estaban muy cerca de la línea de zagueros. En cuanto empezaron a proyectarse, el partido cambió. Y Ferro se hizo más fuerte.

A los 6′ tuvo una posibilidad con un remate de Ellacópulos que Salvá, el arquero visitante, supo controlar. A los 14′ otra vez el “Griego” Ellacópulos disparó desde lejos y el balón se fue muy cerquita del palo derecha de Salvá.

Respondió Güemes con una apilada tremenda de Morales por derecha, y un remate final alto, en una maniobra elogiable, cuando iban 20′ de juego.

Y en la tercera que tuvo Ellacópulos, vino la apertura del marcador. Igual que las dos primeras chances, vino con un remate desde afuera del área grande. Esta vez, Emiliano arrancó por el medio de la cancha, en su campo, gambeteó a dos rivales, y cuando estuvo bien perfilado, sacó un disparo combado, pegado al palo derecho en el ángulo bajo, para que el local se pusiera 1 a 0 a los 32′ de juego.

Sobre el cierre del primer tiempo Ferro sufrió dos incidencias que le iban a marcar el rumbo. Por un foul fuerte de Nahuel Zárate, que le costó la amonestación, Brian Fernández sufrió un golpe en el tobillo derecho que le restó posibilidades por lo que quedaba del partido. Y Ellacópulos debió salir, a los 45′ del primer tiempo, también lesionado y fue reemplazado por Fernando Miranda.

Güemes se presentó con mayor vocación ofensiva en el segundo tiempo. Salió más decidido. La desventaja lo obligó a arriesgar un poco más, y así fue como paró a la defensa cerca del medio campo, los volantes en territorio local y los hombres de ataque cerca del área rival.

A los 50′ Morales, su mejor figura, eliminó a dos hombres, sacó un remate fuerte y el balón dio en el palo izquierdo de Miño. El rebote lo tomó Diellos, pero su tiro fue rechazado, en la línea, por Sills. Fue una chance clara para la visita.

A los 59′ Pablo Martel abrió la ventana de variantes para el equipo de Santiago del estero; Milton Zarate ingresó en lugar de Pablo López y Gonzalo Lucero ocupó la posición de M. Cardozo.

Y enseguida llegó la igualdad; iban 61′ cuando salió un pelotazo largo al área de Ferro, el arquero Marcelo Miño salió lejos y apurado, rechazó el balón con los puños y el despeje pegó en la espalda de Diellos, quien se encontró con la pelota, el arquero fuera del área y no tuvo más problemas que pegarle de emboquillada para marcar el 1 a 1.

Y pudo ser peor para el local, porque a los 64′ Boasso presionó arriba, recuperó un balón importante y habilitó a Diellos, quien quedó solo frente a Miño, pero esta vez el arquero, con un buen reflejo, le tapó su remate.

La dupla Orsi-Gómez, entrenadores de Ferro, abrieron la segunda ventana de cambios a los 65′ y dispusieron que Nicolás Gómez ingresara por Fattori y Tomás Molina lo hiciera por Germán Rivero.

El partido se hizo luchado en la mitad de la cancha y de a poco Ferro empezó a empujar a Güemes contra su valla. A los 74′ Alejandro Toledo entró por Diellos en el “Gaucho”, en un cambio de nombres pero no de posición: centro delantero por centro delantero.

Ferro buscaba un poco más, y así tuvo una chance clara a los 83′ cuando Balbi terminó una buena jugada colectiva con un fuerte tiro que tapó Salvá.

A los 84′ Algozino reemplazó a Morales y Nahuel Barrientos entró por Vega en el equipo de Martel; así, quedó definido, al final un esquema conservador, de 4-4-1-1; la línea de cuatro inicial con Lucero por Cardozo, delante de ellos Barrientos, Algozino, Zárate y Molina, como enganche Boasso y delante de todos, Toledo.

Toloza entró por Brian Fernández a los 85′ en el equipo local. Pero no hubo tiempo para más. Ferro ya no tuvo más posibilidades y Güemes se conformó con el empate, que al cabo no estuvo tan reñido con lo que ocurrió en la fría y gris tarde de Caballito.

Hernán O’Donnell

Aldosivi fue certero y se llevó una alegría de Vicente López

Fue un partido luchado, trabado, más disputado que jugador. Pero también tuvo emociones. Y cuando parecía que Platense empezaba a inclinar la balanza para su lado, Aldosivi aprovechó a fondo un ataque y marcó la diferencia que, al cabo, le dio la victoria. Tres puntos de oro para el equipo que conduce Fernando Gago, que se llevó la alegría para Mar del Plata.

Aldosivi comenzó el partido con una propuesta clara. Toque y elaboración. Con un 4-3-3 muy claro y definido, el “Tiburón” era conducido por Francisco Grahl y buscaba llegar a fondo a través de Federico Andrada y Martín Cauteruccio. Sin embargo, la primera llegada clara fue del local. Iban 4′ cuando Baldassarra abrió el juego por izquierda, llegó el centro a la derecha y Augusto Schott metió un cabezazo que cruzó todo el arco de José Devecchi.

Platense mostraba otra cara del juego. Más directo, más realista. A pelear el balón en la mitad de la cancha, salir por los costados a través de Russo y Baldassarra, y Tissera para combinar con Mansilla, este siempre en la lucha con Coloccini.

A los 22′ pudo llegar otra vez el “Tiburón”; en esta ocasión con un centro de la derecha y el cabezazo fuerte de Cauteruccio que De Olivera despejó al corner. No hubo muchas ocasiones más en ese primer período; apenas una por bando. A los 36′ Baldassarra sacó un buen centro al corazón del área y Nicolás Zalazar ganó de arriba, para meter un cabezazo cruzado y peligroso.

La última fue de Aldosivi, con una combinación por izquierda, el balón cruzado a la derecha y la aparición por el callejón del extremo de Malcom Braida que elevó su remate por enciam del travesaño.

El local salió más decidido en el complemento. A los 49′ armó una jugada con muchos toques que finalizó Tissera y su remate fue desviado al corner por la defensa visitante.

Después llegaron las ventanas de los cambios. A los 57′ hubo dos variantes en Aldosivi. Gastón lodico entró por Maciel, mientras que Lautaro Guzmán reemplazó a Braida. Leonardo Madelón respondió con dos modificaciones en el “Calamar”; a los 60′ Julián Marcioni, de gran futuro, reemplazó a Russo, en tanto Mauro Bogado ocupó el lugar de Baldassarra.

Era un momento más favorable al local; sin embargo, Aldosivi tuvo su oportunidad y no la desperdició. Fue a los 62′ cuando Grahl metió un disparo fuerte y cruzado que De Olivera alcanzó a rechazar, pero por la derecha venía Lautaro Guzmán quien aprovechó que el balón le quedaba cómodo y sacó un tiro, también cruzado, que marcó el 0-1 para Aldosivi.

Infante por Cardozo, a los 66′ fue otra disposición del DT local. Para tener más cabezazo. Enseguida tuvo otra chance Platense; iban 67′ cuando Iván Gómez sacó un tiro fuerte que Devecchi sacó al corner.

El encuentro tomó un rumbo más claro. Platense al ataque y Aldosivi listo para contragolpear. A los 75′ Madelón cambió a los delanteros. Jorge Pereyra Díaz ingresó por Brian Mansilla y Curuchet reemplazó a Matías Tissera. En esa ventana, Pablo Becker ingresó por “Panchito” Cerro en Aldosivi, pero tuvo la mala fortuna de lesionarse y a los 83′ debió dejarle el lugar a Federico Gino, en tanto Jonathan Zacaría ingresó en lugar de Grahl.

Platense se jugó el resto. Apretó el acelerador y arrinconó al equipo del Puerto. A los 90+3′ Pereyra Díaz tuvo un remate fuerte y cercano y José Devecchi la sacó al corner. Y de ese tiro de esquina, el último cabezazo local se fue ancho, por el palo izquierdo del ex arquero de San Lorenzo. Fue el último empujón de Platense.

Aldosivi se llevó un triunfo valioso. Intentó jugar, pero cuando no pudo, se puso el overol para trabajar el partido. Y en cuanto contó con una situación clara, facturó. Y toda la alegría viajó, sin escalas, de Vicente López a Mar del Plata.

Hernán O’Donnell

Cuando el partido se apagaba, Sporting Cristal encontró la luz

Fue injusta la eliminación de Arsenal. Porque había sido más durante los noventa minutos, porque incluso había acumulado algún mérito en el partido de ida, pero se le escapó al final allí en Lima y se le esfumó la clasificación a cuartos de final de la Copa CONMEBOL Sudamericana 2021 en el cierre del desquite en Sarandí. Cuando el 1-0 parcial le alcanzaba para revertir el 2-1 de Sporting Cristal en Perú, pero la igualdad de Gonzales sobre el cierre le dio el pasaje a la fase siguiente al equipo de Roberto Mosquera.

Fue un encuentro típico de Copa. Cerrado, con muchas precauciones, mucho estudio y pocos riesgos asumidos. Apenas comenzó el partido se vieron las posturas de los dos equipos. El local bien adelantado en su campo, con los laterales, Gastón Benavídez y Emiliano Papa proyectados cerca de la línea de ataque, los zagueros Carabajal y Suso cerca de la mitad del campo, el arquero Alejandro Medina como un zaguero más para jugar y darle circulación al balón, Andrada como eje en el medio juego, con Picco a su derecha, Nicolás Castro a su izquierda y más adelantado Larralde, para enlazar con los delanteros, Lucas Albertengo y Bruno Sepúlveda.

Enfrente, Cristal esperaba agazapado y ordenado. Una línea de cuatro con salida permanente por medio de Lora, el lateral derecho, cinco volantes, Tavara más retrasado y por delante Gonzales, Castillo, Calcaterra y Hohberg, en tanto Marcos Riquelme se posiciónó como centro delantero, su puesto natural. Todos atentos y expectantes a buscar el espacio y la oportunidad para meter el contragolpe.

Arsenal atacaba tranquilo y sereno. Le daba cuidado al balón, lo aseguraba para llegar con maniobras limpias. A los 5′ tuvo un buen manejo colectivo que terminó en un centro de Papa que no pudo ser aprovechado. A los 8′ Nico Castro probó de afuera. Y Cristal avisó a los 10′ con una trepada de Lora y un centro que controló Medina.

Volvió a avisar la visita a los 18′ con un buen tiro libre de Calcaterra que Medina sacó con los puños y Arsenal tuvo una llegada limpia a los 32′ cuando Larralde trazó una pared con Albertengo y su remate fue tapado por el arquero visitante, Alejandro Duarte. Volvió a llegar Arsenal a los 40′ con otra pared, esta vez con el tándem Castro-Papa, y el remate de Nico que se fue afuera.

Arsenal salió con más determinación aún en el complemento. A los 49′ armó una buena jugada de conjunto que cerró con un remate de Picco que se fue alto; y a los 51′ abrió el marcador con un disparo de Lucas Albertengo desde afuera del área, que puso el encuentro 1 a 0.

Con la desventaja, el equipo de Perú salió un poco más. Hohberg recibió un centro de la derecha, sacó un buen disparo y Medina supo controlar, a los 56′ de juego. A los 58′, Grimaldo ingresó en lugar de Tavara, en el primer cambio de Sporting Cristal. Y el equipo se soltó un poco más, entonces el partido se abrió y emepzaron a haber más llegadas.

A los 70′ pudo aumentar el local, con un buen remate de Bruno Sepúlveda, que rozó en un defensor y salió al corner. Mosquera decidió dos variantes más, en la segunda ventana de cambios de la visita: a los 78′ C. Liza reemplazó al argentino Marcos Riquelme y Avila ingresó en lugar de H. Calcaterra.

Sergio Rondina preparó tres variantes y cuando las hizo casi no tuvieron tiempo de acomodarse al planteo pensado; porque a los 83′ Antileff reemplazó a Picco, Julián Navas a Bruno Sepúlveda y Jorge Ortíz a Larralde, pero cuando terminaron de ingresar llegó el gol del empate visitante; centro desde la derecha y Gonzales la bajó de pecho para meter una chilena que se transformó en el 1-1 a los 84′ de juego.

Rondina metió las dos últimas variantes en la segunda ventana local, y así fue como a los 87′ Alan Ruiz entró en lugar de Benavídez y Mazzola reemplazó a Albertengo. Aprovechó Mosquera para usar su tercera ventana de variantes, y a los 88′ realizó los dos últimos cambios posibles de la visita: Johan Madrid entró por Hohberg y Alejandro González sustituyó al lateral Lora.

Arsenal tiró toda la carne al asador, mandó a Suso de centrodelantero y llenó de centros el área del conjunto peruano. Pero no tuvo certeza en la apuesta, y Sporting Cristal se abrazó al empate, al que llegó al final, cuando la noche de Sarandí lo envolvía en la oscuridad y una pequeña luz le permitió encontrar la salida a la clasificación.

Hernán O’Donnell

Arsenal y San Lorenzo empataron sin brillo en una fría tarde

Una tarde helada de invierno, dos equipos con distintas circunstancias y coyunturas, pocas llegadas y casi nada de fútbol. Arsenal y San Lorenzo igualaron en un partido chato, friccionado, de escaso vuelo futbolístico. El equipo local preservó muchos jugadores para el partido del próximo miércoles ante Sporting Cristal de Perú por los octavos de final de la Copa CONMEBOL Sudamericana, entre ellos el arquero Medina, los defensores Papa y Suso, el volante Picco, el delantero Albertengo y su mejor figura, Nicolás Castro. Se apoyó en la firmeza de Emiliano Méndez, las subidas de Julián Navas, el talento de Alan Ruiz para ir a buscar el partido. San Lorenzo, en una etapa complicada en lo institucional, llegó al partido con una ausencia inesperada: Juan Ramírez, uno de sus mejores futbolistas abandonó la concentración previa y decidió salir del plantel, a la búsqueda de un posible pase a Boca Juniors.

Con todos esos inconvenientes, Paolo Montero, Director Técnico que debutó en El Ciclón, se las arregló para presentar un equipo que en el primer tiempo tuvo algo de fútbol y un par de llegadas. la primera fue a los 3′ tras un gran pelotazo de Néstor Ortigoza a Julián Palacios, este sacó un buen centro y Alexander Díaz intentó una chilena que salió desviada.

Y en la llegada siguiente abrió el marcador. Iban 16′ cuando Gaby Rojas se proyectó por izquierda, combinó con Bruno Pittón, este lanzó un centro que pasó a Alexander Díaz y Nicolás “Uvita” Fernández sacó un remate fuerte que se transformó en el 0-1 a favor de San Lorenzo.

El partido no alcanzó mayor vuelo, pero si creció en intensidad y pierna fuerte. Y se hizo muy peleado en la mitad de la cancha. Así fue como muy pronto se vieron amonestados los dos volantes centrales del “Ciclón”, Néstor Ortigoza y Yeison Gordillo. Arsenal intentaba a través de la dinámica de Farioli, la habilidad de Ruiz y las proyecciones de sus laterales, Julián Navas y Lucas Suárez. San Lorenzo se ordenó en su campo y también buscó abrir el juego a través de los marcadores de punta, Gino Peruzzi y Gabriel Rojas. Y sobre el cierre llegó la jugada en que Alexander Díaz se metió en el área y fue tocado por Lucas Suárez, en un contacto que pareció penal, aunque el árbitro Leandro Rey Hilfer no lo entendió así. Pero no hubo mucho más para destacar en esa primera parte del partido.

En el segundo tiempo, creció Arsenal. A los 53′ avisó Farioli con un remate de lejos que controló bien Sebastián Torrico; a los 55′ hilvanaron una buena jugada colectiva que Jorge Ortíz definió de manera imperfecta. El “Ciclón” respondió con otra combinación positiva del tandem Pittón-Rojas, el centro de este y Julián Palacios elevó mucho su remate al arco.

A los 58′ se abrió la primera ventana de cambios, con dos modificaciones decididas por Montero: Nicolás Fernández Mercau ingresó en lugar de Bruno Pittón y Diego “Torito” Rodríguez reemplazó a Néstor Ortigoza.

A los 68′ llegó la igualdad, tras un corner de la derecha y el salto limpió de Carbajal le permitió al zaguero meter el frentazo y sellar el 1-1 en el partido.

El “Huevo” Rondina tenía decidido tres cambios, pero el gol lo hizo replantear esa determinación y optó por dejar a Larralde en el banco, en tanto, a los 69′ Lucas Albertengo ingresó por Alan Ruiz y Belloso reemplazó a Nicolás Mazzola.

El juego era luchado, trabado e impreciso. A los 77′ Montero decidió dos variantes más en la visita. Jalil Elías entró en lugar de Julián Palacios y Alexis Sabella ingresó por Alexander Díaz. En Arsenal, Picco reemplazó a Jorge Ortíz a los 80′ de juego. Después, Nicolás Castro ingresó por Farioli a los 84′ de juego y en sus pocas intervenciones demostró ser un jugador distinto. En San Lorenzo, a los 85′ Francisco Galván reemplazó a Nicolás “Uvita” Fernández.

La última jugada de peligro fue a los 90′, tras un tiro libre para Arsenal que Carabajal fue a buscar arriba con la pierna alta y Gabriel Rojas la quiso despejar de cabeza; el futbolista local rozó en su intento la cabeza del lateral de San Lorenzo, este respondió con una leve patada cuando Carabajal estaba en el suelo y Rey Hilfer resolvió, con acierto sacarle amarilla a los dos; Carabajal por jugada temeraria y Rojas por tirarle un golpe. Y como ambos estaban amonestados, debieron irse a las duchas con anticipación.

Arsenal y San Lorenzo viven diferentes realidades, pero estuvieron parejos y equilibrados en una tarde fría y con poco fútbol.

Hernán O’Donnell

Tristán Suárez supo adaptarse y logró un triunfo valioso

Fue una victoria trabajosa, sacrificada y sufrida. Con mucho valor porque el equipo de Aníbal Biggeri se supo adaptar al partido, le encontró la vuelta a la incomodidad que le había planteado Santamarina, golpeó en los momentos justos y pegó una escalada más en la tabla de posiciones de la Zona “2” del Campeonato de Primera Nacional 2021.

Tristán Suárez venia de un triunfo cómodo y holgado ante Defensores, pero no pudo repetir la misma actuación. Tal vez porque los sorprendió Santamarina, que salió a presionarlo bien arriba, a atacarlo, y durante los primeros veinte minutos se hizo dueño de la situación.

Con el equipo bien adelantado, un esquema clásico de cuatro defensores, tres volantes, el experimentado Mariano González de enlace y dos delanteros, el conjunto de Tandil arrancó con el control del balón y del juego. Fue muy importante Martín Michel en el ataque, por velocidad, potencia y habilidad. El socio ideal de González en las maniobras de ataque, en pocos minutos sumaron un par de tiros de esquina a su favor y a los 10′ llegaron con claridad a partir de una jugada bien elaborada de derecha a izquierda. La inició Michel, luego combinó con Mariano González, este abrió hacia la izquierda para la llegada del “Pitu” Leiva y el centro fue desviado por Tomassini y la pudo contener Lugo, el arquero local.

Biggeri gritaba y arengaba para que el equipo se despertara de un inicio complicado. En Santamarina hacía su presentación Héctor Arzubialde como DT, y el conjunto respondía. A los 24′ tuvo otra chance con un tiro libre que Michel ejecutó por encima del travesaño.

Hasta que a los 27′ Tristán Suárez abrió el marcador, tras una llegada de Brian Miranda por izquierda, tras recibir una falta el balón fue a Franco Quiroga en su posición natural de “8”, abrió a la derecha para Enzo Arreguín y el centro fue bien capitalizado por Alexis Domínguez, quien se arrojó al suelo y marcó el 1 a 0 para el local.

Enseguida Arreguín metió un pelotazo excelente para el pique de Brian Giménez, pero su tiro se fue desviado cuando iban 28′ de juego.

No se rindió la visita. Suárez había despertado luego de su gol y había mejorado en el juego, pero Santamarina insistió y a los 31′ llegó Carrasco, quien, de rebote por un cierre de Matías Muñoz, disparó el balón hacia la portería local, pero Lugo la sacó al corner. Volvió a tener una chance Suárez a los 41′ con un tiro libre y el cabezazo del lateral Francisco Martínez, que salió desviado.

En el segundo tiempo Santamarina llegó pronto a la igualdad; corner desde la izquierda, ejecutado por Dardo Leiva, Michel ganó de arriba y metió un fuerte cabezazo que Rodrigo Lugo pudo rechazar, pero Agustín Jara estuvo atento y con un remate suave marcó la igualdad, 1-1, a los 52′.

Tuvo otra chance la visita con un tiro libre de Juarez, a los 55′, que se fue apenas alto. Pero Suárez iba a volver a golpear en un momento importante del juego, porque no dejó acomodarse a su rival cuando volvió a desnivelar.

Iban 59′ cuando llegó el tiro de esquina de la derecha por intermedio de Arreguín, y Alexis Domínguez volvió a ganar, esta vez con un remate fuerte que no pudo controlar Nicolás Avellaneda y el partido quedó 2-1 para el local.

Y se entonó Suárez con la victoria parcial. A los 63′ Brian Miranda, de gran partido, metió una volea que se estrelló en el travesaño, en la chance más clara para aumentar que tuvo el equipo de Biggeri.

Y se abrieron las ventanas de los cambios. A los 65′ Luis Vila entró por Thiao Beltrán en la visita; a los 67′ Michel metió un gran tiro libre que tocó la parte externa de la red, y a los 68′ Brian Oyola entró por Brian Giménez en el equipo local.

Se venía Santamarina y Biggeri acomodó su estructura; a los 71′ decidió que Marcos Brítez Ojeda ingresara por Enzo Arreguín, y el equipo se paró con un 4-1-4-1; la línea de cuatro defensores, donde se destacaban los centrales Tomassini y Pantaleone; Matías Muñoz como volante central; adelante de él, Brian Miranda, Franco Quiroga, Marcos Brítez Ojeda y Oyola. Y bien de punta, Alexis Domínguez.

Arzubialde optó por aumentar el ataque. A los 78′ entró Nicolás Valerio por Juárez. Pero estaba firme el equio de Tristán Suárez y a los 80′ tuvo otra chance de gol cuando Miranda le robó el balón a Santillán dentro del área, fue al fondo y sacó un centro que “Pucho” Barsottini pudo desviar.

Volvió a modificar su formación Aníbal Biggeri y refrescó el medio campo con dos variantes a los 83′ de juego; Saúl Nelle ingresó por Franco Quiroga y Maxi Brambillo entró en lugar de Brian Miranda. En Santamarian, Santiago Sayago entró en reemplazo de Guillermo Santillásn a los 87′ del partido.

Poco había por jugar. Brítez Ojeda metió un buen tiro al arco a los 90′ que Avellaneda controló muy bien y en el descuento Santamarina tuvo un par de tiros de esquina que metieron más miedo y nervios que peligro real en el arco local.

Ganó Tristán Suárez un partido duro, complejo y trabajoso, que resultó complicado en el inicio pero que con el correr de los minutos lo supo controlar. Se adaptó al juego, al rival, mejoró con el paso del tiempo y en el complemento justificó la victoria por la conducción de Miranda, la movilidad de Quiroga, la velocidad de Arreguín, el oportunismo de Domínguez, la firmeza de Tomassini y Pantaleone y el sacrifico de todos.

Hernán O’Donnell

Excursionistas tuvo orden y fútbol, y se llevó un triunfo merecido

Excursionistas cambió. Del equipo que hemos visto todos sus partidos de local, esta vez optó por jugar con tres centrales, Montemarani, Diego Molina y Guaricuyú. Dos carrileros, Ivan Müller y Alaniz, un volante central, el legendario “Pato” Roldán, y dos internos, Miguel López y Nahuel Arias en la mitad de la cancha. Adelante, El “Pollo” Arbello y Rodrigo Faust. Suficiente para ahogar a Real Pilar en el primer tiempo, apretarlo en su salida, maniatarlo contra su campo. La visita procuró tener una salida limpia a través del juego de Nahuel Ríos, pero no alcanzó a aejercer esa distribución porque tuvo muchas complicaciones en cada inicio de juego. El “Villero” apretó arriba y genró situaciones. Y muy pronto se puso en ventaja.

A los 13′ peleó una pelota sobre la derecha, Nahuel Arias habilitó a Faust, el delantero se fue en posición de extremo, levantó la cabeza y metió el centro rasante y preciso para la entrada de Alaniz que marcó el 1 a 0 para el local.

Ensegudia tuvo otra chance clara; fue a los 18′, esta vez Faust habilitó a Müller, el “Colorado” entró por derecha y cuando por el otro sector ingresaba libre Arias para definir, Müller prefirió el remate al arco, aunque lo aconsejable era lanzar el centro. El balón se fue desviado y el “Verde” perdió una buena oportunidad.

El dominio local fue continuo, en base a una presión asfixiante y un orden colectivo para el retroceso. Real Pilar no encontraba argumentos, aunque Fittaioli y Lucas Chambi intentaban organizar contraataques.

El local tuvo una chance más a los 35′ del primer tiempo, cuando Alaniz sacó un centro al corazón del área y Fallabella cerró con lo justo para sacarla arriba del travesaño y generar un corner para el “Verde”.

En el segundo tiempo Real Pilar salió con otra tesitura. Se adelantó en el campo, fue más ambicioso y volcó el juego hacia el arco de la calle Pampa. A los 49′ llegó la visita con un pase de Fittaioli, la aparición de Villegas y el tiro de emboquillada se fue por arriba del travesaño. Respondió el “Verde” con un remate de Faust que desvió el arquero Tomás Sultani.

A los 62′ Real Pilar metió cuatro modificaciones: Sánchez ingresó por Gerardo Pérez, Lebus entró por Diego Crego, Fernández entró por Lucas Chambi y Villafañe reemplazó a Villegas.

Y ahí Excursionistas alcanzó el segundo tanto, a los 63′, cuando Iván Müller se fue por derecha, lanzó un centro y el balón se desvió en un zaguero visitante que decretó el 2 a 0 para el local.

Excursio tuvo otra chance a los 65′, pero el remate del “Colo” Müller se fue por arriba del travesaño. A los 66′ Zoratti ingresó por Miguel López en el mediocampo local, para afirmar la marca y la lucha. Y la última oportunidad visitante llegó con un penal, controvertido por cierto, que Cajal atajó de modo brillante cuando iban 74′ de juego. El remate y el rebote. Y el tercer tiro se fue por arriba del travesaño.

Tres cambios tuvo Excursio a los 76′; Matías Morales entró por Arbello, Jantus ingresó por el “Pato” Roldán y Pistoia entró en lugar de Nahuel Arias. El equipo se paró con dos líneas de cuatro, para aguantar el final del juego, aunque el penal errado le había sacado energías a Real Pilar. A los 86′ entró Julián Canosa en lugar de Alaniz. Y no hubo tiempo para más.

Excursionistas tuvo un nuevo esquema, mucho orden para jugar, una propuesta ofensiva asfixiante al comienzo y oportunismo para convertir. Argumentos suficientes para llevarse un t

Hernán O’Donnell

Atlanta sigue encerrado en su laberinto

Otro empate de local, el cuarto consecutivo sin abrir el marcador y ya son seis las fechas que se acumulan sin obtener la victoria. El equipo de Erviti se encerró en un laberinto del que no puede salir. Tiene la intención de jugar bien, por abajo, de respetar el estilo y de llegar con prolijidad al arco contrario. pero se queda en intenciones, en un voluntarismo que a veces choca con la intrascendencia. Ante Mitre mostró esa idea, pero no la pudo ejecutar a pleno y redondeó una actuación con pocas luces, que pudo haber sido una victoria porque tuvo algunas situaciones claras de gol, pero la producción en general no satisfizo.

Atlanta salió decidido bajo el sol cálido de un invierno que no pareció tal el último sábado. Con los laterales bien adelantados, Leonardo Flores y Ramiro Fernández por derecha e izquierda respectivamente, los tres zagueros, Alan Pérez, Valentín Perales y Martín García se posicionaron bien cerca de la media cancha y se ofrecieron como salida permanente. Pero les costó encontrar socios, que las maniobras trasciendan. Casazza no era eje de circulación, Federico Bizans iba pero no profundizaba y Ochoa Giménez estaba demasiado retrasado, más ocupado en ayudar a Casazza que en conecatrse con Pedrozo o Colombini.

En eso estaba el local cuando Mitre tuvo su primera llegada; a los 16′ Juarez cortó un pase a García, armó el contragolpe y habilitó a Cérica, quien se fue al área y su disparo se fue apenas alto. El conjunto de Santiago del Estero se armó de atrás para delante. Dos líneas de cuatro bien cerradas y cercanas, en tanto Juárez y Cérica buscaban espacios para armar ataques con peligro.

El equipo local tuvo una chance a los 38′, cuando un corner de la derecha de Fabricio Pedrozo cruzó el área y por izquierda surgió Alan Pérez, pero su remate fue atajado por Joaquín Ledesma, arquero visitante.

Para el segundo tiempo, Erviti determinó tres modificaciones en el equipo de Villa Crespo. Cristian Cuenca entró por Casazza, Gabriel Ramírez reemplazó a Ramiro Fernández y Santiago Solari ingresó en lugar de Fabricio Pedrozo. El equipo se paró con línea de cuatro, Gaby Ramírez por delante de los centrales Pérez y Perales, Solari y Cuenca bien abiertos por la derecha e izquierda, respectivamente. Por el medio, Nacho Colombini, y Bisanz y Ochoa Giménez como internos con llegada.

A los 57′ Martín García robó un balón en posición de ataque, cedió a Cuenca, y su remate fue sacado por Ledesma con un gran vuelo. A los 59′ fue Perales el que ganó en un anticipo, abrió a la derecha para Solari, el centro al medio y el remate final fue salvado por Rodrigo Tapia en la línea del arco visitante.

Y siguieron los cambios; a los 60′ Hernán Tifner entró en lugar de Basualdo para reforzar el medio juego de Mitre. A los 62′ Lucas Ríos ingresó en lugar de Federico Bisanz en el equipo local. Y Atlanta volvió a tener una chance.

Fue a los 64′, tras un desborde de Cuenca, el centro rasante y el remate de Colombini fue atajado por Ledesma sobre la línea. A los 66′ vino el segundo y último cambio visitante: Matías Donato entró en reemplazo de Ezequiel Cérica.

Pero Atlanta siguió; con más ímpetu que fútbol, con más empuje que elaboración. A los 68′ probó Ríos de media vuelta y el balón se fue alto. Mitre tuvo una chance a los 72′ con un centro cruzado y la aparición de Donato, cuyo disparo salió cerca pero un poco alto.

Todo se pudo complicar a los 79′, cuando un pase de Ramírez a su arquero quedó corto y Tello debió arrojarse para contener el balón, con lo cual Echavarría sancionó el correspondiente tiro libre indirecto para Mitre. Pero la visita no lo supo aprovechar y la ejecución se fue muy alta.

Fue la última chance de una tarde hermosa de sol, pero apagada de fútbol. Atlanta no pudo salir de su laberinto de empates; no pudo abrir el cerrojo que le propuso la visita y las oportunidades que construyó no las pudo concretar. Chocó con la pared de Mitre y otra vez vio que se le escaparon dos puntos en Villa Crespo.

Hernán O’Donnell

Inglaterra encontró en un penal que no fue el triunfo que merecía

Toda la mística de Wembley, la “Catedral del Fútbol”. Toda la pasión de un pueblo futbolero por excelencia, orgullosos de ser los creadores del “beautiful game”. Toda la expectativa de una semifinal de EURO, el torneo de selecciones más atrapante después de la Copa Mundial de la FIFA. Toda la alegría de un estadio lleno de gente, de música y color a la epsera de un choque vibrante. El local, Inglaterra, con el peso de la historia, la obligación de jugar en casa y la ilusión que despierta un equipo que desde la Copa Mundial de la FIFA-Rusia 2018, no para de crecer. Y Dinamarca, otra vez con el traje de cenicienta, como en aquel verano del ’92, cuando accedió a la EURO-Suecia 1992 por la deserción de Yugoslavia, que debido a su inestable situación política no pudo participar, y Dinamarca fue designada sustituta por haber terminado segunda en el mismo grupo de la fase de clasificación de la EURO. Entonces, siempre se lo recordó así, entró por la ventana, y salió por la puerta grande de los vencedores. Esta vez, en una semifinal ante el local, los boletos estaban todos comprados en favor de su rival. Pero el traje de héroe siempre les gustó a los daneses.

La confianza en Inglaterra estaba por las nubes. 4 a 0 a Ucrania en los cuartos de final, un equipo ensamblado, al margen de la decisión de Southgate de reemplazar a Sancho por Saka, y la ilusión de jugar una final en Londres. Todo estaba dado para un gran partido.

Y el primer tiempo fue vibrante. Inglaterra salió a jugar a toda velocidad, con la dinámica de Phillips en la mitad de la cancha, la apertura por los costados a través de Saka y Sterling y el enlace de Mount con Harry Kane para generar peligro. Pero ese furor duró unos diez minutos; hasta que Dinamarca se pudo acomodar, con tres centrales firmes, Christensen de mayor salida que sus compañeros, y Kjaer para respaldar a todos. Stryger y Maehle buscaban alinearse con los volantes medios, Hojberg y Delaney, en tanto los tres delanteros, Braithwaite, Dolberg y Damsgaard se juntaban con los volantes cuando Inglaterra atacaba. porque el equipo danés no tenía prejuicios; si el balón era del local, se replegaban los laterales para formar una línea de cinco, los hombres de costado, Braithwaite y Damsgaard se metían en la línea media y solo quedaba Dolberg como punta de lanza. 5-4-1, para desplegarse a la hora de conseguir el balón.

Y así tuvo un par de llegadas, hasta que abrió el marcador. A los 24′ Damsgaard probó con un tiro cruzado y el balón pasó por delante del arco inglés. Y a los 29′ el propio Damsgaard metió un fabuloso tiro libre que se metió bien arriba, lejos del alcance de Pickford, que significó el 0-1 para Dinamarca.

A Inglaterra se le llenó el cuerpo de preguntas. Confundió juego con velocidad, y apuró el ritmo, aunque encontró en Kane un toque de serenidad para armar las jugadas que lo llevaran al empate. Y así ocurrió a los 39′, con un desborde de Saka por derecha, el centro al borde del área chica, la aparición de Sterling casi bajo el arco y Kjaer, que en su afán de despejar, metió el balón contra su valla. 1 a 1, y fin de la primera parte.

Inglaterra fue otra en el complemento. Se despertó y lo jugó con todas sus luces. Más dinámico fue el local a partir de la levantada de Phillips, el volante de Leeds que se adueñó del centro del campo y organizó el juego, con la habilidad de Mount, la potencia de Kane y las trepadas de Shaw y Walker por los costados. A los 54′ tuvo una chance muy clara, con un centro de Mount, un cabezazo potente, certero y bajo de Maguire y Schmeichel tapó bien con una estirada fenomenal.

Repitió Mount a los 63′ y tapó el arquero danés. A los 66′ se vivnieron tres variantes en la visita; Poulsen entró por Damsgaard, Norgaard ingresó en reemplazo de Dolberg y Wass en el medio campo entró por Strygger. Southgate, en tanto, determinó su primera variante a los 68′, cuando el habil Jack Grealish ingresó en reemplazo de Saka.

Y creció el local hasta sostener unos veinte minutos finales de dominio exclusivo del juego. Manejó el balón, volcó el trámite al campo danés y acumuló situaciones de gol.

A los 72′ remató Mounty Schmeichel sacó al corner. A los 79′ Phillips probó desde afuera y su remate se fue alto. Dinamarca metió otro cambio a los 87′ cuando Jensen ingresó por Delaney. Y al final hubo otro cabezazo de Maguire que controló bien el arquero visitante, a los 90+4′ en tanto a los 90+6′ Kane no pudo conectar un centro de Grealish que al final despejó Kjaer.

El alargue volvió a tener a Inglaterra como principal protagonista desde el inicio. A los 94′ llegó muy bien Harry Kane por derecha y su disparo fue sacado por la pierna derecha de Schmeichel, y a los 95′ vinieron dos cambios muy importantes para el local: Henderson entró en lugar de Rice y el joven Foden reemplazó a Mount. Y ambos se mostraron muy activos; se metieron bien pronto en el partido, sobre todo Foden, que se convirtió en el socio de Grealish para la creación.

Así, a los 98′ Foden habilitó a Grealish quien sacó un tremendo disparo que Schmeichel sacó con un golpe de puños. A los 103′ llegó la jugada (controvertida) del partido. Sterling se metió por derecha, entró al área y cuando iba a sacar el centro, ante una pierna cruzada de Vestergaard, se dejó caer. No se observó falta, pero el árbitro entendió que sí y sancionó el penal que Harry Kane ejecutó Schmeichel rechazó y Kane, de rebote, a los 104′ marcó el 2 a 1 para Inglaterra.

Dinamarca, enseguida, metió su última variante: Wind por Vestergaard, a los 105′ de juego. Para el comienzo del segundo tiempo de la prórroga, Southgate hizo otro cambio: Trippier por Grealish, para sumar marca y lucha en la defensa.

El segundo período de la prórroga fue otro partido. Inglaterra se refugió en su campo, se ordenó hacia atrás y le cedió el control a Dinamarca. Con Henderson y Phillips en el patrullaje de la mitad de la cancha, Inglaterra se sostuvo a partir de ese orden y la inteligencia de Kane para aguantar la pelota en cada ataque.

Dinamarca sintió el paso de los minutos y apostó al pelotazo. Con el sacrificio de Maehle, Braithwaite, Poulsen y Wass, intentó con más vergüenza que fútbol. Y el local jugó a la posesión los últimos cinco minutos del alargue. Toque y toque para sostener el resultado, ante un Wembley exultante.

La verdad estará el domingo en la gran final ante Italia. Inglaterra celebró la clasificación con fervor, en un partido que mereció ganar con claridad, pero que, con el tiempo, deberá hacer olvidar ese penal cuestionable.

Hernán O’Donnell

La CONMEBOL Copa América 2021 ya tiene su primer finalista

La Copa América ya tiene a uno de los protagonistas de la gran final en el Estadio Maracaná a jugarse el próximo sábado. Estaban todos los boletos puestos en Brasil y el local no defraudó.

Fue dominante en el arranque, de punta a punta, con un primer tiempo espléndido, en el que supo saltear cada barrera que lo propuso el equipo de Ricardo Alberto Gareca. Brasil salió a buscar el boleto a la final con mucha determinación, sostenido en la firmeza de Marquinhos, la experiencia de Thiago Silva, la pujanza de Casemiro y el talento asociado de Lucas Paquetá y Neymar. En el ataque Richarlison se distinguía y todo se volcó a favor de la escuadra de Tite desde el inicio. Más allá de los cinco defensores, con dos laterales y tres zagueros casi en línea, porque Trauco y Corzo se ubicaron muy cerca de los centrales. Y si bien Tapia y Yotún se las arreglaron para batallar en el centro del campo, Cueva y Lapadula no podían, más allá de algunos destellos, generar peligro.

A los 7′ Richarlison habilitó a Neymar, y su disparo se fue un poco alto. A los 12′ Casemiro ejecutó con mucha fuerza un tiro libre lejano que Pedro Gallese detuvo en dos tiempos, tras rebotar en su pecho en primera instancia.

Se volvió a lucir el arquero de Orlando City a los 18′ cuando tuvo una doble tapada fenomenal; primero ante la aparición de Neymar, y Gallese con el pecho rebotó su disparo a quemarropa y luego desvió el rebote que había tomado Richarlison.

Hasta que a los 34′ Brasil abrió el marcador, con un buena jugada de Neymar, quien en el área pudo sortear la marca de cuatro hombres, pasar el balón atrás y Lucas Paquetá marcó con un tiro fuerte y al medio el 1 a 0 para Brasil.

No hubo mucho más en el primer tiempo, salvo cinco minutos adicionales para varias interrupciones que había habido en ese período.

En el segundo tiempo, Gareca decidió hacer dos cambios en Perú:  M.J. Lopez ingresó por M. Trauco y ya quedó como lateral izquierdo en una línea de cuatro, porque Raziel Garcia, volante con características ofensivas, ingresó por el zaguero central C. Ramos. Una línea de cuatro defensores, tres volantes adelante con García por la izquierda, más adelante Cueva y Peña, y Lapadula de centro atacante. Perú presentaba la pirámide, 4-3-2-1, y pronto iba a avisar que el DT había acertado, con una escapada rápida de Lapadula y un remate que tapó Ederson a los 48′, en una clara posibilidad. Volvió a llegar a los 52′ con otra jugada colectiva que finalizó con un disparo de García que salió desviado.

Y fue Perú el que tomó el protagonismo del segundo tiempo. Brasil cedió campo y pelota, se tomó un descanso y propuso el engaño, eso que saben hacer hasta en la playa, que está en la esencia del jugador brasileño. Te hace creer que les podés ganar. Pero ojo, porque cuando aceleran…y lo pueden hacer en cualquier momento, en cualquier partido.

A los 69′ vino el primer cambio de Brasil; Everton Ribeiro reemplazó a Everton. Gareca determinó el tercer cambio de Perú en su primera ventana: Carlos Lora, lateral de Sporting Cristal reemplazó a Corzo, con lo cual se modificaron los dos marcadores de punta a los 74′ de juego.

Brasil tuvo su primera llegada en el complemento a los 78′, con un centro de Renan Lodi que se cerró y Pedro Gallese contuvo en su ángulo superior izquierdo. Enseguida llegó el cuarto cambio en la segunda ventana de Perú; Ormeño ingresó en lugar de Cristian Cueva, a los 80′. Y de ahí vino un centro en el que Ederson pasó de largo y el cabezazo de Callens salió desviado.

Tité se guardó las variantes para el final, y en la segunda ventana metió tres modificaciones: Militao por Renan Lodi en la defensa, Fabinho por Fred en la contención del centro del campo, y Vinicius Jr por Richarlison en el ataque. Todos a los 84′ de juego. Ricardo gareca hizo su quinto cambio en la tercera ventana visitante, a los 88′ y Tavara entró en reemplazo de Tapia.

No hubo más emociones. El quinto cambio de Brasil en la tercera ventana local: Douglas Luiz entró en lugar de Lucas Paquetá a los 90+2′. Y todo se cerró sin más sobresaltos. Brasil pasó a la final con tranquilidad, sin descollar, con un primer tiempo espléndido y uno en el que bajó la persiana para aguardar el choque definitivo.

Hernán O’Donnell