El Balón de Oro, la máxima distinción individual en un deporte colectivo como el Fútbol, este año recayó en el centro delantero inglés, Harry Kane. Una distinción justa, valiosa y honorable. Porque el hombre del Bayern Munich tuvo un año sensacional, apoyado en una larga y distinguida carrera, con un relieve internacional importante desde sus goles en el Tottenham, su afirmación en la selección de Inglaterra, y su participación destacada en las últimos tres Mundiales.
“En primer lugar, la verdad es que no tengo palabras, gracias a France Football. Gracias a todos los que han votado por mí, tenemos jugadores increíbles, felicidades a todos los ganadores y nominados. A mis compañeros de equipo, sin ustedes no hubiera sido posible, me hicieron un mejor jugador”, fueron las primeras palabras del ganador, tras recibir el premio el Lunes 26 de Octubre, en Londres.

Y continuó con los agradecimientos. “A todo el personal; la forma en la que entrenamos, desde que estamos juntos he mejorado como jugador, como persona; por eso, muchas gracias al Bayern Múnich, estoy muy contento de traer de vuelta este trofeo a casa. Gracias a todos mis compañeros de la selección inglesa, estoy orgulloso de ustedes. A Thomas Tuchel y al equipo les agradezco el liderazgo”.
Lo mismo dijo hacia su club en Londres: “También le doy gracias a mi primer equipo, el Tottenham Hotspur; no podría haber llegado hasta aquí sin ellos, estuve allí desde los 11 años, me ayudaron a cumplir mi sueño. Muchas gracias a todos los hinchas”.
Agradeció a todos los entrenadores que tuvo, entre ellos Mauricio Pochettino, amén de su familia. “Gracias a Charly, mi hermano. Hace poco tiempo jugábamos en el jardín de casa… tener el apoyo de un hermano mayor significa mucho”. Y para sus padres: “Gracias a mamá y papá. Siempre estuvieron, nunca recibí ninguna presión, me transmitieron valores que me permitieron estar aquí, los quiero mucho”.
Como un signo de su personalidad, tuvo palabras a su compañera, en un acto declamatorio de un hombre de familia. “A mis hijos en casa, ya es tarde y deberían acostarse; los quiero mucho, no puedo esperar para mostrarles este trofeo. Y a mi esposa, mi mejor amiga, eres mi mayor seguidora, lo has ganado más que yo, siempre quisiste lo mejor para mí, no habría sido posible sin ti, eres mi mejor compañera, esta noche vamos a celebrar”.
“Para mí es un viaje, y pienso en los niños que sueñan con el triunfo: hay que creer siempre en uno mismo, mi carrera no fue un viaje directo a la cima, espero que esto pueda inspirar a muchas niñas y niños que aman este deporte”.
Unos días más tarde, sus palabras continuaron, con su reconocida admiración por Leo Messi. “Si tuviera la zurda de Messi, nadie me detendría, jaja”. Palabras que se unen a aquellas tan respetuosas que brindó tras la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026.
Harry Kane, un hombre de familia, un humilde y brillante futbolista, el jugador que construyó su carrera con dedicación, trabajo, y una sociedad con el silencio solo alterado por sus constantes gritos de gol.

Hernán O’Donnell