El balance de Sabella

Se mostró sereno, medido, satisfecho. Pero sabe que, todavía, hay mucho por hacer. Que el camino de la clasificación a la Copa del Mundo FIFA-Brasil 2014 está en sus primeros tramos. Alejandro Sabella, el entrenador del seleccionado, gozó de la victoria ante Ecuador y luego dijo que “El equipo hizo un muy buen primer tiempo, con mucha movilidad. Con buena presencia en el campo de juego, circulación de balón y los tres delanteros. Entre todos posibilitaron el buen juego y la contundencia en esos primeros 45 minutos”.

Y enseguida agregó: “Fue una buena actuación, en una eliminatoria difícil. Logramos tres puntos y una buena cantidad de goles. Es un tema para más adelante (los goles), pero vamos partido a partido. Con la esperanza de solidificar un grupo dentro y fuera del campo.”

 

Sabella, satisfecho con Argentina

 También se refirió a las metas de su trabajo: “Buscamos solidez y compañía para Lionel. Vamos por ese camino; a veces somos más conservadores, a veces más ofensivos. Pero vamos por ese sendero. A mi me gusta tener equilibrio, sabemos el jugador que tenemos y como lo debemos acompañar para potenciarlo.”

Sobre el trabajo de la defensa, aportó: “Federico Fernández y Garay es el segundo partido que juegan juntos. En el anterior, un amistoso, se encontraron un lunes, se entrenaron el martes y jugaron el miércoles. Por suerte, en este partido los tuvimos un poco más. Rindieron muy bien, en un equipo como el nuestro que fue muy ofensivo, que puso tres delanteros. Luego realizamos cambios para cuidar piernas, hicimos el 4-4-2 y la tarea de ellos se alivianó un poco.”

La gente acompañó al seleccionado argentino

 Entre felicitaciones y elogios, Sabella habló de la gente: “Fue muy bueno lo del público. Alimenta la confianza, es un camino de ida y vuelta. Me parece que el partido que se ganó en Colombia, y dar vuelta el resultado fue clave, además de la buena temporada de muchos jugadores que salieron campeones en sus ligas. Todo ese conjunto de cosas  hizo que la gente se volcara al equipo. Y el conjunto se brindó y tuvo rafágas de aceleración en algunas jugadas de ataque”.

El Monumental lució a pleno

Sabella no dejó tema por tocar: ” Leo ya demostró lo extraordinario jugador que es. Más que exigirle, hay que agradecerle que está con nosotros. Tenemos que rodearlo bien y darle potencialidad a su juego.”

“El césped lo regamos porque así se juega en Europa. En líneas generales, los jugadores están acostumbrados a jugar con el césped húmedo y bajo, por eso tratamos de congeniarlo y jugar así.”

“Mi función es buscar resultados al margen del estilo. Busco potenciar a los jugadores. Puede haber varias posturas: Tener una forma, o una diversidad que sorprenda a los adversarios.”

Y también aceptó defectos: “Errores hemos cometido, es indudable. Es difícil hacerlo público, porque eso puede beneficiar a un potencial rival, y no me gusta hacer público un error de un jugador. Prefiero hablarlo con los muchachos. Si es un error mío, sí, lo digo. Pero no me parece justo depués de una gran actuación hablar de errores. Pero reconozco que los tuvimos y vamos a tratar de que no vuelvan a suceder. En público prefiero ver más el vaso lleno, que bastante lleno estuvo, que el vaso vacío.”

Y sobre el futuro ante Brasil, admitió que “no jugaré con el tridente ofensivo. No lo puedo aseverar en un cien por ciento, pero en primera instancia te digo que no, que no jugaría ante Brasil con el tridente ofensivo.”

Y se fue. Serio, satisfecho, con la alegría íntima de sortear una dura prueba, pero con el conocimiento de que los próximos exámenes serán, aún, más difíciles.

 

Hernán O’Donnell 

La noche de los sueños

Sí, fue la noche soñada. La que todos imaginábamos. El gran triunfo que todos esperábamos. Argentina ganó, goleó y gustó. Con los cuatro fantásticos: Y con un gol de cada uno de ellos, como para que la cosa estuviera bien pareja. Agüero, Higuaín, Messi y Di María.

Argentina redondeó una actuación notable, compacta. Más allá del adversario, que no es para despreciar, un equipo, que huelga decirlo, no es de primer orden mundial, pero que ha progresado, ha madurado y tuvo a maltraer a la Argentina en los últimos enfrentamientos.

 

Anochecer de un día soñado

Sin embargo, la gente llegó al Monumental confiada. Porque, al margen del adversario, la ilusión que despertaba el Tridente más la movilidad de Dí María, era un argumento indiscutible. No se le temía a ningún fantasma. El pueblo que acompaña a la selección confiaba en sus estrellas

La selección podía darles una gran alegría. Y vaya que lo hizo.

La gente selló el romance con el equipo

Bastaron 20 minutos para que Aguero abriera el marcador; a los 29 fue el turno de Gonzalo Higuaín; dos minutos más tarde, se anotó Messi tras un generoso pase de “Pipa”.

En media hora, el asunto estaba liquidado El orden, buen trato de pelota y dominio total de las acciones, le permitía a la Argentina ser el protagonista central. Y desde ese lugar de dominio fue coonstruyendo la victoria. Con un eje funamdental: Leo Messi. Al rtmo del rosarino se construyó la demolición del primer tiempo. Quedaba la segunda parte para disfrutar.

Cuatro goles y tres puntos

Luego llegó el tiempo de los óles, de las gambetas y los contraataques. Di María redondeó la goleada. Argentina redondeaba una gran actuación.

Y fue la noche soñada. Porque Messi la rompió. Porque se lucieron Higuaín y Aguero. Porque se destacaron Mascherano y Gago. Porque fue muy firme Federico Fernández en el fondo.

Argentina ganó, goleó y gustó. La noche del 2 de junio de 2012 fue algo más que la de los cuatro goles a Ecuador y los tres puntos en la tabla.

Fue la noche de luna llena que selló el romance entre Messi y la gente. Entre el equipo y su pueblo.

 

Hernán O’Donnell