Convicción, solidez y efectividad, las claves de un Pampas ganador que se perfila como candidato

El triunfo de Pampas sobre Peñarol Rugby se sostuvo en la jerarquía del equipo, que con mucha solidez en defensa, y efectividad en ataque; tuvo las herramientas para marcar una distancia amplia en el marcador, de 34-3, a pesar de que el equipo uruguayo tuvo un buen comienzo, pero a lo largo del juego sucumbió frente a las armas del conjunto de Buenos Aires, en el inicio de la séptima fecha del Super Rugby Américas 2026.

Pampas formó con Matías Medrano; Ignacio Bottazzini, Marcos Camerlinckx; Rodrigo Fernández Criado y Francisco Sluga; Augusto Cabano Wall, Faustino Santarelli, y Juan Pedro Bernasconi; Lucas Marguery y Bautista Farisé; Santiago Cordero, Juan Cruz Corso, Agustín Fraga, Santiago Pernas; Tobías Wade.

Peñarol alineó a  Francisco Suárez, Joaquín Myszka y Jesús Porro; Ethan Fryer y Manuel Rosmarino; Manuel Ardao, Lucas Bianchi y Manuel Diana; Alejandro Molinas y Justo Ferrario; Tomás Baca Castex, Noah Flesch, Juan Manuel Alonso, Ignacio Facciolo; Santiago Marolda.

La franquicia uruguaya tuvo la iniciativa hasta la primera mitad del primer período. En ese lapso tuvo el dominio territorial y marcó el ritmo del juego a través de sus medios y el interno canadiense, Noah Flesch. Pero careció de peso en las formaciones fijas, sobre todo el line out en ataque, y el scrum, donde se mostraba el local más potente.

Cuando iban 29′ llegó el primer ataque a fondo de Pampas, y Tobías Wade anotó cerca de la bandera. Con la conversión de Bautista Farisé, el equipo quedó arriba por 7-0. Más tarde, a los 38′ un penal de Farisé amplió el score a 10-0, y la primera parte se cerró con un penal de Justo Ferrario para Peñarol, para ir al descanso por 10-3 a favor del equipo local.

En el segundo tiempo, Pampas aceleró el ritmo, le imprimió mayor intensidad, y fue dueño de las acciones. Anotó a los 44′, con un try de Ignacio Botazzini, que convirtió Farisé y la distancia se fue a 17-3.

Más allá de los cambios, no varió el dominio local, y a los 62′ Moresco llegó al try, otra vez convertido por el apertura local Farisé, y el score se puso 24-3 para Pampas.

Peñarol tuvo un rato de enjundia luego de la primera mitad del complemento, pero un try de Iglesias, que lo podía arrimar al marcador no fue convalidado por un penal previo.

Pampas se mostró muy fuerte en defensa en esos minutos, y aprovechó otra vez su momento en ataque para llegar al try de Jerónimo Ulloa, a los 79′, para avanzar a 29-3 en el marcador.

Tras la campana final, el local continuó con su ataque sostenido, y a los 80+3′ Tobías Wade apoyó en la bandera para cerrar el partido con un amplio 34-3.

Fue un triunfo claro, sólido y justificado de parte de Pampas, porque tuvo templanza para contener el arrebato inicial de su rival, ser certero en ataque, sólido en defensa y fuerte en las formaciones fijas, para empezar a sacar crédito de candidato.

Hernán O’Donnell