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Godoy Cruz lo creyó liquidado, pero Arsenal estaba vivo

El fútbol es maravilloso por esto. Porque en un minuto cambia un partido. Porque el desarrollo que parece tomar un rumbo inexorable se trastoca en el momento menos pensado. Porque un equipo, que no juega mal en el comienzo, siente tantos golpes que termina por desmoronarse; y cuando parece liquidado, revive por un error del adversario. Porque otro, que golpeaba y golpeaba y parecía que iba a construir una goleada amplia, se diluyó en una sombra.

Godoy Cruz se adueñó del primer tiempo a fuerza de efectividad, se mostró fuerte en la ofensiva y obtuvo una ventaja que al promediar la segunda parte parecía indescontable. Con Juan Espínola en la valla, línea de fondo con Breitenbruch, Gianluca Ferrari, Guillermo Ortíz y Franco Negri. Nelson Acevedo como volante central, por delante Martín Ojeda, Gonzalo Abrego, Ezequiel Bullaude y Matìas Ramírez, y en el centro del ataque, Salomón Rodríguez.

El local, con el clásico 4-4-2 que le gusta a su entrenador. Axel Werner en el arco; Chimino, Gonzalo Goñi, Lucas Suárez y Damián Pérez. William Machado, Dardo Miloc, Mauro Pittón y Facundo Kruspzky; y adelante, Alexander Díaz y Sebastián Lomónaco.

A los 3′ avisó la visita con un disparo de Bullaude que Werner sacó al corner. Y surgió el libreto dominante; a los 10′ llegó el tiro de esquina desde la izquierda y el cabezazo de Gianluca Ferrari puso el marcador 0-1 para Godoy Cruz.

Se agrandó la visita, a pesar de que Arsenal tenía la intención de dominar. Pero conseguía rápido el balón el “Tomba” y llegaba con facilidad al arco local. A los 16′ llegó con un remate de Ojeda que salió apenas desviado. A los 20′, tras un tiro libre a favor, el cabezazo de Guillermo Ortíz se fue afuera. A los 24′ el disparo de Bullaude se desviò en un defensor, tras una buena maniobra colectiva.

Y a los 30′ llegó el segundo, desbordó Matías Ramírez, lanzó el centro y Ojeda convirtió el segundo tras un desvío en Lucas Suárez. 0-2 para Godoy Cruz.

Arsenal tuvo su primera llegada clara a los 36′ con un remate cruzado de Sebastián Lomónaco que saalió cerca del palo izquierdo de Espínola.

Pero era más el equipo mendocino. Ojeda superó a Miloc, se fue solo, y tapó Werner cuando había olor a gol. Respondió Arsenal a los 44′ con un centro de Lomónaco y el remate de Dardo Miloc que se fue arriba del travesaño. Y a los 45+3′ lo tuvo otra vez Ojeda para el “Tomba”, pero su tiro se fue alto.

Leonardo Carol Madelón hizo tres cambios para el inicio del segundo período. Colman entró en lugar de Alexander Díaz; Lucas Brochero ingresó por William Machado, y Julián Navas ocupó el lugar de Chimino.

Pero el dominio continuó en manos de la visita. Para colmo, a los 52′ se fue expulsado Lucas Suárez en el local, tras una falta y doble amonestación.

El “Traductor” Diego Flores, entrenador de la visita, decidió reemplazar a Matías Ramírez, de buen partido, por Allende, tal vez porque Ramírez estaba amonestado. Madelón, en tanto, rearmó la línea de cuatro en la defensa con el cambio de Gariglio por Miloc. Arsenal quedó con Navas, Gariglio, Goñi y Damián Pérez; Brochero, Mauro Pittón, Kruspzky y Lomónaco; y arriba, Colman.

Sin embargo, iba a recibir un nuevo golpe. A los 63′, tras un tiro libre al corazón del área chica, Guillermo Ortíz apareció por detrás de todos y puso el 0-3 para Godoy Cruz.

El dominio era del equipo cuyano, y Arsenal no lograba generar juego ofensivo. Pero hubo dos cambios en la visita, a los 65′, que le restaron eficacia. Badaloni entró por Salomón Rodríguez, y Elías López ingresó en lugar de Breitenbruch. Para colmo, a los 68′ Guillermo Ortíz cometió un penal, se fue expulsado y a los 69′ Sebastián Lomónaco convirtió el penal, para achicar a 1-3 la diferencia.

El DT visitante quiso reacomodar la defensa y Leonel González ingresó por Nelson Acevedo. Salía así el volante que había hecho funcionar a la visita. Y a los 72′ Kruspzky marcó de cabeza el 2-3 que desató la euforia optimista de todo Sarandí.

Fue por la hazaña Madelón y a los 81′ puso a Edwin Torres por Kruspzky. Más hombres de ataque, aunque en la práctica el “Tomba” salió del susto para generar un par de situaciones finales. A los 84′ tuvo una buena contra que Elías López remató afuera.

Y a los 85′ ocurrió el “milagro”. Ignacio Gariglio tomó de chilena y de espaldas al arco visitante un balón que caía llovido y lo puso junto al palo izquierdo de Espínola para sellar el empate 3 a 3.

Era la locura para el local, aunque la última volvió a ser de la visita, cuando a los 90+2′ remató López y Werner desvió al corner.

Así es el fútbol. Godoy Cruz lo tenía liquidado, cometió un error, le dio vida al rival, se confundió y cuando quiso reaccionar, era tarde. Arsenal parecía terminado, pero halló una señal, sintió que el destino podía modificarse y no se resignó a lo que parecía una derrota segura. Cuando vio que tenía aire, demostró que estaba vivo.

Hernán O’Donnell

Excursionistas golpeó en los momentos justos y venció a Claypole en un partido caliente

Todo parecía indicar que iba a ser una tarde tranquila, apacible, casi inadvertida para el gran público de ascenso. Por el horario inusual de lunes a las 15.30, porque el torneo recién empieza, porque no se jugaban mucho más que los tres puntos y un poco acomodarse en la tabla…pero, no. Resultó una tarde movida, caliente, disputada, con muchas incidencias, roces, expulsiones y agresiones verbales. Y de las otras, con alguna pierna fuerte desmedida, algún gesto desubicado y reproches por doquier.

Empezó un poco mejor la visita, con la intención de dominar el territorio, con un esquema clásico de 4-4-2. Libares en la valla, en la defensa Urquiza, Ordoñez, Diaz y Daibes; Ben{itez, Garcino, Javier Monzón y Acosta, y en el ataque Calone y Jimenez.

Pero no tenía demasiada profundidad, más allá de forzar un par de corners en el cuarto de hora inicial. Cuando el local tomó el mando, tuvo unos veinte minutos de dominio exclusivo, los que van de los veinte a los cuarenta iniciales. Allí mostró superioridad, manejó el partido y con el trabajo de los laterales, Porro y Arango, generó los espacios para poder abrir la defensa visitante. Con el criterio de Benítez, la dinámica de Féliz Orode y la habilidad de Matías Morales, el “Verde” sometió al rival hasta doblegarlo.

A los 22′ avisó con un enganche del “Sapito” Galeano, quien ejecutó un tiro cruzado y la intervención del arquero visitante frustró su tiro. Y enseguida llegó el primer golpe.

Iban 25′ cuando llegó el centro desde la derecha por un tiro de esquina ejecutado por Franco Benítez, y el cabezazo de Santiago Gómez se metió bien arriba, junto al travesaño, para poner el 1 a 0 a favor de Excursionistas.

El local asumió el mando, y si bien la visita llegó con un disparo de lejos que controló Acevedo, a los 32′, muy pronto volvió a golpear el dueño de casa.

Sacó largo Acevedo, la peinó Santiago Gómez hacia adelante, allí recibió Galeano quien tocó al medio para Benítez, que sacó un remate cruzado, a la derecha de Libares y puso el 2-0 para Excursionistas.

El “Villero” era el dueño del partido y Claypole no podía salir del laberinto en el que se había metido. El equipo entró en un tobogán de protestas, dudas, y confusiones que lo hicieron perder el equilibrio emocional y lo que habían insinuado en el comienzo se diluyó entre discusiones y roces.

A los 36′ tuvo una buena llegada con un corner desde la izquierda y el cabezazo de Díaz que se fue alto. Y a los 42′ se escapó Thiago Calone por izquierda, ante la salida de Acevedo tiró el centro atrás y llegó Jimenez para definir, pero Arango tapó sobre la línea en una jugada que despertó las protestas visitantes, al reclamar que el balón le había pegado en el brazo. Una jugada dudosa, especial para el VAR, que aún no llegó al ascenso.

Sobre el cierre, la mecha se encendió por completo. Iban 44′ y Franco Benítez disputó una pelota con Javier Monzón, este acusó un golpe del hombre de Excursionistas y cayó al suelo, el banco visitante explotó en protestas, el partido siguió y Matías Morales tomó la pelota, pero fue golpeado con un puntapie violento por parte de Brian Urquiza y todo se desmadró.

Casi todos los jugadores se empujaron, pechearon y discutieron en un cierre que dejó la expulsión de Benítez en el local y de Javier Monzón en la visita.

Para el inicio del segundo tiempo, los visitantes salieron con dos modificaciones; Sergio Alfonso entró por Benítez y Juan Cruz Iglesias reemplazó a Alejo Dalvez.

El local cedió un poco de terreno y el balón, para invitar a su rival que fuera, dejara espacios y le abriera campo al contragolpe. Y Claypole fue. Con pocas ideas, pero con ímpetu. Y el “Verde” estuvo a punto, varias veces, de rematarlo de contragolpe.

A los 52′ hubo una buena doble tapada de Hugo Acevedo. Después, llegaron las ventanas de los cambios. Iban 54′ cuando se produjeron los dos primeros cambios de Moramarco; Rodríguez entró por Claudio Galeano, y Barrios reemplazó a Félix Orode.

Volvió a avisar la visita, a los 61′, con un cabezazo de Calone que atrapó bien Acevedo. A los 63′ Salió Urquiza en la visita, reemplazado por Matías Coselli. Y a los 66′ se produjo la última variante en Claypole; Leonel Llodra entró por Calone.

Después llegaron los cambios en Excursionistas. Barrionuevo entró en lugar de Matías Morales y “Tito” Benítez Villalba ocupó el lugar de Santiago Gómez, cuando iban 68′ de juego. Y a los 73′ Grespán ingresó por el lesionado Zoratti. Tito pasó a la zona de volantes y Grespán quedó como delantero.

Sobre el último cuarto de hora, con muchos roces, discusiones y provocaciones, el “Villero” tuvo varias contras para liquidar el marcador. A los 74′ se fue Grespán solo, se quedó y enganchó para cambiar de frente para Benítez Villalba y este cedió a Barrionuevo que sacó un remate al medio que controló Libares.

A los 79′ cortó bien Arango, una de las figuras de “Excursio”, se proyectó por izquierda, cruzó al medio y cedió a Benítez Villalba, quien sacó un disparo desviado. Volvió a salir Arango, a los 85′, se proyectó por la izquierda, tocó a Grespán, recibió la pared y cuando entró al área sacó un remate que Libares desvió al corner. Fue otra chance del local.

Claypole armó una buena jugada a los 87′. Alfonso combinó con Sergio Acosta, este abrió a la izquierda, llegó el centro al área y el remate de iglesias se fue apenas desviado.

Fue lo último de una tarde caliente, que Excursionistas supo dominar, para llevarse tres puntos y dejarle una tarde feliz a los viejos vecinos del Bajo Belgrano.

Hernán O’Donnell

RB Leipzig recuperó la memoria, demolió a Borussia Dortmund, y todo se encamina al Bayern Münich, en la atractiva Bundesliga

La Bundesliga es una competición apasionante, bien organizada, atractiva y con muchos detalles que la convierten en una de las mejores del mundo. Tiene una cierta lógica y una perspectiva previsible, en tanto el Bayern Münich es el equipo más preponderante, el dominante, a través de un conjunto de notables futbolistas, una preparación física excepcional, una actitud mental superadora y un entrenador de excelencia como Julian Nagelsmann, quien propone cada partido con una actitud ofensiva demoledora. Con seis fechas por delante, parece muy difícil que se le pueda escapar el título, pero mientras se disputa el campeonato y por debajo hay varios equipos con propuestas interesantes y con la ilusión de llegar lo más arriba posible, aún cuando el campeonato parezca una utopía, pero terminar en lo más alto posible y asegurar la clasificación a una de las Copas de la próxima temporada, con la Champions League como objetivo fundamental y en segundo término la Europa League, o el consuelo de la Liga de Conferencia. En esa lucha hay varios equipos, entre los que se destacan, por ejemplo, Borussia Dortmund y RB Leipzig. Y una tarde de sábado, se encontraron.

Dos esquemas parecidos, con tres zagueros en el fondo. Emre Can, Hummels y Manuel Akanji en el Borussia Dortmund, en tanto en la visita, Simakan, Wili Orban y Gvardiol. Cuatro medios para el local, Thorgan Hazard, Axel Witzel, Bellingham y Rafael Guerreiro, mientras que en Leipzig se acomodaron Mukiele, Laimer, Kampl y Angeliño, con Dani Olmo por delante de ellos. Tres hombres de ataque en Dortmund, Marius Wolf, Haaland y Marco Reus, en tanto en la visita Nkunku y André Silva eran los referentes de ataque.

Dominó durante el inicio el Dortmund, con manejo del balón y dominio territorial. Leipzig, retrasado, lo esperó. Y a los 20′ le metió una primera puñalada, con una escapada Nkunku por derecha, el pase al vacío para la entrada de Laimer como interior derecho, y la definición del volante frente a la salida de Gregor Kobel, arquero de Dortmund, para definir por encima y poner el partido 0-1 a favor de RB Leipzig.

Sintió el golpe el local. No se pudo acomodar, ya no se acercó al arco de Gulacsi, y el Leipzig olió sangre para ir por más. A los 26′ tuvo un buen contragolpe que demoró en la definición, y enseguida aumentó el marcador.

Iban 29′ cuando Laimer volvió a recibir por la derecha, enganchó hacia el medio y sacó un remate fuerte que se desvió en Can para descolocar a Kobel y poner el encuentro 0-2 para el RB Leipzig.

Fue otro mazazo para el equipo local. Lo sintió como un castigo por no haber convertido cuando tuvo el dominio inicial del juego. Se perdió allí. Y la visita mostró aplomo para manejar los tiempos de esa primera etapa.

Pudo aumentar la visita, a los 43′, con un tiro de esquina bien ejecutado, que pasó por toda el área plagada de futbolistas y Nkunku remató, al final, pero controló el arquero local.

Más allá de la inteligencia del inglés Bellingham, quien trató de controlar los hilos del conjunto dueño de casa y a los 45+1′ del primer período colocó un buen pase para la entrada de Reus que Gulacsi cortó con una intervención inteligente.

Y el primer tiempo se cerró con la preocupación local y la tranquilidad del equipo de Domenico Tedesco.

En el complemento las cosas fueron similares. El mismo planteo en cuanto a distribución de jugadores, la misma propuesta. Sin variantes y con el apoyo a los jugadores que habían iniciado el juego.

Dortmund intentó pararse unos metros más adelante, para forzar el juego hacia la valla del húngaro Péter Gulácsi, arquero del equipo visitante. Pero Leipzig achicó espacios y buscó jugar en el campo rival, entonces el juego se dirimió en el centro del campo. Y cuando perdía la pelota, ocupaba rápido los espacios para estar detrás de la línea del balón, eso que tan bien explicaba el “Flaco” Menotti en los años ’70, y estar listos y de frente a la jugada cuando volvían a tener el esférico.

No pudo romper la telaraña el local, y el equipo de la bebida energizante se acomodó bien a lasa circunstancias. Y metió un golpe más. Iban 57′ cuando Olmo encabezó un contragolpe con Laimer, este, dentro del área local metió un pase de taquito y hacia atrás para la llegada de Nkunku, quien sacó un disparo abierto y puso el 0-3 a favor de RB Leipzig.

Entonces, el partido fue previsible. Porque el local apostó a algunas modificaciones para revertir la situación, mientras la visita se adapataba a todas las circunstancias.

Iban 60′ cuando M. Dahoud ingresó por A. Witsel, y D. Malen reemplazó a M. Wolf, en el local. Cambió el dibujo táctico el Dortmund, Dahoud se acercó a Malen y Reus para abastecer a Haaland, mientras que la visita soltó a Dani Olmo para que flotara por todo el ancho del ataque. A los 67′ Tedesco reacomodó a su equipo: L. Klostermann entró por N. Mukiele; el ingresado se retrasó un poco más en la ubicación, para formar una línea de cuatro defensiva, mientras que el otro cambio fue de Emil Forsberg por K. Kampl; el volante ingresado, de características más ofensivas, se paró un poco más adelante y a la derecha de por quien había entrado. El Leipzig por momentos tenía una línea de cinco, con Angeliño retasado por izquierda, tres medios, con Forsberg, Laimer y Olmo, y dos delanteros, Silva y Nkunku.

El local se jugó por dos cambios más, a los 73′ de juego: Giovanni Reyna entró en lugar de T. Hazard, y Julina Brandt ingresó por Marco Reus. Las ventanas de los cambios no se detendrían, y a los 77′ fue otra vez el momento del equipo visitante. D. Szoboszlai entró por André Silva, y M. Halstenberg ocupó el lugar de M. Simakan.

Todo parecía terminado, pero aún así hubo espacio y tiempo para más emociones. A los 83′, tras un tiro de esquina a favor, Dortmund pudo achicar la distancia con un centro de Guerreiro y el cabezazo de Malen que puso el esperanzador 1-3. Pero no tuvo tiempo, el local, siquiera de ilusionarse, pues a los 85′ Dani Olmo recibió un pase de frente al arco, pero fuera del área, y sacó un bombazo que se transformó en el 1-4 a favor de RB Leipzig.

Después, llegaron las modificaciones finales. A los 88′ Novoa reemplazó a Dani Olmo, una de las figuras de la tarde.

El visitante tomó la pelota en los minutos finales y terminó el partido con un dominio absoluto, claro y elogiable. Manejó el balón y el tiempo final con Forsberg, Angeliño, Laimer, Nkunku…

Fue una tarde soñada para RB Leipzig, que otra vez mostró vestigios de aquella aplanadora que supo construir Julian Nagelsmann, y ahora va por la recuperación de su memoria.

Hernán O’Donnell

Atlanta supo reaccionar y construyó una victoria merecida

Casi todo ocurrió en el segundo tiempo. Lo más emocionante, lo más trascendente, lo más destacable. El primer tiempo casi pasó de largo, con pocas jugadas ofensivas y con un desenlace, el del primer tiempo, que sería el prólogo de todo lo que se iba a vivir en el complemento.

Porque en la primera etapa sobró calor y faltó fuego. Sobraron interrupciones y escasearon situaciones. Flandria se puso en ventaja a los 13′ a través de un remate de Benjamin Borasi, quien tomó un rebote de un disparo de Nicolás Ferreyra, y aprovechó para vencer a Rago y poner el 0-1 para la visita.

Atlanta se vio sorprendido por ese cachetazo. No pudo imponer condiciones en ese tiempo, a pesar de mostrar la actitud ambiciosa habitual. Juan Francisco Rago en el arco, línea de cuatro clásica con Matías Molina, Alan Pérez, Rodrigo Colombo y Franco Perinciolo. Tres volantes, Juan Galeano por derecha, Maxi González por el medio y Ramón Fernández por izquierda, para aprovechar su excelente pegada de derecha cuando engancha y tiene el campo de frente, y adelante Julián Marcioni, Gonzalo Klusener y Germán Berterame.

Flandria se paró con Juan Lungarzo en la valla. En el fondo, Mariano Puch, Fermín Antonini, Tomás Mantia y Nicolás Henry. En el medio Borasi, Gastón Mansilla, Juan Bottari y Joaquín Ibañez, y adelante, Franco Tisera y Nicolás Ferreyra. En general, Tisera arrancaba detrás de Ferreyra, quien se mostraba activo y rápido.

A pesar de que Atlanta dominaba, le faltaba profundidad. No podía romper el cerco que el oponí el equipo de Jáuregui, que retrocedía con las líneas bien pegadas, entonces eran cuatro en el fondo, más cinco hombres que cerraban los caminos. Incluso tuvo una contra que pudo ser determinante para el partido, porque en un pelotazo largo Ferreyra le ganó a Colombo, y el árbitro advirtió una falta cuando el delantero visitante luchó el balón con el zaguero local. por eso, más allá de que Ferreyra ganó y metió el balón en el arco de Rago, la jugada ya estaba invalidada. Y enseguida llegó la ráfaga local que cambió el rumbo del partido.

Porque a los 43′ Ramón Fernández ejecutó un tiro libre desde la izquierda, Alan Pérez se ubicó en el área en posición adelantada para distraer a la defensa visitante que posó su mirada en ver cuando el zaguero retrocedía. Pero no lo hizo, y mientras todos miraban a Pérez, el balón fue largo a la derecha para Galeano, quien metió el c entro, conectó Klusener, rebotó en un defensor y Matías Molina la clavó arriba, para poner el 1 a 1 y desatar la euforia en Villa Crespo.

Encima, a los 45+1′ Ramón Fernández estrelló un tiro libre en el travesaño y se fueron al descanso con las sensaciones cambiadas. Atlanta, optimista. Flandria, confundido.

Walter Erviti decidió una variante para comenzar el segundo tiempo: Juan Bisanz ingresó en lugar de Julián Marcioni. Y fue otro partido. Porque Atlanta se paró más adelante y tuvo mayor determinación para romper el cerco visitante. A los 47′ Ramón Fernández ejecutó un tiro libre que se fue alto. Era el aviso.

Enseguida llegó el desnivel; jugada sobre la derecha, remató Molina, el interior del poste derecho del arco visitante devolvió el balón que le quedó a Juan Galeano, quien la clavó en un ángulo para poner el partido 2-1 a favor de Atlanta.

Intentó salir Flandria, pero cortó el balón Franco Perinciolo, lo tomó Juan Galeano y encabezó un contragolpe con buena conducción, para cederle sobre el área a Juan Bizans, quien con un tiro fuerte y cruzado puso el 3 a 1 para Atlanta cuando se jugaban 54′ del partido.

Era el golpe definitivo. Porque la visita tuvo, a los 56′, un remate de Ibáñez, su mejor figura, fuerte y abajo, pero que contuvo bien “Pancho” Rago.

Andrés Montenegro, entrenador de la visita, decidió dos variantes a los 60′ de juego. Lautaro Gordillo ingresó por Nicolás Ferreyra y Julián Ford lo hizo por Franco Tisera. En el local, Martín García reemplazó a Perinciolo.

Después, a los 65′, Alejandro González ingresó en lugar de Mansilla en el elenco de Jáuregui. Y a los 68′, Matías Donato ocupó el lugar de Klusener, en tanto Fabricio Pedrozo reemplazó a Germán Berterame, en el equipo de Villa Crespo.

Atlanta quedó con un esquema variable. Presionaba con Bisanz como extremo y Fernández como interno, aunque para replegarse se ubicaban como un 4-4-2. Luego, a los 72′, Daniel Saggiomo ingresó por Ramón Fernández.

Flandria reacomodó sus piezas a los 73′. Matías Montejano entró por Bottari, mientras que Gino Barbieri entró en lugar de Benjamín Borasi. Y se paró con los cuatro del fondo iniciales, Alejandro González por delante de ellos como volante central, más arriba Julián Ford, Joaquín Ibáñez y Montejano, con dos centro atacantes, Lautaro Gordillo y Gino Barbieri.

Se la quiso jugar la visita, pero no encontró espacios. Para colmo, el “Bohemio” estuvo varias veces cerca de aumentar el marcador. A los 85′ Fabricio Pedrozo se fue de izquierda al medio, enganchó y sacó un tiro que pasó cerca. A los 89′ tuvo un tiro libre a favor que jugó rápido, Donato abrió a la derecha y Pedrozo remató alto. Y a los 90+3′ un error defensivo visitante le dejó el balón a Saggiomo, quien sacó un disparo fuerte, rechazado por la salida veloz de Lungarzo.

El sol de la tarde del lunes cayó y dejó una gran alegría en Villa Crespo. Atlanta ganó con claridad, supo salir de la sombra y revirtió un partido que se le había complicado, para soñar en un campeonato que promete ser largo y apasionante.

Hernán O’Donnell

La Selección se despidió ante su gente en una noche mágica

Fue un viernes a pura emoción. Porque más allá de ser el último partido de local de la Selección Nacional de Fútbol en la Competición Preliminar de la Copa Mundial de la FIFA-Catar 2022, el encuentro ante Venezuela, en la Bombonera, significó una noche para vivar al equipo, para alentar sin parar, para darle el afecto y la confianza, para mostrar un apoyo incondicional al entrenador Lionel Scaloni, y hasta para aplaudir y reivindicar al circunstancial técnico del equipo rival, José Pekerman, un sabio del fútbol y héroe indiscutido del renacer de los seleccionados juveniles de nuestro fútbol.

Todo eso, y más, encerró la noche húmeda del viernes 25 de marzo. Un estadio repleto, un equipo con ganas, un adversario en proceso de crecimiento, un partido iluminado.

La Argentina salió con Franco Armani en el arco; una línea de cuatro con Nahuel Molina, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; tres medios, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes y Alexis Mac Allister, quien se ubicaba como enlace, en el medio, cuando la pelota la tenía Argentina. Allí dejaba su lugar en la izquierda y se paraba detrás de Leo Messi, quien empezó por el centro del ataque, con Nicolás González a su derecha y Joaquín Correa a la izquierda. Luego, con el correr de los minutos, los tres hombres de ataque rotaban su posición.

A los 3′ avisó paredes con un disparo que sacó Fariñez. Argentina tenía un dominio territorial sostenido. Venezuela avisó a los 15′ con un pelotazo largo de Chancellor que Armani resolvió con una salida veloz cuando se le venía Josef Martínez.

El equipo de Pekerman se paró con tres centrales, dos hombres laterales, tres volantes y dos hombres de ataque, pero bastante flexible. Fariñez en la valla; Ferraresi, Chancellor y Makoun. Por la banda derecha, Roberto Rosales y por la izquierda, Miguel Navarro. José Martínez, Yangel Herrera, de buen partido, con mucho corte y buena distribución, y Cristian Cásseres. En el ataque, Salomón Rondón y Josef Martínez.

Pero era sostenido el dominio local. A los 24′ una buena combinación entre De Paul y Messi terminó con un pase largo de Rodrigo que Messi no llegó a conectar. A los 29′ Messi hizo una gran jugada y el tiro final de Nicolás González salió desviado.

Hasta que a los 35′ llegó la apertura del marcador, luego de una buena maniobra de Mac Allister, derivó en un pase a la derecha, donde De Paul tomó el balón y puso un centro medido al medio para que Nicolás González definiera en el borde del área chica. Argentina se ponía 1-0.

Venezuela tuvo una segunda llegada a los 38′, tras un desborde de Rondón por izquierda, el centro al medio y el tiro final de Josef Martínez salió desviado.

José Pekerman determinó un cambio para iniciar el segundo tiempo; Murillo reemplazó al amonestado Miguel Navarro. Y, durante unos diez minutos, la visita se animó y tuvo jugadas de ataque, como la del centro de Cásseres y el remate de Josef Martínez que pasó cerca, a los 53′ de juego.

Luego, Argentina retomó el ritmo y volvió a jugar en campo rival. A los 59′ Messi ejecutó un tiro libre que se fue apenas alto. A los 60′ triangularon por derecha De Paul, Leandro Paredes y Nahuel Molina, quien recibió un buen pase largo de De Paul, se fue hasta el fondo y sacó un centro al medio que Mac Allister tomó con un remate que se fue desviado.

A los 61′ llegaron dos variantes más en la visita; F. Aristeguieta entró por Josef Martinez y L. Gonzalez ingresó en lugar de Casseres.

Pero no influyó en el desarrollo. Siguió el dominio local, pues a los 63′ lo perdió el “Tucu” Correa, que no pudo definir tras un gran pase de Messi. A los 64′ se produjo el primer cambio en la Argentina: Angelito por Joaquín, es decir, Correa por Correa. Más tarde, a los 69′, Angel Di María reemplazó a Alexis Mac Allister. Y a los 76′ Darwin Machis reemplazó a Yangel Herrera, en Venezuela.

Argentina era más, y en el último cuarto de hora apretó al acelerador para resolver el encuentro. A los 77′ Lionel Messi ejecutó un tiro libre que se fue apenas cerca del palo derecho de Fariñez, bien abajo. A los 78′ aumentó el marcador. Di María recibió un buen pase por derecha, entró al medio paralelo al arco, y cuando salió el guardavalla visitante, definió de emboquillada para poner el 2 a 0 a favor de la Argentina.

Y a los 81′ cerraron el partido, con una ganbeta de Di maría, su ingreso hacia la derecha y un pase perfecto para Messi, quien entró de izquierda hacia el medio, paró el balón con el pecho y definió con calidad para dejar el resultado 3-0 para la Argentina.

El tiempo que quedó fue para los cambios; a los 83′ Savavrino entró por Rondón en la visita, mientras que en el elenco de Lionel Scaloni a los 86′ Lucas Boyé entró por Nicolás González y Guido Rodríguez ingresó en el lugar de Leandro Paredes.

Argentina cerró la noche con toques sutiles, gambetas profundas, manejo intachable del balón y una demostración de fútbol que provocó una catarata de aplausos, cantos y gritos de una tribuna que está enfervorizada y enamorada de un equipo que la invita a soñar.

Hernán O’Donnell

La Argentina juega sus últimos partidos de eliminatorias, pero la mente ya viaja al Mundial

Distendido, relajado, amable. Lionel Scaloni abordó la conferencia de prensa previa al partido entre la Argentina y Venezuela por la anteúltima fecha de la Competición Preliminar de la Copa Mundial de la FIFA-Catar 2022 de muy de buen humor, con mucha serenidad y dispuesto a contestar todas las preguntas que la prensa consideraba necesarias, y dejó muchos valores, entre ellos el que el equipo abordará con la mayor seriedad estos compromisos, pero ya la mente está puesta en el proceso de trabajo de marzo a noviembre a la espera del Mundial.

“Los tiempos son cortos. El fútbol europeo termina sus ligas entre el 15 y el 22 de mayo, la idea es reunirnos a partir de ese momento y entrenar unos ocho días para jugar el 1 de junio ante Italia, pero no es aconsejable proyectar más días de entrenamiento o concentración porque también los chicos merecen y necesitan vacaciones. El partido con Italia es una muy buena prueba, importante para competir. Es de las mejores selecciones. Enfrentar una Selección con un estilo diferente a las que venimos enfrentando, para nosotros, es estimulante”, dijo en un comienzo.

Y cuando le preguntamos por el tiempo de trabajo con el que iba a contar de acá a noviembre, cuando comience el Mundial, dijo: “Pero los tiempos son cortos, incluso en estos días que tuvimos queríamos hacer muchas cosas en poco tiempo porque hay jugadores que no habíamos visto, y por ahí uno les mete mucha carga y eso tampoco es el plan, porque los jugadores vienen cansados, de un viaje largo, y uno termina entrenándolos más para uno, para ver cosas, que para ellos, y ese nos es el plan. Hay que buscar ese equilibrio, decir ‘con esto que vi me bastó’; ahora estamos bien, sobre todo porque el equipo entiende lo que queremos. Después del sorteo y sepamos contra quien vamos a jugar, tal vez sea el momento de mirar algo o de cambiar algo, pero por ahora estamos bien y no podemos quejarnos del tiempo”, nos respondió.

Con respecto al choque ante Venezuela y enfrentar a José Pekerman, respondió: “Es un poco raro que me tenga que enfrentar con José (Pekerman) por todo lo que representó para mí y para muchos chicos del cuerpo técnico, con todo lo que representó ese proceso de juveniles. Tantos años después, ahora nosotros tratamos de hacer lo mismo que nos inculcó. Estaremos siempre agradecidos por todo lo que nos enseñó; le daré un abrazo, lo apreciamos mucho. Ha dejado un legado y nosotros queremos retomar lo que se hizo en aquella época”.

“Un Mundial es una ocasión única, yo lo he vivido como jugador y como integrante de un Cuerpo Técnico, y creo que lo importante es llegar bien, es impredecible. No se sabe lo que puede pasar. Hay que llegar bien y tener bien claro que es lo que se quiere”, dijo Scaloni.

“En este ciclo buscamos darle la oportunidad a la mayor cantidad de jugadores posibles, que todos sintieran que tenían la chance de ponerse la camiseta de la selección, por eso invitamos a una cantidad grande de futbolistas, para luego asentar una base. En ese camino vimos una gran cantidad de jugadores. Imaginaba un estilo directo para jugar, pero luego vi que por las características de los futbolistas se debía jugar de otra forma, con más posesión y por eso nos adaptamos a ese sistema”, señaló a manera de balance.

Tranquilo, sereno, distendido y con los pies sobre la tierra. Lionel Scaloni se puso el traje de entrenador hace un buen rato, y ahora reluce la experiencia ganada.

Hernán O’Donnell

Argentinos mantuvo su intensidad y le ganó el duelo a Vélez

La fecha de clásicos tenía reservada para el lunes una jornada con un duelo muy especial. No es un clásico directo, pero en esto de tener que hacer “emparejamientos”, la Liga acertó. Porque Argentinos Juniors y Vélez Sársfield no es un clásico directo, pero si mantienen una rivalidad especial por la cercanía de los barrios, por la tradición de la búsqueda del buen fútbol, y por algunos enfrentamientos con mucha historia, como por ejemplo la final del Campeonato Nacional de 1985, que los encontró en dos partidos decisivos en el Estadio Monumental de Núñez.

Y se dio un partido vibrante, a todo ritmo, rápido, con muchos aspectos tácticos y un ganador que se ajusta al desarrollo de lo que fue el partido. Porque el local supo hacer méritos, llegó en varias ocasiones, hizo trabajar a Lucas Hoyos, el arquero visitante y hasta la suerte, siempre necesaria, apareció en los momentos justos. Vélez no halló el camino, más allá de la actitud que mostró el equipo, tal como nos reconoció el entrenador Mauricio Pellegrino en la conferencia de prensa posterior al juego, donde además resaltó la buena presión en la salida que obligó al local a jugar largo.

Argentinos se paró como lo hace de manera habitual; Federico Lanzillota en la valla; tres zagueros, Kevin Mac Allister, Miguel Torrén y Lucas Villalba. En el medio, Javier Cabrera, Matías Galarza, Fausto Vera, Gabriel Carabajal y Luciano Gómez. En el ataque, Nicolás Reniero y Gabriel Avalos. Vélez le opuso a Hoyos en el arco; línea de cuatro cláscica con Tomás Guidara, Matías De Los Santos, Lautaro Gianetti y Emanuel Insúa. Dos volantes de contención, Nicolás Garayalde y Santiago Cáseres. Tres ofensivos, Luca Orellano, Lucas Janson y Agustín Bouzat, y Lucas Pratto como centro atacante.

A los 20′ tuvo la primera llegada el local, con un corner de la derecha, el balón superó la salida de Hoyos y Fausto Vera metió un cabezazo que salió desviado. Respondió el “Fortín” a los 21 con un cabezazo de Lucas Janson que pegó en el palo izquierdo de Lanzillota y el rebote lo conectó el “Oso” Pratto, pero el balón salió desviado.

Luego, volvió a llegar el local. Con un disparo de Carabajal que rechazó Hoyos a los 34′ y con un fuerte tiro de Cabrera que también rechazó el arquero visitante a los 38′ de juego. Un minuto después, a los 39′, Avalos se tiró a los pies para quitarle la pelota a Guidara, se fue al área y sacó un buen tiro que controló el arquero visitante.

En el segundo tiempo, a los 46′ avisó el local con un tiro de Carabajal desviado, y respondió la visita con una llegada de Pratto, que se fue por arriba del travesaño a los 47′; a los 48′, el local hizo un buen contragolpe y Avalos elevó el remate final. El partido era muy intenso y veloz. Vélez presionaba la salida, con Orellano sobre Villalba, Pratto cerca de Torrén y Bouzat encima de Mac Allister, mientras Janson se acercaba a Vera. Esto obligaba a Lanzillota a salir con pelotazos largos del fondo, pero el “Bicho” estaba atento a ganar la segunda pelota y tomar el control.

Reniero fue quien remato después, a los 57′, y volvió a controlar Hoyos. A los 58′ un centro de la izquierda local fue cabeceado por Avalos hacia Reniero, y el cabezazo del ex San Lorenzo y Almagro salió por arriba del travesaño.

Luego, la ventana de los cambios, a los 64′, con dos variantes por equipo: Santiago Castro ingresó por Lucas Pratto y Francisco Ortega ocupó el lugar de Emanuel Insua en el equipo de Villa Luro, en tanto Franco Moyano reemplazó a Carabajal y David Zalazar ingresó por Luciano Gómez en el elenco de La Paternal.

Insistió Argentinos, y a los 72′ Reniero habilito a Vera, este disparó y contuvo Hoyos. Luego fue Janson el que ganó de cabeza en el área local, y otra vez su cabezazo dio en el poste de Lanzillota.

Enseguida llegó el gol. Ganó un cabezazo Reniero, tras un pase de la derecha, el balón le quedó a fausto Vera, quien sacó un tuiro fuerte y cruzado que se metió junto al palo derecho de Hoyos para poner el 1-0 a favor de Argentinos Juniors.

Pellegrino movió el banco, y a los 75′ Sebastián Sosa Sánchez entró en lugar de Orellano. A los 81′ Joel Soñora ingresó por Garayalde en la visita, en tanto en el equipo de Gabriel Milito entró el zaguero Pablo Minissale por el delantero Nicolás Reniero, y el equipo ya se paró con una poco usual línea de cuatro, con Mac Allister, Torrén, Minissale y Villalba.

A los 86′ Thiago Nuss entró por Javier Cabrera y Gastón Verón reemplazó a Gabriel Avalos en el local. Vélez tuvo una última chance, a los 90+2′ cuando probó de afuera Joel Soñora y el balón primero fue desviado por Lanzillota y luego dio en el palo derecho.

Argentinos Juniors se llevó un partido intenso y vibrante. Jugó con la intensidad característica, tuvo ambición, la fortuna apareció en un par de ocasiones y la mentalidad positiva lo llevaron a sumar tres puntos muy valiosos y a espiar con confianza la posible clasificación.

Hernán O’Donnell

Cuando caía la noche, Atlanta encontró una luz

Ya estábamos en el tiempo de descuento; Iban 90+2′ de juego, los últimos rayos de sol se filtraban por la tribuna de la calle Muñecas, las sombras ganaban el campo de juego y parecía que la noche iba a caer con una derrota para Atlanta. A pesar de que había hecho méritos para llevarse algo más, el “Bohemio” entraba en el tramo final del partido con más inercia que juego, mientras Almirante Brown se aferraba a los tres puntos.

Y llegó la jugada de Ramón Fernández, quien llevó el balón de izquierda a derecha, buscó su mejor perfil, tuvo paciencia para hacerse del hueco, y cuando quedó bien posicionado sacó un remate fuerte y cruzado que Ramiro Martínez, el arquero de Almirante que había tenido una buena actuación, la desvió hacia su derecha, pero llegó Fabricio Pedrozo y la empujó al fondo del arco para empatar el juego y desatar la euforia en Villa Crespo.

Era justo, porque Atlanta había hecho méritos para, por lo menos, llevarse algo. El equipo de Walter Erviti se paró con “Pancho” Rago en el arco. Línea de cuatro con Matías Molina, Alan Pérez, Rodrigo Colombo y Franco Perinciolo. En el medio Juan Galeano, Maxi González y Ramón Fernández, y en el ataque Julián Marcioni, Fabricio Pedrozo y Gonzalo Berterame.

Manejó la pelota con prolijidad, a los 6′ armó una maniobra interesante y Berterame elevó su centro final.

Almirante eligió cederle el balón, tratar de cortar rápido en mitad de cancha y salir rápido de contragolpe con sus delanteros. Martínez en el arco; Leo Flores, Agustín Dáttola, Alan Barrionuevo y Ramiro Fernández en la defensa. Patricio Núñez, Rodrigo Vélez, José Luis García y Diego García en la mitad de la cancha; y Cristian Chávez y “Nacho” Colombini en el ataque.

Y tuvo una aproximación a los 10′ con un pelotazo largo a Chávez que Rago cortó con una salida rápida. Volvió a tomar la pelota el local, a manejarla y buscar por los costados. A los 16′ Julián Marcioni sacó un buen centro que Pedrozo terminó con un fuerte remate que controló Martínez. A los 25′ fue Matías Molina quien envió el centro al área y el cabezazo de Berterame fue atajado por el arquero visitante.

Y cuando pocos lo esperaban, José Luis García envió un remate fuerte desde afuera del área que sorprendió a Rago y puso el partido 0-1 a favor de Almirante Brown.

Atlanta cerró el primer tiempo con una llegada a los 45+2′ con un disparo de Fabricio Pedrozo que rechazó Barrionuevo.

Walter Erviti decidió una modificación para comenzar el segundo tiempo: Juan Bisanz ingresó en lugar de julián Marcioni. Y fue por la igualdad. Tuvo una oportunidad a los 48′ con un tiro libre de Ramón Fernández que se fue alto.

A los 53′ Donato ingresó por Juan Galeano y Atlanta se reacomodó. Pasó a jugar con la misma línea de cuatro, en el medio Maxi González y Ramón Fernández, adelante Bisanz, Pedrozo y Berterame, y Donato como centro atacante.

Una buena combinación entre Berterame y Pedrozo forzó un tiro de esquina para el local, a los 55′.

Fabián Nardozza, el entrenador de Almirante Brown, realizó su primer cambio a los 57′: Leandro Guzmán entró en lugar de Diego García. Y a los 64′ De Tomaso reemplazó a Núñez, y Víctor Gómez ingresó en lugar Cristian Chávez. En el local, a los 73′ Daniel Saggiomo entró en lugar de Berterame.

Atlanta iba y Almirante aguantaba, pero a la vez acechaba de contragolpe. Cuando iban 75′ un cabezazo de Alan Barrionuevo se fue apenas alto. Atlanta no podía descuidarse, aunque Erviti se la jugó con dos cambios más a los 76′, cuando decidió sacar a los dos marcadores de punta: Carrasco entró por Perinciolo y Lucas Pérez Godoy ingresó en reemplazo de Molina.

Nardozza respondió con dos variantes a los 77′; Florián Monzón entró por José Luis García y Joel Ghirardello entró en lugar de Ignacio Colombini.

Probó Donato, a los 80′, desde lejos, pero respondió el arquero Martínez. Y a los 84′ Floriàn Monzón pudo liquidar el encuentro, tras una gran jugada personal quedó solo ante Rago, la quiso resolver de emboquillada, pero el arquero de Atlanta supo reaccionar y atrapó la pelota. Atlanta quedó con chances en el partido, y a pesar de que el tiempo transcurría y el empate no llegaba, buscó por una oportunidad más.

Caía la noche, el partido se iba y Ramón Fernández armó la jugada narrada al comienzo para que Fabricio Pedrozo hallara la luz, cuando iban 90+2′ y el partido quedó 2 a 2.

Una luz de esperanza, cuando todo parecía oscurecerse, en un campeonato largo y duro, que tiene muchos capítulos más para ofrecer.

Hernán O’Donnell

Argentinos hizo los méritos para ganar, pero los puntos se los llevó Defensa y Justicia

Pocos partidos pueden ser más atractivos, hoy en día, que un enfrentamiento entre Argentinos Juniors y Defensa y Justicia. Más allá de la rivalidad de los clásicos, las presentaciones de los cinco grandes, los con juntos taquilleros del llamado interior, más allá de historias y tradiciones, hoy por hoy, a priori, el duelo entre el “Bicho” y el “Halcón” es, para este cronista, uno de los más interesantes y llamativos que hay. Dos equipos bien armados, con una idea clara de juego, veloces y ofensivos, que tienen una base formada y un conjunto que sale casi de memoria, más allá de circunstancias que obliguen a algún cambio por suspensión o lesión. Dos equipos que siempre invitan a verlos.

Y no defraudaron, porque jugaron un partido con mucho ritmo, mucho juego y mucha inteligencia táctica. Argentinos, en ese contexto, fue superior. porque supo controlar al adversario, anularle sus circuitos y durante bastante tiempo, dominarlo. Jugó con su esquema clásico de Federico Lanzillotta en la valla; tres defensores centrales, Kevin Mac Allister, Pablo Minissale y Lucas Villalba. En el medio, Javier Cabrera por la derecha, Fausto Vera en el centro y Mariano Bitolo por izquierda, y un poco más adelantados, internos, Gabriel Florentín y Gabriel Carabajal, en tanto Nicolàs Reniero acompañaba en el ataque a Gabriel Avalos.

A los 10′ Avalos ganó un balón en velocidad y sacó un remate que se fue cerca del palo derecho de Ezequiel Unsaín, el arquero visitante. A propósito, Defensa jugó como siempre. Línea de cuatro con Nicolás Tripichio, Adonis Frías, Nazareno Colombo y Alexis Soto. Raúl Loaiza y Kevin Gutiérrez en el medio. Más adelante, Francisco Pizzini, Walter Bou y Carlos Rotondi. Adelante, Miguel Merentiel.

Respondió Defensa a los 12′, con un desborde de Rotondi y un centro que controló Lanzillotta. Hasta que empezó a dominar el local. A los 20′ una buena jugada por derecha, el centro de Cabrera, el remate de Carabajal y el rechazo de Frías. A los 22′ llegó un centro de Lucas Villalba, y el cabezazo de Reniero fue atrapado por Unsaín. Y a los 42′ desbordó otra vez por izquierda Lucas Villalba, sacó el centro y Reniero cabeceó desviado.

Salió con la misma tesitura el “Bicho” en el complemento. A los 46′ habilitó Minissale a su compañero Avalos y cortó, atento, Unsaín.

Defensa tuvo su primera llegada a los 55′ con un tiro libre desde la izquierda y el cabezazo en el área de Merentiel que se fue apenas alto. Luego, volvió a controlar el juego el local, al ritmo de Florentín y con la velocidad de Cabrera por derecha, más el juego y presión colectivo. Con esa actitud, dominó a la visita.

Después llegaron las ventanas de los cambios. A los 67′ Fontana entró por Rotondi en el equipo de Florencio Varela; Fontana se ubicó de “9” y Merentiel fue a la izquierda. Gabriel Milito dispuso sus primeras variantes a los 76′, con el ingreso de Luciano Gómez por Javier Cabrera, y Matías Galarza en reemplazo de Gabriel Carabajal. Respondió Sebastián Beccacece con el cambio de Tomás Galván por Merentiel. Era el tercer hombre que debió marcar Mac Allister en la noche: primero Rotondi, después Merentiel, al final Galván.

Argentinos dominaba, pero no tenía profundidad. Defensa intentaba mantener su juego, pero no prosperaba. Gabriel Milito decidió el cambio de Nuss por Reniero, a los 81′. Más tarde, Gastón Verón entró por Gabriel Avalos, cuando iban 88′ del partido.

Todo parecía terminar en el empate. Más cuando se jugaba el descuento. Pero salió el pelotazo de Frías, el yerro en la defensa, Walter Bou que picó en off side, el asistente que se frenó en su posición, la creencia general de que la jugada estaba invalidada, la continuidad que le dio Fontana, él sí habilitado, y el remate al ángulo que quebró el marcador, a los 90+1′ de juego, para quedar el partido en manos de Defensa y Justicia por 0-1.

Para frenar los últimos minutos de juego, Beccacece dispuso dos cambios en la tercera ventana de la visita. Gabriel Alanís entró por Walter Bou, y Juan Rodríguez ingresó en lugar de Francisco Pizzini.

La bronca de los hinchas de Argentinos, la de los jugadores al final del juego, no deberían opacar el buen rendimiento del equipo. Porque Argentinos hizo méritos para ganar, pero el fútbol tiene misterios que esta vez jugaron para que Defensa se lleve la victoria.

Hernán O’Donnell

Excursionistas empujó, pero la confusión no le permitió doblegar a Liniers

Era una tarde soleada y de buenas perspectivas en el Bajo Belgrano, pero el fútbol es una permanente caja de sorpresas y de resultados impredecibles, por eso para aquellos que creían que era una buena oportunidad para que Excursionistas se recuperara ante Liniers, las cosas resultaron muy diferentes. El equipo local no tuvo una buena tarde, más allá de las intenciones, y la visita, que asomaba como un equipo con pocos antecedentes, supo capear el temporal momentáneo del primer tiempo, ir por el empate y al final, de contra, casi se lleva todo.

A los 2′ avisó Liniers con un tiro libre de Chacón, su jugador más hábil. La visita se paró con Díaz en el arco; Di Motta, David, Formichelli y Lòpez. En el medio, Sallaberry, Palacio, Torres y Ortíz, y en el ataque Chacón junto a Méndez.

Excursio tuvo un esquema parecido. Hugo Acevedo, el arquero. Línea de cuatro con Emilio Porro, Luciano Monasterio, Francisco Abre y Mariano Arango. En el medio Félix Orode, Franco Benítez, Franco Quiroz y Matías Morales. Y en el ataque, Hugo Tarazona y Claudio Galeano.

Cuando el “Villero” se acomodó en la cancha, pasó a dominar. Con más empuje que fútbol, con más centros que ideas, con más fuerza que técnica, se las arregló para acorralar a Liniers. Así sumó llegadas.

A los 21′ Orode lanzó un buen centro, el rebote le quedó a Matías Morales y el arquero visitante rechazó el disparo. A los 23′ llegó un tiro de esquina del local desde la derecha, y se salvó la valla de Díaz, tras un doble rebote. Fue una ráfaga, pero que marcaba un poco la diferencia entre los dos equipos.

Sobre el cierre de la primera etapa se animó la visita. A los 43′ un cabezazo de Méndez fue detenido por Acevedo, y a los 45′ un buen centro de la derecha de Sallaberry no pudo ser conectado por Méndez.

Y en el complemento el partido ya fue otra cosa. Porque si bien el “Verde” insistía, Liniers ya se animaba un poco más. Y a los 52′ Claudio Galeano perdió un balón en mitad de cancha, se fue de contra Liniers y el disparo de Ortíz fue detenido por Acevedo.

A los 53′ llegaron las primeras modificaciones en el local. Leonel Barrios ingresó por Félix Orode, y “Tito” Benítez entró por Tarazona. Y cuando volvió a avisar la visita, a los 55′, con un fuerte remate que Luciano Monasterio sacó de cabeza, llegó la apertura del marcador.

Un lateral desde la derecha, la peleó Tito Benítez y Arango tomó el rebote para meter un tremendo remate y marcar el 1 a 0 para Excursionistas a los 57′ de juego.

García por Sallaberry fue la primera variante de la visita, a los 60′ del partido. A los 66′, César Monasterio, entrenador de Liniers, dispuso la segunda modificación. Kirzner entró por Chacón. A partir de allí la visita comenzó a jugar a la cabeza del ingresado, para que Kirzner bajara una y otra pelota para la entrada de los volantes.

Tuvo una chance “Excursio”, a los 72′, con un tiro de Benítez que pasó cerca. Y cuando parecía que lo podía “planchar”, el local sufriò un duro golpe.

Llegó el corner desde la derecha, cabeceó Kirzner, la pelota rebotó en un compañero y se fue a la izquierda, donde apareció como un fantasma Formichelli y con un disparo cercano señaló el 1 a 1 a los 77′ de juego.

La desazón le ganó a la esperanza local. Encima, hubo dos minutos de cambios. A los 78′ Grespán entró por Galeano, y Quinteros reemplazó a Matías Morales, mientras, que, ya a los 79′, en Liniers De Vito ingresó por Ortíz y García reemplazó a Torres.

El cimbronazo fue fuerte para el “Villero”. Iban 82′ cuando salió del fondo con un pelotazo largo, la peinó Kirzner para la entrada de Méndez, el delantero ingresó al área a toda velocidad, gambeteó al arquero pero su disparo final se fue afuera.

Excursionistas tuvo una última llegada a lo 90+4′ con un remate de “Tito” Benítez que controló el arquero Díaz.

Fue un empate con sabor a poco para el local, pero no tuvo más que empuje, voluntad y ganas, pero envuelto en una falta de ideas preocupante que no le permitió traducir esas fuerzas en ingenio. Y Liniers, con un poco de atrevimiento, se llevó un empate que celebró con júbilo.

Hernán O’Donnell