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Liverpool capitalizó los errores de RB Leipzig y encontró el sol entre tantos nubarrones

La pandemia, y todas sus consecuencias, trajo un partido clave y decisivo por la UEFA Champions League que debía jugarse en Leipzig, Alemania, hasta el estadio “Puskas Arena”, en Budapest, Hungría. Todo porque Alemania no acepta ingresos desde Gran Bretaña por una nueva cepa de Covid-19 y a riesgo de perder los puntos, el conjunto alemán optó por mudar su sede. Por eso el partido cambió de sede y hasta allí fueron el equipo de Julian Nagelsmann y el conjunto de Jürgen Klopp.

Dos estilos parecidos, dos equipos audaces, dos entrenadores alemanes que resaltan en el mundo. Para el equipo que hizo las veces de local, un esquema de línea de cuatro poco habitual, porque suele jugar con tres zagueros, aunque también lo ha hecho con la defensa clásica de cuatro hombres. Tres volantes a los que se sumaban tres hombres de ataque. Aunque Leipzig siempre juega en bloque: atacan todos y defienden todos. Liverpool es un conjunto de sistema parecido; Alisson Becker en el arco, una línea de cuatro que debió recurrir a Henderson para suplir la ausencia de Van Dijk y la falta de soluciones a una zaga que no encuentra confiabilidad, tres hombres en el medio y un trío de ataque que aún es envidiable para cualquier equipo del mundo: Salah, Roberto Firmino y Mané.

El encuentro tuvo un inicio propio de dos equipos con características ofensivas muy marcadas. Lo fue a buscar RB Leipzig, y a los 4′ tuvo una buena ocasión, tras un centro de Angeliño desde la izquierda, el cabezazo del español Dani Olmo y el balón que pegó en el poste derecho de Alisson Becker.

Liverpool se ordenó en su sostén habitual: Henderson. listo para cubrir todos los huecos de la defensa y para lanzar pelotazos largos a los tres magníficos del ataque. A los 14′ tuvo una chance Liverpool, con la llegada libre de Mohammed Salah y el disparo que Gulacsi tapó con su pecho.

A los 16′ Sabitzer metió un buen remate bajo que Alisson controló con seguridad. Y a los 31′ llegó la oportunidad más clara de la visita, tras una salida apresurada y necesaria de Gulacsi, el balón le quedó por el medio a Robertson y el lateral escocés sacó un tiro lejano, fuerte y preciso que obligó a la carrera desesperada del arquero húngaro y el balón que pasó apenas arriba del travesaño.

A esa altura, Julian Nagelsmann había dispuesto modificar el esquema; línea de tres zagueros con Mukiele, Upamecano y Klostermann; Tyler Adams y Angeliño por las bandas, en el medio haidara, Kampl y Sabitzer, en tanto Nkunku y Dani Olmo se turnaban y rotaban en el medio del ataque.

Liverpool creció con el correr del reloj. Tomaron confianza Alexander-Arnold y Robertson, crecieron por los laterales, se afirmó Wijnaldum y Alcantara también mejoró con el avance del partido. Terminó bien el primer tiempo con la amenaza latente permanente de sus tres delanteros y en el segundo tiempo capitalizó todos los errores del local para sacar la diferencia.

A los 52′ Sabitzer quiso jugar una pelota hacia atrás, para Klostermann, pero el zaguero avanzaba y el balón no hizo más que pasarlo y quedarle habilitado al pique de Salah, que definió con enorme jerarquía y puso el encuentro 0-1.

RB Leipzig quedaba golpeado y de ese aturdimiento llegaría un nuevo sacudón, tras un pelotazo largo que Mukiele falló en el control, mané se quedó a disposición de la pelota y se fue derecho al área, para derrotar a Gulacsi con un remate seco al primer palo y poner el partido 0-2 a favor de la visita.

El equipo alemán quiso reaccionar. A los 60′ tuvo un remate de Angeliño que se fue afuera; y enseguida llegaron los cambios. Iban 63′ cuando el local movió la estantería: Poulsen entró por Haidara y Orbán, con oficio de central, por Mukiele, habitual marcador lateral que quedó expuesto en su error por esta decisión de Nagelsmann.

Klopp también realizó sus modificaciones; a los 70′ dispuso que Chamberlain ingresara en lugar de Thiago Alcántara y Shaqiri reemplazara a “Bob” Firmino.

En el local, Hwang entró por Kampl a los 72′ de juego. Ya el partido había entrado en una tónica difícil de modificar. Las variantes no influían, más que para frenar el ritmo, quitarle dinámica y jugar para Liverpool que, con jerarquía y oficio, manejaba la pelota y los tiempos del encuentro.

Recién a los 78′ un remate desviado de Sabitzer apareció como la posibilidad más cercana del local por descontar. Pero no hubo más. Sólo el cambio de Neco Williams por Salah a los 89′ y la enorme confianza que le da esta victoria al equipo inglés para la revancha. RB leipzig cometió errores que ante este tipo de rival, se pagan muy caro. Y Liverpool encontró el sol en unos meses que el cielo lo atosigaba entre nubes y chaparrones.

Hernán O’Donnell

Los caminos del fútbol lo llevaron a Matías Palacios al Basel de Suiza

La operación se hizo muy rápido. En pocas horas Matías Palacios, la “Joya” de San Lorenzo, el jugador de las inferiores de mayor futuro, fue transferido al Basel de Suiza, en una transferencia pactada, de acuerdo a la información trascendida, por U$ 6.300.000 por el 50% del pase.

Apenas siete partidos pudo jugar en el “Ciclón” amén de haber sido integrante del seleccionado juvenil argentino que disputó la Copa Mundial U17 de la FIFA-Brasil 2019. Una acabada muestra de estos tiempos que corren, casi no lo pudo disfrutar el hincha y socio de San lorenzo, tampoco el amante y seguidor del fútbol argentino, Matías Palacios firmó por cuatro años con la institución suiza y todo augura que estará ese tiempo, y más, en Europa.

“Estoy muy contento de haber llegado a Basel”, afirmó apenas aterrizó en Suiza y fue presentado en su nuevo club. “La verdad es que es una ciudad muy linda, el club es muy grande y estoy muy feliz” agregó el joven volante.

“Este es un gran paso para mi carrera, espero crecer aún más como persona y como futbolista, y disfrutar de este gran club”, sostuvo en la presentación en Basel.

Crédito: @FCBasel1893

Consultado por sus características, respondió: “mi estilo es hacer jugar a mis compañeros, me gusta mucho asistir, incluso antes que hacer un gol”.

Antes, había dejado un mensaje de despedida ante la gente de San lorenzo, escrito en sus redes sociales: “Fueron cinco años hermosos en el club donde me crié de muy chico en la pensión. Gracias a San Lorenzo hoy soy quien soy, tanto en lo profesional como futbolista, como en lo humano como persona. Dentro del club dejo recuerdos y gente a la que quiero (…) A los hinchas, agradecerles por el cariño que me brindaron estos años. Hubiera querido devolverles todo ese afecto y conquistar cosas dentro de la cancha pero no pude hacerlo. Ahora llegó el momento de emigrar (…). Siempre en mi corazón y espero pronto ir a visitarlos en el estadio en Boedo”.

Así se despidió otro joven de la cantera de un club, del fútbol argentino, al que cada vez le cuesta más sostener a sus figuras dentro de su ámbito.

Hernán O’Donnell

Boca reaccionó a tiempo y salvó la plata ante Gimnasia

Fue un partido difícil para Boca Juniors. Complejo, por momentos indescifrable, con muchas zozobras y un resultado que fue adverso hasta casi el final del partido y que bien pudo haber sido complicado de resolver si no hubiera sido por la falta (que existió) sobre el “Toto” Salvio y la exquisita definición de Cardona para llegar a la igualdad final.

Boca arrancó mejor. A pesar del vendaval que se desató sobre Buenos Aires y la lluvia pesada que se volcó sobre la Bombonera, el equipo de Miguel Angel Russo tuvo un comienzo más activo, con la participación de Cardona muy influyente, hábil para manejar el balón en la conducción y sagaz para lanzar pelotazos largos a Villa, Tévez o Zárate, posicionado como delantero central.

En ese contexto, Boca le ganaba posiciones a los zagueros visitantes y así generó un par de llegadas, una muy clara de Carlos Tévez que el arquero Nelson Insfrán tapó con el pecho.

Gimnasia tuvo una propuesta clara y saludable desde el comienzo. Sufrió el infortunio de dos lesiones prontas que lo obligaron a realizar variantes. a los 4′ se lesionó Matías Pérez García, y a los 7′ debió dejar su lugar para ser reemplazado por Matías Miranda. y más tarde se lesionó Víctor Ayala, que debió abandonar el campo a los 30′ para ser sustituido por Johan Carbonero. Dos lesiones que lo obligaron a realizar dos variantes y “gastar” dos ventanas de modificaciones.

Pero el “Lobo” siempre mostró valentía para jugar, se animó a atacar desde el inicio y cuando entró carbonero comenzó a tener mayor protagonismo en el partido.

Sin embargo, al final del primer tiempo golpeó Boca primero. Llegó el tiro de esquina desde la derecha y Carlos Izquierdoz aprovechó el espacio para meter la palomita cruzada y marcar el 1 a 0 para el local cuando ya estábamos en los 42′ del inicio.

Pero Gimnasia no se quedó y de un tiro de esquina llegó al empate cuando se cerraba la etapa. Iban 44′ y el centro desde la izquierda, el balón para Weigandt, el centro al fondo junto al palo derecho de Andrada para la aparición de Guiffrey y el 1 a 1 con el que concluyó el primer período.

En el complemento Gimnasia se atrevió un poco más. Fue a buscar el partido, se adelantó en el campo y siempre estuvo dispuesto a llegar con cinco futbolistas: Eric Ramírez, Contín, Brahian Aleman, Miranda y Carbonero.

Así llegó el gol de Brahian Aleman; una jugada que fue de derecha a izquierda, el centro al medio para Contín, el toque hacia el centro y la paloma de Aleman para marcar el 1-2 a los 62′ del encuentro.

Boca sintió el golpe, entendió que el partido había cambiado de trámite y fue a bsucarlos. Tuvo una llegada que Zárate no pudo conectar y en la que además se golpeó la rodilla. Su cambio estaba previsto, pero también llegó justo. A los 69′ Russo dispuso mover la estructura para levantar al local. Zárate se fue lesionado y lo reemplazó Eduardo Salvio, en tanto C. Medina, volante ofensivo, entró por el marcador de punta derecho, Leonardo Jara; Boca iba a tratar de resolver el gran problema que se le había presentado.

Gimnasia no se replegó. Fue en cada oportunidad que tuvo y parecía que podía llevarse la victoria. A los 82′ cerró sus ventanas de cambios: Lucas Licht entró por Matías Miranda, L. Morales reemplazó a M. Coronel y Lucas Barrios ingresó en lugar de N. Contin.

Pero llegó esa jugada final, la falta sobre Eduardo Salvio, el tiro libre a pedir de Cardona y el colombiano que metió un tiro libre exquisito para marcar el 2 a 2 final a los 85′ de juego.

Fue el final a pesar de que se jugaron casi diez minutos más. porque ya Boca se sintió aliviado de haber salvado un punto en un partido de desarrollo adverso durante un largo tiempo para ellos; porque Gimnasia no se dejó llevar por el golpe anímico y luchó con uñas y dientes para sostener el empate y llevarse algo de lo mucho que merecía de la Bombonera. Y ambos nos dejaron un hermoso partido en una tarde de lluvia de verano.

Hernán O’Donnell

RB Leipzig sumó otro triunfo y aguarda un tropiezo de Bayern Münich

El único partido adelantado de la fecha 21 de la Bundesliga era el de RB Leipzig y Augsburgo. Una oportunidad importante para el local, porque jugaba solo, sin presiones, en su casa y con la chance de sumar de a tres para acercarse al Bayern Münich, que le lleva una diferencia considerable. 48 a 41 al momento de iniciarse la joranada. Y esa posibilidad de sumar los tres puntos de la victoria y quedar a cuatro hasta el lunes que juega el puntero, era una linda propuesta de viernes para el equipo de Julian Nagelsmann.

El primer tiempo fue trabado, disputado, pero con la intención del local de ir siempre al ataque, tal es el estilo de RB Leipzig. Con las ausencias de Upamecano en la defensa, quien jugará en Bayern Münich en la próxima temporada, y Sabitzer en la mitad de la cancha, el Toro Rojo tuvo el dominio, pero recién sobre el cierre de la etapa pudo plasmar la diferencia en el marcador.

A los 2′ tuvo una llegada con un arranque de Angeliño por izquierda, la falta de Oxford y el tiro libre que ejecutó Nkunku a los 4′ ya, fue desviado por Gikiewicz con un espectacular vuelo.

Después no tuvo más emociones el juego, hasta que en el cierre de la primera parte el local encontró sus chances.

A los 33′, tras una maniobra colectiva prolija y atractiva, Mukiele entró al área, le fue al cruce Gouweleeuw y si bien no lo llegó a tocar, el árbitro sancionó penal. Tras las discusiones, a los 35′ ejecutó Dani Olmo, y Gikiewicz rechazó el disparo, pero el VAR advirtió el adelantamiento y lo hizo reiterar. Otra vez las discusiones, y el reloj que corría hasta que a los 37′ lo remató el español Olmo para, esta vez, sí marcar el 1 a 0 con un fuerte disparo. Un penal que demoró casi cinco minutos en resolverse.

Se quedó Augsburgo, que hasta el momento había hecho un partido disputado en el centro del campo. Y Leipzig, tras un buen ejercicio de presión, recueperó el balón, fue al ataque con Poulsen, y habilitó a Nkunku para que definiera solo, a los 42′, y marcar el 2 a 0 para el local.

En el segundo tiempo el partido no creció hasta los últimos quince minutos. Fue un inicio del complemento parecido al final del primer período; con el local al ataque y Augsburgo que intentaba la pelea en el medio campo con el ecuatoriano Carlos Gruezo, Daniel Caligiuri, Strobl y Bénes. Era, sin embargo, un partido con poco relieve. recién a los 58′ el visitante sacudió la modorra con un centro de la derecha de Gouweleeuw que cortó el arquero local, el húngaro Gulacsi.

Y pronto llegaron los cambios. A los 62′ Ruben Vargas entró por Bénes y Rani Khedira reemplazó a Carlos Gruezo en Augsburgo; en RB Leipzig, a los 63′ Tyler Adams ingresó en lugar de Kampl, en tanto Konaté reemplazó a Mukiele.

Y en el último cuarto de hora apareció la emoción del partido. Iban 74′ cuando Konaté derribó a Pedersen en el área local. El penal fue sancionado de inmediato, pero antes, a los 75′ Sabitzer entró en lugar de Dani Olmo en el local. A los 76′ lo ejecutó Caligiuri y marcó el tanto para Augsburgo. El partido quedaba 2-1 a favor de Leipzig.

Reaccionó entonces la escuadra de Nagelsmann; a los 77′ un buen centro de Angeliño fue conectado de cabeza por Poulsen y el arquero la sacó al corner. Enseguida, otras dos variantes en la visita: a los 78′ F. Niederlechner ingresó en reemplazó de M. Suchy y M. Richter entró en lugar de T. Strobl.

El local volvió a tener otra chance; a los 79′ Sabitzer sacó un disparo desde afuera del área grande y el remate pasó muy cerca del palo izquierdo del arquero visitante. A los 84′ Sorloth entró por Haidara en el equipo local. Y muy pronto generó una jugada importante que derivó en un centro que Nkunku estrelló en el poste derecho de Gikiewicz.

Y sobre el final Augsburgo estuvo cerca de igualar. A los 89′ un tiro libre fue desviado por Gulacsi; del rebote, Gumny tuvo una muy buena media vuelta, pero el arquero local atrapó su remate. Iban ya 90+3′ cuando llegó la última bola para la visita; tiro de esquina desde la derecha de su ataque, el balón que boyó en el área y tras varios rebotes, Gulcasi lo atrapó.

Fue el final apretado para una victoria merecida de RB Leipzig. Sostenido en el muy buen trabajo de Orban en defensa, de Haidara y Olmo en el medio, las proyecciones de Angeliño y Mukiele, más la dinámica de Poulsen, le alcanzó para sacar la ventaja justa y arrimarse a Bayern Münich con la esperanza de que el lunes tropiece.

Hernán O’Donnell

Sin sobresaltos ni brillo, Bayern Münich se consagró Campeón Mundial de Clubes

Fue una victoria clara, lógica y legítima de Bayern münich. A pesar del digno partido de Tigres, que jugó con hidalguía y lealtad, que intentó con sus cartas y sus armas, que propuso un planteo genuino pero que no le alcanzó. Siempre se vio superado por el equipo alemán, que fue dueño de la pelota, de las acciones y del control del partido. bayern Münich ganó sin despeinarse. Sin que le sobre nada, tampoco. pero no sufrió en casi ningún momento del partido. Fue más de punta a punta y si bien consiguió el desequilibrio tras casi una hora de juego, la realidad es que siempre estuvo latente la posibilidad de que los germanos abrieran el marcador.

El equipo de Hans-Dieter Flick jugó con su esquema habitual; Neuer, como arquero líbero; la línea de cuatro con Pavard, Sule, Hernández y Davies, con las proyecciones de los laterales en forma permanente. Alaba y Kimmich en el patrullaje del medio, este último de enorme partido por el despliegue, el corte, quite y manejo del balón, más adelante Gnabry, Coman y Sané, en tanto Lewandowski como punta de lanza. Tigres trató de mantener sus líneas cercanas. Se sostuvo en la seguridad de guzmán, la firmeza de Salcedo, también de gran partido, el trabajo de Guido Pizarro en el medio y el enorme talento de Gignac desparramado por toda la cancha.

A los 4′ tuvo un buen remate Coman, tras una serie de rebotes. A los 5′ quedó solo lewandowski, pero el balón le quedó atras y no pudo resolver. A los 17′ convirtió Kimmich, pero Lewandowski estaba en posición prohibida y el VAR anuló la jugada.

A los 22′ probó de Davies de derecha y respondió Nahuel Guzmán. Un minuto más tarde hubo otra buena llegada del Bayern Münich. y a los 33′ Sané estrelló un remate en el ángulo que forman el poste y el travesaño.

En el complemento, el conjunto alemán repitió su propuesta. Fue a paretarlo al adversario contra su campo. la línea de cuatro bien adelantada, casi en la mitad de la cancha. Pavard y davies lanzados al ataque. Kimmich con la distribución permanente. Y a los 47′ Coman ensayó un centro y el cabezazo de Sané se fue apenas alto. Era la señal de inicio.

Por eso fue lógico el gol; llegó a los 58′, tras un centro de Kimmich, Lewandowski fue a buscar arriba, Guzmán salió rápido y despejó, pero el balón le quedó a Pavard quein convirtió con el arco libre y determinó el 1 a 0 del partido.

Después se hizo más simple para el ganador. Tigres perdió la brújula, y todo lo que había propuesto entró en una zona de confusión. A los 63′ Tolisso entró por Serge Gnabry. Iban 72′ cuando Alaba tuvo una oportunidad que se fue arriba. y a los 73′ llegaron tres modificaciones en Bayern Münich: Musiala entró por Sané, Chopuo-Moting reemplazó a Robert Leandowski y Douglas Costa ingresó en lugar de Coman.

Recién a los 80′ el “Tuca” Ferretti efectuó su primera (y única) variante: Julián Quiñones reemplazó a Rodríguez.

En la jugada siguiente el que prbó al arco fue Tolisso y su remate dio en el palo derecho de Guzmán. Enseguida llegarían más revolcones para el arquero argentino. A los 84′ Choupo-Moting se fue por derecha, elaboró una gran maniobra individual, eludió a varios rivales y cuando entró al área, habilitó al medio para la definición de Douglas Costa , quien sacó un remate potente que fue muy bien tapado por Nahuel Guzmán. Y el rebote lo volvió a capturar el ex arquero de Newell´s Old Boys.

Sobre el final tuvo una jugada el equipo mexicano, tras un lateral al corazón del área que Gignac, también de gran partido, no pudo conectar de tijera. Respondió el Bayern con otra buena combinación grupal y el remate de Choupo-Moting se fue desviado, a los 89′.

Le quedó el tiro del final a Tigres, con un tiro libre al medio del área rival, ya a los 90+3′, pero la jugada terminó en un remate largo de Gignac.

Bayern Münich se abrazó a al victoria. jugó bien, mejor que su rival. Fue el dueño de las acciones; siempre controló el partido. Y tuvo un triunfo que llegó por decantación. Hoy es el mejor equipo del mundo. El nuevo campeón en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA-Qatar 2020, celebrada en Febrero de 2021, época loca que alguna vez recordaremos sin nostalgia.

Hernán O’Donnell

Atlético de Madrid se confió y al final Celta le amargó la noche

Fue muy complicado el primer tiempo para el Atlético de Madrid. Se encontró un rival mañoso, áspero, pero dispuesto a jugar. Con una línea defensiva firme, sostenida en Araujo y Murillo, los zagueros centrales, en tanto Mallo se iba al ataque y el peruano Renato Tapia equilibraba como un termómetro el medio juego, a pesar de la temprana amonestación. Era enrevesado el conjunto de Eduardo Coudet y enseguida consiguió la ventaja, con la jugada combinada por derecha, el centro y el cabezazo de palomita de Santi Mina, a los 12′, para abrir el 0-1 a favor del equipo de Vigo.

El Aleti sintió el golpe y procuró acomodarse rápido a la desventaja, pero no se halló en el campo. No pudo desarrollar juego. Bien Kondogbia para distribuir, pero poco peso en las proyecciones de Renan Lodi, discontinuo Llorente y desconectados Angelito Correa y Lucho Suárez. Entonces, el equipo de Simeone era un conjunto de voluntades. Sacrificados, sí. Pero con poco juego. Y Celta aprovechaba las voladas en ataque de Iago Aspas para hacer algún desparramo, la fuerza de Nolito para desdoblarse, y las combinaciones por los costados para rematarlas con centros rasantes, pasados y dolorosos.

Así se fue la primera parte, hasta que en el cierre el local consiguió la igualdad. Un balón de izquierda a derecha, la trepada de Llorente, el centro rasante y Suárez, que le ganó el pasillo interno a Mallo, se arrojó al piso y convirtió el 1 a 1 a los 44′ de la primera parte.

Lucas Torreira por Felipe fue la decisión de Diego Siemone para empezar el segundo tiempo. Un refresco necesario para el local.

Y fue empezar y desequilibrar; porque Kondogbia, de gran partido, dominó el balón en el centro del campo, abrió a la izquierda, habilitó a Renan Lodi y este lanzó un centro rasante que aprovechó Luis Suárez para marcar el 2-1 a los 49′ de juego.

Se tranquilizó el Atlético de Madrid. Había dado vuelta el resultado, sin más argumentos que el olfato goleador de Suárez, siempre atento e intuitivo para donde va a aparecer la pelota y en que lugar y momento debe ubicarse en la cancha. Sobre todo cuando debe merodear el arco. ese instinto “asesino” del pistolero le permitió al local con dos disparos dar vuelta la situación.

Después llegó el aburrimiento. Un partido de pocas luces, menos llegadas y casi ninguna situación de peligro. Aleti descansó en su campo, a partir del orden defensivo y el despliegue de sus futbolistas. Celta intentó arrimar a partir de la posesión y el avance coordinado.

Augusto Solari por Nolito a los 68′ fue la primera variante de Eduardo Coudet para el Celta; allí la visita trató de abrir la cancha por derecha con el ingreso del ex futbolista de Racing. A los 75′ produjo la segunda modificación: Facundo “Chuky” Ferreyra ingresó en reemplazo de Santi Mina.

Sin embargo, a partir de allí el local se adueñó de las acciones y produjo un par de llegadas que bien le pudieron haber otorgado la diferencia definitiva. Sostenido por el trabajo eficiente de Kondogbia, Atlético de Madrid fue superior en los diez minutos finales. A los 81′ una buena maniobra colectiva finalizó con un remate de Josema Giménez que se fue muy cerca del palo derecho de Rubén Blanco, arquero visitante.

A los 85′ Renan Lodi fue el que intentó desde lejos, pero su disparo pasó un poco arriba del travesaño.

Y cuando todo parecía llegar al final, apareció Augusto Solari por derecha, recibió una buena habilitación, lanzó el centro rasante y Facundo Ferreyra, tras arrojarse al piso, marcó el 2 a 2 final a los 88′ de juego.

Un baldazo de agua fría para el equipo de Simeone, que vio como se le escurrían dos unidades al final del partido y solo cuando se cierre el campeonato podrá medirse el impacto de esa pérdida. Por ahora, es un punto más de luz sobre el perseguidor, pero puede ser un dolor de cabeza a la hora del balance final.

Hernán O’Donnell

Walter Erviti comienza en Atlanta su carrera de entrenador

Es muy joven, pero ya tiene claro lo que quiere y la oportunidad de comenzar con su nueva profesión le surgió con naturalidad. Walter Erviti dejó la práctica activa del fútbol profesional hace muy poco tiempo y encontró en Atlanta el lugar indicado para empezar este nuevo camino: el de Director Técnico de fútbol.

Crédito: Prensa Atlanta

Recorrió las instalaciones, conoció a la gente del club y empezó a trabajar. También se hizo tiempo de hablar con la Secretaría de Prensa de la institución y dejar sus primeras impresiones: “mis expectativas son las mismas que las que tiene la gente del club; hacer un equipo con el que el hincha de Atlanta se identifique, poderle acompañar en sus objetivos, y que vean plasmado en el campo de juego lo que esperan de sus jugadores”.

Y agregó: “en la charla que tuve con los dirigentes me identifiqué mucho con los valores que manejan en el día a día, los valores que sostienen el camino para lograr los objetivos, y desde lo deportivo entendí que tienen una línea de trabajo que me gusta, entonces entendí que se cruzaban muchos interese en común que me permiten crecer en esta carrera”.

Crédito: Prensa Atlanta

Sobre la idea de juego del equipo, el volante surgido de San Lorenzo, comentó: “somos de la idea de tener un equipo dinámico, agresivo, y que el hincha se identifique. Queremos un equipo protagonista, con la responsabilidad que implica llevar una camiseta que tiene tanta historia”.

También habló de los entrenadores; de los que tuvo y de los que conoció. “Valoro a los entrenadores desde el día a día, de la forma en que trabajan y de lo que le dejan al club más allá de los logros o de algún título. Creo que los entrenadores debemos dejar algo más profundo en los clubes”, señaló el ex volante de Banfield.

“La gente se va a encontrar con un equipo diferente en cuanto a nombres del último que vio porque debido a los buenos rendimientos hay jugadores que han tenido posibilidades en otros clubes, y nosotros hoy trabajamos en el nuevo armado del plantel. Lo primero que analizamos cuando buscamos a un jugador es si el futbolista tiene ganas de estar en el club. Eso es muy importante. A partir de ahí buscamos jugadores dinámicos, agresivos, que tengan el deseo de ser protagonistas, y que puedan asumir la responsabilidad con mucha integridad. No es fácil, pero trabajamos para darle al hincha lo que este desea de su equipo”, agregó el ex futbolista de Monterrey.

Crédito: Prensa Atlanta

Por último, le habló al hincha de Atlanta: “le quiero transmitir mi alegría, mi felicidad por poder estar en esta institución, conozco la historia del club, conozco su presente y trataremos de darle lo que ellos esperan de su equipo. Vamos a trabajar mucho para que ellos partido a partido se vean reflejados y representados de la manera que desean. Y no sólo el resultado, sino lo que el club representa: orgullo, sacrifico, responsabilidad y un equipo que siempre vaya a buscar la victoria”, definió el joven Director Técnico.

Allí está Walter Erviti; el del largo recorrido en el fútbol, el que nació en Mar del Plata pero se alejó de las playas para darle vida a una carrera detrás de un balón de fútbol y que hoy lo encuentra en el inicio de un nuevo camino.

Hernán O’Donnell

Tigres revirtió la adversidad y se clasificó a semifinales

La Copa Mundial de Clubes de la FIFA tiene algunas particularidades; cosas muy previsibles y resultados sorpresivos. Porque entre las cuestiones esperables, siempre, o casi siempre, los equipos europeos se llevan el trofeo. Y cuando no se lo llevaron, jugaron la final. En cambio, entre las sorpresas, los equipos de Sudamérica, en algunos casos, han sufrido mucho para arribar a la final. y hasta en algunos casos se perdieron en el camino tras caer en la semifinal, como le sucedió a River en 2018 cuando perdió frente al Al-Ain.

Hoy comenzó la edición 2020, con el retraso lógico por la demora que produjo la pandemia en todos los calendarios del año último y se extenderá hasta el 11 de Febrero. En realidad, el torneo se inició el día 1º de este mes, pero el encuentro que debían jugar Al Duhail SC y Auckland City en el Estadio Áhmad bin Ali en la ciudad de Al Rayyan, muy cerca de Doha, la capital de Qatar, no se realizó pues el equipo neocelandés no viajó a causa de la pandemia y en los tribunales el resultado quedó determinao por 3-0 a favor del conjunto qatarí.

Los coreanos sorprendieron con un ritmo veloz y una actitud positiva. Fueron a buscar el partido. Tuvieron una posibilidad a los 18′ que fue cortada por el arquero argentino Nahuel Guzmán, y le pusieron color a los 23′ cuando abrieron el marcador a través del gol de cabeza de Ki-Hee que selló el 0-1 inicial.

Para Tigres el comienzo no fue claro. La intención era salir por derecha con Carlos Salcedo, por izquierda con Reyes y dominar el medio a partir del quite de Guido Pizarro y el traslado de Rafael Carioca para que el delantero francés Gignac encontrara los espacios para definir. Tuvo una chance André-Pierre Gignac en el primer período, pero fue intervenida por Hyun-Woo, el arquero asiático.

El conjunto de Corea del Sur propuso un 4-4-2 cerrado, con el talento de Bit-Garam como eje creativo y el acompañamiento en ataque de Ji-Hyun.

A Tigres el partido se le hizo largo, pero fue a buscarlo. Le costaba acomodarse, Ulsan se soltó e intentó manejar el balón, con amplitud de líneas, para que al equipo mexicano le costara presionar. Con la conducción de Bit-Garam, Ulsan se las arreglaba para complicar.

De a poco, empezó a arrimar el equipo americano. A los 36′ un remate de Gignac de tiro libre que se fue al corner desviado por el arquero, provocó la primera alerta. Y enseguida iba a llegar la igualdad. Llegó el tiro de esquina, un rebote y el cabezazo de Guido Pizarro que el arquero volvió a sacar al corner.

De ese tiro desde la esquina llegó el balón al área, el toque suave al medio y la aparición de Guignac para marcar el 1 a 1 a los 37′ de juego.

Tigres se tranquilizó; estaba otra vez en partido y ya la presión dejaba de ser una espada clavada en su espalda.

Y a los 45′ llegó la jugada decisiva. El centro de la izquierda de Tigres, la mano del zaguero Ki-Hee que interrumpió el cabezazo de guignac y el VAR que le advirtió al árbitro que concedió el penal que Guignac trasnformó en el 2 a 1 a los 45+4′ del primer período.

Carlos González entró por Meza al comenzar el segundo tiempo. Y con el correr de los minutos, las variantes jugaron su partido, en cuanto al freno, el corte de ritmo y la disminución de la dinámica.

Ulsan se adelantó y fue por el empate; a los 57′ llegó una definición exquisita de Bit-Garam que no fue convalidada por un off side muy pequeño: cuando partió el pase de la izquierda, estaba unos centímetros adelantado. Off side, al cabo. Pero su gesto técnico, al pararla de pecho, girar y meter una volea en el aire que dejó helado a Guzmán, fue toda una belleza.

A los 65′ R. Fulgencio ingresó en lugar de J. Aquino en Tigres y en Ulsan FC Kim Sung-Joon reemplazó a Kim In-Sung.

El encuentro se había hecho equilibrado, aunque los mexicanos sabían ya jugar con el reloj. Tuvo una chance Fulgencio a los 77′ pero no logró definir.

Ulsan fue por las últimas variantes para buscar algo que lo ayude a igualar el juego; a los 73′ L. Hinterseer había entrado por Kim Ji-Hyun y a los 79′ Y. Kang, delantero, fue por Shin Hyung-Min. El “Tuca” Ferretti también realizó variantes para cerrar el juego: a los 83′ Hugo Ayala entró en lugar de Jesús Dueñas y a los 90′ J. Sierra se ubicó en lugar de L. Quiñones.

Tuvo la última a los 90+4′ cuando Guignac probó al arco y la pelota se fue arriba. Tigres se abrazó al resultado y a la victoria. Sufrió, pero ganó y ya piensa en la semifinal con Palmeiras.

Hernán O’Donnell

Deportivo Maipú, otro sueño para Mendoza

Había hecho una muy buena campaña cuando se interrumpió el torneo original y realizó también una buena performance en el certamen que reanudó el fútbol luego de la larga cuarentena. Deportivo Maipú de Mendoza, el famoso “Cruzado”, el equipo de la ciudad tan cercana a la Capital provincial, venció en la final por el segundo ascenso a Deportivo Madryn por 2 a 0 y acarició el largo sueño de retomar la segunda división del fútbol grande de la Argentina. La hoy llamada Primera Nacional, que el “Botellero” conoció y transitó en sus años originales, a partir de 1986 cuando se la conocía como Nacional B. Después de una final intensa y disputada, Deportivo Maipú regresó a las fuentes.

Fue un primer tiempo bien jugado por el local. Firme en sus líneas, concentrado, y con mucha dinámica en ataque, encontró la diferencia en ese tiempo y luego supo trabajarla. Arrancó con una idea clara: atacar. Buscó con las subidas de Bonnacorso y Díaz por los costados, el transitar de José Méndez y la presencia de Diego Tonetto. La fuerza y habilidad de los delanteros hizo el resto.

A los 7′ Méndez buscó a Alvaro Veliéz, este se metió de la derecha al centro y sacó un excelente remate que se metió en el ángulo superior derecho de Lencina y señaló el 1 a 0 para el local.

Fue una explosión de alegría y de confianza. El “Cruzado” empujó aún más y a los 13′ desbordó Bonnacorso por derecha, sacó el centro al corazón del área y Veliéz metió un cabezazo que fue desviado al corner con mucho esfuerzo por el arquero visitante.

Madryn no encontraba el balón y no lograba afirmarse en la cancha. Giménez y Pérez buscaban el equilibrio en el centro del campo, pero no había juego. No había conexión entre líneas. Y para colmo de males, a los 25′ Elgorriaga no pudo controlar un balón que le llegó de un rechazo, se enredó y perdió una pelota sencilla en el atropello de Matías Persia, que se la birló y se fue derecho al arco para sellar el 2 a 0 para Deportivo Maipú.

Era un golpe duro para la visita, porque si empezaba a esbozar una recuperación, un error no forzado lo llevó a sufrir otro gol en su valla. Y el local mostraba su confianza, que lo llevaba a pelear cada pelota con una fe enorme y una moral en alza para lo que restaba del encuentro.

En el segundo tiempo Deportivo Madryn se presentó con dos modificaciones. Franco Niell entró por Moreno y Canhué reemplazó a Jendrés. Y lo fue a buscar, con más vergüenza que fútbol.

Las ventanas de los cambios cortaron el segundo tiempo. A los 56′ Herrera ingresó por Matías Persia en el local; a los 58′ Riera ingresó en lugar de Franco Moreno en su segunda modificación y en Madryn se produjo una tercera variante: Michelena por Triverio.

El local se acomodó en tres cuartos de cancha, cedió un poco de terreno y aprovechó los espacios a las espaldas de Torres y González para meter contragolpes que terminaran de sentenciar la contienda. Madryn, perdido por perdido, fue con rabia y tozudez.

A los 76′ la visita apeló a una nueva modificación, la cuarta en su equipo: Capellino reemplazó a Pérez, en una decisión más ofensiva. En el local, llegaron los tres cambios que le quedaban todos juntos: Díaz entró por José Méndez, Puntano ingresó en lugar de Alvaro Veliéz y Daher se ubicó en reemplazo de Bonnacorso.

Y con toda la confianza del mundo, Maipú fue a liquidarlo. A los 79′ lo tuvo Díaz, pero cortó el arquero de Madryn. A los 80′ Madryn encontró una situación en un pelotazo largo a Franco Niell, pero la salida rápida del arquero local, Matías Alasia, cortó la posibilidad.

Maipú se quedó con 10 futbolistas a los 82′ por la expulsión de Daher, tras una entrada violenta en una decisión justa del árbitro Pablo Echavarría, de muy buena actuación.

En Madryn hubo tiempo para la quinta y última variante en su formación; a los 86′ Rodrigo Bona ingresó en lugar de Peinipil. Y a los 90′ un tiro libre muy bien pateado por Michelena fue desviado por Alasia, en la última esperanza del equipo visitante, que tras ese grito ahogado empezó a pensar en la última carta que le queda, en otra final con San Telmo.

En una contra, Riera tuvo una ocasión a los 90+1′, pero su tiro salió desviado. Era una ocasión más que no aprovechó el “Cruzado”, pero que poco le importó. Enseguida terminó el partido y el ascenso estaba decretado. Deportivo Maipú se abrazó a la gloria y al regreso a la Primera Nacional, para hacer más famosa a la Provincia de Mendoza.

Hernán O’Donnell

En el cierre, Palmeiras acertó un pleno y levantó la Copa CONMEBOL Libertadores

¡Palmeiras Campeón de América! ¡Palmeiras Campeão da América!! En todos los idiomas, en las lenguas que dominan nuestra región, español y portuguéz, el equipo de San Pablo acertó un pleno al final del partido y se llevó el trofeo continental más prestigioso, más antiguo y más anhelado por los hinchas de los clubes de Sudamérica. La Copa CONMEBOL Libertadores ahora es, por un año, de Palmeiras, que llegó a la final tras una interesante producción a lo largo de todo el certamen y se ganó el partido decisivo por una jugada precisa y exacta cuando ya se jugaba un buen rato del tiempo adicional a los noventa minutos reglamentarios.

Porque el gol de Breno Lopes llegó a los 90+8′ de juego. Vino de un balón bien rechazado de cabeza por Gustavo Gómez, quien interceptó un largo envío a Bruno Henrique, el balón que recuperó Palmeiras fue a la derecha, para que Rony saque un centro preciso y exacto a la cabeza de Breno Lopes, que entraba por izquierda. Y este metió un frentazo cruzado que se metió por el segundo palo de John y así sentenciar el 1 a 0 con que Palmeiras cerró el partido.

Porque ya casi no hubo tiempo para más, amén de las variantes que intentó Cuca desde la platea (había sido expulsado el DT de Santos tras un forcejeo con Marcos Rocha cerca del final) para acumular gente en ataque y las modificaciones en Palmeiras para acomodar el equipo para aguantar los minutos finales que podían quedar.

Pero nada cambió. Palmeiras se aferró al resultado y celebró su segunda Copa Libertadores de América en su historia. Algunos hinchas, de los muy pocos que tuvieron el permiso para ver el partido, se metieron en el campo para celebrar con emoción junto a sus ídolos. Los futbolistas lloraron y festejaron. Y besaron cada medalla y esa bendita Copa que otra vez viaja a sus vitrinas.

Todo sucedió al final. En esos minutos de cierre del encuentro. Lo más emotivo, lo más destacable. Antes hubo un partido que fue un largo bostezo, con algún sacudón producto de alguna llegada, alguna pierna fuerte, varios roces y muy pocas, poquísimas situaciones de peligro. Y casi ninguna jugada para destacar en la que se reflejara la habilidad y destreza por este juego. Un largo bostezo para llegar a un final emocionante.

Palmeiras propuso un dibujo táctico conocido y, que si es bien aplicado, es de los más interesantes para presentar y para ver: 4-1-4-1. Es un esquema que, creemos, si hay buena sincronización entre las líneas, cubre bien el campo, puede proponer un equipo corto, con los 10 hombres de campo bien compactados y con las pequeñas sociedades listas para intervenir. Es un esquema donde el volante central y el centrodelantero tienen un rol fundamental, porque deben regular el equipo y en algún momento se pueden encontrar solos para las funciones respectivas. Y allí no deben fallar. El volante central debe estar siempre detrás de la línea de cuatro por delante de él, y alguna vez podrá encontrarse con todo el ancho de la cancha para cortar un avance rival. Ahí no puede equivocarse ni en la ubicación ni en el rol de su intervención.

Lo mismo el centre forward; alguna vez se puede hallar solo en la zona de definición y ahí debe acertar para ayudar al equipo. Claro que siempre hay cuatro hombres por detrás de ellos para colaborar, y el volante central tiene además a los cuatro de adelante, pero siempre deben regular el equipo como un termómetro. Y Danilo cumplió con creces su función en el medio, en tanto Luiz Adriano tuvo una participación más deslucida. Por eso, por momentos Luiz Adriano se tiraba atrás y Rony ocupaba ese lugar de lucha con los centrales rivales. Una buena maniobra de distracción para el rival.

Claro que con el centrocampista hubo un buen trabajo solidario de Gustavo Gómez, de Marcos Rocha y en menor medida de Matías Viña, pero fue importante su tarea.

Santos salió con cierta determinación, y en los primeros minutos fue superior. por lo menos dominó campo y pelota. Con un sistema similar, Diego Pituca fue el eje, como interior, en cada una de las maniobras de salida. También jugó un primer tiempo Alison como volante central del “Peixe”.

Con el correr de los minutos, Palmeiras se hizo un poco más fuerte y acumuló varias llegadas. Primero con un cabezazo de Gustavo Gómez que se fue apenas arriba del travesaño; a los 36′ con un disparo de Marcos Rocha, tras una buena jugada colectiva, y el balón que pasó cerca del poste derecho de John.

Y la mejor fue al final del primer período, a los 43′ cuando Rony hizo una buena jugada individual, metió una gambeta y puso una pelota larga y profunda para Luiz Adriano que no supo controlar.

En el segundo tiempo el juego permaneció en ese tono cansino, menor, sin relieve. Con pocas jugadas que levantaran a los espectadores que seguían el partido a través de las pantallas del mundo. A los 52′ un centro de Menino tuvo algo para destacar, en cuanto produjo un roce y se fue al corner. A los 58′ Santos tuvo su llegada. Tiro libre a favor, Soteldo tocó corto para Marinho, y el blón fue largo para Lucas Veríssimo, cuyo cabezazo no prosperó aunque la situación fue buena.

Luego hubo una situación para Palmeiras: a los 63′ Raphael Veiga ejecutó un tiro libre que pasó muy cerca del travesaño.

Pero el partido no mejoraba. No había aceleración, ni jugadas colectivas, menos que menos gambetas individuales…los dos se veían muy cautelosos, por momentos casi parados en la cancha con un temor excesivo a arriesgar lo mínimo indispensable.

Y llegaron los cambios. A los 72′ Lucas Braga entró por Sandry en Santos. Y enseguida hubo una chance para el “Peixe”. Iban 76′ cuando Pituca pateó de lejos, Weverton rechazó casi arrodillado y el rebote lo tomó Felipe Jonatan por arriba del travesaño.

A los 77′ vino el primer cambio en Palmeiras: Patrick de Paula ingresó en lugar de Ze Rafael. A los 84′ Breno Lopes reemplazó a Menino. Palmeiras empezaba a acomodarse. Y el partido se iba…

Santos apeló a dos modificaciones para ese tramo final. A los 90+2′ W. Tim reemplazó a Felipe Jonatan y Madson ingresó por Kaio Jorge, lesionado.

Todo parecía ir al alargue, pero llegó ese momento final. Ese bendito momento de los 90+8′ de juego. La firmeza de Gustavo Gómez para cortar un avance de cabeza y aguantar la embestida con su cuerpo. El balón dirigido a la derecha. El centro preciso de Rony. El cabezazo perfecto de Breno Lopes, la mirada resignada de John…la explosión del banco de Palmeiras, de sus allegados que pudieron ocupar un sector en las tribunas de un Maracaná inmenso y despoblado como nunca. Los cambios de Abel Ferreira para aguantar: iban ya 101′ y el histórico Felipe Melo reemplazó a Rony y Alan Empereur ingresó en la posición de Raphael Veiga.

Cuca dispuso que Bruno Henrique entrara por Para. Y no hubo mucho más.

Palmeiras se aferró al resultado, celebró la victoria y le gritó al mundo que es el nuevo Campeón de América y ya va por el nuevo objetivo, la Copa Mundial de Clubes de la FIFA-Qatar 2020 que, en estos tiempos tan complicados comenzará en Febrero del 2021, dentro de muy pocos días.

Hernán O’Donnell