Los Mundiales de Fútbol avanzan, y a medida que pasan los años y las ediciones, se modifican los usos y las costumbres de un Campeonato que comenzó casi inadvertido hace poco menos de un siglo, hasta esta edición de la Copa Mundial de la FIFA-México, USA, Canadá 2026, por primera vez organizada por tres naciones, con miles y miles de asistentes, sumado a una audiencia televisiva global que supera cualquier cálculo e imaginación.
En este contexto, ya no es aquel Mundial que vimos por primera vez por TV, el de Alemania 1974, o el que vivimos de forma presencial, e inolvidable en los Estadios de River Plate y Vélez Sársfield, en Argentina 1978. En aquellos años, el Mundial era de los futboleros, y no se prendían aquellos que no estaban enamorados de este bendito deporte. Al contrario, elevaban su malestar y su rechazo a lo que consideraban una forma de evadir la realidad, o escaparse de los temas importantes. Pero, el tiempo y la masividad les ganó la pulseada, y aquellos que “negaban” el fútbol y el Mundial, hoy se han sumado a la tribu, y en algunos casos, son de los más fanáticos. Pero fanáticos de la movida, la masividad y la repercusión. El Fútbol, por suerte, el juego y el deporte, aún es algo intangible, valioso y maravilloso para quienes lo aman como tal, más allá de los Campeonatos y las categorías.
Y eso nos trajo hasta acá, para ver un partido de dos grandes animadores europeos. Países Bajos y Suecia. Y resultó un partido más que entretenido, tal como se lo preveía. Con un Países Bajos que se hizo dueño del balón y la iniciativa, que sacó rápido una ventaja de dos goles, y liquidó el pleito al comienzo del segundo tiempo. Suecia tuvo una reacción sobre el cierre de la primera parte, pero no logró convertir, y cuando la distancia ya era de cuatro tantos al comenzar el segundo tiempo, nada pudo hacer, amén de jugar con limpieza y ganas hasta el final. Para el “Naranja”, el 5-1 es un resultado que le abre las puertas de la ilusión para el futuro en la Copa.
Países Bajos formó con Bart Verbruggen; Denzel Dumffries, Micky Van de Men, Virgil Van Dijt, Jan Paul Van Hecke; Frenkie De Jong, Ryan Gravenberch, Tijani Reijnders; Donyell Malen, Brian Bobbey y Cody Gakpo.
Suecia alineó a Kristoffer Nordfeldt; Alexander Bernhardsson, Gustaf Lagerbielke, Victor Lindelof, Isak Hien y Gabriel Gudmunsson; Benjamin Nygren, Jesper Karlstrom y Yasin Ayari; Alexander Isak y Viktor Gyokeres.
Países Bajos se hizo dueño del balón desde el inicio, y llegó muy pronto a la red. Iban 4′ cuando desbordó por izquierda Gakpo, lanzó el centro y Brian Brobbey puso el 1-0 con una entrada libre por el medio.
Enseguida repitió la misma jugada, esta vez desde la derecha. El centro rasante a la puerta del área chica, y Brian Brobbey otra vez ingresó por el medio para poner el 2-0 a favor de Países Bajos, cuando iban 16′ de juego.
Así fue el partido durante casi media hora, con un control casi total del equipo naranja, bajo la batuta de Frenkie De Jong, con una tarea monumental en la recuperación y luego distribución de la pelota.
Hasta que Suecia se empezó a animar. Adelantó líneas, mantuvo un poco más la posesión de la pelota y cuando Gyokeres llegó, a los 28′, en una pelota que no pudo frenar con su pecho, pero que fue una ocasión clara, se dio cuenta que podía.
Sumó situaciones claras. A los 40′, Ayari remató alto. A los 45+2′, un tiro libre de Gyokeres fue bien sacado por el arquero holandés. Y a los 45+4′ un remate bajo fue desviado por Verbruggen al corner.
En el segundo tiempo, Países Bajos arrancó con una variante; Crysencio Summerville reemplazó a Mallen. Todo lo que había hecho Suecia al final del primer tiempo, le costó caro por no haber podido aprovechar sus ocasiones. Y lo que no se concreta en un arco, se paga en el otro, dice una vieja ley futbolera.
Por eso, a los 46′ Países Bajos empezó a cerrar el encuentro. Fue Cody Gakpo el que entró por izquierda y puso el 3-0. Poco más tarde, a los 53′ Isak perdió un balón en ataque, salió rápido el naranja, y Cody Gakpo puso el 4-0.
El equipo sueco hizo tres variantes, a los 55′, en pos de enderezar el partido. Anthony Elanga reemplazó a Bernhardsson, Besfort Zenelli ingresó por Karlstrom, y Lucas Bergvall reemplazó a Benjamin Nygren.
Mejoró mucho el equipo con la frescura y el atrevimiento de Elanga, quien a los 58′ aprovechó bien un contragolpe para convertir para Suecia, y achicar el marcador a 4-1.
El juego se hizo más equilibrado, pero parecía sentenciado el marcador. A los 71′ Depay reemplazó a Brian Brobbey. En el equipo escandinavo, a los 77′ Taha Ali sustituyó a Ayari.
Suecia iba con honor, aún cuando el juego estaba definido. Iban 83′ e Isak sacó un buen disparo que el arquero holandés desvió al corner.
Todo estaba resuelto, sin embargo quedaba espacio para más emociones. A los 88′ Crysencio Summerville con un gran remate puso el 5-1 definitivo para Países Bajos.
En medio de la algarabía, Ronald Koeman, DT holandés, dispuso la tercera variante en su equipo: iban 89′ cuando Noa Lang entró por Cody Gakpo. Y a los 90+2′, se hizo el quinto cambio en Suecia; Stroud reemplazó a Gudmunsson.
Fue una actuación contundente de Países Bajos. Sostenida en la dinámica, recuperación y distribución de sus medios, Gravenberch y Frenkie De Jong, y concretada por el poder de fuego de sus delanteros, Brian Brobbey y Cody Gakpo. Una goleada histórica, para alimentar el sueño que el equipo tiene desde los tiempos lejanos y gloriosos de Johann Cruyff y la “Naranja Mecánica”, cuando el mundo se asombró con la llegada del Fútbol Total.

Hernán O’Donnell
























