París Saint Germain se impuso en la tanda de penales y repitió el grito de Campeón en la UEFA Champions League

El Ferenc Puskas Arena, el majestuoso Estadio que decora las calles de Budapest, recibió durante horas y horas una invasión franco-inglesa, que no iban a tomar la capital húngara, pero sí a dar su apoyo, su testimonio, y su locura por una nueva final del máximo torneo de clubes, por ahora, la UEFA Champions League 2025/2026. Y sus equipos París Saint Germain, y el Arsenal, protagonizaron una final que no tuvo demasiado brillo, en donde no sobraron emociones, y en la que el equipo francés siempre mantuvo el protagonismo del partido, pero que recién pudo celebrar tras más de dos horas de juego, y en la serie de definición de remates desde el punto del penal, luego del 1-1 en el tiempo de juego, y el 4-3 en los tiros penales.

Crédito: Photo by George Wood – UEFA/UEFA via Getty Images

El conjunto parisino alineó a Matvey Safonov; Achraf Hakimi, Marquinhos, Willian Pacho, Nuno Mendes; João Neves, Vitinha, Fabián Ruiz; Désiré Doué, Ousmane Dembélé y Khvicha Kvaratskhelia. 

El equipo inglés comenzó con David Raya; Cristhian Mosquera, William Saliba, Gabriel Magalhaes, Piero Hicapié, Myles Lewis-Skelly; Declan Rice, Martin Odegaard; Bukayo Saka, Leandro Trossard y Kai Havertz.

Arsenal salió a presionar bien arriba y esa fórmula muy pronto le dio resultado. Marquinhos quiso rechazar largo, el balón rebotó en Trossard, y le quedó servida a Kay Havertz para que iniciara una larga corrida al arco rival, para definir con un potente remate que se transformó en el 0-1 para el Arsenal, cuando iban 5′ de juego.

Entonces, PSG salió un poco más. Adelantó a los laterales casi a la posición de extremos, subió a los mediocampistas, y comenzó un dominio sostenido, aunque si profundidad, y expuesto a los contragolpes del equipo londinense, que, sobre todo a través de Havertz, amenazaba con aumentar el marcador.

En el segundo tiempo se acentuó el control del equipo francés. Arsenal se replegó en demasía, y en ese pecado tuvo la penitencia porque Mosquera cometió una torpe falta sobre Khvicha Kvaratskhelia, el árbitro sancionó el correspondiente penal, que Ousmane Dembelé tradujo en el gol del empate, cuando iban 64′. 1-1, y otra vez a empezar.

Mikel Arteta efectuó dos modificaciones en el equipo inglés, a los 65′. Timber entró por Mosquera, y Gyokeres reemplazó a Odegaard.

El partido continuó con esa posesión de París, que no hallaba agujeros para entrar sobre los espacios que cerraba muy bien Arsenal, pero mantenía el juego siempre cerca del área de Raya. A los 81′, Barcola ingresó por Khvicha Kvaratskhelia, en la primera variante de PSG. En el equipo inglés, a los 82′ Martinelli reemplazó a Saka, y Madouere entró en lugar de Trossard.

Un remate de Vitinha, muy cerca del travesaño, fue lo más claro de PSG, a los 88′.

Y el tiempo oficial de juego se cerró a los 90+5′, con el ingreso de Gonzalo Ramos por el lesionado Ousmane Dembelé.

Crédito: Photo by Michael Regan – UEFA/UEFA via Getty Images

Para comenzar el tiempo suplementario, Arteta efectuó dos variantes más. Eze reemplazó a Kay Havertz, y Martin Zubimendi ingresó por Lewis-Skelly. Y en ese atacar de PSG, y encerrarse del Arsenal, a los 95′ Zaire-Emery entró por Fabián Ruiz.

Para empezar el segundo tiempo suplementario, Luis Enrique decidió hacer dos modificaciones más en PSG. Lucas Beraldo ingresó por Vitinha, Zabarnyi sustituyó a Marquinhos.

Poco pasó en esos quince minutos finales, más allá del ataque sostenido por el París, y la defensa cerrada y férrea de Arsenal. Así, hasta llegar a los penales.

PSG ganó el sorteo, y esa posibilidad de patear primero siempre da un plus más de confianza y de oportunidades. Gonzalo Ramos convirtió, igualó Gyokeres. 1-1.

Doue también hizo el gol, mientras que Eze dudó en la carrera, repiqueteó, frenó…y la pateó afuera. 2-1 para PSG en la segunda ejecución.

Raya le contuvo el penal a Nuno Mendes, Declan Rice convirtió para Arsenal, y el match quedó 2-2.

Hakimi hizo suyo el cuarto tiro de la serie, también lo hizo Martinelli. 3-3.

Último remate. Lucas Beraldo lo ejecuta con frialdad, y pone el 4-3 para PSG. Va Gabriel. Busca concentración. Piensa, y remata fuerte…y alto. Muy alto. París Saint Germain gana la serie, y el campeonato.

Lo buscó siempre, lo quiso ganar en todo momento, y en los penales encontró su premio. París Saint Germain se abrazó por segunda vez consecutiva la UEFA Champions League, el trofeo que tanto le había costado ganar, y que ahora le parece una saludable costumbre.

Hernán O’Donnell