Atlanta mereció ganarlo, y salvó el empate cuando estuvo cerca de perderlo todo

El 1-1 final dejó conformidad en Gimnasia y Tiro de Salta, aunque a pocos minutos de ganarlo, y también en Atlanta, aunque tuvo mayor protagonismo y contó con más situaciones como para lograr el triunfo. Ambos tienen razones para lamentarse y también para celebrar la igualdad; al cabo, es un punto que suma.

El local formó con Juan Francisco Rago; Martín García, Rodrigo Moreira, Tomás Rojas y Dylan Argüello; Nicolás Previtali, Tomás Castro Ponce, Jeremías Rodríguez Puch y Lautaro Fedele; Federico Castro y Alejandro Quintana.

La visita alineó a Federico Cosentino; Adolfo Tallura, Manuel Guanini, Gonzalo Soto y Rubén Villarreal; Juan Rocca, Matías Birge, Nicolás Rinaldi, Franco Sivetti; Fabricio Rojas y Nicolás Contín.

Atlanta tomó la iniciativa y desarrolló su juego con el estilo que lo caracteriza. Salida limpia desde el fondo, cuidado del balón, juego asociado, y búsqueda ofensiva. Al ritmo de Jeremías Rodríguez Puch, que jugó un muy buen primer tiempo, el “Bohemio” siempre fue más que su rival. Tuvo una chance clara con un disparo de Rodríguez Puch, a los 18′, que desvió Cosentino al corner, en una salvada que anticipaba la muy buena tarea del arquero visitante.

Lo que la faltó al cola fue mayor capacidad de daño, más potencial ofensivo. Era un dominio claro hasta tres cuartos, con llegadas que no finalizaban bien. Y su rival contó con una, pero bastante diáfana, a los 45+1′ con un disparo de Nicolás Contín que atrapó muy bien “Pancho” Rago.

Los dos entrenadores hicieron una variante para comenzar el segundo tiempo. Rodrigo Sosa entró por Dylan Arguello en el local, mientras que en el equipo salteño Juan Capano reemplazó a Juan Roca.

Se animó un poquito más Gimnasia y Tiro, y comenzó a tener algunas llegadas más claras. A los 57′ Gabriel Díaz ingresó por Gonzalo Soto. En tanto, a los 61′ también llegó el segundo cambio en el local: Federico Álvarez reemplazó a Federico Castro.

Atlanta bajó un poco su rendimiento. De hecho, sus llegadas se hicieron más esporádicas, y su protagonismo menos notorio que en el primer período. Sin embargo, cuando entraba al área visitante, siempre surgía Cosentino para ahogarle sus intenciones.

A los 68′ Juan Manuel Azconzabal, entrenador de Gimnasia y Tiro, realizó la tercera y cuarta variantes de su equipo: Thiago banega ingresó por Matías Birge, mientras que Lautaro Gordillo sustituyó a Nicolás Contín.

Atlanta necesitaba más frescura en ataque y Cristian Pellerano resolvió hacer el tercer cambio a los 73′ de juego; Ignacio Rodríguez entró en lugar de Jeremías Rodríguez Puch.

Se animó la visita, y a los 76′ se mandó Capano por izquierda, llegó el centro peligroso, y Tiago Banega definió con certeza, para poner el 0-1 a favor de Gimnasia y Tiro de Salta.

Atlanta avanzó en la búsqueda de la igualdad, y a los 86′ llegó la mano de Ruben Villarreal, que el juez Juan Cruz Robledo sancionó con penal. Lo ejecutó Nicolás Previtali, y puso el empate, 1-1.

Ahí tomó confianza el local, y con un envión anímico fue a buscar la victoria. A la vez, dejaba espacios en el fondo, que trataba de aprovechar la visita, de modo que el partido se puso, casi, a disposición de ambos. Como dicen en la tribuna, “se había roto”.

A los 90+1′ Azocnzábal hizo una variante más, la última, de su equipo. Juan Galetto reemplazó a Fabricio Rojas.

Y fue el propio Galetto el que se escapó, a los 90+3′, cedió a Lautaro Gordillo, y el remate de este, desde buena ubicación, fue tapado por “Pancho” Rago.

Fue un empate que consoló a ambos. Para la visita, porque siempre vale sumar lejos de casa. Para Atlanta, porque a pesar de haber dominado, estuvo cerca de perderlo todo.

Hernán O’Donnell