Barcelona se puso de pie

El estilo no se pierde. Por más que hayan cambios, modificaciones, renovaciones del plantel y nuevo cuerpo técnico. pero Barcelona no pierde su esencia, su estilo, su forma. Podrá modificar la táctica y tener retoques en las maneras. Pero el estilo ofensivo, audaz, dominante, se mantiene con el paso del tiempo. Ahora con Ronald Koeman al frente del equipo. Con un dibujo inicial muy cercano al 4-2-4, tan añejo en el tiempo porque se lo considera previo al 4-3-3, pero tan moderno para esta epóca.

Una línea de cuatro defensores: Sergi Roberto, Piqué, Lenglet y Jordi Alba. Adelante, el doble pivot: Sergio Busquets y el neerlandés de Jong. Y cuatro hombres de ataque con posibilidad de otar en sus ubicaciones. Griezmann, Phlippe Cotinho, Messi (Un poquito más adelantado) y Ansu Fati.

En pocos minuto hizo valer su sistema en Vigo y Celta sufrió su dominio; así, a los 10′ llegó el gol de Fati que abrió el score, y el partido quedó 0-1 para la visita.

Celta se soltó un poco más después del gol; trató de neutralizar a los hombres de Barcelona con persecuciones individuales y largó rápido el contragolpe. Así tuvo un par de llegadas, pero era siempre el equipo visitante el que tenía el control del juego.

Sobre el cierre, Barcelona tuvo una herida. En una corrida Lenglet le alzó el brazo a Gabriel veiga quien se frenó por el golpe, que fue más de contacto que de fuerza, el asistente sancionó la falta y el juez lo expulsó en una determinación que pareció exagerada, como también nos había parecido la primera amonestación. Lo cierto es que el francés salió del campo a los 41′ y Barcelona jugó unos minutos con Busquets como Primer central Piqué corrido de segundo zaguero. A los 45′ el uruguayo Ronald Araujo entró por Griezmann para reordenar la línea de cuatro y sacrificar un hombre de ataque.

En el complemento Celta tuvo una segunda variante; M. Baeza, de buen partido final, entró por J. Aidoo; para la visita ya era otro cantar, porque debía acomodarse a un partido con un hombre menos, en medio de un temporal de lluvia y mucho viento.

Lo resolvió rápido Messi con una jugada fantástica a los 50′, doble pared con Philippe Coutinho y cuando Leo quiso tirar al medio del área chica, el balón se desvió en Lucas Olaza y Barcelona quedó adelante por 0-2.

Para Celta, la noche ya lucía más que complicada. Apostó a dos variantes más, para intentar torcer el rumbo: a los 59′ Nolito ingresó por G. Veiga y S. Mina entró en lugar de Mor; pero seguía Barcelona mejor plantado, incluso con un remate de Coutinho que pegó en el palo derecho y el rebote que tomó Messi para convertir lo encontró en posición adelantada.

A los 72′ Baez tuvo una situación, la primera, para el local, con un remate que se desvió en una pierna y golpeó el travesaño de Neto. Koeman decidió renovar el aire y produjo dos modificaciones; Pedri ingresó por Philippe Coutinho y Trincao por Ansu Fati a los 72′.

Mejoró en esos minutos el local, en tanto Barcelona se abroqueló con dos líneas de cuatro y Messi suelto más adelante para organizar los contragolpes. A los 82′ Nolito tuvo una chance que tapó Neto, y ahí se acabaron las oportunidades del local.

El final fue otra vez de Barcelona; una jugada espectacular de Leo Messi le dio el selló a la victoria del equipo catalán. Lionel se fue por la izquierda, dejó a un hombre en el camino, pasó a otro con un hermoso túnel, luego se abrió y su remate fue tapado por el arquero local Iván Villar, pero el balón le quedó servido a Sergi Roberto quien no dudó y con un fuerte volea cerró el marcador 0-3 a los 90+4′ del encuentro.

Barcelona se llevó una victoria justa y merecida. Tras unos días de renovación, rumores, pequeños escandaletes y una reorganización en el equipo, el conjunto de Ronald Koeman se puso de pie, arrancó el campeonato y avisó que está otra vez en marcha.

Hernán O’Donnell